Mis Maestros
Cecilia Álvarez Riera

 


 

 

     15-04-07

De mis grandes tesoros, resalto uno de los más importantes, mis grandes maestros. Maestros que me enseñan a vivir, a reconocer los maravillosos y asombrosos detalles del universo.

 

Aquel profesor que me mira con ternura y me enseña algo de idiomas antiguos ligado con una dosis de mitos y creencias, y de tantas cosas, que aunque no intervenga y solo asienta con la cabeza, crece dentro de mí un inmenso cariño, un respetable cariño, por mi Maestro.

 

Aquel que enseña algo de filosofía, algunos pueden verlo como un educador más en un salón de clases, pero yo ví en la mirada, sentí en el ambiente y capté en sus palabras, que me enseñará, sí, aprenderé, porque hoy entendí la importancia de observar, ¿Cuántas más importancias habrán en el mundo que yo aún desconozco?

 

Mi maestro, aquella montaña verde que me enseña su hermosura, aquel rio que me enseña su paz y su furia, su calma y su desespero. Maestro, aquel cielo azul que me enseña a tener ganas de volar, y me dice desde lejos que reaccione, que soy libre, que puedo indagar en su morada si quisiera. Maestro, la naturaleza entera, que todos los días me habla, y mientras más y mientras más me habla más me enseña, yo más escucho, comprendo y asiento con la cabeza. Maestro también, aquel que me engendró, y no es mi guía solamente por el hecho de ser mi padre.

 

Gracias a mis queridos maestros.


ceciliaalvarez12@gmail.com


Soy turista en mi vida

Cecilia Álvarez Riera

 



 

 27-02-07

Yo soy una de esas personas que son curiosas e inquietas, muy lentamente, pero inquieta. Siempre he querido conocer, conocer lo que me rodea visual y espiritualmente. Me gusta saber el ¿por qué? De las cosas y me gusta experimentar, pero dentro de todo lo que  me gusta siempre me consigo con esta profunda palabra que es: conocer.

Sí, conocerlo todo,  visitar los sitios más ideales que mi mente crea, viajar en mundos reales que con mis ansias los tornos increíbles. Quiero visitar, probar, arriesgar, aprender, trasladarme a lugares exóticos y fantásticos, y ahí, nombrando la palabra FANTÁSTICO, es que entro en detalles con este escrito.

 

Es la fantasía lo que me hace entrar en detalles porque mis sueños de viajar los he dejado solamente en eso, en fantasías. Yo me pregunto: -¿Por qué si tanto lo añoro no lo hago real? Dando vueltas a mí cabeza fue que pude responder a mi pregunta formulándome otra: -¿Puede alguien ser turista en el exterior, en la naturaleza, si ni siquiera conoce a quien reside en su propia vida? De esta manera entendí que no hay quien pueda con el mundo externo si ignoras lo que llevas dentro.

 

Comprender esto ha sido mi primer paso y llevarlo a cabo será la clave para partir a nuevos mundos desconocidos, entrando ya a mi primer misterioso mundo, que aunque sea aterrador, (siendo sincera conmigo misma saber lo que llevo dentro es completamente aterrador, como todo lo que se desconoce pero más intenso), me armo de valor para entrar y me preparo para poner en marcha mi nuevo rumbo donde sé que cosas tan maravillosas como defectuosas me esperan.


¿Hay algo más excitante e interesante que viajar dentro de ti mismo?

 

Y así comencé, como turista entonces de mi ser, para conocerme, para explorar cada rincón de mis sentimientos, para entender el ¿por qué? De ellos, ¿Por qué río? ¿Por qué lloro?, no lo sé, y nunca lo he sabido.

 

Con este análisis comprendí que necesito comenzar a fantasear en mi interior y llegué a la conclusión que primero conoce en donde vives y luego interésate en conocer los lugares donde no existes, porque si no existes dentro de ti, no eres nada. Y así me aconseje.
 

 

ceciliaalvarez12@gmail.com


 

 A Sofía
Gané una estrella
Cecilia Álvarez Riera

 


 

 

 
     29-01-07

Con este profundo dolor en el alma que me hace llorar hasta la saciedad quiero decirte que: te quiero, te quiero a ti y a todo lo que te rodea, a tu entorno y a lo que en vida fue tu vida. Así como te quiero también te admiro, admiro tus ganas de ser, tu poca importancia por la opinión social, tu cariño hacia los demás, la fidelidad que ofrecías a todo aquel a quien consideraste amigo y admiro sobre todo esa particularidad tuya de no seguir un patrón, siempre fuiste y serás única, llena de personalidad, una personalidad tan especial que nunca olvidaré.

Dejaste a mi corazón marcado, con una huella irremplazable y un vacío que nadie llenará, pero a su vez, sé que no te he perdido, porque estás ahí, y mientras más oscura sea la noche más podré observar tu brillo. Si antes se notaba que brillabas ahora no cabe duda, y es que en el cielo estás, brillando con todas tus fuerzas, y mientras más te lloro más me iluminas.

 

Quedaron cosas que contarte y por eso te pido que todas las noches sigas en el mismo cielo brillando como estrella, para así poder decirte lo que no pude y tener la ilusión de que estamos conversando, igual que antes pero esta vez en silencio, sólo con el pensamiento, y de esta manera es  ahora cuando nuestra relación toma más fuerzas.

 

Por escrito te digo que te quiero, y esta y las demás noches estaré a la misma hora mirando hacia el cielo para contemplar tu llegada y así decirte con el pensamiento que NUNCA VOY A OLVIDARTE.


ceciliaalvarez12@gmail.com


Más que palabras
Cecilia Álvarez Riera

 

 

 

 07-01-07

 No entiendo cuando hablas, no entiendo lo que dices y más de una vez tengo que pedirte me repitas pues comprenderte es una tarea que me hace pasar trabajo. 

Tus palabras no las entiendo, pero no hace falta más que me mires, con tu mirada puedo entender lo que dices, lo que piensas y lo que sientes, porque tus ojos me explican todo lo que tus labios no pueden, porque venir de ti no me ha dado más y mejor recompensa que aprender a comprender lo que tus ojos me enseñan. Es por esto que puedo entablar una conversación perfecta contigo estando ambos en silencio, sintiendo yo, en mi corazón, que tu también sabes leerme desde el mismo instante en que vi por primera vez, la luz de la vida, del mundo.

 

Quiero decirte que ellos, esferas de color brillante con tonos de sabiduría y degradaciones de ternura, me han enseñado a crecer, a crecer en el cuerpo, en la mente y en el tiempo.

 

En estos momentos estoy necesitada, de ellos, para ver si ellos me explican por qué mi corazón late con desespero, emocionado y excitado. Necesito que me den una respuesta a la pregunta ¿Qué busca mi corazón? ¿Qué estoy buscando?

 

Padre, no es lo que me enseñas con lo que me dices lo que me ha hecho mujer, no son tus mensajes ni tus lecciones, es tan sólo, lo que tu alma me explica, aconsejado por tu corazón, y que llega a mi a través de tus ojos, que son el medio de enseñanza, mi pizarrón.

 

Es por esto que nuestra relación se torna diferente, más fuerte que cualquier otra, porque tiene mucho más que palabras, volviéndose así, más profunda y especial.
 

 

ceciliaalvarez12@gmail.com


Inspirado por Marina Riera

Oda al Árbol

Cecilia Álvarez Riera

 



 


07-01-07

Cuando te miro puedo sentir como envuelves con tu belleza a todos mis sentidos. 

Puedo explicarte que en ti alucino, alucino y hasta tengo los más irreales pensamientos, me llevas a un mundo paralelo donde sólo tengo sueños y fantasías, y tú allí, rodeándome.

 

 Pinceladas de verde oscuro haciendo contrastes con marrón que conmueve.

 

Me detengo a contemplar  tu belleza y me doy cuenta que no eres más que arte, diseñado, pintando y esculpido por el único ser  en el mundo con la inteligencia y sensibilidad necesaria para crearte, Él, tu padre, mi padre, El Arquitecto del Universo.

 

Árbol, ¿Cómo tener un nombre y tan sencillo? 5 letras que llevan por dentro lo grande y maravilloso que la naturaleza te proporciona.

 

Gracias por decorar la vida, gracias por sostener los sentimientos, gracias por demostrar, a quienes realmente podemos verlo, que no solamente aire es lo que das, pues eres mucho más que un simple tronco floreado, y es que en pocas palabras puedo decirte que eres el pilar necesario para sostener al maravilloso monumento arquitectónico y artístico que es la naturaleza.
 

ceciliaalvarez12@gmail.com


Poema en Prosa

Gracias

Cecilia Álvarez Riera

 



 

 

     17-10-06

Puedo comenzar diciéndote que te amo, pero esas 5 letras no expresan lo que para mí representan, y para comenzar necesito explicarte lo que este “te amo” hacia ti significa en mi corazón, un corazón que tú hiciste.

 

Sencillamente este te amo hacia ti está lleno de mil gracias, por hacerme, por llevarme en tu vientre, por mostrarme un mundo y que ahora, este mundo, gracias a ti, puedo verlo maravilloso, porque me enseñaste a ver cada detalle de éste, con cariño, y gracias a ti, puedo verlo de diversos colores, de diversos olores y sobre todo sentir como esto crea en mí diversos sentimientos.

 

Gracias por ayudarme a levantarme, por abrirme tus brazos cada vez que quiero llorar, por enseñarme que el día existe porque existe el sol y que la noche invade a el día porque el sol se va a dormir mientras la luna vigila que ningún impostor asuste mis sueños, gracias a ti no le temo a lo oscuro. Sí, no le temo ya a la oscuridad que produce la noche, ni tampoco a la oscuridad que algunas veces pueda perturbar  mi corazón, porque gracias a ti, aprendí que puedo ver la luz en la más absoluta oscuridad.

 

Gracias por alimentar mi vida, mi alma, gracias por hacer tuyos mis problemas y gracias por enseñarme a llevarlos con ligereza y a resolverlos con inteligencia.

 

Gracias porque hiciste que mi mundo sea el más maravilloso, por dormirme, por despertarme, por ser mi maestra, mi guía, mi protectora, mi hermana, mi amiga, mi madre, y sobre todo, por ser yo misma, soy lo que soy gracias a ti.

 

Gracias por crear en mis estas ansias locas de tener mis propios hijos, a ver si también aprendí a ser tan maravillosa como tú.

 

Lo que más te agradezco es por recurrir a él cuando te sientes acorralada, porque él es quien ocupa la otra mitad de mi corazón, corazón que ustedes hicieron. Él, a quién también le tengo el mismo te amo, lleno de mil gracias. Mi hermano, mi amigo, mi padre.


Gracias, ahora a ambos, por hacer que mis piernas anden por el camino que escogí para mi y por estar preparados para recogerme si este camino que escojo me tumba.


Gracias por saber lo que siento y lo que pienso aunque yo no se los haya dicho.

 

Ahora que te he dicho, más o menos, lo que este te amo para mí significa, quiero preguntarte ¿Puedes volver a ser mi hermana, mi amiga y mi madre, en todas las demás vidas? Porque yo, no quiero escoger a nadie más.

 

Gracias por Amarme.

 

ceciliaalvarez12@gmail.com


La casa de barro.

Cecilia Álvarez Riera

 




17-10-06

Cada día de mi vida me convenzo más de que nunca necesité, ni necesitaré nada más para ser feliz que estar en la casa de barro donde me crié.

 

Muchos se preguntarán: -¿Qué hay de especial en esta casa?-

 

Puedo explicarlo de manera muy sencilla: Esta casa es especial porque en cada pared de barro que la sostiene está impregnado el aroma, la esencia y el amor de mamá Chichina y papá Kaché, que con esmero, trabajo, sudor, mucho sacrificio, pero con una inmensa dulzura y valentía formaron un gran hogar. No uno cualquiera, es un hogar maravilloso. En el se puede sentir como vibran un mar de emociones constantes y una mezcla de sentimientos que son mágicos pero muy reales, tan reales que se tornan increíbles.

 

Cada hijo de este matrimonio tiene una característica especial que unidas conforman la magia que la casa de barro transmite.

 

Quisiera resaltar las características de todos los hijos de Chichina y Kaché, pero se me hace imposible pues creo que me llevaría unas 10 páginas. Aunque si podría describir a algunos, y entre estos voy a comenzar por mi tío William, un hombre honrado que puede enseñar a cualquier ser humano como progresar en la vida, como salir adelante y como conseguir lo que nos proponemos.

 

Sol, en mi tía Sol se refleja una belleza admirable, acompañada por una elegancia que solo ella tiene, es una mujer delicada pero fuerte como una roca.

 

Cécil, mi padre, él es dos polos opuesto en su misma persona. Es un hombre inteligente con un toque de locura, muy decente pero a su vez algo indiscreto, sumamente culto y preparado pero con problemas de lenguaje coloquial agudo. Estas contradicciones son, precisamente, las que me hacen estar orgullosa de mi padre. Esto es lo que lo hace un señor en todo el sentido de la palabra.

 

Los morochos, ellos son 2 en 1, dos personas que las puedo describir de la misma manera. Hombres sencillos, generosos, muy preparados e intelectuales, que solo con la mirada dan un sentimiento de ternura suficiente para alegrarle el día a alguien, pero a la vez con unos rostros regios, serios y que inspiran un profundo respeto.

 

Quisiera resaltar la alegría y simpatía con que mi tío Toy irradia la casa de barro. La muy seria pero sin duda alguna, muy cariñosa manera de ser con la que mi tía Sara se encuentra desde que llega hasta que se va y la forma maternal de tratarnos a todos de tía Lule.  

 

Por último está mi tío Cheo: El es un señor que tiene muy buena mezcla, porque él es una persona bien ubicado dentro de la sociedad, es decir, superficialmente puede ser considerada otra oveja más del rebaño. Ahora, interiormente sale de la generalización y se puede observar que por dentro es una persona que sabe muchos enigmas de la vida, cotidiana y no cotidiana, una persona preparada e intelectual. Esto es algo que me hace admirar mucho a mi tío porque puede ser visto como alguien que sigue día a día el mundo con su globalización como todas las personas de la sociedad, pero que sus conocimientos y su inteligencia lo hacen la oveja sabia del rebaño.

 

Ahora bien, he podido describir a todos los hijos Chichina-Kaché sin que se me fueran las 10 páginas, y todo esto con la finalidad de explicar lo maravillosa y especial que es mi familia.

 

En esta casa crecieron ellos, los hijos. Crecimos nosotros, los nietos. Y van a seguir creciendo ellos, los bisnietos. Ahora que estoy un poco más grande, que me encuentro en el medio,  puedo mirar hacia arriba y observo lo preparados que son mis tíos. En el momento de esta visualización doy gracias a Dios que estás personas sean mis mejores profesores, mis aliados, mis guías. Y no solamente míos, de un sinfín de nietos más. También miro hacia abajo y observo como son los bisnietos que están ahora criándose en la misma casa de barro donde yo me crié, y veo con dulzura mi propia risa reflejada en la de ellos, con la esperanza de que cuando los bisnietos estén en el medio puedan mirar hacia arriba y observar con admiración, respeto y cariño, a los nietos, que para ese entonces estaremos presidiendo la casa de barro.

 

Si yo decidiera que sería lo primero que le dijera a Dios en el momento de mi muerte sería: Gracias por darme la oportunidad de, después de haber permanecido 9 meses en el vientre sagrado de mi madre, ver la luz del sol en la casa sagrada de mis abuelos, donde por cada rincón de tierra remojada en agua sale, día a día, la belleza de la música que mi misma familia crea a diario por arte natural, la alegría y la simpatía, la seriedad, superioridad y dulzura, inteligencia, pero sobre todo, mucho, pero mucho misterio.

 

Es por esto que no necesito nada más para ser feliz, con lo que aprendo de mi familia estoy completa para saber mantenerme y aprender a enseñar, esto es lo que para mí verdaderamente vale.

 

Por eso te doy las gracias Dios, por haberme premiado con la familia Álvarez Yépez, que son mi mayor tesoro.

ceciliaalvarez12@gmail.com


Sí decides no luchar: Ni llores, ni te quejes

Cecilia Álvarez Riera

 

 


11-10-06

La mayoría de las personas tienen la costumbre de quejarse constantemente, y una queja muy común entre un porcentaje alto de los venezolanos, es la ineficiencia del gobierno actual.

Esta es una de las quejas más importantes que puede expresar el país en estos momentos porque mientras haya más personas en desacuerdo con el gobierno, es más poderosa la lucha y más grande la unión para poder así, solucionar este problema que nos agobia constantemente, día y noche.  Nuestro futuro está dependiendo de un grupo de personas no capacitadas.

Pero he notado un pequeño detalle: una parte de las personas que se quejan se conforman solo con eso, con quejarse, pero no están dispuestas a aportar y a trabajar para que lo que nos preocupa sea resuelto.

Entonces me pregunto: ¿Realmente están preocupados? ¿De verdad sienten miedo de lo que pueda convertirse Venezuela si el gobierno no es destituido?   Yo de verdad no conozco mucho de política, tan sólo tengo 18 y es primera vez que voy a votar, pero de algo si estoy segura; mi edad es suficiente para pensar que sí quiero seguir viviendo y formándome aquí en Venezuela, tengo que arriesgarlo todo ahora, que se nos ha brindado una esperanza.

Me gustaría aprovechar este artículo para hacer algunas reflexiones:

 

A los jóvenes: Necesitamos darle a los adultos las fuerzas que nos sobran y que a ellos les falta.  Tenemos que entender que es nuestro camino, nuestro futuro, el nuestro y de las siguientes generaciones, y darnos cuentas que sí ellos, (nuestros padres), están luchando ahora, lo hacen por nosotros. No nos podemos dar el lujo de que los demás resuelvan; todos tenemos que poner de nuestra parte. Y piensen también que tenemos un deber doble.  Sobre nosotros pesa nuestro futuro y el de nuestros hijos ¿o es que no les preocupa tener que criar una familia en un país comunista?

 

A los que piensan de esta manera: “Sí yo voto contra el gobierno, después no me van a dar mi casa, mi beca, o mi televisor”. Queridos señores,  les informo,  sí el actual presidente, vuelve a ganar no se va a acordar de la casa, la beca, o el televisor que le prometió a Pedro Pérez.  Vamos a estar en comunismo.  Nadie tiene derecho a alguna beca cuando se está en comunismo.

 

Al NINI: Queridísimo NINI, tus eres el que mas me preocupa pues eres el más desubicado. Estos son los que dicen: “Yo no estoy de acuerdo con el gobierno pero no voy a votar porque la trampa ya está montada” Esta es la opinión mas absurda, o como dice mi primo Jorge, la mas cómoda. 


Estos son los que mas se quejan pero los que menos ayudan, y no tienen idea de lo importante que es para la oposición la ayuda de cada una de estas personas que dicen “no estar con el gobierno”.


No hay que dárselas de cómodos ni tener complejos de burgueses, sí la trampa esta montada o no, no es excusa para no trabajar por algo que todos queremos, que es la libertad y la democracia que Venezuela ha tenido y está perdiendo.


Y a ustedes queridos NINI les tengo una mala noticia.  Sí no ayudan se les acaba la diversión, pues simplemente no van a poder seguir quejándose. Sí no votas y no ayudas, sencillamente pierdes el derecho a opinar.  Ustedes serian de los que aportaron para mantener a este gobierno en el país, y vivirán hasta el día de su muerte, con su conciencia.

 

Así que, ténganlo muy en cuenta.  Sí no luchan: Ni lloren, Ni se quejen.


ceciliaalvarez12@gmail.com


¿Y Venezuela?

Cecilia Álvarez Riera

 

 



¿Venezuela se está destrozando? A Venezuela la estamos destrozando, y junto con ella se están yendo todos mis sueños, los míos, y los de toda la juventud Venezolana que aspira un futuro en este precioso país.

Siempre habíamos sido un país unido, personas amorosas que acoplábamos nuestras fuerzas para vencer obstáculos, unos completos Venezolanos, que amábamos la libertad. Ahora me pregunto: ¿Dónde quedaron todos estos aspectos que nos caracterizaban?, ¿Acaso se han perdido completamente?

Para darme una esperanza me respondo: -No, no se han perdido, estas ansias de luchar y estas ganas de vencer no se han quedado en el olvido, todavía existe en cada uno de los venezolanos. Pero el miedo es el sentimiento enemigo que nos opaca, y precisamente, este sentimiento es el que nos está ayudando a perder lo que nos queda de Venezuela.

Yo sé que los ánimos están decaídos, que hicimos lo posible porque nuestro país demócrata siga siendo demócrata, y que lamentablemente no salimos vencedores, ni mucho menos ilesos en esta situación.

Pero, ¿Saben qué?, no hicimos lo imposible.

Nos ganaron la batalla, pero no han ganado la guerra, y ante esta batalla perdida guardamos nuestros ánimos y decidimos no seguir adelante. ¿Venezuela dejo de ser un país luchador?

Yo, María Cecilia Álvarez Riera, en nombre de todos los jóvenes venezolanos le pido a ustedes, padres, por favor, ayúdennos a que nuestro futuro no sea destruido y a que nuestros sueños no sean sólo sueños.

Si ustedes, que son nuestros protectores, se rinden ¿Qué nos espera a nosotros?

Queremos estudiar, queremos prepararnos, queremos vivir aquí, porque aquí nacimos y aquí moriremos. Queremos una familia venezolana.

Yo quiero ser, cuando llegue mi tiempo, madre, pilar fundamental de una familia. Mujer decidida y mujer luchadora, dispuesta a darlo todo por mis hijos, así como lo han sido mis abuelas, mi madre y todas las mujeres de Venezuela.

Estoy segura, que así como yo, la juventud entera quiere lo mismo.

Ayúdennos a luchar para mantener vivos nuestros ideales, ayúdennos a luchar también para que cuando nosotros, sus hijos, seamos madres y padres de familia, podamos ver crecer a nuestros hijos que con amor engendraremos, en un país libre, en el país encantador en el que llevo 18 años de mi vida saliendo a la calle a observar el brillo de las estrellas a la hora que a mi me parezca conveniente.

Así quiero que mis generaciones crezcan. No que vayan presos por tener la libertad de escoger sus respectivos caminos, ni mucho menos, que sean torturados por querer ver el resplandor del cielo después de las 10:00 de la noche.

Estoy haciendo un llamado a toda la sociedad Venezolana, jóvenes y adultos, para que saquemos del baúl los ánimos y las esperanzas que el polvo cubre y volvamos a retomar nuestras únicas armas que han sido el valor y las ganas de luchar por la libertad que estamos perdiendo.

Así cuando nos pregunten ¿Y Venezuela? Podamos responder con orgullo: VENEZUELA SIN MIEDO.

ceciliaalvarez12@gmail.com


Y los adultos ¿Dónde esconden su corazón de niño?

Cecilia Álvarez Riera

 

 

 

Un cumpleaños es un motivo para celebrar que estamos adquiriendo un año más de vida, un año más de experiencias y conocimientos, pero también, inconcientemente estamos celebrando un año menos, años llenos de inocencia que se nos escapan de las manos sin darnos cuenta.

 

Cuando somos niños todo es diversión, juegos, ilusiones, esperanzas. A medida que vamos creciendo lo divertido se va volviendo turbio, los juegos se van convirtiendo en trabajo; las ilusiones y las esperanzas poco a poco se van haciendo cada vez más oscuras en nuestros corazones, he incluso, hay quienes olvidan sus significados completamente.

 

Pienso que esta bien que la vida nos de la oportunidad de crecer, de aprender, de experimentar y de madurar, porque si no presenciáramos estas etapas, la vida no tendría sentido, sin estos cambios todo seria absurdo y aburrido, además, si el mundo estuviese cubierto de niños todo seria un desastre total y la tierra colapsaría.

 

¿Alguien se ofrece a cuidar a millares y millares de niños? Por supuesto que no, si ya tres son insoportables. Pero a lo que quiero llegar con este asunto es que tengamos en cuenta que muy dentro de nosotros todavía brilla esa luz inocente, y esto va para aquellos quienes todavía no se han dado cuenta de que hay una luz que les parpadea por dentro pidiendo un poco de atención.

 

Si todos los adultos (No me incluyo pues no se si con 18 años puedo considerarme vieja, y para mí la palabra adulto es sinónimo de viejo) recordaran lo bonito que es no tener ni un solo rato amargo, quizás estarían dispuesto a dejarse iluminar por esa luz que se ido escondiendo muy dentro debido a los problemas que mientras más crecemos, más nos agobian.

 

 Sería hermoso, hasta para tener la paz interna propia, que en un día completamente agitado, en medio de alguna discusión o de algún problema que nos atormente, nos tomemos 5 segundos para dar una dulce sonrisa a quien nos rodee en ese momento.

 

Si está luz semi-difusa la tomáramos un poco en cuenta, entonces podríamos amar más, perdonar más, ayudar muchísimo más, y así, estos problemas que tanto nos preocupan serían menos amargos y un poco más fáciles de llevar.

 

No es tan difícil, y mucho menos de locos, volver a sentir la infancia en nuestros corazones.


ceciliaalvarez12@gmail.com


Cuando sea grande, seré...

Cecilia Álvarez Riera

 

 



Encontrar mi vocación es lo que más me ha costado hasta ahora en la vida.  Cuando somos jóvenes, a veces, saber lo que queremos hacer el resto de nuestras vidas, es verdaderamente difícil.

Hay personas que nacen con una vocación definida.  Desde pequeños ya saben a que se quieren dedicar en el futuro, pero hay otras como yo, que necesitamos experimentar y descartar, vivir cada experiencia para poder saber que es lo que realmente nos gusta.

Esto para mí era algo frustrante ya que me dominaba la impaciencia y la incertidumbre.  El no conocer mi vocación me parecía desesperante. Pero aprendí que en mi vida esta incertidumbre me ha enseñado muchas cosas, y ahora estoy completamente agradecida con Dios por haberme dado la oportunidad de dudar, porque gracias a esto aprendí a arriesgarme, y a jugarme el todo para conseguir una ocupación que llenara mi alma.  He aprendido que hay que luchar y no detenerse por pequeñeces. Ahora sé que hay que experimentar para conseguir lo que buscamos.

Cuando estudiaba en la secundaria mi corazón me decía que debía estudiar Psicología, pero mi mente estaba aterrada.  Sentía mucho miedo porque para estudiar esta carrera tenía que irme para Caracas y de verdad esa idea no me gustaba para nada.  Pensar en irme para una ciudad tan grande me asustaba muchísimo, pero lo que me daba más miedo era pensar que iba a estar a  450 kilómetros de mi casa y de mis padres.  Me preguntaba constantemente: Dios mío, ¿y ahora como voy a hacer sin mi mamá?, yo ni siquiera sé cocinar, (aunque ella sabe mucho menos que yo). Entonces opté por estudiar en Barquisimeto, me dije: -Allá seguro que van a poder mandarme las Caraotas de mi abuela con el Señor Zabulón-.

Como en Barquisimeto la carrera de Psicología la hay en una Universidad privada y yo soy anti-universidades privadas, decidí estudiar Ingeniería Química en una de las mejores universidades de Ingeniería del País, ¿Por qué no? La Química no me desagradaba, en el colegio era muy fácil, tiene bastante campo de trabajo y tengo la oportunidad de estudiarla relativamente cerca de mi casa. Con tantos aspectos positivos decidí intentarlo.

Pasaban los meses y cada vez me sentía más triste, sabía que había algo dentro de mí que me decía: -Esto no es lo tuyo-. Pero yo estaba ciega.   Las ideas que me había creado sobre lo bueno que iba a ser para mí estudiar esta carrera me habían bloqueado la mente, no quería aceptar que me había equivocado y sobre todo, no quería decepcionar a los que me estaban apoyando.  No quería que pensaran que me estaba rindiendo, por eso debía luchar y resistir.

Efectivamente me di cuenta de que SI había alguien que estaba completamente decepcionada de mí, y ese alguien era yo. Estaba decepcionada de mí, y lo estaba porque en ese momento descubrí que por temor, no iba a hacer lo que realmente quería, y que luchar por demostrar que si podía resistirlo, era completamente ridículo.

Yo pensé que estaba confundida, creí que no sabía sí mi vocación era la Ingeniería o  la Psicología, pero en realidad lo que estaba era aferrada a una meta que ni siquiera me llenaba.  Cuando abrí los ojos y me di cuenta que la química no era para mi porque era una carrera muy fría, y que debía estudiar algo en donde mis sentimientos fueran tomados en cuenta, algo completamente HUMANISTA, decidí dejar esta universidad y ocuparme en comenzar de nuevo, para así volver a sentirme orgullosa de mi misma.  Esto ha sido lo mejor que me ha podido pasar, pues ahora puedo poner en práctica todo lo que aprendí durante mi estadía en Barquisimeto.

Ahora estoy aquí, con muchísimas ganas de comerme el mundo enteró, con el corazón abierto para escuchar y aceptar todas las nuevas opciones que me proponga la vida, y sobre todo, preparada para seguir errando, o mejor dicho, para seguir aprendiendo.

Quiero que esto les llegue muy profundo a las personas que se encuentran en esta situación.  Que mi experiencia les sirva de algo.  Que esto que les cuento, pueda ayudar a alguien a aclarar sus mentes. También quiero que sepan que nada puede detenernos.  Sí de verdad quieren luchar por algún ideal, tengan en cuenta que nadie puede contradecirnos, somos capaces de deshacer el mundo con nuestras manos sí nos lo proponemos.

No hay obstáculos.  Las barreras nos las creamos nosotros mismos con nuestras frecuentes terquedades. No nos encerremos, ni tratemos de hacer que todo el mundo acepte nuestras razones, más bien, tratemos de aceptar las razones que el mundo nos expone. Solo así, con el corazón abierto, sabremos que camino tomar, y ténganlo por seguro, que cuando encuentren lo que están buscando, habrá tantas ganas de seguir adelante que se derrumbarán todas las barreras creadas.

Para mí, por ahora, no hubo algo mejor que estar en este dilema, porque me di cuenta que la vida no me da una sola opción, sino que me da una diversidad de ellas y que soy completamente libre para escoger. Entonces comprendí, que la vida es verdaderamente generosa conmigo.

Sólo siguiendo los latidos de nuestros corazones lograremos llegar  a la cima más alta.

No existe lo imposible...   

ceciliaalvarez12@gmail.com


Sueños de niños y de adultos también

Cecilia Álvarez Riera

 


 


Quiero comenzar por explicar que es TEMPO y la sensación que causa dentro de mí cada vez que lo veo.

 

TEMPO es una fundación que consiste en hacer teatro de muñecos (títeres), y tiene la finalidad de otorgar al niño, además de diversión, el desarrollo de su imaginación y el desarrollo de su inteligencia.

 

Estos títeres son los muñecos más impresionantemente hermosos que he visto; desde su estructura, hasta la manera en que actúan. En el momento en que el titiritero de TEMPO coloca al muñeco en su mano, este cobra una vida maravillosa, que envuelve al espectador y lo sumerge como en un trance en donde no distinguimos si lo que estamos viendo es real o son solo muñecos. Esto es lo que a mi me sucede cuando los veos, pero se que no me equivoco al generalizar porque es tan genial y tan cautivador, que sé que no soy la única persona que opina de esta manera.

 

La mayoría de las personas, al menos aquí en Carora, al escuchar hablar sobre los títeres, dicen: -Para que llevemos al muchachito. Y cuando salen del espectáculo quedan encantados, y precisamente ese bello sentimiento es lo que el grupo llamado TEMPO causa tanto en niños, como en adultos.

 

Quisiera hablar un poco sobre los profesionales de esta fundación, a los cuales yo llamaría de la siguiente manera: LOS DIOSES DE LOS TÍTERES. Esta me parece la mejor manera de llamar a los integrantes de TEMPO porque precisamente ellos son los que le otorgan la vida al muñeco; y no una vida cualquiera, una vida que sobre pasa los límites; que hace que los niños, adolescentes, adultos, ancianos rompan la barrera de la imaginación, de la creatividad y de la inteligencia. ¿Y quién más le da una vida tan maravillosa a un personaje si no es el mismísimo Dios? 

 

El fundador y Director de esta fundación es: Eduardo Di Mauro, Nació en Córdoba-Argentina. En el año 1980 crea la Fundación TEMPO “Teatro Estable de Muñecos del estado Portuguesa”, y desde entonces comienza a repartir diversión a millares de personas. Junto a él se unen Marítza Peña, Carmen García, Mary García y Jesús Gutiérrez. Por supuesto estos no son todos, pero son los que yo conozco, además que he tenido el orgullo de tratar y de compartir con estas 5 maravillosas personas.

A parte de los titiriteros, también debo resaltar el magnífico trabajo de las personas que trabajan la iluminación, el sonido, y las cuestiones técnicas para que las funciones de este Teatro se lleven a cabo. Allí intervienen Eva Morillo y Nelly Rodríguez.

 

Entre Los Dioses de los Títeres, yo podría considerar a El Maestro Eduardo Di Mauro como el Dios supremo, debido a que este espléndido ser ha sido el Maestro de cada persona que trabaja en esta fundación y es el creador de tantos muñecos, que gracias a su conocimiento cobran vida propia. Yo me digo a mi misma y me pregunto:-Así como Dios es nuestro padre, pero desconocemos al padre de Dios, Eduardo es el que enseña pero, ¿Quién lo enseñó a él? Es una pregunta que me hago constantemente. Obviamente debe tener una respuesta lógica, pero mientras no la sepa seguiré comparándolo con un Dios, y hasta prefiero no tener respuesta. Sólo espero que mi abuela Josefina no lea esto.

 
Yo quisiera saber cuanto amor hay en los corazones de estas personas, cuánta sencillez, pero sobre todo, cuánta paciencia, ¿Ustedes se imaginan el trabajo que esto causa? Puedo describirlo de esta manera: Fabricar un muñeco miles de veces, hasta que este alcance la perfección. Ensayar una obra miles de veces, hasta que esta alcance su perfección. Sí un muñeco no sale exactamente como se desea, este se desecha y tienen que hacer uno nuevo editando el error cometido; y cuando este, esté perfectamente bien elaborado, es que está disponible para su utilización. De igual manera pasa con la obra de teatro a presentar, esta no deja de ser ensayada hasta que no sea exactamente como lo  desean, así tengan que repetirla una y mil veces. Sólo personas tan especiales alcanzan este grado de paciencia. ¿No es admirable?

 
Yo he tenido el placer de participar en uno los eventos de TEMPO. Consistió en ir a 10 caseríos del Municipio Torres, entre los que se encontraba: Palmarito, El Papayo, Burere, Atarigua, Sicare, Muñoz, entre otros, y a cada escuela de cada pueblo se les presentó 2 funciones de títeres diferentes. En esta pequeña gira a los Dioses de los títeres los acompañó Omar Losada, que es el Electricista, Carpintero, Utilero, Humorista y hasta el que hace el café en el Teatro Alírio Díaz.  El hace absolutamente todo en cuanto a arreglos de cualquier artefacto en el Teatro. Mi Madre, Yuyita de Álvarez, era la coordinadora y organizadora de esta gira. Y yo me uní al grupo, quería tomar fotos y quería ayudar,  observar y aprender.

 
Lo que presencié mientras estuve en esta gira fue la emoción de cientos de niños al ver, quizás por primera vez, este Arte que son los Títeres de TEMPO. Pude notar que estaban eufóricos de alegría y de asombro. Estaban impresionados porque podían establecer un diálogo con un gato de trapo y con unos ratoncitos que se movían con admirable sutileza y que hablaban con una voz dulce. Puedo asegurar, que la gran mayoría de estos niños, después de haber visto estas dos funciones, quedaron muy motivados y especialmente agradecidos de que se les haya dado la oportunidad de sacarlos de la rutina que nos apresa. Estaban agradecidos porque vieron algo diferente, algo realmente educativo y productivo.  No estuvieron frente a un televisor que mata la imaginación, ni frente a la vida cotidiana que por donde quiera que miramos nos encontramos con temas sexistas y violentos.  Por 1 hora estuvieron fuera de la realidad y dentro del mágico mundo de la imaginación.

 
Deberíamos conseguir una manera de poderlos llevar a mas eventos como este, no solo de títeres sino también cualquier otro espectáculo para niños, y poderles mostrar otra realidad mas a menudo.

 
Hace 4 años que comenzó el Teatro TEMPO junto con el Teatro Alirio Díaz a recorrer los pueblos de Municipio Torres (Con 10 años o más viniendo para Carora) y aún no han recorrido todos los pueblos ya que el municipio es bastante amplio, pero sería maravilloso poder llevar a todos estos niños a estas y otras funciones que también se hacen en el Alirio Díaz.

Así, quizás, podremos lograr que no nos ensimismemos tanto en el televisor, y obviemos un poco las obscenidades de los medios modernos para llenarnos de algo que verdaderamente puede llamarse ARTE.

ceciliaalvarez12@gmail.com


Personas Plásticas

Cecilia Álvarez Riera

 


 

Cecilia Álvarez, con apenas 18 años, se convierte en nuestra articulista más joven, dando sus primeros pasos en el mundo literario, lo que hace con toda la sensibilidad que le proporciona  el  añorado por muchos, lente de su fresca juventud... Le auguramos todo el éxito posible. ¡Sigue adelante joven amiga!

 

Entre los seres humanos, nunca falta una persona plástica, de esas que sólo se preocupan por verse bonitas, por ir a tiendas tipo Tommy con las amigas, así no se compren nada, la idea es demostrar a tus acompañantes lo cool que eres. Lo más importante, es tener al típico novio Kent, esa será la envidia de mis amigas.

 

Podría decir que muchas personas, tanto hombres como mujeres, llevan este estilo de vida. Lo sé  porque lo he presenciado en la televisión, en la calle, en el colegio. Lo he vivido entre mi circulo de amigos; tengo dentro de mi vida social a personas como estas.

 

Y yo me pregunto: ¿Es este el significado de la amistad? Hacer que tus amigas se mueran de envidia, andar por la vida como si estuviésemos caminando en una pasarela, mirando al que tiene menos por encima del hombro. La verdad, me parece totalmente absurdo y ridículo.

 

En mí opinión, estas personas plásticas son como unos maniquíes andantes. La mujer maniquí al lado de su esposo maniquí, y con un niño al que están criando al estilo maniquí para seguir con el mismo ciclo por generaciones.

 

A mi me dan lástima, porque creo que sencillamente no hay nada que los llenes espiritualmente, no tienen un motivo más interesante por el cual preocuparse, no tienen metas, sus vidas no llevan un rumbo fijo, y como no tienen nada que los inspire y que los llene de esperanzas, pues no les queda otra opción que seguir un camino que ya está creado por otros para poder formar una vida social. Es como un miedo a ser rechazados. Lo que no saben, es que estás personas lo que menos ofrecen es una gran amistad, porque todos están igualmente confundidos y todos andan en busca de lo mismo, aunque ninguno esté conciente de esto.

 

Estas personas, además de ser plásticas, son cobardes y poco admirables, son personas incapaces de buscar una meta y los caracteriza porque no tienen amor por si mismos. No se respetan, porque siguen un patrón y no crean uno propio. Sólo les interesan el que dirán mis amistades y por este que dirán, no siguen, ni escuchen, lo que quizás el corazón les está diciendo.

 

Sí tienen alguna motivación, pero prefieren seguir la rutina y la vida materialista. Lo más lamentable es que eso es lo que enseñan a sus hijos.

 

Obviamente estos niños aprenden a vivir en un mundo material y optan por comportarse de una manera plástica y excluyente, pues esto es lo que han aprendido en su casa, lo que sus padres les han inculcado, y lamentablemente, esto es lo que ellos van a enseñar a sus hijos en el futuro.

 

Admiro con el corazón a todas aquellas personas que hacen en la vida lo que en realidad les gusta, sin importarle lo que piensen los demás. A los que tienen pensamiento propio y luchan hasta conseguir el éxito, sin superficialidades, personas sencillas y permaneciendo naturales. Conocer personas así, es algo que verdaderamente me llena por dentro. Y se que mientras vivo todo lo que me falta por vivir, puedo crecer siendo mi propia persona gracias a estos sabios conocimientos.

ceciliaalvarez12@gmail.com