LA SEGUNDA MUERTE DE CHÁVEZ

Enrique Meléndez Oropeza

04-12-2018

Se ha especulado de todo en lo que concierne a la caída de Rafael Ramírez; uno de los ungidos más prominentes de Hugo Chávez; al punto de que se dice que poseía las claves de las cuentas bancarias de la familia Chávez en paraísos fiscales, y de allí su proximidad con María Gabriela Chávez, a quien la colocaron como embajadora alterna de su cargo en las Naciones Unidas; aparte de que fue demasiado truculenta la detención de Eulogio del Pino y demás directivos de PDVSA.

           
Porque desde hacía años, que se venía diciendo que esta gente hasta colocaba petróleo en buques en altamar; que se comercializaban, y eso no se registraba en las cuentas de PDVSA; entre otras denuncias, y por las que han venido a ser acusados del delito de corrupción administrativa; que en el fondo, no es más que por posiciones de poder, y que es lo que le da carácter de truculento al asunto, y para lo cual se ha prestado nuevamente el acartonado Tarek Williams Saab, en su nuevo cargo de Fiscal General.

           

Si estuviéramos en la España de Carlos IV; cuando existía la figura del ungido, y ese ungido fue por muchos años un Manuel Godoy en esa época; lo que serían las propiedades de Rafael Ramírez, Eulogio del Pino y demás integrantes de esa PDVSA corrupta, ya hubiesen sido saqueadas; como ocurría siempre en el caso de la caída de los ungidos en esa España borbónica; que era por donde, decía Betancourt, que nos venía a nosotros el instinto de saqueadores, y, precisamente, aquí estamos frente a una historia de saqueo; aun cuando  más bien la caída de esta gente ha sido vista, como una caída injusta; tratándose de una directiva, en el caso de PDVSA, que venía de hacer carrera en la industria petrolera; por una parte, para venir a caer en manos de un militar, y con lo cual se cierra el último eslabón de la cadena de propiedades, que han venido cayendo en manos de los militares; además de otros cuatro ministros militares, que Maduro también nombró.

           
Nunca nuestro país estuvo tan militarizado como hasta ahora; pues a pesar de que la dictadura perejimenizta tuvo como tesis política el militarismo, que profesaba Manuel Odría en Perú, el último gabinete no tuvo figuras militares; como sí figuras notables de la sociedad civil, y cuyo operador político era Laureano Vallenilla Planchart; que era el tipo humanista filosófico; formado en la Francia de la primera mitad del siglo XX; un latinista, dedicado a la traducción de las obras de Tácito.

De modo que se trataba de un militarismo; que tenía una idea de progreso; sólo que allí había una cierta aberración, en cuanto al equilibrio político del sistema, y era que Marcos Pérez Jiménez tenía muy acendrada la cultura imperial. Como diría un alemán de nosotros: no fuera latinoamericano, sino sufriera del síndrome de la cultura imperial, y que tiene que ver con el militarismo de la gente del uniforme. Así que Pérez Jiménez se dejó llevar más por la idea de la realización de obras faraónicas, a la manera de los emperadores romanos; atendió muy bien la salud; pero descuidó la educación, y que fue lo primero que vinieron a atender los primeros gobiernos de la República civil, sobre todo, el de Raúl Leoni, que ostenta el reconocimiento de haber sido el gobierno, que más escuelas construyó durante dicho período administrativo. Si algo hay que reconocer a la democracia; que un buen día nuestra clase media, se la entregó en bandeja de plata a un aventurero ignaro y felón, es que se preocupó por proceder a llevar a cabo lo primero, que han hecho los países, que hoy en día ocupan los primeros puestos en desarrollo: educación, y no obstante el pueblo siempre vivió obsesionado con aquellas obras faraónicas, que había dejado Pérez Jiménez, y que era lo que más acendraba en nuestro inconsciente colectivo la idea, de que sólo los militares son los que están llamados a solucionar los problemas del país: sendero cómodo que encontró ese aventurero ignaro y felón para encauzar, no su proyecto político; que lo carecía, sino sus desmedidas ambiciones de poder.

           
Una de las travesuras más grandes, que cometió el famoso grupo literario francés, conocido como surrealista, fue el haber afirmado, con motivo de la muerte de Anatole France, premio Nóbel de literatura en la época, que su cadáver no servía más que para encajonarlo en una urna bien grande, con todos los libros, que él se había leído, y lanzarlo al Sena. ¿Acaso sucede este mismo desplante con la familia Chávez? No hay que pasar por alto que a raíz de los funerales de Chávez, la figura de María Gabriela Chávez había pasado a convertirse en una especie de heredera del liderazgo de su padre; sobre todo, con ocasión de la lectura de una carta, que hizo en pleno velatorio, y de donde se dijo que había sido enviada como embajadora alterna a la ONU; precisamente, para que Rafael Ramírez la formara, y esto, además, estimulado por el hecho de que Fidel Castro, también había acariciado la idea de aquella muchacha convertida en candidata presidencial en 2018. Ahora, ¿qué sucedió en el interín? Que aquella idea no era más que un delirio; que loro viejo no aprende a hablar; como se dice coloquialmente. Trascendió que ella había declarado, que su apoyo era para Rafael Ramírez; sin que tuviera eco en las filas del chavismo, y de modo que a Maduro le ha quedado todo el campo abierto, para lanzar con todo el desdén del caso su candidatura, y que es una forma también de consolidarse ya como figura independiente en el poder, sin el ropaje chavista; mientras se conmueve de Eulogio del Pino, y dice que lo engañó. Que es una forma de decir también, que ahora Chávez para lo que me sirve es para encajonarlo en una urna bien grande, donde quepan sus familiares y sus incondicionales, con todos los petrodólares, que han acaudalado en esta República militarista, y lanzarlos al Güaire de Caracas. Obsérvese que en esta guerra de poderes, Ramírez ha amenazado con revelar verdades, de lo que fue la muerte de Chávez.

 

 

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UN SECUESTRO ASFIXIANTE

Enrique Meléndez Oropeza

07-11-2017

           
Locura más locura y más locura. No es que Nicolás Maduro no entienda que un aumento compulsivo de salarios, no es sino ponerle leña a la candela; como le dicen los economistas, está comprobado en su caso que comunista es dogmático por su visión de mundo totalitaria; de modo que se hace oído sordo de estas recomendaciones; partiendo de la idea de que si se congelan los precios de algunos productos, y se suben los salarios, entonces se produce una nivelación en el ingreso de la gente: lo que se conoce como la lógica más elemental.

           
Desde Maquiavelo se ha dicho que no es tan grave que un mandatario se ría de sus gobernados; que lo grave es que éstos se rían de sus gobernantes; que es lo que sucede cada vez que Nicolás Maduro hace un anuncio de aumento salarial; que la gente lo toma por broma, comparando su porcentaje con la magnitud de la inflación; que padecemos los venezolanos; un porcentaje mínimo, cuya consecuencia va en proporción geométrica al daño que causa en la economía.

           
Porque todo se desata, a nivel de precios; de nuevo van a la calle miles de trabajadores; en efecto, las grandes empresas, asesoradas por firmas de análisis macroeconómico, ya sabían que para antes de finales de año venían dos aumentos salariales; pero algunas pequeñas empresas no; de modo que ante la circunstancia han tenido que proceder a reducir personal, cuando no a cerrar la santamaría; lo que significa más gente para el mercado informal y los más vulnerables, para poder subsistir, para la delincuencia: todos los días se roba algo: la batería de un carro, un celular; lo que encuentre mal parado, y que lo vende al mejor postor.

           
Uno diría que aquí quien arrebata tiene una reducida ganancia; en relación a la que obtiene el aguantador; una vez que aquél se le ha aparecido con pieza de repuesto o con un celular. Habría que hacer un cálculo de las ganancias que obtiene este mercado del latrocinio; libre de impuestos, por lo demás, y del que medra la malandrería. Estamos en el país de los vivos; como se acaba de demostrar en las pasadas elecciones en un país, cuya población presenta ya graves casos de desnutrición, y producto, precisamente, de esta política de Maduro a base de palos de ciegos; no obstante, el gobierno arrasó en las mismas.

           
Todo el mundo se ha vuelto famélico en este país; mientras que se dan casos de gente; que uno la veía que iba camino a una vejez muy feliz, que de pronto muere, sobre todo, por falta de medicamentos. Por eso hay luto en todos los hogares de Venezuela, con familias atomizadas, porque los hijos se han tenido que ir al exterior; con prohibición absoluta, en muchos casos, venir ahora en Navidad; so pena de que le pase lo mismo que Mónica Spear; cuya familia se había ido del país, por temor al hampa, y en una venida decembrina, por pocos días, cae víctima de la misma. Un país que hasta las seis de la tarde funciona. A partir de este momento el hampa lanza su toque de queda, y así el transporte, que llaman troncal, se paraliza; grave, sobre todo, para los trabajadores de los restaurantes de la llamada comida chatarra, por ejemplo, de los Altos Mirandinos; que viven en los barrios de Los Teques, y quienes para poder llegar a sus casas o tienen que pagar una carrera de carros, con motivo de la hora de la noche, en la cual salen de sus trabajos, cuyo costo le sale por encima de lo que pueden sus ingresos; cuando no a dormir en las casas de amigos.

           
De modo que Maduro decreta aquí un aumento salarial de setenta por ciento, y a la vuelta de la esquina se ha producido un aumento de cien por ciento en las tarifas del transporte público; como acaba de ocurrir en el transporte, precisamente, de los Altos Mirandinos; que ha montado de un mil cien bolívares a dos mil doscientos, y como le ha respondido uno de los choferes de una de las busetas a un pasajero, que le ha dicho que él no compra todos los días cauchos para su vehículo; que eso es verdad, sólo que para reunir cuatro millones de bolívares; que vale un caucho hoy en día de una buseta, no es cuestión de todos los días; aparte de que, así como tiene que cambiar de cauchos, también tiene que cambiar de batería, y tiene que cambiar el aceite del motor, y así sucesivamente, cuyos costos hoy en día son tan elevados como el precio de los cauchos.

           
He allí el sentimiento de secuestro que uno padece; un sentimiento de claustrofobia, sobre todo, por la impotencia que causa el no poder tener capacidad de transformar esta penosa realidad; primero, porque estamos ante una clase gobernante, que le saca partido a la miseria de la gente; en el entendido de que en estas condiciones más se favorece desde el punto de vista económico; pues estamos ante un gobierno donde los ricos se hacen cada vez más ricos, y los pobres cada vez más pobres. ¿A quién benefician las fluctuaciones, que se dan en el mercado paralelo de las divisas? ¿A quien beneficia un dólar a cincuenta mil bolívares? A todos aquellos privilegiados que reciben dólares oficiales a diez bolívares. ¿No estamos frente a una de las más grandes aberraciones de cualquier economía?

           
Segundo, porque la única vía posible que había, para salir de esta clase gobernante, era la electoral, y ahora resulta que han terminado por viciar todo el sistema electoral, con todo el ventajismo del caso a favor de ellos; donde se dan todas las violaciones a la Constitución, incluida, el derecho a elegir; partiendo de las reubicaciones de los electores de algunos centros de votación, y cuyo destino obliga a muchos de ellos a desertar; visto el carácter desconocido y hasta peligroso de algunos de esos nuevos destinos, y notificándose dicha reubicación dos días antes del proceso comicial. ¿Qué nos queda ante semejante locura?

           
Maduro ha dicho que piensa llamar a los tenedores de bonos, que deben ser cancelados a finales de año. ¿Será la ocasión en que reflexione?


 

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EL TIGRE CON UNA RAYA MÁS

Enrique Meléndez Oropeza

16-10-2017

U
no se lo temía, y fue así: esta gente se iba a salir con la suya, y se iba a adjudicar la mayor parte de las gobernaciones; tanto más que ya había pasado la prueba de la Constituyente; donde tuvieron que inventar ocho millones de votos; cuyo anuncio llevó a que se descalificara el Consejo Nacional Electoral a nivel internacional; de modo que qué era una raya más para un tigre, como se dice en criollo, y para lo cual se diseñó un sistema electoral muy ventajista y arbitrario; como lo denunció la MUD; una vez que se oyeron los resultados; un sistema llamado a neutralizar el voto opositor, en el sentido de provocar en cada boleta la anulación del sufragio.

           
De hecho la eliminación de centros de votación y la reubicación de electores  pocos días antes de la jornada electoral; nos habla ya de la jugada que tenía esta gente entre manos. Es decir, le quitarle el derecho a elegir al ciudadano. Ya la gente lo comentaba en la calle: esto es algo descarado, pues a muchos les dio pereza trasladarse hacia el nuevo centro de votación; donde los reubicaron. Salía determinada rectora, y entonces decía que aquello era para la protección del elector, y resulta que, según trascendió, a algunos de Aragua, los ubicaron en Amazonas.

           
Que eso fue la segunda estrategia: la desmotivación; como ocurrió en el caso de una vecina que, en efecto, no fue reubicada en una región distante del estado Miranda; donde habitamos, pero sí lo fue en un centro de votación de Carrizal, y que ella no conocía; por lo tanto, se tuvo que abstener, y en aquellos casos en que la gente se arriesgó a ir, se encontró con tal desorden en el sitio, propiciado fundamentalmente, para que se impusiera la llamada operación morrocoy, con permanencia del elector hasta cinco horas en las colas, y que llevaron a que muchos se devolvieran a sus casas, sin haber consignado su voto.

           
Incluso, EEUU destacó punto por punto cada una de las triquiñuelas que presentaba el sistema, y que la señora Lucena se encargó de rebatir con su cara de piedra; por lo que se habló, en ese sentido, que en estos instantes los venezolanos no estamos solos en esta lucha, y que el ámbito internacional está muy pendiente de lo que pasa en casa.

           
Pero había que ir a votar; con independencia de las segundas intenciones de esta gente; aparte de que la presión internacional lo demandaba; pues se llegaba a la conclusión de que la actitud pasiva; que implicaba la abstención, tampoco era vinculante. Se dejaba ganar al PSUV todas las gobernaciones; pero le evitaba tener que hacer el fraude, y entonces quedaban legitimados sus candidatos, en ese sentido; teniendo presente que la verdad es que el PSUV no cuenta con ese caudal de votos; que anunció este domingo Tibisay; como los candidatos en las encuestas; días antes de la elección ostentaban esa proyección, que vinieron a reflejar en el cuadro de resultados; razón por la que todo el mundo duda hoy en día de su veracidad, y esto coloca al gobierno en el ámbito internacional en una situación de ilegitimidad. Obsérvese, que ya a las cuatro de la tarde; como se reportó por las redes sociales, la oposición ganaba en más de trece estados. Aparte de que los testigos de mesa, una vez concluido el acto de votación, de inmediato pasan los resultados a una central, que tiene dispuesta la MUD para la obtención de los mismos; de modo que al no admitir los resultados, la MUD no lo estaba haciendo por despecho, sino que tenía en mano las pruebas del fraude, y lo más probable es que ese pronunciamiento sea respaldado por el mundo entero; precisamente, porque la comunidad internacional siempre ha buscado darle una salida a la crisis venezolana por una vía pacífica y constitucional.

           
Los abstencionistas parten del hecho de que toda elección tiene sentido, si se gana; pues si se pierde, es hacerle el juego al gobierno; sin considerar lo que sería la repercusión en sí que pueda tomar un proceso de esta naturaleza, sobre todo, en momentos en los que se encuentra nuestro país; con la mirada de la comunidad internacional puesta sobre nuestros procesos de democratización, y con un gobierno que ha sido repudiado por 50 países, a partir de la convocatoria y elección de esa constituyente fraudulenta; que supuestamente se eligió con 8 millones de votos; cuya veracidad nunca pudo presentar el régimen; tomando en cuenta, por lo demás, que estamos ante un gobierno que ha provocado un profundo descontento en la población.

           
Por supuesto, en esta oportunidad tampoco el CNE va a permitir la revisión de todo el proceso, pasando por el material electoral; como ocurrió en 2012; cuando la propia Unasur se lo recomendó al gobierno; quien en un primer momento estuvo dispuesto a hacerlo; pero, luego, se negó, y entonces quedaron las dudas. A Henrique Capriles se le acusó de asesino, a partir de su llamado a desahogar la “arrechera” en la calle, como consecuencia de la muerte ocasionada a 13 personas, que oyeron su llamado, y salieron a las calles a protestar el fraude que denunciaba Capriles; por lo que lo neutralizaron; de acuerdo a la estrategia diseñada por los agentes cubanos de la sala situacional de Miraflores.

           
Todavía el día domingo en la mañana por las redes sociales se difundía propaganda a favor de los candidatos oficiales; que no se diga de la cantidad de recursos del Estado que utilizaron en el despliegue de sus respectivas campañas con todo el ventajismo del caso, y ya por ahí uno pudiera comenzar a hablar de un fraude continuado; pasando después por la negativa del CNE a retirar en el boletón electoral la tarjeta de los candidatos, que renunciaron, luego de realizarse las primarias de la oposición; precisamente, con el fin de que los electores de la oposición se equivocaran, pulsaran en donde no les correspondía a la hora de ejercer el voto, y  por lo tanto su selección quedara nula.



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SI LA GENTE SALE A VOTAR

Enrique Meléndez Oropeza

 

09-10-2017            

Las cuentas están echadas, y si sale el 60% de la población a votar, los números pudieran favorecer a la oposición, granjeándole su buen reparto de gobernaciones. El problema es que el pueblo está muy desconsolado. A pesar de que los muertos, víctimas de la matanza perpetrada por las fuerzas represivas del régimen; ya están bajo tierra, no obstante quedó en el espíritu de la gente un mal sabor: una situación parecida a esos actos terroristas, que llevan a cabo en el mundo entero células fanáticas del extremismo islámico o por gatillos alegres; como lo acabamos ver con el psicópata; que disparó contra una muchedumbre en EEUU; mal sabor, luego de cuatro meses de protesta callejera, para terminar la dirigencia opositora ahogándose en la orilla; terciar con el gobierno, y admitir su participación en las elecciones.

           
He allí la idea de traición, que hay en el ambiente, y que tiene indispuesto al venezolano en contra de la MUD, y que es donde más se le afinca Nicolás Maduro, y entonces dice que una de las condiciones; que puso la MUD en las rondas de diálogos; que, supuestamente, han venido sosteniendo gobierno y oposición, fue participar en las elecciones regionales; que había pautado el CNE entre gallos y medianoche. Una estrategia que tiene por norte un despropósito, como se ha visto; puesto que se ha descubierto que la participación en los diálogos le hace mucho daño a la oposición, y entonces Maduro fabrica esa mentira; como el mismo hecho de solicitar participación en un evento; que más bien la oposición viene reclamando desde el año pasado, sólo que la abstención priva en el ambiente; nos encontramos en una situación parecida a la de 2005; cuando se venía de un referéndum, que se había perdido, como pensaba la opinión pública, en una forma fraudulenta, y así que se le tenía mucha desconfianza a un CNE, presidido precisamente por un avasallante Jorge Rodríguez, cuya presencia allí incitaba a esta misma actitud pasiva; sobre todo, por la gran arrogancia con la que ejercía el cargo, y todavía estábamos en el momento en que pensábamos, que la abstención de la gente iba a deslegitimar el proceso, y el gobierno iba a revisar su comportamiento hegemónico; aunque hay que reconocer que a la larga Chávez sopesó la situación, y cambió a Jorge Rodríguez por Tibisay Lucena, la de la dulce sonrisa; que terminó por conquistar hasta los más radicales abstencionistas; de modo que ese espíritu es el mismo que está presente hoy en día en la conciencia de la opinión pública; tanto más que esa misma señora, ya no es la misma de hace catorce años atrás, ya su sonrisa no convence a nadie, junto con las otras tres rectoras; que conforman lo que se conoce como el ministerio electoral del gobierno de Venezuela, y así que al espíritu de desconsuelo se agrega el espíritu de la desconfianza, y no sólo frente a las autoridades electorales, sino también hacia la MUD.

           
El hecho es que todo diálogo lleva implícito una negociación, y al hablar de negociación, se asoma la idea crematística: dinero por en medio, y entonces salen a relucir los supuestos negociados, que hace Henry Ramos Allup o el supuesto dinero que le dan a Julio Borges, y así sucesivamente. He allí el estigma que arrastró Jóvito Villalba en su vida política, la de haberse vendido a la dictadura de Marcos Pérez Jiménez por una determinada cantidad de dinero, y esto por haber acudido a un diálogo con el entonces ministro de Relaciones Interiores, Laureano Vallenilla, y que más que un diálogo, aquello fue un secuestro. Someten a Villalba y a la dirigencia completa del partido Unión Republicana Democrática en la oficina del famoso Laureanito, y los envían en un avión fletado hasta Panamá; luego de enterarse el régimen de que dicha dirigencia había aprobado participar de la Asamblea Nacional Constituyente, que había convocado la dictadura perezjimenizta; cuya elección la había ganado URD; sólo que a la larga la dictadura había alterado los números a su favor, y de modo que aquella decisión de URD había radicalizado al régimen, y quien se había visto obligado a actuar de esa manera. Incluso, se decía que el dinero, que le habían dado a Villalba, era con billetes partidos por la mitad, y entonces le habían dicho que la otra mitad estaba en Trinidad, y esto porque de Panamá, Villalba decide ir a Trinidad; habiendo sido el país que lo había acogido en su primer exilio en su ya distante juventud. Pero esta fue una especie que echó a correr la dictadura de Pérez Jiménez, y que los adecos, sobre todo, se encargaron de propagar, y esto porque no se olvide que esa militancia; contraviniendo la línea de Betancourt en ese año de 1952, que era la de la abstención para ese proceso constituyente, había decidido votar a favor de la plancha que presentaban los urredistas.

           
A esta altura hay que reconocer que quien estuvo al frente de esa protesta callejera fue la juventud; que no ve perspectiva alguna de futuro en un país con un aparato productivo quebrado, es decir, sin oportunidades de empleo, una vez que sale de su carrera universitaria, y con un costo de la vida, que no tiene nada que ver con el nivel de salario, que devenga el venezolano, y que cada día nos hunde más en la pobreza; hasta verse casos de desnutrición ya en un amplio sector de nuestra población, y lo cual es grave; porque, en ese sentido, se estaría atentando contra el desarrollo de las capacidades intelectuales y técnicas de nuestra sociedad; que se supone encaminada al progreso. Sólo que a ese respecto se demostró que a pedradas no se tumba nunca un gobierno, y que la única vía posible son las elecciones; como se ha venido demostrando en el mundo entero; sobre todo, ahora cuando el gobierno, por un mal cálculo electoral, convocó este proceso, y en el cual se ve metido, como en un callejón sin salida, y de allí que ha tenido que echar mano de las famosas normativas, y las que parecen provocar el voto nulo entre los opositores, sobre todo, confusión.

 

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ARREAZA EN LA ONU

Enrique Meléndez Oropeza

02-10-2017

Jorge Arreaza celebra la firma de un documento de apoyo al gobierno de Venezuela por 63 países, de los 193 que están representados en la Organización de las Naciones Unidas, y entonces el tercio juega con las cifras. “Eso significa –dice con una gran altivez- que el 65% del mundo apoya al régimen venezolano”; cuando la verdad es que ese apoyo no suma ni la mitad de la representación de dicho foro mundial, y no es sino una simple minoría que se ha manifestado a favor de este régimen; que algunos no dudan en calificar de tiranía, y esto tomando en cuenta su carácter fáctico y represivo.

           
Por lo demás, está comprobado que los países signatarios de ese documento; cuando no han recibido dádivas del hombre más generoso y espléndido en vida, que ha pisado el mundo, según la opinión de Fidel Castro, a costa del hambre y de las necesidades de los venezolanos; por lo menos, se identifican con la naturaleza del régimen del gobierno, pues se trata de Estados que no se han caracterizado por ser de tradición democrática; constituyendo muchos de esos regímenes monarquías seculares, incluso, teocracias ancestrales.

           
Pena le debería dar a Arreaza traer a colación ese apoyo; ya que si uno resta la representación de la proporción de países, que se negó a firmar dicho documento, resulta que son 160, es decir, las tres cuartas partes de la ONU, y algunos de sus jefes de Estado no han dejado de calificar al régimen venezolano de dictadura; cuando no, aplicado sanciones, como sería el caso de EEUU; primero, por su rechazo a realizar elecciones directas y universales, establecidas en la Constitución; segundo, por su rechazo a recibir asistencia alimentaria y sanitaria para el pueblo; tercero, por su carácter represivo y censurador, con cientos de presos y perseguidos.

           
Es verdad que nos preparamos para la realización de unas elecciones regionales; que estaban pendientes desde el año pasado, y que a última hora el gobierno tuvo que admitir, quizás, por presiones internacionales; como hacen ver algunos; pero también por cálculo electoral, en este caso, fallido; mal cálculo, en dos palabras, si se parte del hecho de que el oficialismo anuncia, en un primer momento, su realización para el mes de diciembre, contando con la idea de que la oposición se iba a abstener, como lo habría de hacer en el caso de la elección de la constituyente cubana; de modo que, en estas condiciones, sus candidatos tenían todas las de ganar: sin contrincante alguno en el proceso comicial; que fue algo que no perdió de perspectiva la oposición, y, en ese sentido, decidió participar.

           
Descubierta entonces esa estrategia, y armada la oposición con todos los hierros, para transitar por ese camino electoral. ¿Qué le quedó al oficialismo? No pasemos por alto que la única estrategia legítima, con que cuenta la oposición, es la estrategia electoral; por lo que la estrategia del gobierno consiste en crearle el mayor número de dificultades a la oposición, en ese sentido; ya que cuenta, no sólo con el poder de las armas, dispuestas a disolver todo género de protestas callejeras, sino también con su absoluto dominio sobre las instituciones no representativas, y así que al gobierno no le quedó sino buscar otra coartada en estas condiciones, y fue cuando vino a inventar lo del adelanto de las elecciones, y esto con la finalidad, como lo interpretaron algunos, de que la oposición no tuviera tiempo de definir las candidaturas, y que cundiera la división en sus filas, y que fue algo que, felizmente, se superó, gracias al proceso de las elecciones primarias, que dejaron satisfecho al 90% de los participantes, para no entrar en detalles a ese respecto.

           
Por otra parte, llamó mucho la atención la ausencia de Nicolás Maduro en la Asamblea Anual de la ONU; sobre todo, porque a partir de allí se puede observar la delicada situación en la que se encuentra su figura en este momento en el terreno internacional; pues lo que parece es que se mueve dentro de un campo minado. Se trata de la cabeza de un régimen que está a punto de ser declarado de un Estado de delincuencia organizada; a raíz de sus vínculos con el narcotráfico; empezando por estar involucrados en sus vicisitudes dos sobrinos de su señora esposa, y con el terrorismo islámico; que es algo que ha puesto en alerta a las democracias occidentales; teniendo a la vista episodios como el de que han incautado hasta el momento unos 52 pasaportes venezolanos que estaban en manos de personas que no hablan ni un jota en español.

           
El alegato de Maduro era que no iba; por temor a que Trump lo asesinara; cosa que raya en lo infantil; por lo absurdo de la situación; teniendo a la vista el hecho de que si hay un país, del cual depende Venezuela en este momento es de los EEUU, nuestro principal cliente comercial, y el que no está por esas dádivas, que perciben algunos de esos países que se dignaron a firmar el famoso documento de Arreaza, y de donde proviene, por lo demás, gran parte de la gasolina, que estamos consumiendo en estos momentos; lo que no explica el por qué Trump quiera matar en las presentes circunstancias a Nicolás Maduro. Lo que sí es que ese temor que él expresa, en términos exagerados, no deja de tener fundamento o pudiera ser lo que él espera en términos figurados.

Primero, todo lo que ha revelado Luisa Ortega Díaz desde que el régimen la declaró en rebeldía y la echó a calle, lo más probable es que no queda en balde. Segundo, la comparecencia de un grupo de personas a la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos de la ONU; donde se denunciaron delitos de lesa humanidad, que lo comprometen seriamente, tampoco quedan en balde; por lo que en esta oportunidad prefirió terciar, y mandar al oscuro Arreaza; que, al menos, resulta menos atorrante, que la Delcy Eloína, y por eso pasó por debajo de la mesa.


 

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UNA IDIOTEZ MÁS
 

Enrique Meléndez Oropeza


11-09-2017

Sartre tituló una de sus obras “El Idiota de la Familia”; a propósito de la idiotez que veía en Gustave Flaubert (el famoso autor de la novela “Madame Bovary”; una obra que establecería las bases estéticas de la narrativa contemporánea) su familia; cuyo padre era un eminente médico de la región de Rouen (Francia), y esto a causa de una especie de ACV, que le da durante sus estudios universitarios, y desde entonces había quedado como un idiota.


Esto me viene a la mente cada vez que escucho pronunciar a los voceros del oficialismo el argumento de que por la vía de los aumentos salariales se le va a ganar la guerra a la inflación; que con la congelación de precios y estos aumentos compulsivos, se va a lograr equilibrar el ingreso de los trabajadores y de los pensionados con el costo de la vida: una deducción pre-racional; lo que se conocería como una conciencia instintivista; esa que se permite comparar el tamaño de una moneda con el tamaño del sol. Es decir, eso es una solemne idiotez; porque las cosas no son tan planas, como parece; que hay ciertas perspectivas en su horizonte; que en este caso tendrían que ver con los procesos productivos. He allí una serie de circunstancias; que hacen que la inflación suba por el ascensor, mientras los salarios suben por las escalinatas; como lo ilustran los economistas, y que eso se viene demostrando desde que se estableció la economía de mercado.


La famosa “mano invisible” de la que hablaba Adam Smith, y que según este señor arreglaba los desajustes económicos, y que al ser contravenida como sucede ahora, entonces esos desajustes sí que no tienen arreglo alguno, y esto porque las leyes del mercado le hacen ver a los agentes económicos las oportunidades de negocio, a través de lo que se conoce como experiencia; que es acumulativa, y entonces te enseña cuales son los errores y cuales los aciertos; lo que precisamente constituye las perspectivas de las cosas, y que es a lo que no quiere recurrir una conciencia instintivista, como la que nos gobierna, muy dada a la simplificación de los procedimientos.


Es decir, la economía no se maneja por decretos, y ahí es donde tiene la razón Adam Smith; puesto que la economía de mercado tiene unas leyes autónomas, y que responden a la inercia y al fluir de las cosas; de acuerdo a los intereses puestos en juego. ¿Hasta qué punto puede la movilidad de los salarios llevar a la inercia a la inflación? En la medida en que tú le sueltas las riendas a la economía; es decir, en la medida en que tú tienes menos controles; porque allí está el principio de la competencia, y la competencia te mete o te saca del mercado; en función de las reglas del juego: pues en un escenario con una economía de controles no vale la pena competir; que es el otro fenómeno que te explota en la cara: el fenómeno de la escasez, y el cual se manifiesta cuando el productor, en consecuencia, al verse en una completa desventaja, con motivo de la existencia de dicho escenario de controles, decide no invertir más en determinada actividad económica; teniendo presente que a la larga se verá en la situación de que está produciendo bajo pérdidas, y que es a lo que el gobierno quiere que se someta el empresariado venezolano, siendo el gran perdedor en este caso el propio asalariado, a quien cree el gobierno que beneficia.


Esto incluso ya lo maneja el común de la gente:


-Hoy –le decía un chofer de carros libres, de esos que llaman patas blancas, y que regala el gobierno por lotes, a su compañero-, nuestro presidente vuelve a meter la pata: anuncia un nuevo aumento de sueldos, y que va a poner las carreras más caras.


Es decir, se trata de una medida que nadie quiere en las presentes circunstancias, y no sólo porque obliga al empresario a hacer un ajuste en los precios de los productos, que fabrica, sino además porque conlleva a un cierre paulatino de las empresas o de los puestos de trabajo. A esta altura ya son muchos los conserjes que van quedando en la calle, lo mismo que los oficiales de seguridad; si se toma en cuenta que los condominios llega un momento en que no están en capacidad de cubrir esas demandas salariales, dado el alto nivel de morosidad, que se registra hoy en día por parte de los inquilinos, que habitan los diferentes inmuebles de nuestras ciudades, y entonces lo que se viene acostumbrando es a contratar los servicios por día; perdiendo muchos conserjes su derecho a la vivienda, que estaría incluido en el reglamento del condominio, o a quedarse sin seguridad.


Lo que explica el por qué durante los gobiernos de la República civil estos aumentos eran acordados por la vía tripartita, es decir, mediante negociaciones entre los sindicatos laborales, gremios empresariales y sector oficial, y para los cuales se preparaba el empresariado o el empleador, y aumentos que no pasaban del 20%; como también se acordaban una vez por año, y no como sucede ahora que ya casi se decretan mensualmente.


Mucho más grave aún resulta el hecho de que este aumento compulsivo se presenta con la congelación del precio de una serie de productos; que lo más seguro es que comiencen a escasear en los anaqueles de los abastos, y reaparecer en el mercado negro de los buhoneros, en esta oportunidad los productos de charcutería, especialmente, la mortadela, que venía siendo la comida del pobre; pan y mortadela: he allí la actual ingesta del venezolano; puesto que los granos, como las caraotas, se volvieron un producto de lujo, vista la enorme carestía, con la que se vende o su propia desaparición; de modo que lo que vamos a apreciar de ahora en adelante es mucho más hambre; mucho más pobreza, mucho más gente pidiendo por la calle, que le completen un poco más de dinero, para poder adquirir un pan y, por supuesto, mucho más desnutrición de la población.


 

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EN YUANES SE MIDE LA NECEDAD

Enrique Meléndez Oropeza

19-09-2017

L
a verdad es que esto de adoptar la moneda de los yuanes, para reportar los ingresos que percibe PDVSA, deja un mal sabor; sobre todo, porque uno no sabe por donde lo llevan por este callejón; que, al parecer, no tiene salida, y donde vamos a salir de nuevo con las tablas en la cabeza.

           
Es lo que se conoce como una verdadera estulticia; sobre todo, porque parte de un prejuicio de carácter ideológico: una forma de salirse del área de influencia del dólar; es decir, del área del imperialismo yankee: un nacionalismo anacrónico; puesto que lo que se busca es volver a la época de la Guerra Fría; cuando el mundo estaba repartido en dos grandes bloques de poder, y entonces se hablaba de que el imperialismo era la última fase del sistema capitalista alienante y reificador (¿cosificador?); que enajenaba la conciencia del individuo; en el sentido de que infundía un fetichismo hacia la mercancía, y de modo que la sociedad comunista, que era el otro gran bloque de poder, caminaba hacia la desalienación; lo que se conocía en términos marxistas como la toma de la conciencia.

           
O sea, estamos ante una visión de mundo retrógrada; que aún no ha racionalizado la información, de que el Muro de Berlín se cayó, y con ello se desvaneció el mundo comunista; la Cortina de Hierro, como se le conocía en la década de 1970, en especial, todo lo que comprendía el área de influencia de la antigua Unión Soviética; que en ese reparto del mundo, luego de la II Guerra Mundial, se había hecho dueña de media Europa; un mundo hermético, poco transparente; al mismo tiempo, con una propaganda llamada ocultar las cosas, muy eficiente, en términos de deformación de la realidad; con una burocracia estatal muy engreída, pero rodeada de eminencias grises muy sometidas y sobornadas; que terminaron adoptando un espíritu muy inescrupuloso y vil; de allí el término nomenclatura para esta gente; esto es, una minoría muy rica que gobierna el país; lo que se conoce también como una plutocracia.

           
Además, que ese sistema capitalista, que esa misma ideología consideraba anacrónico, vista la novedad de su teoría, y que exaltaba la utopía, como nuevo mundo por venir: la sociedad del constructo; quedó campante; es decir, triunfó la economía de mercado, con una moneda universal; que es el dólar: la moneda del país con la primera economía del mundo; cinco veces superior en armas, tecnología y ciencia a la potencia que más se le acerca; siendo China apenas un apéndice del área de influencia de este imperio; lo que lo demuestra el hecho de que los chinos llevan a cabo el 90% de sus transacciones con el occidente en dólares y en euros; son famosos los casos de multimillonarios chinos, por ejemplo, que vienen adquiriendo fábricas de relojes en Suiza por millones de euros; por ninguna parte hemos visto en los reportajes, que se transmiten por la televisión, que han hecho esas adquisiciones en yuanes; aparte de que los bonos de la deuda de EEUU, que le compró China, a raíz de lo que se conoció como la crisis financiera de los subprime de 2008, fue con denominación en dólares, y, según lo reportan los organismos internacionales, que siguen el comportamiento del mercado mundial, que, mientras las transacciones, que se realizan en yuanes, apenas alcanzan al 2% del mercado mundial, en dólares se realiza más de un 43% y euros más del 28%.

           
De modo que esto no es más que una necedad, y que le va a complicar más la vida a nuestros agentes económicos, sobre todo, a los importadores, que también realizan todas sus transacciones en dólares; puesto que si de ahora en adelante van a recibir yuanes y no dólares, tendrán que acudir al mercado negro de divisas, para convertir esos yuanes en dólares, y así pagar una gruesa comisión; dado que sus proveedores no estarían dispuestos a recibir sus respectivos pagos en la moneda china.

           
Una quijotada más, y por donde sale a relucir el alma hispánica, que nos dejó como herencia la madre patria en el proceso de colonización de nuestros pueblos; aun cuando la gente que nos gobierna tiene en la mente, que está promoviendo una revolución de pardos; lo que se conoce como un racismo de color; desprecio por la cultura de los blancos, que se traduce en un menosprecio por la meritocracia; pues no se olvide que el gran Quijano se arma caballero andante en la época del capitalismo incipiente, como lo prueban los molinos de viento, y contra los cuales se bate esta conciencia medioeval, confundiéndolos con gigantes; un modo de producción que el Quijote no quiere ver, como lo exponía Hegel, y de allí su confusión; como este gobierno ve en el dólar un gigante al que hay que combatir.

           
De lo que sí podemos estar seguros es de que el mercado del DIPRO, donde se otorgan las divisas a diez bolívares, no dejará de ser atendido con dólares; porque, en efecto, a través de este mercado se sirve el Estado, para sus compras en el exterior; pero también los altos funcionarios del régimen; que se rasgan las vestiduras con sus posiciones antiimperialistas, no obstante les fascina viajar al norte o al mundo del capitalismo, y hospedarse en sus hoteles cinco estrellas; además de comer en sus exquisitos restaurantes; haciéndole honor a Marx, quien consideraba que lo mejor del capitalismo eran sus vinos y sus mujeres. Para ellos si hay dólares; con lo cual la élite que nos gobierna se cierra más en cuanto a la exclusividad de sus privilegios. Por ejemplo, el dólar viajero se acabó, y esto porque al gobierno se le metió en la cabeza, que los rapadores de cupo; como se les llamaba en su momento, iban a desangrar al país, y lo cual es causa no de una supuesta codicia, que hay en la ciudadanía; lo que Giordani conocía como una ninfomanía por el dólar, sino a un sistema de control de cambios; que estimula estas prácticas, en efecto, pero que también genera distorsiones como la formación de un mercado negro de divisas.

                                                          
 

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LA LEY DEL ODIO

Enrique Meléndez Oropeza

04-09-2017

L
a fulana Ley contra el Odio; que se propone aprobar ese aparato legislativo de terror, como es la constituyente cubana; no es más que miedo a la verdad; sobre todo, a los poderes creativos del pueblo; que se la pasa burlándose de las idioteces de esta gente, y donde ha sido acuñado el apodo de Masburro; como lo señala el propio presidente de la República; caricaturas, moralejas; que circulan por esas redes, y donde se demuestra que el país le queda demasiado grande a esta gente.

           
Que es la pregunta que sale a continuación: ¿cómo una nación que se estaba desarrollando con una mentalidad de primer mundo; dado el tipo de profesional, que había formado, y su nivel científico y tecnológico; que se reflejaba en industrias como Pdvsa y la CVG, mal que bien; es gobernado por los últimos de la lista, de acuerdo a sus credenciales?

           
Sobre todo, por unos tipejos que han llevado a la ruina al país, y que lo que usurpan es el poder por las malas; no sólo porque carecen de un plan de desarrollo; como se lo plantearon, también mal que bien, los gobiernos de la República civil; sino además que las improvisaciones, que van acometiendo; conforme va viniendo, y ellos van viendo, no están llamadas sino a beneficiar a la elite gobernante, y la que no tiene aspavientos para compartir ese botín, en el que se transformó nuestro Estado, con intereses foráneos; con tal y que le garanticen alguna forma de apoyo, en su intención de perpetuarse en el poder.

           
Nosotros, los hijos de Bolívar… Por aquí comienza ese discurso hueco de esta gente; cargado de patrioterismo huero; que lo es ya a esta altura de nuestra historia; cuando nos hemos tragado, digerido y hasta defecado la figura del Libertador; hasta dar con un Bolívar mulato, a modo de tergiversar nuestros anales históricos; en ese excesivo culto hacia su figura, y discurso que se extiende a simplezas, como esa proferida recientemente por Delcy Eloína; quien ha culpado de la escasez y de la hambruna; que hay en nuestra población, a las sanciones de Trump.

           
“Ella cree que uno es pendejo”, fue lo que dijo media Venezuela de inmediato, y de allí la explicación de todos los sarcasmos; que inundaron las redes sociales, es decir, caricaturas de una persona, que cree que todo el mundo es bolsa, como se dice en lenguaje coloquial, y esto porque la mentalidad del venezolano es ingeniosa y jovial. No sin razón desarrollamos una industria petrolera y minera; que ahora es cuando nos damos cuenta; que no sólo era un antro de corrupción; una caja negra como la llamaba la guerra sucia, que se desató en contra de esa industria; sino que además, sobre todo, Pdvsa, era la segunda empresa transnacional más importante del mundo, y lo que no se sabía o no se admitía, y cuyos técnicos han estado durante todos estos años dedicados a construir industrias petroleras y gasíferas de otros países; hacia donde han tenido que huir; ya que entre los principios de esta gente, uno es perseguir a la meritocracia; a propósito de esa estrategia basada en la improvisación.

           
Bolívar le decía en su famosa carta al embajador de Inglaterra en la Gran Colombia; que estos países necesitaban un protectorado, como el que le pudiera ofrecer su país; ya que en materia de república todavía estábamos en pañales, y en lo que no ha dejado de darle razón la historia, si tomamos en cuenta que esto es lo que hace esta gente: la improvisación en los planes de gobierno, los ha tenido que buscar la injerencia de otros regímenes, tan peregrinos como éste, pero con una gran capacidad para mantenerse en el poder; guiándose por los esquemas teóricos del totalitarismo; las tiranías ilustradas, como las conoció Platón, y desde entonces ha devenido esta corriente en la historia de las ideas, sobre todo, de carácter estatista; dando lugar a lo que se conoció como el utopismo, y de la que no escapó ni el propio Libertador. ¿Pues que no es Cuba? Por cierto que acaban de aparecer unos papeles de Rómulo Betancourt; donde éste proponía la creación de una fuerza multilateral; que interviniera en Cuba, y derrocara el régimen de Fidel Castro; partiendo del hecho de que esta tiranía de un momento a otro podía convertirse en una amenaza para el continente; sobre todo, por esa tendencia de nuestros pueblos a venerar los liderazgos mesiánicos, que era lo que encarnaba Castro en ese momento, y donde también a él le historia le dio la razón; pues qué es Venezuela hoy en día, sino la extensión de una tiranía anacrónica y abyecta, como la cubana.

           
De modo que esta Ley contra el Odio no es sino miedo al desenmascaramiento de esa fachada de país, que se transmite por Venezolana de Televisión, y para el que más de uno ha confesado, de acuerdo con ese humor negro del venezolano; que lo es si tenemos presente esa situación de escasez y de hambruna, que hay en nuestro pueblo, que quisiera irse a vivir; como diría Chávez, el mar de la felicidad; algo que resulta inexplicable, sobre todo, en el caso de la gente que nos gobierna, seguidores de Carlos Marx, y quienes seguramente se toparon en la lectura de sus obras con conceptos como el de enajenación de la conciencia de un pueblo: ¿cuánto daño no hace una propaganda mitificadora, como la que se transmite por ese canal y por la red de medios oficialistas allí, en dicha conciencia? Así como se dice que el venezolano baja de peso y se reduce su tamaño, a causa de la desnutrición, también habría que reparar en la situación de una conciencia; que recibe esa desinformación; una conciencia deformada, por tanto, que anda a medio camino entre la mentira y la verdad. Se cuenta que Hitler en un primer momento miró con menosprecio a Goebbels, al famoso autor de la frase, una mentira proclamada mil veces se transforma en verdad, pero al darse su cuenta de su genio, enseguida lo incorporó a su estado mayor. Entonces, qué mentira no servirá para justificar la aplicación de esa ley de marras.

 

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EL CUARTO DE HORA DE LA CONSTITUYENTE

Enrique Meléndez Oropeza

28-08-2017


¿
Constituyente? ¿Qué es eso? Como me dice un señor en el Metro: a la constituyente cubana se le pasó su cuarto de hora. No se solucionó el problema de la comida; que era una de las cosas, que se esperaba que se pusiera al día. ¿Cuánto no se escuchó durante la campaña de los que iban a ser sus integrantes? Decían que con la constituyente se iba a solucionar el problema de la guerra económica, y ahí la tenemos: un episodio muerto, y que no ha servido más que para desatar su furia contra Luisa Ortega Díaz; pues cuando iba a pasar al capítulo siguiente; como era la eliminación de la Asamblea Nacional (AN), se consiguió con que luchaban contra el mundo, es decir, que por esa vía ya pisaban la raya amarilla; aunque le quitaron una serie de atribuciones, que levantó roncha; sólo que hubo resistencia de este lado, y ahí tenemos a un Nicolás Maduro, tratándole de cortar la cabeza a Julio Borges, con aquello de que fue él, quien indujo a Trump a acentuar las sanciones contra Venezuela, precisamente, enmarcado en ese propósito.

           

De hecho, el periodista Eleazar Díaz Rangel lo decía hace poco: esa constituyente ni se siente; aun cuando hacía la salvedad de que tenía apenas unos días de instalada, y no se le podía pedir tanto. El problema es que no hay nada nuevo en su composición: allí están las caras de quienes hemos visto a lo largo de estos 18 años: Diosdado Cabello, Pedro Carreño, Cilia Flortes, Iris Varela, el propio Héctor Rodríguez; la dirección nacional del PSUV, sólo que reciclados bajo esa nomenclatura; un escenario anacrónico, por tanto; una especie de periódico de segundo día, hablando la misma paja de siempre; además de venir con la figura de un muerto, para darle más carácter de truculencia a la situación, y así han aparecido los retratos del finado, que Ramos Allup los había calificado de “vaina”, junto al Bolívar mulato, y el que ahora prolifera en todas las instituciones públicas, en lugar del famoso retrato clásico del Libertador.

           
Entre tanto, los 545 constituyentes están alojados en los hoteles, a los que el oficialismo les ha venido echando mano; hospedaje, entre otras cosas, de los grandes chivos cubanos, que forman parte de la fuerza ocupacional de inteligencia, que monitorea a este gobierno; además de viáticos diarios, del respectivo sueldo de constituyente; que, según dicen, cubre la partida secreta de Miraflores; cuando los diputados de la AN tienen casi un año, que no perciben sus sueldos; lo cual ya es una especie de golpe institucional, si se tiene presente que la administración central, le debe reconocer la partida presupuestaria, que le corresponde al poder legislativo, y, por consiguiente, se trata de un desconocimiento de la Constitución y las leyes; puesto que allí se da un conflicto institucional; aun cuando con todo el cinismo del caso, la presidenta de la constituyente cubana, Delcy Eloína, manda a trabajar a sus diputados; luego de que recogieran por lo de haber pretendido usurparles funciones a la AN.

           
No obstante, se puede decir que ya la AN estaba en esta situación; esto es, reducida a su más mínima expresión; puesto que la mayor parte de las leyes, que han salido de sus deliberaciones, no han sido acatadas, y más bien han sido anuladas por el TSJ; que ningún ministro ni ningún presidente de instituto autónomo ha comparecido a ninguna de las citaciones, que se les ha girado para alguna interpelación, y lo más grave: que la AN ha sido víctima de una serie de hechos de violencia; que han sido propiciados por el propio alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez; donde han sido, salvajemente, golpeados algunos diputados por los colectivos armados; que pululan por la zona, aparte de ser agredidos, cada vez que asisten a las sesiones de la plenaria. No es fácil ser diputado en estas condiciones. Pero esta es la forma como el gobierno ha venido minando a la AN, y consolidando en ese sentido un totalitarismo tumultuario.

           
Pero no por anacrónica, esta constituyente no deja de ser un aparato de terror; mediante el cual se van a adoptar una serie de medidas, a los fines de sofocar todo tipo de resistencia; como la que venía ofreciendo Luisa Ortega Díaz, o manipular situaciones; como la que se ha planteado, a propósito de la convocatoria a las elecciones regionales, y la decisión de participar por parte de los sectores democráticos, y que se transformó en un boomerang para esta gente, si se tiene presente que el oficialismo; pensando que la MUD iba a adoptar una actitud de rechazo frente a esta convocatoria, y se iba a abstener, como sucedió en el caso de la constituyente cubana, y resultó que se decidió participar, precisamente; porque se descubrió que el gobierno quería jugar al mismo escenario de 2005; momento en que se le sirvió en bandeja de plata a Hugo Chávez la entonces AN, con motivo de la decisión de abstenerse por parte de los sectores democráticos, y apoderarse por esta vía por forfait en esta oportunidad de las 24 gobernaciones del país, y así que ahora se han metido en un callejón sin salida con esta convocatoria a elecciones regionales, y que lo más probable es que la constituyente cubana las suspendan, si se parte del hecho de que hasta ahora no han fijado la fecha de su posible realización, y los plazos que se tienen previstos, para cada paso del proceso (instalación del softwer de las máquinas, distribución de las urnas y mesas de votación en todo el país, con sus respectivos materiales electorales), de acuerdo a los técnicos de la MUD, rebasarían la fecha del mes de octubre, como se ha anunciado; pues ya todo el país se ha puesto en disposición de participar en este evento, y donde el gobierno, francamente, está en minoría absoluta; de modo que no ganarían ni una gobernación; en instantes, por lo demás en que los técnicos de la MUD le han descubierto las mañas y las artimañas a esta gente, en cuanto al conteo de los votos, y chequeo de las actas electorales, como sucedió el 5 de diciembre de 2015; lo que se traduciría para esta gente en las circusntacia de perder el país a pedazos.

 

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¿HACIA UNA  ECONOMÍA PRODUCTIVA?

Enrique Meléndez Oropeza

21-08-2017

A
ristóbulo Istúriz dice que la constituyente cubana va a permitir dar el salto a la economía productiva, y ya desde un comienzo nos encontramos en su discurso con esa figura, que en filosofía se conoce como una tautología, es decir, una igualdad en los términos de que se habla, si se toma en cuenta que economía y producción son sinónimos; casos de los cuales se ocupó Jorge Luis Borges a través de relatos como el de “Pier Menard, el autor del Quijote”, y en donde se parte de la idea de un personaje, que intenta escribir la famosa novela cervantina en pleno siglo XX, y lo que sale de allí es el mismo texto que escribió Cervantes a comienzos del siglo XVI.

           
Lo que significa que esto, que habla Istúriz, no es sino eso que se conoce vulgarmente como paja, y que es lo que hemos venido oyendo los venezolanos desde que se instauró este gobierno; gamelote, como también se le llama, y que no pasa de ser un anuncio de buena voluntad; que al tiempo se olvida; como aquellos anuncios de Hugo Chávez de la “Ruta de la Empanada”; los “Gallineros Verticales”, “La Agricultura Urbana”, etcétera. Entre tanto, el kilo de zanahoria ya va por los seis mil bolívares en el abasto de la esquina y pare de contar.

           
Aparte de que toda reactivación económica pasa por el establecimiento de unas reglas del juego claras; con el llamado al empresariado nacional, a la cabeza de Fedecámaras, CTV, ligas campesinas, a los fines de llegar a acuerdos sobre planes de producción a corto, mediano y largo plazo; recuperación del aparato productivo del país; lo que implica devolución y exoneración de las propiedades, que les fueron confiscadas o expropiadas a sus antiguos propietarios, y que es lo que menos se asoma en las palabras de Istúriz.

           
¿Una agricultura de conucos? He allí otro concepto que se maneja allí, y que estuvo en boca de Chávez desde los primeros años de su gobierno, y que fue lo que dio lugar a la serie de invasiones, que vimos; luego de la intervención del famoso hato de La Vergareña de la familia Aspúrua de Barinas: millones y millones de hectáreas, pertenecientes a haciendas, que estaban en pleno proceso de producción, y de las cuales no han quedado sino desiertos, cuando no barrios marginales; pues entre los invasores lo que abundaba era el personaje, que se conoce como “el sin techo”; que no tenía ni la más mínima idea de lo que era una siembra, y que al solo llegar a la propiedad, terminó por comerse el ganado, que se criaba allí; vendiendo las cosechas agrícolas; sus bienechurías donde se vieron casos de gente que se mataba por disputas locales; tomando en cuenta que en esos medios lo que imperaba era la ley del más fuerte, y que es lo que explica los niveles de escasez, que padece hoy la sociedad venezolana; que ha traído un profundo malestar en la población; de modo que hoy se habla de la mayor suma de infelicidad posible; al contrario de lo que proclamaba Chávez, haciéndose eco de la expresión de Simón Bolívar en su célebre discurso de Angostura, y donde éste consideraba que el mejor gobierno era aquél que garantizaba la mayor suma de felicidad, la mayor suma de bienestar y la mayor suma de seguridad posible.

           
Agrega Istúriz que Venezuela cuenta con todos los mecanismos, para alcanzar eso que se conoce como la cultura de la soberanía alimentaria; partiendo de ese aparato de terror, que es esa constituyente, repito, de inspiración cubana, y que se erigió, saltándose todo los procedimientos constitucionales, precisamente, para comenzar a pasar factura a todos los enemigos del régimen; empezando por la Fiscal General, Luis Ortega Díaz; quien se vio obligada a huir del país, junto con su marido, el diputado Germán Ferrer, además del tren ejecutivo del Ministerio Público.

           
¿Sustitución de importaciones? He allí donde se le notan las costuras del lenguaje hueco de Istúriz, cuando esa fue una política que quedó desfasada en el tiempo; que tiene más de sesenta años de historia en este país, y que fue revisada y considerada, precisamente, obsoleta a raíz del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez; cuando se descubrió que había que producir en igualdad de condiciones, en función del mejoramiento de la calidad de la producción.

Además, ¿con qué movimiento empresarial? Nadie se va a atrever a invertir en un país; donde no hay ni garantías jurídicas y económicas; donde hay un dictador, que utiliza el recurso de la expropiación como un arma de venganza política; como sucedió en el caso de La Vergareña; una hacienda que Chávez decía que había pertenecido a su bisabuelo, el famoso Mai Santa, y que por eso la confiscaba.

           
¿Quién no recuerda a aquel famoso ministro de Agricultura y Tierras, Juan Carlos Loyo, en su afán de invadir fincas con un revolver al cinto? Un hombre que sometía con la Guardia Nacional, a los productores, que se le resistían, y los ponía a hincarse de rodillas, como castigo, así como al personal administrativo de las haciendas, y los mantenía así por horas. He allí la famosa guerra económica; que es a lo que le achaca el gobierno el flagelo de la escasez, y que hoy en día ronda del 80%. Obsérvese que hay economistas que dicen que el famoso exprópiese de Chávez ocasionó a la economía pérdidas hasta de 80 mil millones de dólares. Repito, en estas condiciones nadie se va a atrever a invertir un centavo en cualquier actividad económica; cuando, precisamente, cualquier plan de desarrollo económico, lo primero que tiene que contar es con la empresa privada; pues de otra forma, esos millones de hectáreas, que fueron expropiadas y quedaron en manos del Estado, está visto que ningún invasor las pudo poner a producir; sobre todo, porque se trataba de una gente sin ninguna experticia en la materia; pura gente improvisada.


 

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LA NUEVA OLIGARQUÍA

Enrique Meléndez Oropeza

14-08-2017

E
n el fondo se ve como una comedia de payasos; como decir, una opereta esta constituyente cubana. Toda una fauna de tipos que la conforman; desde los cazadores de renta, como los llaman los economistas, hasta el jefe del consejo comunal del último confín de Venezuela; eso sí, encargado de la distribución de las bolsas CLAP en su localidad; es decir, allí está la representación de la nueva oligarquía venezolana.

           
No digo burguesía; porque la burguesía es industriosa. Esta gente no ha buscado, sino la manera acomodaticia de vivir de la renta del Estado; que en este caso es petrolera; puesto que el 97% de los ingresos, que tiene el país, proviene de la factura petrolera; habiendo esta gente destruido todo el aparato productivo del país.

           
Es decir, allí están los ricos de espíritu, como diría Jesús, la viveza criolla; puesta a la disposición de sus intereses; el partido de los inconformes, y que arrastran ese complejo de minoría de edad; de culpable incapacidad, como diría Kant, en el sentido de que se consideran ineptos, para desarrollar su espíritu industrioso, y lucrarse, gracias a su trabajo creativo y productivo; sólo que pretenden hacerse ricos por la vía del parasitismo: lo que se conoce como la riqueza fácil, y que es lo que precisamente ellos denuncian, que era la burguesía venezolana.

           
Porque ese fue el cliché que se sembró en la conciencia del criollo; a partir de lo que se conoció como el proteccionismo; que conllevó a un desarrollo industrial, de donde salía una manufactura de baja calidad, y de lo cual venía aquello de que cuando uno iba a comprar determinado producto, le preguntaban si lo quería nacional o importado; por supuesto, el importado era diez veces más caro que el nacional; precisamente, por los altos aranceles, que tenía que pagar, para entrar el producto al país, y junto a este proteccionismo, existía lo que se conocía como el estímulo a la producción, a través de programas de subsidios y de créditos a los sectores industriales y agrícolas; créditos que muchas veces no se cancelaban:

           
Famoso, en ese sentido, el Banco Industrial de Venezuela; que varias veces fue recapitalizado, a propósito de varias quiebras que presentó, y que sobrevivió, no obstante, hasta hace poco. El hecho es que esta burguesía, que se benefició de esta política; del compre venezolano, y que se auspició desde la propia dictadura de Marcos Pérez Jiménez, a propósito de esta situación, se ganó esta mala fama; aun cuando, en tiempos del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, se inició lo que se conoció como el proceso de reconversión industrial, y mediante el cual todos estos vicios de parasitismo; ligados a hechos de corrupción en dicho sector se buscaron superar; mediante lo que se conoció como la competencia empresarial; que implicaba una mejora en la calidad de la producción, y que se llevó a cabo a medias, a propósito del rechazo que tuvo esta política, precisamente, en aquellos sectores que se sentían afectados por la misma, y que fue lo que llevó al traste a ese gobierno de Pérez; más que “El Caracazo”, como dicen algunos, o los propios intentos de golpe militar que del año 1992.

           
De todas formas, hubo un desarrollo industrial, que se vio traducido en la instalación de unas doce mil industrias en plena operatividad; que existían para la llegada de Chávez al poder, y donde se daban sinergias, como la que si vio entre la Corporación Venezolana de Guayana y la industria manufacturera, sobre todo, de la zona norte del país; aquélla suministraba la materia prima, y la industria manufacturera la procesaba; lo que explica el hecho de que cualquiera podía equipar su casa con productos baratos; fabricados o ensamblados en Venezuela, y no como ahora; que cada uno de los enseres de cocina, por ejemplo, pasa del millón de bolívares; que es lo que mide el empobrecimiento del hogar venezolano. De esas doce mil industrias, apenas quedan operativas para el día de hoy unas cuatro mil, y las que no dejan de estar amenazadas por las políticas erráticas de este gobierno.

           
Incluso, en esa fauna, que yo digo que está presente en esta constituyente cubana, no deja de figurar el presidente de alguna de esas empresas, que Chávez expropió o nacionalizó; una empresa que está en la ruina, con una nómina de cinco trabajadores, a la que ha quedado reducida, y que depende ahora del Estado; como sucedía en aquella época de la llamada sustitución de importaciones; que, por supuesto, era la gran idea de Chávez en estas circunstancias; como no deja de estar allí el tipejo que participa de esas operaciones financieras fraudulentas, que lleva a cabo el gobierno con las firmas financieras internacionales, a espaldas del país, en su afán de buscar dinero a toda costa, y que representan pérdidas patrimoniales; sólo que estamos ante una oligarquía que no le importa vender al país, si es posible, sólo para seguir llenándose los bolsillos.

           
Obsérvese que a nivel internacional se ha conformado otro eje, que apoya la política anticonstitucional de Nicolás Maduro, a partir de episodios fraudulentos, como esta constituyente; que tiene carácter de terror, sobre todo, a partir de las decisiones arbitrarias y apresuradas, que viene haciendo; frente al otro eje, que reclama el respeto al orden constitucional, y esto porque a partir de este proceso constituyente hay demasiados intereses foráneos también en juego, y los que no dejan de tampoco de figurar en la representación de esta fauna; una opereta, como decía al comienzo, donde lo que se oye es la resurrección de ese lenguaje desfasado de la izquierda de las décadas de los sesenta y de los setenta; a través de manejos de conceptos como el del imperialismo yankee; mientras el señor Donald Trump les hace el favor de ponerle leña a ese lenguaje; con amenazas militaristas, como el que acaba de manifestar, cuando ha dicho que no descarta la opción armada para Venezuela.


 

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LA SOBERBIA COMO RAZÓN DE ESTADO

Enrique Meléndez Oropeza



07-08-2017


D
e nuevo estamos ante el arrebatón institucional, estilo Jalisco. 

Definitivamente, uno de los componentes básicos de nuestro carácter es el de ser soberbio. Somos un pueblo de soberbios y de malcriados; por lo que estamos a un tranco de la grosería; tanto en acto, como se vio en el caso de Leopoldo López y de Antonio Ledezma; que fueron arrancados de sus casas a medianoche; como acostumbran proceder los esbirros de los cuerpos policiales; para, luego, llevarlos de nuevo a la cárcel de Ramo Verde; habiéndosele concedido la gracia de casa por cárcel; como de palabra, y que es lo que sale de la boca de un Diosdado Cabello.


Se ve que a esta gente le dolió mucho perder la Asamblea Nacional tanto en votos, como en hechos; pues hubo más de un voto escamoteado por el gobierno en esas elecciones del 6 de diciembre de 2015; sólo que ellos son los que manejan con exactitud los resultados reales; pero, además, decía que les dolió mucho en los hechos esa contundente derrota, porque ser dieron cuenta de que ya ellos no contaban con la consecuencia del pueblo; a pesar de su lenguaje y de sus programas populistas. He allí con la otra verdad con la que se consiguieron: con el hecho de que están desenmascarados frente a una población; que tuvo una gran fe en ellos; pero que no sólo no les cumplió en términos de bienestar social; acrecentando, por el contrario, su malestar y se inseguridad; sino que además se volvió una clase gobernante corrupta, y más corrupta que la anterior.


-¿A mí; que me quiten la AN a mí?- Se pregunta para sí Diosdado Cabello y compañía, y ahí lo vemos de constituyente, después de haber pasado por esta elección; que como se definió en su momento, no fue sino un proceso de selección de la dirigencia del PSUV, y que ya había sido designada, previamente; de modo que como lo han hecho ver algunos, aquí el fraude no sólo consistió en haber abultado el resultado en una forma exagerada, si se toma en cuenta que las cifras reales hablan de unos 3 millones de electores; cuando Tibisay Lucena anunció más de 8 millones; sino además por la circunstancia de haber promovido una elección, que no elegía a nadie, si se toma en cuenta que ya los constituyentes habían sido previamente designado; 545 diputados, digamos, la dirigencia nacional y regional del PSUV.

Sólo que se ve, de acuerdo a lo que quedó de composición de la directiva de esta “prostituyente”, que a Diosdado Cabello lo frenaron; pues era quien se perfilaba como candidato a la presidencia; recayendo, entonces, el asunto en manos de la hermana de Jorgito, Delcy Eloina; quien desde la época de canciller viene luciendo como la vocero más brillante del entorno chavista, a imitación de su hermano; sobre todo, por el tono de provocación que se desprende de su discurso; que la hace ser avasallante con el tono de sus palabras, y que es la línea de estos gobernantes; que siempre andan en afán de guerra, pues el estado natural al que propende todo régimen fascista es el estado de guerra.


La propia destitución de la fiscal Luisa Ortega Díaz demuestra, que esta constituyente cubana se ha instituido como un mecanismo de terror; tanto más que ahora se anuncia la creación de una Comisión de la Verdad; tan parecida a aquel Comité de Salud Pública, que se instituyó en tiempos de Robespierre allá en la Francia de finales del siglo XVIII, y por medio del cual le cortaron la cabeza hasta el propio Robespierre; pues lo más probable es que a través de esa Comisión de la Verdad se lleve a la cárcel a la dirigencia opositora; de modo que, al final, nos vamos a quedar en este país sin oposición alguna, frente a un régimen que entiende que Venezuela es un botín de guerra; cuyas riquezas prefiere compartirlas con los intereses foráneos, antes que con su propia gente; pues por aquí viene la aprobación del proyecto del Arco Minero, un proyecto llamado a intervenir en zonas, consideradas reservorios forestales; además de oscuras operaciones financieras.


Ahora, esa soberbia nuestra de nuestro carácter; que los escritores del siglo XIX calificaban de presunción (no se olvide aquello de que somos el país de las nulidades engreídas y de las eminencias grises), es recurrente; porque somos un país irracional; donde pasa inadvertida una mentira, como esta de los 8.1 millones de votos, e incluso, hay escritores hoy en día que hablan de países esquizofrénicos; en la línea de los cuales no sólo entramos nosotros, sino también algunos países árabes; cuando no asiáticos del estilo de Norcorea. Esto que estamos viviendo hoy en Venezuela se ha vivido igual en todo el resto de la América hispánica. ¿Quién pensaba que aquella Argentina de la década de 1940; que se perfilaba como potencia mundial, iba a ser regida por un populista, de mente tan obtusa, como Juan Domingo Perón que termina arruinando a aquel país? De hecho, uno ve por la televisión, uno de esos canales argentinos, que llegan por cable, y allí lo que se habla es de que Christina Kirnner representa la vuelta al comunismo. Es decir, tenemos tránsitos de racionalidad, como los que se vivieron aquí durante los años de la República civil mal que bien; como estos de absoluto desquiciamiento; al punto, como dicen los economistas, de que sólo con volver a la cordura, se recupera de inmediato el país.


Obsérvese que Marcos Pérez Jiménez, el más brillante cadete en sus tiempos de estudiante de la Academia Militar, en el año de 1952 convocó a una constituyente; que se la ganó el partido de Jóvito Villalba, y a los días desconoció los resultados electorales, e integró una constituyente a su manera, y que es lo que ha sucedido de nuevo con esta cubana, sólo que en condiciones diferentes; de todas formas fue un arrebatón, como el de ahora; es decir, una historia que se repite.



 

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C
ONSULTIVO Y S
IMULACRO

Enrique Meléndez Oropeza

20-07-2017

E
sta masiva concurrencia de los venezolanos a la convocatoria del referéndum consultivo, demuestra la voluntad democrática; que abriga el pueblo en su espíritu, y esto por tradición histórica; pues la llamada Primera República arranca con un Estado liberal, democrático y federal, y que es a lo que se opondrá toda su vida el Libertador, sobre todo, el carácter federal; dado su modelo centralista de gobierno, y de allí vienen los vaivenes en nuestra historia; aunque siempre ha prevalecido esa voluntad democrática, y que ha convivido con el militarismo de nuestros dictadores; con el populismo de nuestros políticos rastacueros y, por supuesto, con el centralismo, tanto de uno, como de otro, y que son los vicios que nos han signado en nuestro devenir histórico; pues no se olvide que el centralismo está ligado a la renta; en nuestro caso, a la renta petrolera, y así se explica ese estatismo de nuestros políticos; del cual no escapó ni siquiera Rómulo Betancourt; a quien, por el contrario, se le tiene por el hombre que profundizó el tipo de Estado patrimonialista.

           
El ex embajador en la India, Frank Bracho hacía ver en una conferencia, que pronunció en el marco de un foro, organizado por el Instituto de Estudios Parlamentarios “Fermín Toro”, lo competente que resulta el criollo a la hora de improvisar las cosas, y ponía el ejemplo de esta convocatoria a un referéndum consultivo; que se organizó no hace sino un par de semanas atrás, ya que surgió en el camino como cosa de enderezar las cargas; aunque estaba en el alma del venezolano; que espera como un acontecimiento que cambie las cosas; incluso, un milagro del cielo; que es lo que me dice un señor en una buseta de transporte público, tanto pronto termina de contar los billetes del vuelto, que le ha entregado el conductor, y, quizás, como resignado con aquel disminuido efectivo que le queda en las manos, me dice:

           
-Yo quisiera cerrar los ojos, y que intervenga Dios, y todo pase.

           
Es decir, que se enderece el mundo, y todo vuelva a la normalidad; porque el mundo está patas arriba: los magistrados no son tales, sino que son unos impostores; lo mismo que los jueces, y hasta los propios ministros, si nos atenemos a sus credenciales, en el sentido de que no llenan los requisitos para el cargo; empezando, incluso, por el propio Nicolás Maduro: pues bajo este régimen de gobierno vale más un prontuario; que un curriculum, y para el caso llegan miles de chistes a través de las redes sociales, es decir, acerca de esa situación absurda de que en este país vale más la lealtad, que la meritocracia; lo que significa que estamos ante un Estado tumultuario, como lo llamaba aquel Herman Escarrá de la época post-constituyente o Estado de mafias, como lo llaman los economistas.

           
Yo que me la paso recogiendo opiniones, en mi condición de periodista, veo que vienen dos señoras y un señor en sentido contrario, al que yo llevo en mi camino por una avenida. Se ve que son trabajadores; puesto que traen viandas en sus manos. Hablan en voz alta, y le escucho decir al señor:

           
-Y eso de esa constituyente no busca sino convertirnos en otra Cuba.

           
Es decir, esta es una prueba de que el pueblo ya no le cree a esta nomenclatura, estilo soviética, que nos gobierna, y que todo los días inventa una nueva maquinación, para su permanencia en el poder por toda la eternidad, y esto por intereses absolutamente crematísticos; sin importarle el destino del país.

           
Por lo demás, ese simulacro que ellos inventaron; como un contrapeso a este evento de la oposición; no es sino silbar en la oscuridad; para ocultar el miedo; pues todo el mundo sabe que esa concurrencia; que acude allí; no lo hace sino arrastrada. Todos los trabajadores de la administración pública fueron obligados a participar, so pena de sanciones; que ha venido aplicando esta gente; como una forma de chantaje ante cualquier disidencia; hasta convertir el trabajador en un militante patria o muerte de su causa; a pesar de que la conciencia les dice otra cosa.

En efecto, en las tomas que presentaba VTV, se veía masiva participación en algunos de los centros de votación del simulacro; muy puntuales, por lo demás, y muy escasos en las urbanizaciones de clase media, el hecho es que no dejaba de ser una ridiculez presentar esas tomas; cuando las filas de los centros de votación del consultivo estaban desbordadas, y que por nada del mundo dicho canal de Estado jamás iba a presentar; como ningún otro canal; pues el gobierno les impuso la prohibición a los medios de comunicación de informar al respecto del evento electoral de la oposición; lo que se conoce como la hegemonía comunicacional, y el cual, incluso, estuvo a punto de ser declarado ilegal; sólo que quizás el gobierno percibió que, ciertamente, por esta vía demostraba que el miedo era mucho, y que, por lo demás, el simulacro electoral les lavaba la cara; pues para ellos el 17 de julio, sin pasar por una farsa como la de ese evento, los comprometía demasiado.

           
De forma que ya el sábado en la noche se veía a un Maduro resignado, a quien la realidad le daba en la cara, que decía que estaba bien; que la oposición hiciera su evento, ¿una orden quizás a los colectivos, que pararan las acciones? Pues también no dejó de estar presente el fantasma de los colectivos; de la posibilidad de que hubiera un grito de guerra entre ellos, para presentarse a la hora de la instalación de las mesas, y disolver el proceso por la fuerza; que no lo hubo, gracias a Dios, salvo ese hecho lamentable de Catia (Caracas); de modo que el sábado en la noche Maduro emitía esa señal, y esto quizás porque las encuestas le hablaban del fenómeno, que se iba a producir alrededor de esta consulta de la oposición, y que sólo la soberbia, que los embriaga, los lleva a desconocer.


 

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UN PACTO SOCIAL

Enrique Meléndez Oropeza

05-07-2017

 

La verdad es que hemos vivido una verdadera primavera en estos dos últimos meses; una especie de renacimiento, como nación; que ha traído mucha sangre, mucho sudor y mucha lágrima; al punto de que la Fiscal Luisa Ortega Díaz ha reconocido excesos en la represión de las manifestaciones por parte de la Guardia Nacional, y ha llamado a capítulo al director del Sebin, por violaciones de derechos humanos.

           
Ella habla de defender el legado de Chávez; que se traduce en la Constitución de 1999; defensa que forma parte de un consenso con la oposición; una convergencia entre el chavismo disidente y ésta; que es lo que Gerardo Blyde define como pacto social: un fenómeno que también se observó en el 2007; a raíz de la convocatoria a un referéndum aprobatorio, y que ocasionó la primera gran disidencia dentro del chavismo; que se sumó a la oposición; de forma que hubo un pacto entre aquellas fuerzas y la oposición; encabezada por Ismael García y Raúl Baduel, y uno diría que esa defensa que asumió la oposición de la Constitución de 1999, aun cuando había votado en contra de ella; a propósito del referéndum aprobatorio de 1999, fue más para impedir que aquel texto constitucional terminara convertida en un traje a la medida de Chávez; que era lo que él había aspirado durante toda la vida, y que Luis Miquilena y la primera izquierda, con la que él llegó, no se lo habían permitido; tanto que, incluso, se dice que en privado Chávez y que le reclamaba a Miquilena el haber forjado una Constitución a su manera, y no a la suya; donde no dejaba de estar metido el capítulo de la reelección indefinida.

           
Ahora las cosas han cambiado: Chávez busca con su constituyente imponernos una dictadura constitucional; tan parecida a aquélla que concibió el Libertador en su Constitución de Bolivia; donde estaba contemplada una presidencia vitalicia, y no sin razón Chávez idolatraba a Bolívar; es decir, Chávez lo que busca es consolidar su poder, a propósito de sus desmedidas ambiciones; para lo cual fue capaz hasta de vender el país; aun cuando no dejaba de ser un hombre que alardeaba de su condición de patriota; mientras que Maduro lo hace para mantenerse; sostenido a duras penas por mafias. En efecto, aquí se cumple el principio de Peter: llegar a y mantenerse en, y desde el imaginario de un espíritu mafioso esta jugada de la constituyente de Maduro se trata de un golpe maestro.

           
He allí el por qué Maduro con toda la arrogancia del caso se pregunta en cadena de medios de comunicación: ¿no querían elecciones? Que es lo que lleva a parte de la opinión pública internacional, desinformada, a preguntarse que qué pasa en un país; donde la oposición tiene el 80% de su población a su favor, el gobierno llama a unas elecciones, y la dirigencia de la misma se abstiene. Incluso, por aquí comienza el ventajismo del gobierno. Es lo que el general Guaicaipuro Lameda en entrevista con La Razón me señaló: “En esta oportunidad el gobierno condujo a la oposición hacia lo que los militares llamamos el corredor de la matanza”. Si la oposición participa en la elección de dicha constituyente, está perdida; dado que el gobierno truqueó las bases comiciales; de forma que a la hora de su votación, ya cuenta con más de la mitad de los constituyentes de los 545, que va a tener, y si no participa, le sirve en bandeja de plata el país al madurismo, como ocurrió en el 2005 con Chávez; lo que implica una descomposición del poder.

           
Porque Maduro, repito, no está sino en manos de esas mafias, que son las que gobiernan; empezando por Raúl Castro y compañía. Uno diría que en el caso de Maduro se reproduce el de Isabelita Perón en Argentina, una vez fallecido Juan Domingo, su esposo, en pleno ejercicio presidencial; una presidenta interina, que también queda en manos de unas mafias del poder; encabezadas por un Héctor Cámpora; conocido por el hecho de que era aficionado a la brujería; un gobierno demasiado inestable que dio lugar a una de las dictaduras más sanguinarias y más siniestras que hemos tenido en la América hispánica.

           
Que es el pesimismo que cunde en la conciencia de más de un venezolano, y que ya ve como una pesadilla el 30 de julio, esto es, la fecha de la elección de la constituyente; puesto que la perfila como un hecho consumado; partiendo de la circunstancia de que todos los despropósitos, que trama este gobierno, los lleva a cabo, y así que se cierne una de las dictaduras más crueles, que hayamos tenido en este continente; porque en la medida en que esta gente se sienta más aislada y despreciada por la sociedad; dada su mediocre gestión como gobernantes, en esa medida se volverá más feroz desde el punto de vista de la resistencia; como lo ha venido demostrando en estos días primaverales, cuando ya van más de 80 muertos; como saldo de esa represión con la que ha respondido el gobierno a las manifestaciones de una población indefensa; que ha salido a las calles, no para pedir alegremente cualquier elección, sino las que está pendientes; como es la de los gobernadores; aparte del referéndum revocatorio; por cuya solicitud se cumplió toda la engorrosa normativa, impuesta por el Consejo Nacional Electoral, y que ha debido celebrarse a más tardar en octubre del año pasado.

           
Porque esta Venezuela, que está en las calles, es otra Venezuela, y que ya no busca a quien culpar, a propósito de los desmanes de este gobierno, y se ha dado cuenta de que es una cuestión de ciudadanía; que todo depende de él mismo; razón por la que ha salido. Por eso hablo de una primavera venezolana; empezando por la aparición de una Fiscal, que no la teníamos al comienzo del año; luego, el levantamiento de los barrios populares; donde se ha visto hasta agresiones a Maduro, y este último hecho del helicóptero, protagonizado por el agente del CICPC.

 

 

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LOS POBRES INOCENTES

Enrique Meléndez Oropeza

22-05-2017

Venezuela está enlutada, y nada conmueve a esta gente que nos gobierna esta situación. Incluso, el colmo del cinismo lo constituye el hecho de que para ellos el autor de todas las muertes ha sido la propia MUD; lo que es muy propio de los regímenes totalitarios, esto es, causar actos de vandalismo, para terminar de echarle la culpa al partido contrario. Eso lo sabe bastante bien la nomenclatura cubana; aunque las bandas armadas de este régimen comenzaron antes de la llegada de los cubanos al país; pues nació en aquellos primeros días de gobierno de Chávez; cuando entonces se hablaba de una esquina caliente de la plaza Bolívar de Caracas, y que Juan Barreto, alcalde metropolitano para aquel momento, había dotado de moto y armas a grupos de malandros.

           
Incluso, eso coincidió con el pronunciamiento, que hizo en aquellos instantes el Grupo Tupamaro del 23 de Enero, y en donde aparecían armados sus integrantes; algunos de los cuales fueron incorporados a los círculos de la escolta de los nuevos altos funcionarios del régimen; es decir, gente con antecedentes penales, para que se observe como va reinando la impunidad en este país, mientras la institucionalidad estatal camina hacia su decadencia total; puesto que aquí hampa y comunismo han marchado juntos, a propósito de ese resentimiento social, que se padece, heredado de prejuicios sociales que se arrastran desde nuestro pasado colonial. Lo que explica el uso en la jerga de esta gente del término afrodescendiente:

           
-A mí me dices Negro-, le oí decir el otro día a un señor de color-, pues con eso de lo afrodescendiente no me vas a blanquear.

           
Chávez mismo era expresión de ese resentimiento social; acompañado por el mito de Bolívar; lo que nuestros historiadores conocen como el culto al Libertador. El propio Bolívar ya en vida decía que a su nombre se iban a cometer toda clase de desmanes y tropelías, y no se equivocó: lo primero que hizo Chávez, cuando la jueza Afiuni le dio la libertad a Eligio Cedeño, su más encarnizado enemigo de ese entonces, fue evocar la memoria del Libertador. Inventó un cuento raro, a propósito de esa gran capacidad de mitómano, que poseía, sobre un soldado, al cual éste lo sorprende contraviniendo la ley de la guerra, que priva en los campamentos militares, y que de inmediato solicitó la pena máxima para aquel soldado; como era la pena de muerte:

           
-Yo pido lo mismo para la jueza Afiuni: la pena máxima- clamaba.

           
¿Qué es lo que sale de todo esto? Odio, y que se expresa en ese hecho de que hayan violado a un joven en una de las centrales de policía, introduciéndole un tubo por sus intestinos; que se trata de un crimen espantoso; además de esa reacción, que se le ve a los cuerpos represivos del régimen tan desmedidamente cruel, al punto de que ya llevamos cerca de cincuenta muertos; cualquier gran cantidad de número de heridos; miles de personas detenidas a nivel de todo el país.

           
La verdad es que yo veía como un despropósito esa opinión de algunos; de que para salir de este gobierno, se necesitaba que corriera mucha sangre por la calle. Hoy me acongoja que esto haya sido así; que  estemos de funeral en funeral, y que un hampa, tanto harapienta, es decir, la de los bajos fondos; como la de cuello duro, es decir, la de la burocracia estatal, mejor conocida como la nomenclatura, saquee al país trabajador, al país sano; mientras algunos generales se dan a la tarea de entrenar a francotiradores, según ha trascendido, para que disparen sin contemplaciones contra las manifestaciones de la ciudadanía; generales que forman parte de las mafias del contrabando de extracción, sobre todo, de gasolina y metales preciosos; del narcotráfico; de los dólares preferenciales y de las misiones sociales, especialmente, del área alimentaria.

           
Tómese en cuenta que, según se ha sacado la cuenta: si una bolsa de los CLAP la venden a diez mil bolívares, y la misma ha sido adquirida en el exterior a dólares del Dipro, esto es, dólar de diez bolívares; el venezolano está pagando el equivalente a mil dólares por cada una de esas bolsas. De allí la inmensa fortuna que han amasado los jerarcas de este régimen: los que estuvieron con Chávez y los enchufados de hoy en día.

           
Otro de los cinismos mayores de este gobierno consiste en decir que la gente, que está en la calle, sobre todo, los más exaltados, son pagados por los intereses imperialistas. La otra noche que me tocó caminar desde la estación Alí Primera del Metro de Los Teques, hasta mi casa en Carrizal, debido a que el transporte público se había paralizado, con motivo del hecho de que los Altos Mirandinos ardían por todas partes; lo que atravesé fueron barricadas de latones y bases de la isla de la Panamericana; además de árboles derribados de ancho a ancho de dicha carretera, y de cauchos quemados sobre el pavimento: imposible penetrar esas barricadas, y las que habían sido hechas por jóvenes de los barrios de los diferentes sectores mirandinos, y que estaban allí no por mero vandalismo, sino por descontento social, y que es lo que se niega a admitir la gente del oficialismo; que prefiere pagar con sangre su permanencia en el poder, partiendo de la máxima maquiavélica de que la muerte de un individuo se olvida pronto, mientras que el efecto de amedrentamiento sobre el pueblo dura toda la vida. ¿Quién le paga a esta gente por causar estos desmanes? Es verdad que ni siquiera ellos mismos se creen este falso positivo; el hecho es que tampoco a ellos les importa mucho el trajinar con la mentira; empezando, precisamente, por achacarle a la MUD las muertes de jóvenes muy valiosos, que se han llevado estas protestas; cuyos autores no dejan de ser las fuerzas represivas del régimen; envenenadas de odio, que es el otro combustible de este gobierno en su afán por la permanencia en el poder.



 

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EN MANOS DEL PRANATO

Enrique Meléndez Oropeza


04-05-2017


Estamos en guerra; una guerra solapada; con bajas muy trágicas como la del joven estudiante de la Universidad Metropolitana, Juan Pernalete, que cayó en la plaza Altamira; que ha herido el corazón de las madres; ya que se trataba de un hijo único; sobre todo, porque el hecho se ha perpetrado con saña. El día de su muerte se había dado la orden de “disparen primero, y averigüen después”; que esta gente que nos gobierna en sus delirios se la achaca a Rómulo Betancourt; como dice La Biblia: miran la viga en el ojo ajeno, y Maduro, según decían los comentarios por las redes sociales, estaba que ardía en Miraflores.


Que es lo que la OEA, la ONU y otros organismos internacionales reclaman: la circunstancia de que aquí haya una fuerza paramilitar tan represiva e implacable, como la uniformada; que, por lo demás, está desatada, a propósito de la orden del disparen primero; y esto porque se ha sembrado odio en estos sectores contra la sociedad civil indefensa; que ha salido a la calle con el lema de que no me importa que me maten las balas de Maduro; pues de otro modo voy a morirme de hambre.


Esto no es nuevo en una dictadura; porque civil de conocimiento profesional; de allí la marginalidad); no siente ninguna misericordia con lo que se le atraviese por delante; de donde sale el dicho de que no tiene paz con la miseria. Esto se ha visto desde los propios tiempos de Luis Napoleón Bonaparte en Francia, como lo describe muy bien Marx en su 18 Brumario, y quien, al asumir la dictadura, va a conformar bandas el malandro actúa con furia loca, y en su abandono social (ya que se considera huérfano de esa sociedad con lo más ruin de la sociedad de su tiempo; lo mismo que Hitler, Mussolini y Franco; lo mismo que las dictaduras comunistas de la órbita soviética, a los fines de acechar a sus enemigos con atropellos y vejaciones; sólo que aquí se les ha puesto el ampuloso nombre de colectivos y a sus respectivos jefes se les dice pran.


Los estudios de pobreza; que se manejan en la opinión pública, llegan a la conclusión de que a un 28,2% de la población venezolana, en un proceso de reactivación de nuestro aparato productivo, habría que recapacitarlo; si es que se requiere que se inserte de nuevo en el mercado laboral, tomando en cuenta que los conocimientos, que adquirió durante su formación técnica o académica, han quedado desfasados, con respecto a las técnicas, que se han desarrollado en el día de hoy en torno a la industria de manufactura y la industria de servicios y telecomunicaciones; de modo que constituye una mano de obra en completa obsolescencia.


Esto lo digo porque parte de ese 28,2% lo conforman estas huestes de tipejos, que andan en moto, el gobierno los ha dotado de una pistola de alto calibre; así como de un celular, para tenerlos precisados; aparte de que les ha envenenado la cabeza, sembrándoles odio hacia esa sociedad civil; que tiene o tuvo en un pasado un cierto bienestar socioeconómico; durante las prácticas de adiestramiento que tienen, y donde una orden baja en forma vertical, a través de los pranes; que son los que tienen acceso al primer círculo del gobierno; pues ahora tenemos una estructura de mando, armada bajo el esquema del círculo, con un núcleo central; donde estarían Maduro, Cabello,


El Aissami, Jorgito (así le dicen); lo que Chávez en sus primeros tiempos de candidato presidencial conocía como un cogollo adeco-copeyano, y que, de acuerdo a lo que hemos dicho, no deja de ser un pranato; sobre todo, porque la moral de esta gente está muy entredicha; por lo que hay voceros que se atreven a calificar a este régimen como una dictadura de mafias; empezando, porque dos sobrinos políticos del ciudadano presidente han sido condenados en EEUU por el delito de tráfico de drogas; lo que ya “emmerde”, como diría un francés, su figura, y así sucesivamente, no se deja de hablar de la riqueza de cada uno de ellos, y con pruebas que navegan por las redes sociales (mansión de aquél, yate del otro, y así sucesivamente): estamos ante una oligarquía, que se ha calificado desde hace mucho tiempo ya como boliburguesía, y que en el antiguo bloque soviético era conocida como la Nomenclatura; oligarquía burocrática que se ha beneficiado de una renta jugosa; que, en lugar de ahorrarla, para los tiempos de las vacas flacas, como ahora, lo que hizo fue derrocharla, en su afán por mantenerse en el poder.


Pero esta guerra se percibe, en especial, en el ámbito mediático; que es la especialidad de los agentes del G-2 cubano; que asesora a ese pranato; que nos gobierna: obsérvese, incluso, que ya el gobierno está haciendo ver, a través de las redes sociales, con pruebas de videos, de que el estudiante Pernalete era un agitador armado, y que es donde más se percibe el cinismo de esta gente. Se politiza la muerte de este joven, sólo para atizar más el odio entre los venezolanos, y esto porque este gobierno tiene que estar montado sobre la base de una constante intriga, bajo el lema muy maquiavélico, de divide, para que gobiernes con estabilidad, a partir del tema de la justicia social, la deuda social, el programa de las misiones sociales, las bolsas CLAP, el Carnet de la Patria; del tema de los marginados sociales, es decir, la promesa de una vida regalada, que como tal se la merece dicho sector, por cuestiones de justicia social, y a la que tiene acceso, impunemente, cuando sale a la calle, y perpetra el atraco que le dé la gana, si es que forma parte de esos colectivos, que hablábamos al comienzo; pues esta gente se mueve entre el delito y la legalidad: gente sin duda con antecedentes penales de todo tipo; porque este gobierno se ha encargado de cultivar esa idea de la riqueza fácil; el disfrutar de una vida de alto ejecutivo de una empresa, sin matarse mucho, gracias al esfuerzo del otro. Nunca antes en este país tuvo tanta vigencia esa expresión de Gonzalo Barrios de que aquí se roba porque no hay razones para no robar.

 

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EL MILITARISMO Y EL CASTROCOMUNISMO

Enrique Meléndez Oropeza


10-04-2017


Una de las cosas memorables de Carlos Andrés Pérez fue cuando dijo, allá al comienzo de esta dictadura, que aquí lo que venía era militar para rato, y eso que en plena campaña de Hugo Chávez, para la presidencia de la República, confesaba que entonces se preparaba, para luchar en el futuro contra lo que iba a ser la dictadura del susodicho. No se equivocó: hemos tenido gente uniformada en el poder durante estos 18 años, y como el pensamiento militarista es caótico; en lugar de edificante, como el pensamiento civilista, entonces hoy en día Venezuela es un caos.


Hemos alcanzado niveles de pobreza de más de 80%, según las encuestas, con un alto porcentaje de pobreza extrema; lo que explica el hecho de que tú veas en la calle a la gente hurgando en la basura; para ver qué consigue para comer, y la circunstancia de que haya una insuficiencia en el ingreso de la familia; de modo que hay personas que sólo hacen dos o una comida el día: cuadros de desnutrición enorme; gente que tú veías que era obesa de toda la vida; ahora ha quedado reducida de talla; por lo que se ha dado por hablar de una dieta de Nicolás Maduro.


De hecho el cognomento de bolivariano, que Chávez le añadió al nombre de República de Venezuela, está llamado a indicar que estamos ante una nación militarista, y tomando en cuenta que la logia, que fundó Chávez en un comienzo, se llamó Movimiento Bolivariano 200, y a partir del famoso juramento del Samán del Güere; guiados, según ellos, por el Dios de los Ejércitos; en lo cual se observa la prepotencia militarista, si se parte del hecho de que ese juramento se hace sobre la base del partido de las armas, y no sobre la base de una organización social.


También el propio ex presidente Pérez confesó en una oportunidad que los gobiernos adeco-copeyanos pensaban que estaban formando profesionales de las armas en nuestros componentes militares; cuando lo que se estaba conformando era esa logia militar; que constituyó Chávez en un comienzo, y que terminaría, como le agradecen los cuervos a quien los cría: sacándole los ojos a su respectiva dirigencia política.


Pero lo peor es que medio país se identificó con ese discurso militarista; expuesto con el ropaje del bolivarianismo; porque los gobiernos de la República civil nunca supieron demostrarle a los venezolanos que, como lo reconoce hoy nuestro medio, hastiado en esas colas, y del malestar que el produce ese caos, en el que se desenvuelve su vida, que éramos felices, y estábamos condenados al éxito, y no lo sabíamos; cuando, por el contrario, al venezolano se le incubó un espíritu muy crítico; un espíritu de insatisfacción, mejor dicho; que fue el primer síntoma de la conducta antipolítica, y que, precisamente, fue lo que llevó a que la gente se identificara con ese golpismo bolivariano, hasta tener una fe absoluta en aquel arrogante personaje que un 4 de febrero había seducido su alma.


Yo tenía un amigo, de origen turco, que consideraba que nosotros teníamos en común con los pueblos árabes, la circunstancia de que tendíamos a hacer de los hombres dioses. He allí el por qué Chávez decía que, cuando se rodeaba de las masas populares, la gente lo tocaba, como si se tratara de una hombre con el don de la felicidad, y que se transmitía con sólo hacerle eso, y de ahí el que su gobierno se basaba en el voluntarismo y los buenos deseos; que, como reza el lugar común, no empreñan.


En efecto, en su carácter mesiánico Chávez tenía mucho de Bolívar. El creerse ambos predestinados; sólo que al ser un clon del Libertador; como él mismo lo hacía ver, terminaba siendo una caricatura de aquél. No sin razón Manuel Caballero lo llamaba “El Héroe del Museo Militar”; pues allí se refugió aquel lejano 4F; mientras sus compañeros de armas se batían en las calles.

Por su supuesto, esa cobardía no la tomó en cuenta el pueblo venezolano; porque quedó tan seducido con la aparición de aquel hombre, que se rendía, pero se rendía con una gran soberbia; robando cámara, como diría un comunicólogo; en especial, porque se conjugó, precisamente, con esa identificación que sentía el pueblo venezolano con un proyecto militarista; tomando en cuenta que la dirigencia política había caído en una decadencia moral, y se pensaba que los militares eran los que estaban llamados a rescatar la ética, que requería el país.


Se vino en llanto; cuando lo tenían en La Orchila, una vez depuesto aquel ya también lejano 11 de abril. Obsérvese que el propio Pablo Morillo reconocía que el Libertador era más temible derrotado, que victorioso. Fue entonces que, limpiadas esas lágrimas, e ido a buscar por Raúl Baduel, al hombre no le quedó más camino que apoyarse en una figura paterna; como iría a ser Fidel Castro; por lo que aquel gran proyecto militarista; fraguado, incluso, en la teoría marxista, se volvía un proyecto apátrida, y permitía la llegada de una fuerza ocupacional extranjera; que no traía armamento pesado, para vencer cualquier tipo de resistencia; como ya lo había intentado Castro en la década de 1960; pero sí una inteligencia; formada en el espionaje ruso, y que le ha permitido al régimen de los Castro mantenerse por más de 50 años en el poder, y dado que se trata de una ocupación solicitada, primero, por Chávez y, luego, consentida por nuestra cúpula militar, nuestra sociedad civil no está en capacidad de derrotarla.


Es decir, esta fue la segunda plaga, que le cayó a Venezuela, en este orden de cosas: el castrocomunismo; que vino al país atraído por los petrodólares; pues de otra forma, Castro ni siquiera se hubiera dignado mirar a Chávez. Lo hubiera considerado un fanático suyo con alma de adolescente. Pero tenía lo que había ambicionado durante toda la vida; razón por la cual había intentado invadir varias veces a Venezuela; por aquello de la expansión del castrocomunismo: los petrodólares.


 

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OTRO BOOMERANG PARA EL GOBIERNO

Enrique Meléndez Oropeza

21-03-2017

D
efinitivamente, todo cuanto obstáculo le pone el gobierno a la oposición en su camino a la recuperación de nuestro proceso de democratización, la oposición se la batea. Pero se la batea la ciudadanía; que es la que se pronuncia; como en este caso con la convocatoria a la validación de los partidos. Este sábado en el boulevard de Sabana Grande (Caracas) en el toldo, que colocó Primero Justicia, para recoger las firmas, a las cuatro de la tarde la cola estaba larga todavía. Razón por la cual decía ya más tarde Julio Borges que en solo día su partido había recogido más de cien mil firmas. He allí una trompada que se lleva el gobierno, en ese afán suyo de mantenerse en el poder a toda costa, mientras gana tiempo colocando todo cuanto puede en términos de distracción del enemigo.

           
El gobierno todos los días inventa un reglamento; que es lo que le da el carácter de régimen burocrático, como se vio en la órbita soviética; donde prevalecía lo que se conocía como una nomenclatura; sólo que este régimen nuestro es de corte militarista; que, incluso, el padre Arturo Peraza califica de “tiranía del pranato”, y lo dice porque considera que nuestra nueva estructura social está basada en los pranes; que son los que se reparten las zonas, sobre todo, en las barriadas populares; algo así como los antiguos capos de la droga, que los describía muy bien García Márquez: tipejos rodeados por una escolta de matones, y que en nuestro medio se conocen como satélites; que es el mismo patrón que vamos a encontrar en los altos funcionarios de este gobierno: todo un convoy de camionetas y motos escoltándolos , y que, además de eso, son militares; de modo que se mueven entre el delito y la legalidad; puesto que constituyen las roscas que participan del negocio de la importación de alimentos, medicinas e insumos industriales; que participan del negocio del tráfico cambiario; que participan del contrabando de extracción, en especial, gasolina, y que participan en el negocio de la droga.

           
En Caracas ahora han comenzado a abrir casas de comercio, que se especializan en la venta de productos importados; productos que, en efecto, también han hecho su aparición en los anaqueles de nuestros supermercados a un precio muy por encima del regulado por la Superintendencia de Precios Justos, sólo que en estas casas especializadas los venden a un precio un poco menor; por eso se ven largas colas, para entrar a sus locales: un aceite, que en la panadería lo encuentras en diez mil bolívares, aquí lo encuentras en siete mil; lo mismo sucede con el azúcar y con la pasta; productos importados: por allí brillan por su ausencia los nacionales, en especial, los de las empresas Polar, y si uno lleva a cabo una pesquisa, a propósito del dueño de esa casa especializada, resulta que es un alto general; que son los que se permiten violar de un modo bien flagrante la Ley de Precios Justos.

           
Lo que significa que estamos en un país sin ley. Estamos en la Venezuela pregomecista; la de los caciques locales, y esto porque aquí no manda nadie, y al no mandar nadie, manda todo el mundo, y que son los momentos de disgregación de nuestra sociedad; la atomización del poder en manos de la anarquía, y que ya lo preveía el Libertador; cuando hablaba de que este país iba a caer en manos de la multitud desenfrenada; pues está a la vista que Nicolás Maduro manda y no manda; como tampoco Diosdado Cabello manda y no manda; al igual que Padrino López: manda y no manda, y que Tarek El Aissami. Téngase en cuenta además que nosotros somos un consulado de La Habana.

           
Lo cierto es que hemos visto casos en los que determinada población ha quedado bajo un toque de queda, a raíz de un enfrentamiento que se ha producido entre dos bandas de pranes, que se disputan su territorio; sectores hacia donde no se atreven a entrar la policía nacional o municipal; porque allí hay gente con armas mucho más potentes, que la de sus efectivos; mal apertrechados, por lo demás; como el pranato se ha extendido a la forma como ahora se conducen sindicatos, como el de la construcción, a propósito de cobro de vacunas y otras matracas; como las llama el vulgo.

           
El problema es que el pranato es de mente chata, y no mira más allá de sus cinco sentidos; por lo que descarta ese boomerang en el que se transforma cada una de sus jugadas distraccionistas: la manifestación masiva de ese espíritu democrático, que abriga este pueblo, y que le dice al mundo entero, que en este país se quiere una salida pacífica, constitucional y electoral; si se toma en cuenta que esta validación se trata de un preparativo, para un posible evento electoral; aunque mucha gente duda que se pudiera producir este año; pues estamos ante una clase gobernante, que si le da la gana de darle una patada a la lámpara; como ocurrió con la Mesa de Diálogo, y los acuerdos firmados allí, se la da.

           
Incluso, fue todo un éxito el proceso de recolección de firmas de Avanzada Progresista; algo, incluso, que no se esperaba, dado el carácter nuevo de su aparición en la gama de nuestros partidos políticos; lo mismo que de Voluntad Popular, y en un momento en que se pensaba que este mecanismo, que ha impuesto el CNE en una forma muy draconiana para llevar a cabo dicho proceso, estaba llamado a dejar por fuera a este tipo de organización, y lo mismo sucederá cuando le corresponda el turno a AD, estoy seguro, eso será un desborde de gente, firmando por los blancos; arriesgando salir de allí metida en una abominable Lista Tascón; eventos que tienen carácter electoral, en un momento en que las autoridades del CNE se niegan a convocar a elecciones; que ya están vencidas, por lo demás, como las de los gobernadores, entonces la gente se pronuncia de esta manera; lo cual es una forma de sufragar.

 

 

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LEDEZMA: UN REHÉN

Enrique Meléndez Oropeza

14-03-2017

Ya son dos años los que lleva Antonio Ledezma preso; sin habérsele probado delito alguno: es un preso maquiavélico, como los llamo yo; tomando en cuenta que el autor florentino consideraba que esa era una forma de mostrar sus garras un régimen, y que Napoleón Bonaparte lo llevó a cabo con el famoso asesinato del duque de Enghien.

           
Primero, por la importancia del cargo que obtuvo en unas elecciones, donde se impuso con las uñas. Hay que reconocer que la alcaldía mayor no era fácil ganársela a un chavismo; que, antes que una corriente política, era el Estado con toda su maquinaria electoral; que implica colectivos, que arrastran a los votantes, y que tienen a todo el mundo amedrentado a su favor en esos barrios caraqueños; aparte de lo inescrupulosa y totalitaria la gente que lo conduce: al saberse perdedor, de inmediato Chávez creó un cargo paralelo, no previsto en la Constitución, que se lo adjudicó a Jackelín Farías; asumiéndolo la susodicha con una de las frases más cínicas, que se han oído en nuestra historia: “Los dedos de Chávez son los dedos del pueblo”, es decir, el hecho de haber sido nombrada a dedo también valía se trataba de un gesto democrático, y esto implicó que Ledezma fuera despojado del 90% del presupuesto, que le correspondía a la Alcaldía Metropolitana del ejercicio fiscal nacional; además de la sede de la alcaldía, antigua sede de las gobernaciones caraqueñas, un edificio que constituye una joya arquitectónica de la ciudad capital, y digo cínica porque esa ligereza de Farías desconoce esa voluntad, que legitimó a Ledezma en las urnas, al momento de las elecciones, como alcalde metropolitano, y esto hay que recalcarlo porque estamos ante uno de los más grandes abusos de poder y atropello a la dignidad humana.

           
Fue por esto por lo que la municipalidad de París negó el propósito de la fracción de los comunistas, representada allí, de erigirle una estatua a Chávez en la capital francesa; unos señores financiados por Chávez, entre ellos un Jean Luc Melenchon, que hoy en día se desgañita en los foros internacionales, a favor de este régimen, y del castrocomunismo en su conjunto; por consiguiente, muy asiduo residente del hotel Alba-Caracas; alegando la otra representación municipal esta circunstancia; donde el señor no daba muestras de ser democrático.

           
Claro, también aquí hay que tomar en cuenta que la Alcaldía Metropolitana es el segundo cargo más importante del país, a escala nacional desde el punto de vista de sus jerarquías políticas, y que se lo despojaran de sus manos era algo que Chávez no estaba dispuesto a admitir; un hombre que estaba muy lejos de aceptar eso que en política se conoce como la convivencia, y que se observa en una forma muy común en todos los países, que se precian de democráticos: nunca tú ves que a un alcalde le montan un cargo paralelo; una práctica que Chávez la probó con el gobernador del estado Lara, Henry Falcón, cuando éste comenzó a diferenciarse de él; le quitó atribuciones muy propias del mandato regional, según lo establecido en las legislaciones, y así se pasó también a la gobernación de Miranda; donde a Henrique Capriles también le crearon un cargo paralelo, y así sucesivamente; lo que supuso, además, un retroceso en términos de descentralización, y que venía a ser algo que formaba parte de la modernización de nuestro Estado, y esto en detrimento del buen ejercicio del cargo; pues el que es nombrado a dedo no ha asumido ninguna responsabilidad ante votante alguno, salvo con ese dedo que lo ha puesto allí, y así no tiene ningún afán de ganarse la voluntad de nadie.

           
Que era también el gran temor de Chávez: Antonio Ledezma es un animal político; con una sólida formación intelectual, y a quien ya desde muy joven se le asignan responsabilidades, como la ser precisamente gobernador de Caracas; nombrado por Carlos Andrés Pérez; de modo que no estamos frente a un sujeto improvisado, y que incluso dejó huellas, siendo aquel joven gobernador de la ciudad capital; algo que te lo pueden corroborar caraqueños de extracción humilde, que se beneficiaron con alguno de sus programas de gobierno metropolitano; luego, se trata de una persona con una gran inventiva, desde el punto de vista de su gestión como hombre público; del tipo de político edificante; que no está pensando en negociados, para hacerse multimillonario, sino en sus ambiciones políticas, que son muy propias de un hombre con rango de líder, y como él lo cuenta en conversaciones informales, que sostiene con nosotros los periodistas, a la hora de una entrevista; desde que estaba en su San Juan de los Morros natal, y entonces era estudiante del liceo de la localidad, y llegando a ser uno de los altos dirigentes de Acción Democrática: todavía se conserva el recuerdo de cuando se lanzó a una huelga de hambre, para reclamar la partida presupuestaria, que le corresponde a la alcaldía; sobre todo, en la oportunidad en que le endosaron una nómina de activistas del chavismo, que tenía que financiar.

           
Precisamente, se ha dicho que su gran error fue el haber renunciado a AD; en aquel momento en que cundía el sentimiento de la antipolítica en el espíritu del venezolano; lo mismo que tuvo posiciones muy radicales a comienzos de esta República militarista, y que luego fue cambiando hacia posiciones más pacíficas, constitucionales, democráticas y electorales, como se acostumbra decir ahora; pero que no justifican el hecho, primero, de que no se le haya permitido ejercer el cargo, para el cual fue electo por la voluntad de todos los caraqueños; después, para que se cometa tal abuso y atropello contra el cargo que representa y a su persona. ¿Preso de quién? Obsérvese que este es el único país en el mundo, cuyos presos tienen un propietario, que forma parte del tren ejecutivo del gobierno; significa que son cuotas del poder; de modo que más que presos, son rehenes.


 

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PEOR QUE EL AÑO PASADO

Enrique Meléndez Oropeza

06-03-2017

Hay quien dice que, a medida que se va acentuando esta tragedia, que estamos viviendo los venezolanos, la situación se empeora cada vez más. El año pasado estábamos mejor que el presente. Por ejemplo, no andábamos en Metro en Caracas. Porque el automóvil todavía lo teníamos bueno. Un caucho de segunda mano te costaba quince mil bolívares; hoy en día pasan de treinta y cinco mil; porque los nuevos pasan de cien mil bolívares. Imposible rodar más ese carro. Pero, además, había la opción buseta; que te costaba unos cien bolívares máximo, y cuando todavía el billete de cien bolívares era gente, como se dice en criollo; porque, por ejemplo, una buseta que cubre la ruta Los Teques-Caracas hoy en día está en los cuatrocientos cincuenta bolívares. ¿Opción? Metrobús, donde se viaja como sardina en lata.

           
Igual que el Metro de Caracas. Nadie está dispuesto a pagar cien bolívares; por ir ahí mismo; con independencia del que viaja largo, que paga lo mismo. ¿Opción? Metro, y en consecuencia los trenes se desbordan de gente, y el personal operativo comienza a exigir la no interferencia del cierre de las puertas de los vagones; porque los usuarios no caben, y así hay el que se apretuja en la entrada; para buscar espacio a la fuerza; las puertas chocan contra él, y por medidas de seguridad se devuelven, y así se vuelve a ejecutar la operación del cierre de las puertas; éstas se devuelven, y hasta que en un quinto intento el tren logra arrancar.

           
¡Qué diferente a aquel Metro bajo la administración de la gerencia de la República civil! Era cuando entonces se hablaba de la cultura del Metro; donde el venezolano se hacía modelo de gente, y el servicio te ponía un tren cada dos minutos en la estación. No había ese lapso de espera, que es también uno de los factores, que induce a meterse al usuario a la fuerza en esos vagones; como decía el eslogan: no cruce la raya amarilla al momento del cierre de las puertas, pues dentro de pocos instantes vendrá otro tren, y, en efecto, llegaba. Hoy en día los problemas de electricidad, por ineficiencias en el servicio, junto a las fallas técnicas en los trenes hacen que el servicio funcione de una manera muy interrumpida: hasta unos ocho minutos he contado yo entre tren y tren; como el personal operativo reconoce este retraso por los parlantes; con las debidas disculpas, y mientras más larga es la espera en los andenes, más se llenan de gente, y aquello es que se vuelve un verdadero caos, como sucede en el caso de la estación Plaza Venezuela entre las cuatro y las siete de la tarde; que la masa de gente plena hasta las escalinatas, y los trenes se van, sin que quepa un alma más en ellos; ya que esta es la ruta, donde se hace el enlace con el ferrocarril a los Valles del Tuy, y por el que se movilizan millones de personas, y en donde tú te puedes encontrar que uno de los vagones trae fallas en su sistema de aire acondicionado, y de modo que no es extraño, que de pronto en una de esas estaciones saquen a una persona, bañada en sudor, ya a punto de caer desmayada por deshidratación o un bebé en el vagón se vuelva intolerable de llanto, sofocado de calor. ¿Consecuencia de qué? Como me decía un señor, que viajaba conmigo, y hablábamos del deterioro de dicho servicio: de una tarifa de cuatro bolívares; que es por donde comienzan los males de este gobierno: por ese populismo exagerado, que lo caracteriza.

           
Obsérvese que si la tarifa aumentara a veinte bolívares, todavía sería un regalo, y que es lo mismo que sucede en el caso de la gasolina, en el caso de la electricidad; que sería lógico pagar tarifas bajas, pero en una economía no inflacionaria; en una economía estable; donde no hubiera la necesidad de aumentar los salarios cada dos o tres meses, como sucede ahora, y que induce a que las cosas suban de una manera desproporcionada.

           
Todavía para esta época del año pasado se podía comer en la calle. Hoy en día se observa que han venido cerrando restaurantes o han disminuido su personal y clausurado salones; una famosa taguara en La Candelaria; donde se hacía cola para comer, vista la calidad de la comida y lo módico de su precio, cerró, y así sucesivamente. Uno diría que la tragedia se acentuó, pisó el acelerador, a partir del momento en que el innombrable pasó la barrera de los mil bolívares, hasta dar un salto a cinco mil bolívares, y que es donde las conjeturas, que hacen algunos, consideran que aquí hubo una complicidad entre Pdvsa y Dólar Today; partiendo del hecho de que la estatal colocó dólares en el mercado negro, cuando repuntó los cinco, y así se llenó de bolívares, y entonces pudo darle al Fisco recursos, para que pagara las utilidades y los aguinaldos de diciembre. Fue cuando entonces comenzó a proliferar el comedor de basura, el pedigüeño en el propio Metro o en la buseta; la joven madre con un niño en los brazos y otro tomado de la mano que te pide, para darle de comer a esa prole.

           
Pero, además, hace un año teníamos la esperanza; por una parte, de la enmienda constitucional, pues había la creencia de que el Ejecutivo se iba a someter al Legislativo, visto esa paliza que se había llevado en las elecciones parlamentarias; cosa que no pasó; para luego volcar todas las esperanzas hacia el referéndum revocatorio; pues asimismo había la creencia de que el Poder Electoral se iba a someter al Legislativo; uno de los dos poderes, legítimamente, constituidos por voluntad popular, y lo que no pasó tampoco, a propósito de la jugarreta que llevó a cabo Jorge Rodríguez al cedular a activistas del PSUV, en usurpación de la identidad de otras personas; para que firmaran en los listados, que la MUD recogía, a los fines de solicitar el revocatorio; para agarrarse de allí, y alegar que la MUD había cometido un fraude, en ese sentido, y entonces llenó de afiches a toda Caracas, con el número de firmantes falsos; como si uno fuera bolsa, para comerse esa truculencia. ¿Quién paga esa campaña?

 

 

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LA VERDAD PARA TRUMP

Enrique Meléndez Oropeza

01-03-2017

La no comparecencia de Donald Trump a la cena anual de los corresponsales de los medios de comunicación social, destacados en la Casa Blanca; famosa porque se trata de una cena dedicada al humor; de modo que el presidente de EEUU tiene la oportunidad de mofarse hasta de sí mismo; tanto más de sus adversarios políticos, e, incluso, se pudiera interpretar que una de las ojerizas, que le tiene Trump a la misma, se debe al hecho de que, según lo recuerdan los comentarios periodísticos, en el 2011 Barak Obama lo hizo objeto de una de sus burlas, estando él presente en la misma; ya que para esta gala asisten no sólo periodistas de las principales cadenas noticiosas del mundo entero, sino también magnates, escritores, actores de cine y televisión; es decir, gente ligada al mundo del arte y del espectáculo, y con el perdón de la digresión; pero decía que la no comparencia suya demuestra una gran debilidad, y esto porque él sabe que este es uno de sus puntos frágiles: su mal carácter.

           
Recuérdese que no estamos ante un hombre de una gran oratoria; con la elocuencia de un Bill Clinton; que resultaba exuberante, en ese sentido, o con la del propio Obama. Pues él no es más que un tendero; que dice las cosas que el medio estadounidense quiere oír; no desde el punto de vista racional, sino instintivista, y donde hay mucho de prejuicios raciales y sociales; en efecto, una visión de  mundo muy tergiversada de la realidad, y por eso es que Trump se ve obligado a apelar a la mentira o a la falsedad de ciertas situaciones; algunas de las cuales se las han rebatido; como sucedió con el caso de los suizos y de los franceses; cuando dijo cosas de Suiza y de Francia, que no son tales, y que fueron refutadas, tanto por el gobernante suizo (que ¿qué se había fumado?, le preguntó), como el francés, y así mentiras e infamias, que va lanzando, a medida que avanza en su desempeño, y, en ese sentido, lo que parece es el capitán ebrio de un barco, cuyos pasajeros tiemblan de miedo por cada trastada, que da. Por supuesto, un tendero a la moderna, es decir, se trata de un empresario que, de pronto, ha incursionado en el mundo de la política con mucho éxito, y esto porque gracias a esa retórica altisonante; cargada de patrioterismo yanqui, logró atraer la atención del estadounidense inculto, sobre todo, de la provincia; pues obsérvese que Hilari Clinton ganó en las grandes urbes; y, a ese respecto, su visión de mundo es estrictamente vertical; como es la visión de mundo de un empresario; tanto más, un empresario con una torre en la Babilonia contemporánea, o sea, Nueva York.

Así comenzó Chávez en Venezuela: en evitar todo contacto directo con los medios de comunicación, y esto porque sabía que no tenía el temperamento adecuado, para tolerar las posibles incomodidades; que le ocasionarían las preguntas imprudentes de los periodistas, y como Trump, tuvo un historial de reacciones muy agresivas; con uno que otro de mis colegas; de modo que uno diría que, al final, terminó clausurando sus encuentros con los medios de comunicación por esta razón. Obsérvese que Chávez provenía del mundo militar, y en donde las cosas funcionan también en forma vertical: desde la primera instancia se toma una decisión, y eso baja hasta la última jerarquía como una orden, que no la detiene nadie, y un sujeto de esta calaña y formado en esas condiciones, no se cala imprudencias sean de quien sean.

Que es lo que comienza a preocupar en el mundo de hoy; ese autoritarismo severo de Trump; que ya se ve desde su intolerancia a los medios de comunicación, y lo que viene a implicar un reto a las instituciones de ese país; que tienen fama en el mundo entero por su absoluta independencia; al punto de destituir hasta presidentes o poner en tela de juicio su conducta moral.

Por lo demás, esta no comparecencia de Trump también forma parte de lo que se ha conocido como su guerra contra los medios de comunicación, y que incluye el hecho de que días atrás se les había negado el acceso a los corresponsales en la Casa Blanca de CNN, The New York Time y The Guardian a una rueda de prensa, que debía ofrecer uno de los voceros de la administración Trump, y lo que se alegó fue que estos medios nunca decían la verdad. Como para manifestar: cualquier parecido con la realidad, con respecto a nuestro país, no es más que una casualidad. ¿No solía decir eso mismo Chávez en sus primeros días de mandato de El Universal, que dirigía por aquel entonces Andrés Mata? El propio director del New York Time ha calificado este hecho como un insulto manifiesto a las ideas democráticas.

Ahora, ¿qué es la verdad para Trump? La verdad son sus mentiras; que se las refutan una y otra vez los medios, sobre todo, impresos, y que Trump las dice, al voleo, sobre todo, en twitter, es decir, por mampuesto; que también constituye otra de sus cobardías; porque se trata más bien de mensajes llenos de provocación; es decir, miente por provocación, y lo que también es preocupante, para una sociedad como la estadounidense; donde la mentira no forma parte constitutiva del ser, como sería el caso de nosotros los sudamericanos; si se parte del hecho de que, cuando un gobernante se permite mentir descaradamente, también está dando a entender que está escogiendo el camino del autoritarismo, y de allí el que se maneje la expresión: “con la oscuridad muere la democracia”, en la prensa estadounidense de hoy en día, y esto por el abuso que supone la manipulación de la mentira en la opinión pública; so pena de volverse una sociedad esquizofrénica, como nosotros, la famosa sociedad enajenada de la que hablaba Marx, y que es lo que ha dado lugar al hecho de que algún bromista diga entre nosotros que Trump viene a ser el primer presidente hispanoamericano de EEUU.


 

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CALLAR A UN GIGANTE

Enrique Meléndez Oropeza

20-02-2017

Sin duda que fue una reacción propia de una gran soberbia y de una gran ignorancia esto de la sacada de CNN en español de las llamadas parrillas de las cableteras televisivas.

           
-¿A mí?–seguro que se dijo para sí Tarek El Aissami-; ¿que me echen esa vaina a mí?- Se referiría a lo que en la noche del día anterior había divulgado el periodista Fernando del Rincón por este canal de noticias, en el marco de una entrevista, que le había hecho a un militar colombiano, y quien había formulado serias acusaciones contra El Aissami, relativas a sus actividades en las que ha estado involucrado, como miembro de grupos terroristas islámicos; aparte de lo que se comenta también, en lo que atañe a su condición de alto narcotraficante, de acuerdo a lo que han dicho las autoridades de EEUU, y de modo que esto un vicepresidente, que se respete, no lo va a permitir, se diría El Aissami, y de modo que, en lugar de responderle al militar, en cuestión,, y aclarar ante la opinión pública venezolana acerca de su veracidad, acaba con el mensajero.

           
De hecho, el actual director de Conatel, según lo reseñaron algunos portales de noticias electrónicos, negó que se hubiera sacado del aire a CNN; dando a entender que se trataba de un procedimiento administrativo circunstancial; pues este señor está consciente del costo político, que una medida tan coercitiva, como ésta, arrastra; tanto a nivel nacional, como internacional.

           
En la teoría de la comunicación se habló mucho del llamado huésped; que, incluso, mi colega Marta Colomina, se permitió calificar de alienante; entonces estaba de moda la teoría marxista, que manejaba conceptos como el de la alienación; fetichismo de la mercancía, etcétera; es decir, que era un veneno lo que nos contaba ese huésped, que era la televisión, en ese monólogo suyo con nosotros, sobre todo, además que se volvía eso: un fetiche, dada la condición de dependencia, en que viene a inmiscuirse en nuestras vidas, de modo que nos programamos, de acuerdo a lo que ofrece determinado canal a una hora del día o de la noche en materia informativa o de diversión, en general, algo que nace con el hombre; pues no se olvide que la raza humana despliega una gran actividad, para su diario subsistir; pero también tiene unas horas de ocio, y que ha venido llenando desde que el hombre es hombre con eso, que se conoce como la diversión, y si en la época de los griegos estaba el famoso teatro, que dio lugar al género de la tragedia y de la comedia, hoy en día está la televisión que ofrece eso y más, es decir, información de primera mano, al instante, y que es un género literario, que también absorbe al hombre de hoy.

           
De modo que, por esta vía, el gobierno, en lugar de ganar adeptos o, en este caso, en lugar pretender mantener a oscuras una realidad, que se está ventilando a nivel mundial; en el mundo de la opinión pública venezolana, lo que hace es generar antipatía, más odio, del que se le tiene; tomando en cuenta la situación de penuria, que vive hoy en día nuestra sociedad a todos los niveles; una tendencia al empobrecimiento generalizado, y acentuación de la miseria, y que el venezolano está consciente de que el único responsable es el gobierno con sus políticas, que han fracasado en todos los tiempos y en todos los lugares; aparte de que por la forma arrebatada, como se actuó en este caso, al suspender un canal, y un canal bandera como CNN; que todo el mundo se pega, según su horario y según sus gustos, a seguirle determinada programación, lo que hizo fue llamar más la atención del asunto, y entonces yo me vine a enterar, de lo que pasó esa noche de marras con el periodista Fernando Rincón y el militar colombiano; es decir, yo que a esa hora de la noche, como serían las diez; cuando entonces se transmitió este programa, ya estoy recogido, y así como yo media humanidad; mientras CNN sigue vivo, y que es lo que deja una reacción tan soberbia como ésta, pues de inmediato todo el mundo se fue a Internet, y por allá buscó el canal. Lo que demuestra que esta gente del gobierno tiene los pies en la época de Marcos Pérez Jiménez; que no había sino periódicos y radios, y ya se comenzaba a observar la importancia de un medio radial, cuando se decía que lo primero que tenía que hacer un gobierno, para defenderse en caso de un intento de golpe de estado, era tomar las radios, y desde allí enviar mensajes, en lo que concierne a la permanencia del régimen, y es por eso que yo digo que hay mucho de soberbia en la medida, pero también mucho de ignorancia.

           
Es decir, se trata de desconocer el mundo digitalizado, y lo que se divulgó en la entrevista de Rincón por CNN, no sólo se reprodujo por otros canales televisivos, sino que también saltó a las redes sociales; de modo que se transformó en una bola noticiosa, y frente a la cual, repito, El Aissami no ha dicho esta boca es mía; como tampoco ha sido objeto de tratamiento por ningún órgano de difusión de la red mediática estatal, y sobre la que hubieran llovido desmentidos de toda naturaleza; burlas de por medio; mientras el mundo entero es testigo de la dictadura, que se cierne sobre nosotros, y es por esto que digo también que no sólo implica para el gobierno un costo político muy alto en casa, sino asimismo en el ámbito internacional, y que es lo que explica el hecho de que la canciller Delcy Rodríguez haya intentado colearse por la ventana de un salón; donde se realizaba una conferencia del Mercosur, es decir, porque el país no se ajusta a los cánones establecidos por los acuerdos internacionales, signados por el espíritu de democratización de los pueblos; que se ha venido imponiendo con la modernidad de nuestros tiempos, a partir de las famosas tres categorías, contempladas en la declaración de los derechos humanos: libertad, igualdad y fraternidad, y que para nada exhibe este gobierno, y de allí el que haya sido expulsado de un organismo como Mercosur.


 

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EL ACIAGO 4F

Enrique Meléndez Oropeza

07-02-2017

           
El episodio del 4 de febrero de 1992 ha sido uno de los episodios más viles y alevosos, que vimos a lo largo de la historia de la República civil o la Venezuela de la partidocracia, como también se le conoce. Chávez trató de justificar aquella asonada militar, apelando al argumento de que se trató de una rebelión contra un gobierno que abundaba en corrupción, abundaba en ineptitud; varias cosas han alegado los que entonces se hacían llamar Comacates (comandantes, capitanes y tenientes); incluso, creo que le oí decir a Chávez en una ocasión; que él había acelerado las acciones de esa intentona, a raíz de una declaración de Carlos Andrés Pérez, en la que decía que en su política neo-liberal, él estaba dispuesto a entregarle el golfo de Venezuela a Colombia: delirios suyos; que sufría lo que el propio Pérez calificaba de incontinencia verbal.

           
Sobre todo, porque se vino a demostrar que esas inconsistencias; que ellos veían en la mal llamada IV República; no sólo no las lograron superar, y terminar de conducir a Venezuela por la senda del progreso, sino que además pecaron mucho más de corruptos, de ineptos y de apátridas; a pesar de que esa asonada tuvo un éxito político, y esto porque estamos en un país militarista; que espera todo de los militares, y en aquel país ladroneado se vio a Chávez como el héroe inmaculado, que venía a ponerle coto a esa situación; una especie de líder mesiánico; que es otra característica de estos pueblos nuestros, es decir, a poner toda su fe en un Leviatán; que, repito, hará del país una maravilla en todos los sentidos; como le oí decir yo a un señor en ese año 1998; en plena campaña electoral, para los comicios de ese año, que a Chávez le correspondía hacer todo: obsérvese esa conciencia tan enajena de ese venezolano de esa época; sobre todo, esa clase media; que no se preocupaba por pensar, que ya de por sí Chávez era un sujeto a desconfiar; partiendo del hecho mismo de que era un militar felón; por una parte, y, por la otra, porque se había traído a su batallón, compuesto por jóvenes imberbes, que estaban a su cargo, y los puso a disparar contra objetivos, incluso, hasta civiles; puesto que lo hicieron hasta en La Casona, es decir, el hogar presidencial; muchos de quienes morirían en las acciones; como quedó el recuerdo de uno de esos muchachitos en la comunidad de Los Chaguaramos; donde entonces yo vivía, y que fue uno de los sitios más candentes, que tuvo aquella intentona; puesto que allí operaba el comando principal de la antigua policía política, conocida como Disip; que se sumó, junto con el Ejército, a la defensa de aquel gobierno; fuego cruzado fue lo que hubo aquella noche en Los Chaguaramos, y entonces al muchachito se le oyó decir:

           
-Ay mi madre, me dieron.

           
He allí el carácter vil y alevoso, que tuvo aquella asonada, y que frenó todos los pasos hacia la modernidad, que se estaban dando en aquel país; algo que se negaba a ver aquella Venezuela, a la que su inconformidad, y espíritu demasiado crítico la llevaba a enceguecerse ante tal realidad; un cierto espíritu de insatisfacción por todo; que es la que nos ha llevado a este estado de mengua en la que nos encontramos a esta hora. En efecto, ese gobierno, que se veía exitoso, tuvo serios problemas de comunicación; primero, en tratar de mostrar al país sus cifras exitosas; en materia de reforma institucional; pues había arrancado entonces el proceso de descentralización; en crecimiento económico; golpeando, por lo demás, intereses, que son los que van a estimular, precisamente, lo que se conoce como “el ambiente de golpe”. No son razón se dice que el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones.


Segundo, en hacerle ver a la población que Chávez no era sino un aventurero; con muchas ambiciones de poder, sólo que sin ninguna tesis política en esa cabeza, como diría Betancourt, y para quien no tendría otro calificativo que el de cabeza de ñema; vista la situación de hambruna, ya casi generalizada, que está viviendo el país, y cuyo origen van a ser sus políticas económicas, que ha dado lugar al más grande latrocinio, que conoce nuestra historia, por lo demás, que marcha parejo con ineptitud.

           
Aquí es donde quedaron muchas dudas, a propósito del desenlace de los acontecimientos de ese aciago 4-F, con respecto a la forma de la rendición de Chávez; que viene a ser donde radique el éxito de su intentona golpista: 49 segundos de aparición; donde lo dijo todo, y se convirtió en una figura tan mediática; que de inmediato su nombre se catapultó en la opinión pública; sobre todo, aquella arrogancia, con la que hablaba, al expresar ese “Por ahora”: por ahora, nuestros objetivos no fueron cumplidos. He ahí la primera pregunta: ¿por qué no editaron esa rendición, en lugar de presentarlo directamente ante los medios?

         
Pero, además, ¿cómo había llegado hasta allí, siendo señalado como el cabecilla principal de ese grupo de oficiales; conocidos como Comacates; que después adoptaron el cognomento de bolivarianos, y que se reunían a conspirar? Pues aquí hay que reparar en el hecho de que el fenómeno militar de Chávez; que no político, se fue filtrando en las fuerzas armadas con el concurso de sus compañeros de armas, a propósito de ese liderazgo, que fue consolidando; porque esta gente también cae en la trampa de creer que sólo los militares son los llamados a poner el orden en este país, y no se pase por alto que hay un desmadre en los medios de comunicación, a propósito del tema de la corrupción, y así que se piensa que combatiendo la corrupción, se acaban todos los males en Venezuela, y que viene a ser una de las banderas de aquel grupo, conocido como los Notables; que se pliegan de inmediato a Chávez, sin reparar en su conducta quijotesca, y van a ser los abanderados de la defenestración política de Carlos Andrés Pérez, y de sus ansias de modernidad institucional.

 

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PORQUÉ SE HABLA MAL DE CHÁVEZ

Enrique Meléndez Oropeza

01-02-2017

La verdad es que resulta una estulticia esto, en lo que se solaza Diosdado, de prohibir que se hable mal de Chávez; lo cual constituye una aprehensión; puesto que, en efecto, un alto porcentaje de la población ya está consciente de que esta tragedia, que estamos viviendo, tiene un autor que es Hugo Chávez, y no propiamente Maduro; q        ue en última instancia habría agravado la situación, sobre todo, por ser un hombre sin ninguna autoridad; de modo que, si estaba llamado a enderezar los entuertos dejados por aquél, por falta de autonomía, no lo pudo.

           
Alguien lo dijo por ahí: los Castro a Chávez tenían que convencerlo. A Maduro le ordenan

           
Esta Venezuela hambrienta es la aplicación de las políticas del perfecto idiota; como lo demuestra el famoso libro, que escribieron a tres manos Carlos Alberto Montaner; Plinio Apuleyo Mendoza y Alvaro Vargas Llosa.

           
Además las estadísticas hablan por sí solas: paséese usted por cualquier portal de un organismo, como Conindustria, y verá los resultados de dicha política: las tres cuartas partes del parque industrial desmanteladas; lo mismo que con el parque agropecuario del país; que es lo que explica el hecho de la hambruna, que se palpa en todo sitio, consecuencia de la escasez y del alto costo de la vida.

           
Desde el primer momento en que Chávez llega a la presidencia se da cuenta, primero, que ha asumido un compromiso muy grande; con respecto a sus capacidades de estadista. La pobre Marisabel, entonces de Chávez, decía en aquellos primeros días de su mandato: “A mi me sorprende como ha crecido Hugo como estadista”. Lo que decía porque no lo era. Lo era sí Luis Miquilena: un caimán que tenía encima; para el momento de algún descuido suyo, darle el golpe de gracia; que había sido uno de los grandes objetivos de su vida; tomando en cuenta su condición de conspirador impenitente a lo largo de los años, y estuvo a punto de lograrlo en aquel ya lejano 11 de abril de 2002; cuando el alto mando militar le pidió la renuncia a Chávez; la cual la aceptó, según el testimonio de Lucas Rincón, si no se atraviesa en su camino aquel Pedro Carmona Estanga ambicioso y errático.

           
Fue entonces cuando cayó en manos de Fidel Castro o del canibalismo cubano en sí, y ese canibalismo descubrió que lo que más le convenía a sus intereses era esa política del perfecto idiota, que proclamaba Chávez; una política basada en el centralismo y los controles; lo que significó un atraso en términos institucionales; pues a partir de allí se comenzó a echar para atrás el proceso de descentralización, que había implicado una modernidad en el aparato estatal, y con ello una simplificación de los procesos burocráticos, que hasta entonces se manejaban en una forma lenta y centralizada desde la capital de la República; pero, además, también significó un avance en términos de la regionalización política, y fue entonces cuando los estados comenzaron a tener tanto peso, como la capital, si partimos de la circunstancia de que los liderazgos regionales empezaron a tener también un gran protagonismo en nuestro cotarro político.

           
Ahora, no es que se quiera hablar mal de Chávez por maledicencia pública; por tirria, como decimos los guaros, hacia él; sino por su presunción, a propósito de aquello que decíamos, que se trataba de un hombre que no estaba preparado para asumir la condición de estadista, y la prueba está en que, si no dejó que gobernara Miquilena; que sin duda alguna lo hubiera hecho mejor que él e, incluso, mejor que Pedro Carmona Estanga; puesto que sí era un hombre que estaba muy curtido en la política; entonces le entregó el país a los Castro; por lo que se convirtió en uno de los políticos más apátridas que hemos tenido, puesto que la llegada de los Castro implicó el hecho de que el G-2 cubano penetrara toda nuestra institucionalidad, y que se metiera hasta en nuestros asuntos más domésticos, y no sólo en nuestras fuerzas armadas, sino hasta en nuestras notarías y sistemas de identificación, como se viene denunciando; aparte de los 110 mil barriles diarios de petróleo, que se le regalan o se le regalaban a Cuba, visto que se ha tenido que reducir esta importación a unos 80 mil barriles diarios, y aparte de los cinco mil millones de dólares que nos cuestan los famosos médicos de la Misión Barrio Adentro.

           
Además, eso de prohibir hablar mal del difunto, es desconocer el papel de la crítica en una sociedad racional, y no se pase por alto el descubrimiento del idealismo hegeliano, al respecto de que la sociedad del progreso marcha en sentido dialéctico: tesis, antítesis, síntesis, y de allí el valor de la crítica; puesto que la crítica supone corrección de las políticas, cuando se ha fracasado; que fue la gran lección que ofreció Rafael Caldera al país, cuando allá en el año 1996 reconoció que esa política del perfecto idiota, que estaba aplicando desde que llegó a la presidencia, había disparado la inflación, hasta llegar en ese año a 103%, y que fue un hito histórico, hasta el día de hoy, cuando se habla de 2000% inflacionario, y entonces adoptó un nuevo plan económico, conocido como la Agenda Venezuela; que nos sacó de aquella espantosa situación. Por supuesto, la crítica sólo se permite en las sociedades democráticas; que es lo que entiende este gobierno por denigrar; que es otra cosa. De Chávez no se denigra; a Chávez esta Venezuela de hoy lo crítica, porque lo hizo mal, y lo hizo mal, porque desde un primer momento, cuando se dio cuenta de su incapacidad como estadista: un papel que por cosas del destino había caído en sus manos, y no por una trayectoria consumada en el mundo de la política, tenía que pactar con el diablo, para poder sobrevivir.

 

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MENTIRAS, TRUMP, NO DIGAS MÁS MENTIRAS

Enrique Meléndez Oropeza

23-01-2017

           
La verdad es que yo no me tomé la molestia de oír el discurso de Donald Trump; porque no tenía ni tiempo ni paciencia. Primero, porque me parece un sujeto impresentable; en el entendido de que, si bien a Chávez se le consideraba un payaso trágico; estamos ante el payaso de la dicha y de la fortuna; el magnate de la torre neoyorkina, que todo lo tiene y todo lo puede. Segundo, porque se trata de un personaje que si acaso habrá leído catálogos de empresas industriales, será mucho. Todo lo demás, con respecto al grado de su ilustración, es charlatanería e improvisación.

           
Dijo mentiras, como lo han hecho ver algunos analistas políticos, que le siguen el rastro a las cifras, y así se ha descubierto que le pasó por encima al hecho, por ejemplo, de que más de siete por ciento; en que se encontraba para el momento de asumir Obama a la presidencia la cifra del desempleo, ahora cuando sale la deja en cuatro por ciento. Cuando Trump habla de la caída del empleo en los EEUU, producto de la migración de la industria manufacturera, lo hace en abstracto; pues cuatro por ciento de desempleo, supone que ya lo que queda es un reducto de la población. En consecuencia, por esta vía miente.

           

Esto en cuanto a la cifra del desempleo; pues hay otro renglones de superación de sus cifras; que hablan del éxito de un gobierno, con independencia de las contras, que enfrentó Obama, entre ellas, la de nunca tener una mayoría holgada en el Congreso, o con independencia de los errores que cometió. Ahora, el hacerse el ignorante frente a esta realidad, y tergiversar las cosas, en aras de su proyecto político, constituye un acto de mala fe; que casi nunca se había visto en la dirigencia política de ese país; donde están muy elevados los principios éticos; sobre todo, porque se trata de preservar a la nación de cualquier motivo de enajenación social, y de allí los casos de procesos judiciales, que se han visto seguir en los EEUU contra algunos figuras públicas; a quienes se les ha acusado de haber cometido alguna forma de delito. Sobre todo, además porque por esta vía Trump se está valiendo de una demagogia muy mediocre, y que es donde dice mucho su condición de antipolítico.

           
En efecto, en esto también coincide con Chávez, quien se alza con el poder gracias a su postura antipolítica; que era lo que estaba en boga en aquel momento, a propósito de la existencia de una dirigencia política, que había degradado mucho el ejercicio del poder, y unos medios de comunicación; desde donde se proclamaba un cierto ladronismo, y se levantaban acusaciones que, al final, resultaron carecer de base. Es decir, un escenario sobrevenido; al cual alimentaron muchos de mis colegas, que hoy en día se arrepienten; sin reparar en los éxitos que, para el momento en que es defenestrado Carlos Andrés Pérez, su gobierno, mal que bien, estaba dando resultado; lo que conoció el ex presidente como un desmadre de los medios de comunicación, que se cernió sobre su figura presidencial; sólo que en el caso de Trump ese escenario lo han pintado los medios de comunicación conservadores; auspiciadores del Brexit en los EEUU.

           
Son sujetos improvisados; gárrulos en el entendido de que no saben ni lo que dicen, y demasiado seductores, a propósito del hábil manejo que hacen del discurso populista, con raíces xenofóbicas y raciales; es decir, un discurso que le habla más al instinto que a la razón. El primer punto del decálogo de un populista es el de arrogarse la condición de ser el pueblo encarnado en su persona, y en esa línea nos pudiéramos remontar hasta la figura de Robespierre durante los días de la revolución francesa, y quien actuaba como tal; a propósito de los procesos de democratización; que se han venido fraguando en los tiempos modernos. Incluso, uno pudiera preguntarse por la existencia en sí de la categoría del pueblo. En efecto, hay una opinión pública, que constituye una especie de juez de los actores políticos; tal como lo era en la poesía trágica de los griegos el coro, y tomadas las cosas así, el pueblo en este caso sería un ente pasivo, tomando en cuenta su carácter demasiado abstracto y heterogéneo.

           
He allí la actitud paternalista que adquiere del ejercicio del populismo; lo que implica una forma de autoritarismo, y que ya comienza a manifestarse en Trump, con motivo de las amenazas, que lanza a cada instante a las empresas transnacionales de su país; lo cual constituye un atentado al libre mercado; desconociendo al mismo tiempo una serie de acuerdos y de tratados comerciales, que su país, inevitablemente, tiene que respetar.

           
Bien dice Octavio Paz que la mentira forma parte constitutiva de nuestro ser en la América hispánica. He allí donde cae precisamente Trump con su postura de mala fe; pues al ignorar las cifras positivas del gobierno de Obama, que hablan de un éxito de su gestión, también está demostrando que no está informado, con respecto a las premisas fundamentales de la economía de su país, y lo cual habla de su improvisación. Aparte, de la onda xenofóbica, que ha despertado en su país, junto a un machismo exacerbado; razón por la cual se observó que las manifestaciones que se llevaron a cabo en todo el país, en contra de su incipiente gobierno, sin haber comenzado, superaron con creces el público que se concentró en el escenario donde tuvo lugar su juramentación.

           
Además, esa mediocridad que Trump representa, va unida a una conducta vulgar, ordinaria, engreída; que se manifiesta cuando está a la defensiva, como ocurrió con el colega, que sufre un mal de articulaciones en su cuerpo, y a quien Trumpo imitó de un modo grotesco y malcriado, y que le valió el reclamo de la actriz Meryl Streep e, incluso, cuando emite una opinión sobre las mujeres o sobre las minorías raciales; alejado de ese adagio que considera que la política es la represión de las pasiones.


 

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EL SENTIMIENTO ANTIMILITARISTA

Enrique Meléndez Oropeza

17-01-2017

           
Se comenta por las redes sociales de mis paisanos guaros, que al llegar la peregrinación de la Divina Pastora hacia su destino final en Barquisimeto, había un comando de la Guardia Nacional; que ya de por sí era una repugnancia, como le decimos allá en Lara a la provocación; pero, además, que el comandante del mismo, micrófono en mano, ha tenido la osadía de darle la bienvenida a la santa patrona de los larenses a nombre de Nicolás Maduro.

           
Aquello en seguida y que la pita fue al unísono, como si todo el mundo se hubiera puesto de acuerdo; salpicada con frases como: “y va a caer, va a caer, este gobierno va a caer”. El rostro de palidez de aquel oficial se hizo tan patético que, al final, dio pena ajena. Impotente frente a aquel rechazo con el que había sido acogida su osadía; lo que significa que estamos frente a una reacción antimilitarista.

           
De modo que los militares al hacerse cargo del poder de este país por mampostería de Nicolás Maduro, han asumido un compromiso demasiado grande, y que no lo van a saber resolver nunca, salvo con represión; que se ha desatado, por cierto, en estos últimos días. Todo el mundo en Venezuela tiene la mirada puesta en ellos. Por eso es que yo no me preocupo mucho por la conducta moral de los dirigentes de la MUD; pues, al final de cuentas, ¿cuántos batallones tiene la MUD en esta tenida? La Asamblea Nacional, que es su único poder, está arrinconada por el resto de los cuatro poderes, y así tenemos diputados que no cobran sus honorarios desde hace meses; porque al ejecutivo no le da gana de enviarles los recursos, para el pago de las nóminas.

           
Yo digo, además, que todo el mundo tiene la mirada puesta en los militares por dos razones. La primera es porque ya la gente los está viendo como los causantes de la gran tragedia que vive nuestro país en todos los sentidos; que se traduce en un malestar generalizado, salvo para los rojos rojitos, que están enchufados, y esto en razón de que es a ellos a los únicos, a los que les conviene el mantenimiento de la actual política económica, sobre todo, el esquema de los controles, que se presta para toda clase de vicios y triquiñuelas; de allí la característica de la política económica de este gobierno de ser un círculo vicioso.

           
Aquí vivimos la tiranía de las botas en su estado más salvaje; mientras se dan situaciones de hambruna, y que se manifiesta en la cara de satisfacción, que pone el indigente o no indigente, cuando encuentra a medio comer una rueda de mero o sin estar descompuesta en su empaque media torta de chocolate; cuando no, unas tajadas o la mitad de una pechuga. Algunos, incluso, portan envases, y allí van reuniendo las sobras, que encuentran en los basureros; como el que se forma en esa calle, que va detrás de la iglesia La Candelaria (Caracas), y donde se amontona la basura de varios restaurantes VIP, que hay en la zona, que no viene al caso citar, pero que son muy conocidos; sobre el que cae esta gente: de todas las razas y colores, y que mi amigo, el abogado penalista Rafael Quiñones se ocupó el otro día de fotografiar, y de enviar por las redes sociales; pues ya se ha determinado, según los estudios de las casas especializadas en materia de alimentación, que más de dos millones de personas hoy en día en Venezuela comen, de lo que encuentran en la basura.

           
Sobre todo, nunca se había visto tanta codicia en ese sector de la fuerza armada; que se ha hecho cargo del poder, en especial, de la Guardia Nacional, frente a un 80% del resto de los componentes de dichas fuerzas; que tú los ves que llevan un tipo de vida tan precario; como el que llevamos los profesionales, que pertenecemos al rango de los asalariados; con independencia de ciertas prebendas, de las que disfrutan; pero que tampoco son gran cosa en esta Venezuela hiperinflacionada.

           
La otra razón, por la que yo digo que Venezuela tiene la vista tendida hacia los militares, es porque también se espera que en su seno se fragüe una organicidad, que asuma una voluntad consensuada entre, digamos, ese 80%, del cual hablamos, que se imponga; quizás con presión, y rescate la racionalidad política; perdida desde que Hugo Chávez tomó posesión de Venezuela, y esto porque había una clase media muy inmadura desde el punto de vista político, y entonces se dejó seducir por el discurso encantador de este militarista; del tipo aventurero y charlatán, como diría Marx, y lo llevó al poder; dándose cuenta enseguida; desde que dijo que juraba sobre la moribunda Constitución de la hasta entonces República civil, que había sacado el genio de la botella, y reducirlo a la nada iba a ser imposible, como se ha visto a lo largo de estos casi 18 años de gobierno militarista. Es a este militar al que se dirigió Julio Borges en su discurso.

        
Aunque esto último, es decir, que haya una cierta organicidad en el seno de las fuerzas armadas, con miras a un pronunciamiento consensuado, nadie lo da por un hecho; pero sí llama la atención la circunstancia de la represión, que se ha desatado contra ciertas figuras militares del antiguo chavismo, como Raúl Baduel, en especial, Miguel Rodríguez Torres, y el hecho mismo del gobierno de hablar de un intento de golpe azul. En efecto, la sociedad civil a esta altura le reclama a ese militar la pasividad, en ese sentido; por lo demás, esta gente nunca va a devolver el poder a la racionalidad política si no es por la vía violenta; quizás, la gente en la calle, hasta llegar a Miraflores; pero no, por ahora, y aun cuando se encuentra blindada esa casta de militares privilegiados, no obstante, están expuestos a repulsas, como la que le hicieron al oficial osado de Barquisimeto. Que es, repito, un compromiso muy grande en el que se ha metido esta gente, sobre todo; porque sabe que con el desmantelamiento de los controles, se resuelve todo; pero, precisamente, eso es lo que no se quiere por el ñemeo.


 

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EL MUNDO AL REVÉS

Enrique Meléndez Oropeza

10-01-2016

Venimos de un año donde todo nos pareció que el mundo estaba patas arriba, de decisiones absurdas, sobre todo, en el mes de diciembre, a propósito de esa medida de Nicolás Maduro de eliminar en forma repentina el billete de cien bolívares; que produjo un descalabro a todos los niveles; para luego terminar arrepintiéndose; muy propio dicen los astrólogo de Mercurio en condición de retrogradación, que lo fue por esos días. Incluso, nadie se explica por qué este señor tomó tal decisión. En efecto, se han tejido varias conjeturas; empezando por la de señalar que se trató por esta vía de llevar a cabo la más grande operación de lavado de dinero del mundo, que estaba en manos del narcotráfico; además de la delincuencia organizada, porque no sólo el narcotráfico opera con dinero en efectivo, tomando en cuenta la forma como se adquiere la droga, sino también la industria del secuestro y del robo a gran escala, y ese efectivo se maneja, sobre todo, con billetes de cien bolívares, y a lo que habría que agregar el hecho de que la mitad de la población venezolana no está bancarizada; piénsese en los trabajadores del campo: agricultores, mineros, bodegueros.

           
Por supuesto, también está la otra explicación ya de carácter científico, que la resaltaron algunos economistas, y quienes ya en el último trimestre del año en sus respectivos informes, como el grupo de Econométrica, advertían que íbamos a una crisis de efectivo, de acuerdo al seguimiento, que ellos le venían haciendo al comportamiento de la liquidez monetaria, y que se comenzó a manifestar ya a mediados del mes de noviembre; cuando los trabajadores comenzaron a cobrar la primera parte de sus utilidades o aguinaldos en forma fraccionada, y entonces vimos que los bancos tuvieron que pagarles en esa forma, pues el efectivo que conservaban en sus bóvedas no les alcanzaba; que era lo que suponía que el gobierno iba a tener que hacer algo ante semejante emergencia.

           
El hecho es que eso generó una gran convulsión en el pueblo venezolano, tomando en cuenta la forma drástica e improvisada como actuó; ocasionando disturbios, como se observó en varias regiones del país, especialmente, en Bolívar y Táchira, con saldos de muertes y detenciones; aparte de la gran frustración que generó en el espíritu de la gente; primero el hecho de tener que sacar un efectivo, que poseían para sus compras particulares, pues la inflación te obliga a andar con pacas grandes de billetes, ya que con dos mil bolívares tú no pagas ni siquiera una carrera de carros; luego, pararse en una cola, como dicen los jóvenes de hoy, karmática; una cola de horas a pleno sol, a los fines de depositar ese dinero que tú mantenías en billetes de cien; mientras los llamados puntos de venta colapsaban, puesto que entonces, una vez depositado aquel dinero a ti no te quedaba más remedio que apelar al plástico, para poder hacer las compras, sobre todo, en el mes de diciembre, que de por sí resulta demasiado comercial, y, ¿los que no estaban bancarizados, que se tuvieron que trasladar a Caracas o a Maracaibo, para poder hacer sus depósitos en las respectivas sedes del Banco Central de Venezuela (BCV), y a quienes lo único que les podían dar era un certificado de dicho depósito, con miras a abrir una cuenta bancaria más adelante?

           
Para que, al final, la medida de la eliminación del billete fuera echada para atrás o se pospusiera para el 2 de enero; luego, para el 20 de enero y lo más probable es que todavía se extienda un poco más allá de esa fecha, pues a esta altura aún no ha aparecido, al menos, el tan esperado billete de quinientos; mucho menos aún el de mil o de dos mil, como se tiene entendido, y hasta el de veinte mil. Todo eso brilla por su ausencia. Dicen que las monedas de cien y de cincuenta ya empezaron a circular en el estado Zulia, sólo que en una forma fantasmagórica, porque hasta ahora yo no he visto decir a nadie que las ha tenido en sus manos.

           
Lo otro es que, pareja con esta circunstancia, y tan grave como eso, es que el BCV llevó a cabo una emisión de bonos por cinco mil millones de dólares, fechados a veinte años, con un altísimo interés; donde actuó como intermediario un banco de China de segunda, según denuncian los expertos financieros; de una manera casi clandestina, supuestamente, con la intención de obtener divisas, para pagar a proveedores de alimentos y medicamentos; pero que por pagos de comisiones y otras primas que pasaron a los bolsillos de la gente, que participó de la operación, como fue la directiva del Banco de Venezuela, que fue la entidad que adquirió toda la emisión a dólar a diez bolívares, es decir, dólar del Dipro; a la nación sólo le quedaron dos mil millones de dólares, que no cubre para nada la gruesa deuda comercial, que tenemos pendiente, motivo por el cual padecemos la enorme escasez de alimentos, cuyas consecuencias está causando estragos en la población, donde ya se comienzan a reportar casos de muerte por desnutrición, sobre todo, de niños; además de la escasez de medicinas, que también ha venido cobrando vidas; pues medicamentos que hace unos años atrás no pasaban de costar unos doscientos o trescientos bolívares, hoy en día no se cotizan sino a 74 mil bolívares, si es que se consiguen.

           
Por una parte, notamos la inutilidad de un gobierno, que temeroso de que la impresión de los billetes de más alta denominación, que el billete de cien, demostrara que estamos viviendo una inflación dramática; considerada incluso la más alta del mundo, no tomó cartas en el asunto a tiempo; perturbándole a los venezolanos la navidad con una medida, como esa a la que nos referimos con respecto al billete de cien; por la otra, la gran inescrupulosidad y la falta de patriotismo de la directiva de un banco, a la que no le importa incrementar la deuda del país en cinco mil millones de dólares más, para repartirse los dividendos entre unos cuantos, sin que la ciudadanía se beneficie para nada.

 

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ASEDIO A LA RAZÓN
Enrique Meléndez Oropeza

02-01-2017

Este 2017 se cumplen diez años de la vez que mi ex condiscípulo, amigo y colega Manuel Isidro Molina me llevó a La Razón, un periódico donde por años él ha sostenido una columna de análisis político y de denuncias, sostenida con mucha valentía, y me presentó a la señora Alejandra Hurtado de López, esposa de Pablo López Ulacio, quien coordinaba la edición del medio aquí en Venezuela, mientras López Ulacio la dirigía desde Costa Rica en su condición de exiliado, diríamos, el primer exiliado político de este régimen, y entonces me dediqué a lo que Gabriel García Márquez conocía como el oficio más divino del mundo.

En verdad que la aparición de este periódico constituyó una verdadera hazaña. López Ulacio hasta entonces se había desempeñado como periodista en varios medios de comunicación, y contando con un pequeño capital pecuniario, se lanza a la aventura de lanzar a la calle dicho semanario, con aspiraciones de convertirlo a la larga en un diario; demás está decir que fue un trabajo hecho con las uñas, a base de empeño y de dedicación, y el cual poco a poco va calando en la opinión pública como vocero de todo tipo de información y de opinión, y donde se le da acogida a todo el mundo, sin distingo de posiciones ideológicas y políticas; que es por donde comienza la vida accidentada de La Razón; pues al ingresar Hugo Chávez como columnista en sus páginas, una serie de articulistas de mucho prestigio comienza a retirarse; identificándose, posteriormente, la línea editorial con su causa política; al igual que diarios como El Nacional y otros medios de comunicación impresos y radiales, pues hay que resaltar que en las primeras de cambio una gran cantidad de periodistas, que provenían sobre todo el campo de la izquierda se cuadran con su candidatura, y lo cual, en efecto, los llevará a arrepentirse más adelante, aunque ya eso es otro tema; en una Venezuela donde había una clase política, que había derivado en una secuela de tipejos iletrados y codiciosos, y de allí que había prosperado esa tendencia hacia la antipolítica, que fue precisamente caldo de cultivo para un proyecto político, como el que encarnaba Hugo Chávez, partiendo del hecho de que estamos ante un pueblo militarista, estatista y bolivariano, tres categorías que estaban muy presentes en dicho proyecto político.

Por supuesto, ese matrimonio de La Razón con el chavismo duró muy poco, sobre todo, a raíz de una denuncia, que hizo el periódico acerca del famoso caso de la imprenta Micabú; donde se le sindicaba a Luis Miquilena, entonces paladín del régimen chavista, con una irregularidad administrativa, y lo que le valió a López Ulacio una persecución implacable por parte de Miquilena que, finalmente, lo llevaron a tener que partir del país, y asilarse en Costa Rica; donde hoy en día vive en compañía de su esposa, una vez que su hijo mayor, Pablo López Hurtado se hace cargo de la dirección del periódico aquí en Caracas.

Para hacer el cuento corto, como se dice ahora en el medio venezolano: el hecho es que desde hace varios años a La Razón se le ha venido discriminando con el papel, que se requiere para su edición; al igual que ha sucedido con otros medios impresos, que han venido cerrando por esa causa; sin ir muy lejos, el diario El Impulso sacó su última edición el pasado 31 de diciembre, y esto como consecuencia del asedio que el presente régimen ha orquestado contra la libertad de información y de expresión; violando, en ese sentido, la Constitución nacional, salida de la Constituyente de 1999; algo muy propio de los regímenes de corte comunista, ligado al narcotráfico, es decir, un régimen de mafias, que se arropa con la ideología comunista, para ocultar su tendencia tiránica.

Para el caso, el régimen ha creado una corporación que lleva por nombre Alfredo Maneiro; que es la que se encarga de la distribución del papel para los medios impresos, y quien debe estar revolcándose en su urna; visto que su figura se presta en los actuales momentos, para semejante atropello a la libertad de expresión; un hombre que estuvo ligado a las luchas libertarias de este pueblo, desde su condición de combatiente revolucionario; como les puede constar a muchos de sus ex compañeros de su partido, La Causa R, que hoy en día ocupan posiciones de poder dentro del régimen.

Obsérvese que al inicio de este régimen existían más de una docena de medios impresos de carácter nacional, así como cualquier gran cantidad de periódicos regionales, y de los cuales apenas quedan en circulación una cantidad muy limitada; porque no se quisieron plegar a la voluntad del mismo, constituyendo hoy en día una vergüenza un medio como Ultimas Noticias, al lado de otros que ha venido fundando el régimen, como uno que se regala; óigase bien: se regala en las entradas del Metro Caracas, que lleva por nombre Ciudad de Caracas, y donde todo en el país funciona a la perfección, digamos a la manera del Gramma cubano.


 

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NAVIDAD EN RUINAS

Enrique Meléndez Oropeza

28-12-2016

Hemos tenido una navidad en ruinas. No hemos pasado por una confrontación bélica, pero la impresión que hay es que Venezuela está en cenizas. Obsérvese lo que puede una ideología, esto es, la ideología del comunismo; una especie de monstruo político, que todo lo arrastra. Hace catorce años, en pleno paro cívico nacional, quienes nos gobiernan, ateos de corazón y de conciencia, reclamaban que sus opositores le habíamos robado la navidad al pueblo venezolano. Uno se pregunta: ¿quién le robó la navidad a quién? Es perverso ese mensaje “navideño” que se difundió, supuestamente, de Diosdado Cabello: “en medio de tantas dificultades saldremos adelante”. Incluso, hasta parece una ironía, puesta en boca de un opositor del régimen, pues nada justifica esas dificultades, que reconoce una persona, que fue hace unos días al estado Bolívar, a los fines de llevar a cabo una inspección, con motivo de los disturbios, que se suscitaron en la región, a raíz del decreto de la eliminación del billete de cien bolívares del circulante monetario, y que llevaron a que el comercio de algunas de sus ciudades fuera saqueado, en especial, los abastos y, sobre todo, de ciudadanos chinos, y regresa diciendo que allí no ha pasado nada.

Hay más de uno que en sus oraciones le pregunta hoy en día a Dios, que qué ha hecho este pueblo, para merecer semejante castigo. Es impresionante como el hambre ha venido haciendo estragos en la población: dos millones de personas comen de lo que consiguen en la basura; siete millones de personas hacen una sola comida al día, y así sucesivamente de acuerdo al rango social de cada quien, hasta llegar a los enchufados, encabezados por el propio “ojitos lindos”; que son los que llevan una vida de boato y de bonanza: viajes al exterior en sus jets privados, caravanas de escoltas detrás de sus vehículos particulares, yates enchapados de oro.

           
Una minoría exclusivista y cínica; que no siente ni la más mínima preocupación por la circunstancia de que ya hay varios casos de niños que se han muerto de desnutrición; que los escolares se desmayan en los planteles educativos y que toda la población, en general, ha venido perdiendo peso; famélicos ya algunos: “treinta y cinco años, que llevo casado, me dice un vecino, y es la primera vez que en la casa no hacemos hallacas”; primero, porque la harina de maíz, en definitiva, está desaparecida desde hace tiempo, y, luego, todos los demás ingredientes, que son importados, muy pocos los pueden adquirir, dado su alto costo; una noche buena, que fue más bien triste: apenas uno que otro cohetón que se oyó en el ambiente, a diferencia de otras navidades, cuando entonces no eran sólo cohetones, los que se oían, sino también cañonazos y petardos, junto a luces navideñas, que refulgían por todas partes; una noche buena que no lo fue, repito, sino para una elite; para una especie de corte versallesca, que la constituiría, en especial, los conocidos como los seis siniestros: Maduro, Diosdado, El Aisami, Jorgito, Aristóbulo y Jaua, llenos de privilegios, que no padecen ni de cerca ese flagelo, que se conoce como la escasez; ya que con sólo darse una vuelta por una de estas islas cercanas, que hay en el Caribe, resuelven el problema del abastecimiento, y quienes, por lo demás, a medida que se acrecienta la crisis más les resulta, si se observa que uno de los privilegios, de los que disfruta lo constituye el hecho de tener acceso a los dólares preferenciales, y así por cada dólar que reciben a diez bolívares, se pueden dar la vuelta, y lo venden en el mercado negro cambiario a 2 mil 500 bolívares, y de allí que sus fortunas sean colosales a esta altura de la vida.

           
Mucho más cínica aún resultó la Superintendencia de Precios Justos, que interviene, sobre todo, las tiendas de juguetes, a propósito de una supuesta especulación, con la que estarían vendiendo los productos; para terminar rematándolos en el edificio del que iba a ser el Sambil de La Candelaria en Caracas; un edificio, perdóneseme la digresión que también fue objeto de una confiscación, sin que hasta ahora se haya producido una indemnización a sus propietarios; lo que la opinión pública calificó de robo, pues actuar de este modo, apelando al concepto de especulación en términos comerciales, no es sino un acto de demagogia; pues es verdad que se le produjo alegría a algunos niños; pero, ¿y los del interior del país?, además, ¿y los que llegaron tarde a la cola que se formó, y no alcanzó para ellos la cantidad de juguetes, que les fueron arrebatados a las tiendas?

           
Cuando triunfó la revolución cubana todo el mundo se llenó de expectativas, pensando que el modelo económico, que profesaba el comunismo, constituía la receta ideal, para sacar de la pobreza a los pueblos del llamado Tercer Mundo, en especial, porque había la creencia muy difundida, partiendo de aquella tesis de Lenin, de que el imperialismo era la fase superior del capitalismo, es decir, de que la causa de esa pobreza se debía al desarrollo de los países altamente industrializados, a propósito de la explotación de sus respectivas materias primas; una tesis que ni el propio Marx manejó, como lo demuestra Carlos Rangel en su libro del Buen Salvaje, al Buen Revolucionario, y que, por el contrario, hoy vemos que ese modelo no conduce sino más a la miseria a dichos pueblos.

Hoy millones de venezolanos que han tenido que viajar al exterior, en busca de un destino mejor; miles de venezolanos ha muerto por desnutrición, falta de medicinas y a manos del hampa; pues esto último también es el otro flagelo que azota nuestra sociedad, teniendo presente que tenemos una delincuencia que actúa con saña, producto del odio que ha sembrado esta gente en nuestra sociedad, y en donde se ven cuadros de una crueldad extrema; una descomposición social que comienza, precisamente, por el secuestro de nuestra institucionalidad.

 

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FIN DE SEMANA NEGRO

Enrique Meléndez Oropeza

19-09-2016

L
a verdad es que lo que pensaba quemar Maduro, como eran los billetes de cien bolívares; que habían salido por nuestras fronteras, bajo forma de contrabando; lo que quería quemar a las mafias del dinero venezolano; salido para comprar gasolina, puesto que la gasolina nuestra se paga en bolívares; pero, luego, se vende en Colombia en pesos; para comprar mercancía los comerciantes de los estados andinos, sobre todo, que viajan a Cúcuta o a Pamplona, y la traen de allá, y los que llegan canjeando bolívares por pesos, y quienes, a su vez, con esos pesos aprovechan de comprar dólares del mercado de cambio de Colombia, que es libre, y dólares que pueden vender en el país a precio del mercado paralelo, una vez que regresan; aparte de gente que se dedica a comprar y vender dólares, por lo que se dan también su viajecito por el hermano país; un capital acaparado que Maduro estima que totalizó unos 300 mil millones de bolívares; decía que lo que pretendía por este camino, le resultó más costoso a nuestra economía, que ese dinero contrabandeado.

           
Es aquí donde se observa que lo que se hace con mala intención, termina convirtiéndose en un boomerang; pues allí también estaba implícito el hecho de que lo que se quería era quebrar el comercio de Cúcuta; resentida esta gente que nos gobierna; porque ahora una gran parte de los productos; que tú consigues en el mercado informal, sobre todo, en el occidente del país, proviene de allá. Razón por la cual la canciller Holguín ha protestado la medida, y, al parecer, el gobierno de Colombia le piensa devolver las resmas de billetes de cien, que quedaron congeladas en el comercio de Cúcuta y su entorno, al gobierno de Venezuela, a los fines de que se le restituya la pérdida por este concepto a sus comerciantes.

           
El saldo de esta medida ha sido: el circulante monetario destruido; varios muertos y heridos; asesinados algunos de una manera atroz; además de otras truculencias; que se han visto en los últimos días, posteriores al decreto de la sacada de dicho circulante del billete de cien bolívares; a propósito de la búsqueda del efectivo por parte de la gente, que trata de canjearlo por los billetes, que le han quedado en sus manos de dicha denominación, y los que no pudieron hacerlo durante los tres días, que duró la jornada de recolección; aparte de los que estaban impedidos de presentarse ante las oficinas del BCV, bien sea de Maracaibo o de Caracas, no pudieron comprar sus alimentos; por lo que en este fin de semana se las vieron bien negras muchos hogares venezolanos, en materia de hambre. Mucho llanto entre las madres; mucha angustia.

           
A esta situación habría que añadirle el colapso en sí de la economía, lo que implicó el hecho de que numerosas transacciones no se hicieron; al comenzar por no aceptarse los billetes de cien en ninguna parte; sin meternos en el colapso de los puntos de cuenta; que también implicó la cancelación de numerosas operaciones comerciales; de modo que menos ganancia para el Fisco en materia de impuesto, si se toma en cuenta que fue un viernes flojo para el comercio, en ese sentido. Nadie se atrevía a gastar el menudo que cargaba; dejándolo para los gastos más necesarios. Y lo que faltaba: los saqueos a comercios y restaurantes en distintos puntos del país; que fue de donde vino a acaecer la muerte de varias personas, según reportan; incluida la destrucción de algunas agencias bancarias en el interior del país. Entre tanto, Maduro bailando salsa con Cilia: más negro no podía ser este viernes.

           
En la mañana el pasaje Los Teques-Caracas había subido a 450 bolívares, y no admitían las unidades de transporte los billetes de cien. Por lo que muchos optamos por venirnos por el Metro de los Teques. En la noche fue el caos total: toda la Gran Avenida, donde se aparca el transporte Los Teques-Caracas había sido trancada por los usuarios del mismo, que no se calaban un alza de 150%. Pues hasta este viernes el pasaje estaba en 200 bolívares; lo cual se consideró una arbitrariedad. Al final, llegó la policía; dispersó la protesta; de nuevo el tráfico en la zona fluyó, y, en resumidas cuentas, nos tuvieron que traer en unos camiones, acondicionados para el transporte de los efectivos policiales; ya que el servicio de camionetas se había interrumpido, y era una muchedumbre de personas varadas en aquella parada, a la espera de transporte allí.

En el camión nos metimos unas ciento veinte personas entre sentados y parados, y entonces nos dejaron a la buena de Dios en la redoma de San Antonio; de modo que nos tuvimos que dirigirnos a nuestras casas por grupos; de acuerdo al destino de cada uno, y así abordar una unidad, que pudiéramos pagar, sobre todo, tres personas, como fue mi caso. Aquí habría que agregar los casos de personas que fueron agredidas; producto de la ira de un venezolano malcriado; porque no quisieron aceptar los billetes de cien. Repito, mas negro que este viernes o fin de semana no ha podido ser.

           
Incluso, fue tan irracional esta medida; que hay quien interpreta que la misma tuvo que haber sido la consecuencia del malestar que le produjo a Maduro la decisión de la AN de declararlo responsable de la grave crisis, por la que atraviesa el país, así como la ruptura del orden constitucional, y entonces le provocó esta reacción; tanto más que, luego de que medio país se ha destruido, entonces repara en que ya la medida dio lo que se buscaba, como era la recuperación del circulante monetario representado en los billetes de cien, y que por lo tanto la misma se levanta. ¿Está consciente nuestro presidente de lo que hace? Es aquí donde se observa que está muy mal asesorado, sobre todo, por la falta de un economista en el gabinete ejecutivo, que le haga ver las posibles consecuencias, que le puede acarrear determinada medida, y que, por el contrario, lo que tiene son aduladores, que lo conducen por estas sendas escabrosas.

 

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UN CALLEJÓN SIN SALIDA:

Enrique Meléndez Oropeza

13-12-2016

           
Diera la impresión de que la oposición se trampeó con la cuestión de la Mesa de Diálogo; a propósito de la actitud que adoptó la gente de descalificación de la MUD, que implicó un serio bajón en las encuestas; visto el fracaso que tuvo en lo que se refiere a sus resultados; donde el gobierno le dio una patada a la mesa, si partimos del hecho de que no cumplió con ninguno de los acuerdos, a los que se llegó en los encuentros, y más bien ganó tiempo, en el sentido de que neutralizó la voluntad de cambio; que se respira en la población, y ganó un año más de vida; pasándole por un lado al RR, que fue algo que se bregó hasta el último minuto, y a las elecciones de gobernadores; pautadas en la propia Constitución para este año, y digo que se trampeó, pues de no asistir a ese diálogo entonces le estaríamos endilgando el hecho de que, precisamente, por no hacerlo, el gobierno se salió con la suya.

           
El gobierno lo había dicho desde un comienzo: aquí no hay RR este año, y no realizamos las elecciones de gobernadores, porque la oposición no se ocupó de dicho proceso; perdiendo el tiempo como estaba en llevar a cabo el RR, por lo tanto, también es culpa de la oposición el que no hayamos convocado estas elecciones: ha hablado la voz del tirano. Una tiranía sofocante; malcriada, como lo acaba de demostrar Jorge Rodríguez, a propósito de la carta, que le remitió como respuesta a aquélla, que el Vaticano le envió al gobierno de Maduro, y donde le reclamaba esa actitud fraudulenta, como se había presentado a la Mesa de Diálogo. Yo en esto no le caigo encima a la MUD; pues pongan la cara que pongan; el resultado siempre será el mismo; no hay que olvidar que estamos ante una clase gobernante, que sabe que tiene que rendir unas cuentas muy grandes.

           
Además, lo que se ha venido diciendo, que la MUD no podía salirle con una displicencia al enviado del Vaticano; que se había apersonado en Venezuela, a solicitud de la propia oposición, expresando a última hora que ahora se arrepentía, y había decidido no ir al diálogo, y lo cual hubiera dejado malparada a la MUD en el campo internacional. En efecto, mucha gente leyó la intención del gobierno, al aceptar de buenas a primeras ese diálogo, en el sentido de que lo que quería era ganar tiempo, en vías de su recuperación electoral; aun cuando ya por este camino la propia MUD, lo repito, se había metido en un callejón sin salida.


Que es lo que explica el hecho mismo de que el Vaticano le haya enviado esa misiva al oficialismo, y lo significa que, al menos, en el campo internacional este gobierno quedó desenmascarado: una minoría estafadora, pero que no quiere medirse en ninguna elección; mientras que la oposición sí cumplió con los acuerdos: admitió y requeteadmitió lo de los diputados del Amazonas, hasta el cansancio; de modo que eso quedó así: sin diputados la representación de Amazonas; como quedó así lo de los presos políticos; porque es que resulta que quienes están en esta condición forman parte de cuotas de los altos funcionarios de este gobierno; con quienes han tenido una cuenta pendiente; así por orden suya se ha venido a detener, y meter ahí en los calabozos del Sebin; donde la vida es tétrica, de acuerdo a lo que ha contado Carlos Melo, quien acaba de salir de allí; único preso, por cierto, que han dado, y eso que tenía boleta de excarcelación; como la tiene una gran parte de los que debían salir, pero que son presos de Diosdado, y eso es sagrado para él.


La  MUD se ha levantado de la mesa, hasta tanto el gobierno cumpla con los acuerdos, a los que se llegó durante los encuentros de noviembre; además de la liberación de los presos políticos, el nombramiento de los nuevos rectores del CNE; que es algo prioritario, antes incluso de procederse a realizar elecciones en Amazonas, y eso mismo, con respecto a esta región: despeje de todos los obstáculos, que le han puesto a estas elecciones regionales. Aparte de que la MUD va a continuar con lo de la agenda parlamentaria; lo que supone que desengaveta la discusión en torno al juicio a Nicolás Maduro en la AN, y que pudiera tener una gran repercusión en el país; dado el impacto que tendría en la opinión pública, si se parte del hecho de que todas las vías, para una salida a la crisis, que estamos viviendo, se han bloqueado; de modo que también hasta pudiera concitar el apoyo de aquel sector chavista no madurista, que está hastiado por las condiciones de precariedad, en las que se vive en todos los órdenes de la vida nacional, y que mira con resignación la circunstancia de que por la permanencia en el poder de los seis siniestros, tiene que soportar este orden de cosas, y hasta se pudiera ver ese fenómeno, esperado por todos, que desde el Oeste de la ciudad arranque una manifestación hacia Miraflores; neutralizados, en ese sentido, los colectivos, porque las que arranquen del Este no pasarán de Plaza Venezuela; como ya se ha visto; lo que significa que la calle tampoco es garantía de que el gobierno de Maduro sale.


Y lo que ha quedado demostrado es que a este gobierno no hay que concederle ningún espacio; si hay que ir a un diálogo se va, pero sin descuidar la presión de calle, tanto más ahora cuando el chavismo hoy en día es una minoría; con independencia de todos los operativos comerciales, que pretenda hacer el gobierno, como está sucediendo con el caso del decomiso de los juguetes a las tiendas especializadas en este ramo, para ser entregados a las familias pobres; pues con juguetes no se mata el hambre, que es lo que hay por todas partes; dos millones de personas que comen de la basura, según se viene reportando. Al lado del sector institucional de nuestra oficialidad castrense; que debe tener una fuerte presión familiar ante las vicisitudes, que vivimos, y que es lo prioritario en estos momentos; pues está visto que la sociedad civil no tumba gobiernos.


 

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EL TEMOR ELECTORAL

Enrique Meléndez Oropeza

05-12-2016

           
Hay mucho reclamo que hacerle a la MUD; visto que, para empezar, se coló el año, y lo que decía Ramos Allup en sus comienzos, recién se instalaba la Asamblea, que en seis meses Maduro estaría fuera de la presidencia de la República, se lo tuvo que tragar. Peor aún, el gobierno terminó vacilándose a la MUD en la Mesa de Diálogo, y entonces logró ganar tiempo, en el sentido de desconocer todo lo pautado en la Constitución, y seguir adelante sin permitir ninguna elección; lo que no es extraño en una gente que siente que está salida de esa alta investidura, y entonces no le queda otra cosa que apelar a la mala fe.

           
¿Acaso por eso no fueron los líderes máximos de los partidos AD y PJ, Ramos Allup y Borges, y dejaron más bien allí la representación de la MUD en manos de figuras secundarias? Creo que el olfato político le avisó a esta gente que el gobierno al final no iba a cumplir; tomando en cuenta que, mientras uno de los seis siniestros, que gobiernan a este país, dice una cosa; otro ordena lo contrario. Diosdado Cabello no quiere entregar a ningún preso político; aun cuando entre los acuerdos, firmados por la representación oficialista, figura su libertad, y con lo que se vacila también al Vaticano; lo cual constituye una aberración, para desconsuelo del pueblo venezolano, que durante todo el año mantuvo la expectativa de un cambio de gobierno, incluido, el propio pueblo chavista, y el que estaría dispuesto a votar más bien en su contra en caso de presentarse cualquier elección; pues ya a esta altura toda Venezuela está convencida de que en la República civil se vivía mejor; razón por la cual existe ese miedo entre los seis siniestros, y jamás se van a querer medir en una elección de ahora en adelante. Ahora, ¿qué se espera del buen revolucionario?

           
El alma del buen revolucionario: ese es el que se ha entronizado en el poder; teniendo presente que ese sujeto juega a la irracionalidad y, en ese sentido, no es hombre de palabras, y esto por la condición de pueblo sometido, y que nunca entendió el por qué de su libertad, y por eso cayó en el libertinaje; que dio lugar al igualitarismo y a la presunción: el país de las nulidades engreídas y posiciones consagradas, como se viene repitiendo en nuestros anales desde el siglo XIX, y cuya permanencia en el poder no se explica sino porque se apoya sobre las bayonetas; es decir, en la coerción y no en la razón. ¡Muera la inteligencia!, es el grito de esta gente. Obsérvese, que este gobierno, en lugar de adoptar las políticas económicas, que en su totalidad los economistas de este país le recomiendan, para salir de la grave crisis, que padecemos sobre todo en el ámbito económico; donde lo que se ha generado es hambre, lo que hace es crear más ministerios y más misiones sociales, es decir, más burocracia gubernamental, o decreta aumentos compulsivos de sueldos y salarios; porque cree que eso le hace bien a la gente, sin cálculo alguno, y aumentos que, luego, el propio gobierno no tiene para cancelar en efectivo, y de allí el caos bancario, que estamos viviendo; pues el buen revolucionario, se repite, por su condición de haber sido emancipado, considera que el Estado también está en deuda con él, desde el punto de vista, económico; que es algo que exacerba la ideología populista, y de allí, decía, la creación del famoso programa de las misiones sociales; a través del cual se repartió desde comidas, hasta casas; una cosa jamás vista; programa que al día de hoy está colapsado, producto de la reducción drástica de los ingresos petroleros, y que fue lo que permitió este gran derroche, mientras se quebraba el aparato productivo del país, porque, a la final, resultó más negocio importar, que producir; sobre todo, para las mafias militares, ligadas a uno de los seis siniestros, y de modo que hoy nos encontramos en este terrible caos, que toca los niveles de crisis humanitaria y social, y lo peor es que cada día se agrava más.

           
Eso de reclamarle a la MUD el hecho de haberse dejado engañar, se parece mucho a la situación que se presenta, cuando el marido le forma sendo lío a su esposa, porque se ha dejado robar. Así como en el cuento del escorpión, que le clava el aguijón a la rana, en medio del río, cuando ésta la transporta, apelando al hecho de que esa es su naturaleza; en el alma de esta gente anda la mala fe; tanto más cuando siente que ha llegado la hora de bajarse del tigre, sobre el cual han cabalgado durante estos casi 18 años de gobierno suyo; cuando ya siente que tiene el sol en la espalda, y que nadie les cree ese discurso populista, revanchista, mentiroso; enajenante; tratándose, además, de una clase gobernante que llegó al poder, no porque se lo propusiera, sino por un error histórico; esos errores que cometen algunas sociedades que le entregan, como diría Marx, el poder a un aventurero; muy propio, se repite de un pueblo lleno de presunción y arribismo. En estas condiciones, no cabe sino esperar a las elecciones, que tarde o temprano el régimen tendría que permitir que se realicen: elecciones de gobernadores, que nadie duda que la oposición las barrerá por completo,  por lo que quedaría un gobierno cercado, y cercado además por sectores internos del chavismo, que a esta altura comienzan a pedir la renuncia de Maduro, y, luego, las elecciones presidenciales de 2018.

 
Aquí estamos ante la misma situación, que se le presentó a Pérez Jiménez en 1957, cuando entonces su operador político, que era Laureano Vallenilla, le hizo ver que tenía que proceder a convocar a un proceso electoral, como lo contemplaba la Constitución; idea, por supuesto, con la que no congeniaba Pérez Jiménez, y quien, al final, terminó terciando por la convocatoria a un plebiscito, y que el pueblo dijera si él se quedaba gobernando o no. Por supuesto, en ese plebiscito no iba a estar ausente la figura del fraude; pero este plebiscito fue el detonante, para que aconteciera lo que vendría a continuación, a raíz de los sucesos del 23 de enero del año siguiente, y con los que se inicia la era de la República civil.

                    

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UNA SEMANA CRUCIAL

Enrique Meléndez Oropeza

21-11-2016

Durante el día viernes circuló por las redes sociales un mensaje que decía que, gracias a la excelente defensa, los narcosobrinos habían quedado absueltos: un año de guerra sucia por esos medios de comunicación, para terminar resultando inocentes los muchachos; un aplauso para Wilmer Ruperti; lo cual descompuso a más de uno. ¿Acaso aquí estaba metida la mano del G-2 cubano, como para aguarle la fiesta a quienes esperaban lo contrario, es decir, que resultaran condenados, como al final resultó?

           
Es así como funcionan los laboratorios de guerra sucia. Preparan el terreno como para que la opinión pública se confunda, y así haya una especie de ambigüedad, en cuanto a la información, y que lo pude percibir este sábado en la cola de una panadería; cuando la información que tenía una vecina sobre este caso, era que habían sido absueltos los sobrinos, y le volvió el alma al cuerpo, cuando yo le aclaré que eso era un malentendido; de modo que a pesar de que mucha gente a esta hora se ha dedicado a celebrar este acontecimiento, con la seguridad de que a los tercios le van a aplicar cadena perpetua el próximo 7 de marzo; todavía hay mucha gente con la duda, y es por eso que se dice que el G-2 cubano es muy efectivo, para crear bolas mediáticas; que le agüen la fiesta a cualquiera, y esto tomando en cuenta la situación en la que queda este gobierno.

           
Porque no fue poca cosa lo que dijo esta gente: se tomaban la libertad de sacar alijos de droga por la rampa presidencial del aeropuerto de  Maiquetía; algo que ya había dicho uno de los funcionarios de EEUU. Es decir, si Maduro no lo sabía peca de omisión. De todas formas esto es para destituir a la Casa Militar de Miraflores en pleno; porque ni uno de ellos fue capaz, aunque fuera de llevarle ese chisme: los sobrinos de Cilia están metidos en esta componenda con las drogas hasta los tequeteques, y si lo sabía entonces estamos ante un verdadero narcoestado; pues hasta la figura del primer magistrado está involucrado en el negocio, y el llamado segundo de a bordo del régimen, como es Diosdado Cabello, también sale salpicado, incluso, más que el propio Maduro; pues lo que ha trascendido, que se oyó de parte de los Flores durante el juicio, es que ellos responsabilizan a Cabello de muchas situaciones relacionadas con el tráfico de drogas.

¿Hasta qué punto es cierto que él es el jefe del cártel de Los Soles? Lo que se dice es que en Colombia se produce la droga, y en Venezuela Los Soles se encargan de distribuirla por el mundo entero; que es lo que desprestigia a continuación a nuestras fuerzas armadas; que están cargando con este bacalao, que sólo es negocio de unos pocos, y que son los que mantienen a Maduro en la presidencia. Pero esos pocos están asesorados por el G-2 cubano, y así, con Maduro por mampuesto, han podido sortear situaciones difíciles; jugando siempre a la filosofía del si pierdo, arrebato, hemos llegado a este cabo del año en la más completa desesperanza.

           
Imagino que Maduro debe moverse con mucha cautela, alrededor del mundo de ahora en adelante, visto su nivel de complicidad en este asunto; aun cuando por el momento está protegido por su inmunidad presidencial; que es lo que da pie, para poner de nuevo sobre el tapete el tema de su renuncia; partiendo de la circunstancia de que su condición legal queda en entredicho, y que es lo que le da un carácter de inestabilidad a su régimen; dado el deterioro de su imagen, sobre todo, a nivel internacional, pues en el plano nacional cuenta con el sostén de las bayonetas; lo que nos hace pensar en aquel entonces presidente Ernesto Samper, a quien se le ligaba también con el narcotráfico o el famoso presidente panameño Manuel Noriega; tan estrafalario como Maduro en su forma de ser, a propósito de la actitud temeraria, con que retaba a EEUU, y cuyo triste final implicó una de las intervenciones armadas del gigante del Norte en el continente, al ser secuestrado en el palacio presidencial de Panamá por tropas de ese país, y luego llevado a la fuerza a su territorio; donde fue juzgado y condenado.

           
Por lo demás, esta será la más oportuna fecha para desengavetar el proceso del juicio, que se seguía contra Maduro por la Asamblea Nacional, que fue levantado, a propósito de la Mesa de Diálogo, y así se acaba tanta pelea contra la MUD; que, francamente, nada puede hacer frente a una clase gobernante que le juega la filosofía del arrebato, y que no exhibe una conducta honorable frente al tablero del juego, puesto que hay demasiada mala fe en su espíritu, y que, en efecto, juega a ganar tiempo, en forma descarada, al presentarse a los diálogos; teniendo presente, además, que obvia las condiciones de penuria, que vive el pueblo venezolano; donde se reportan casos de niños que están muriendo por desnutrición, y todavía esta clase gobernante lo niega, y esto sólo para permanecer en el poder y sólo por la voluntad de las mafias; que son las que obligan a Maduro a hacerlo, a pesar de que incluso en los propios predios del chavismo se admite que esta situación no es sino producto de una política económica fracasada aquí y en el mundo entero; se repite, y la que está diseñada sólo para el beneficio de una casta privilegiada de venezolanos; de modo que sectores como Juan Barreto, Germán Ferrer, los militares del 4F y del 27N, constituyentes-99 claman hoy en día por la renuncia de Maduro.

           

En ese sentido, se habla hasta de un allanamiento a la inmunidad parlamentaria de Cilia Flores; cuya iniciativa promete convertirse en una situación candente, para la semana que comienza; sobre todo, porque asimismo continuarán llegando versiones de lo que dijeron los narcosobrinos en los interrogatorios, que salpicarán a más de uno del entorno de Maduro; al igual que ha sucedido con el caso de Diosdado Cabello; puesto que a él lo señalan como el jefe de Los Soles, pero que no está solo en el asunto, por lo que la situación de la pareja presidencial se comprometería más.

 

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EL DÍA QUE EL TSJ FUE JEFATURA CIVIL

Enrique Meléndez Oropeza

01-10-2016

La verdad es que el Tribunal Supremo de Justicia no tiene velas en este entierro; como para decidir si Maduro es o no venezolano, y, como hace ver Enrique Aristiguieta Gramcko; en lugar de despejar las dudas; lo que hace es sembrar más con esta sentencia; que acaba de emanar acerca de la real nacionalidad de nuestro actual jefe de Estado. He allí uno de los descubrimientos de Freud: a través de la mentira el psicólogo puede dar con la verdad, y de allí el detector de mentiras, que recoge ese diagnóstico clínico del padre del psicoanálisis. Es inoportuna esa sentencia, aun cuando las fuerzas de las circunstancias llevaron al máximo tribunal a emitirla; como inoportuno ha sido el tema en sí.

           
Incluso, el propio Chúo Torrealba hizo ver en una oportunidad, que ese tema le hacía recordar esa contra-publicidad, que lleva a cabo una academia de idiomas por Internet, y que se burla de otra marca de la competencia, hablando de que para aprender a hablar inglés; sólo es necesario tomarse una píldora inglesa: ¿El tema de la nacionalidad de Maduro? Una píldora inglesa.

           
Porque a esta altura, como dice el medio venezolano, nadie le quita lo bailado a Maduro: ha sido diputado jefe de la bancada del antiguo MVR; ministro de Relaciones Exteriores, actual jefe de Estado. Es decir, hay demasiado transitar en su condición de indocumentado; como diría García Márquez (cuando era feliz e indocumentado, expresión tomada de Hemingway, dígase aparte), e indocumentado por el hecho de que hizo ese tránsito por las altas investiduras de este país sin haber presentado su partida de nacimiento; que lo acredite como venezolano, y es aquí donde radica la pobre mentalidad, como la califica Aristiguieta Gramcko, que signa a los abogados del TSJ, que tomaron esta decisión; pues sin un soporte físico, que lo acredite como tal venezolano, tomado de un libro de partidas de nacimiento, correspondiente al año en que nació en cualquier lugar de Venezuela, no es sino repetir lo que hizo Tibisay Lucena hace algunos años, y que se presentó con una partida de nacimiento, que más vale que no lo hubiera hecho, pues lo que hizo fue confundir más, si se recuerda; puesto que para entonces ya otros voceros oficiales habían hablado del asunto; uno diciendo que Maduro había nacido en El Valle, y otro que en un lugar del Táchira; incluso, hasta el propio Maduro ha llegado a decir que él fue bautizado en la parroquia San Pedro, y de modo que con esta salida, la Tiby no hizo sino meterle más mano al sancocho.

           
Entiendo que el hecho de que la Asamblea Nacional ahora aborde el tema como elemento que sustanciaría el expediente del proceso de enjuiciamiento, que se le sigue en esta instancia, no forma sino parte del choque de poderes, que estamos observando: junto con el elemento del abandono del cargo, por parte suya, es decir, declaratoria de ausencia o desviación de sus funciones, que le competen como jefe de Estado, de acuerdo a la Constitución, y en donde estaría de por medio la figura de la Fiscal General, si se parte de la circunstancia de que ahora dicho proceso quedaría en sus manos, y que es lo que al parecer tiene alterados los nervios de un Diosdado Cabello, vistas las muestras de un cierto distanciamiento, que ahora le se la ha notado y hecho notar de la fiscal Luisa Ortega, con respecto al actual gobierno.

           
Que es también lo que lleva a suponer que algo huele mal en Dinamarca, como reza presunción; pues esa posición de Ortega Díaz en la presente coyuntura tiene que estar soportada por un sector de las filas del PSUV, además de Rodríguez Torres, Alcalá Cordones; los militares, en su conjunto, del 4F y del 27N, además de cierta oficialidad institucional, y que es la que no aprueba la conducta que viene exhibiendo Padrino López; que es para abochornarse siendo uno militar.

           
Eso es como el policía que saca el revolver, para tratar de calmar el amotinamiento, y al final, como se dice, le orinan el arma, y se la tiene que guardar. Ver a Padrino López por cadena de radio y televisión en uniforme de campaña, junto al alto mando militar, como si se tratara de comenzar una batalla, para refutar una a una las tesis, emanadas de la Declaración de la Asamblea Nacional del domingo 23 de octubre, y que dieron lugar a la solicitud del enjuiciamiento del primer magistrado, no es sino eso, y quien se ocupó de orinarse en esa bravuconada fue Henry Ramos Allup, a propósito de la respuesta que le dio en su última intervención en la AN, y que se volvió viral en esas redes sociales, tan pronto la pronunció; sobre todo, por el tipo de cosas que le dijo, a propósito de su baja condición humana, y el reto que le lanzó. He allí un ministro sin poder.

           
Pero no por el hecho de que no sólo nadie le hace caso, para que le ponga el cascabel al gato, sino por llegar a un momento en que a un ministro de la Defensa se le dicen verdades tan rotundas, como nunca se había visto en nuestra historia republicana, a propósito de su condición de abyecto del poder, y es cuando se muestra la foto, donde él está de rodillas frente a Fidel Castro. Significa que por sus venas no corre vergüenza alguna, y que es lo que ha llevado a que la institución militar esté muy por debajo en la puntuación de las encuestas; lo que hace recordar los tiempos de Blanca Ibáñez, cuando se vestía de militar; copiando, en ese sentido, los delirios de poder de una Manuela Sáenz; que ostentaba el grado de capitana de los ejércitos patriotas, título otorgado por el propio Libertador, y con el perdón de la digresión; lo que significa que no es nada nuevo el que un ministro de la Defensa llegue a tal postración, sólo que hasta entonces nadie se lo había sacado de una manera tan feroz, como lo ha hecho Ramos Allup, y quizás eso sea aleccionador para una fuerza armada, que requiere una profunda discusión interna en torno a lo que es su profesionalidad.


 

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TEMOR AL PLESBICITO

Enrique Meléndez Oropeza

25-10-2016

En efecto, esta jugada estaba cantada. Se sabía que Jorge Rodríguez; quien es el que ha urdido toda esta patraña, había mandado a firmar a activistas del PSUV durante la jornada de la MUD de la recolección del 1% de las firmas para el RR; para terminar conformando una comisión; que se encargaría de investigar los listados, que había presentado la misma con ese 1% de las firmas; comisión presidida por él, que sabía donde estaba el meollo: ¿no es un ser muy truculento éste?

           
Para entonces venir y denunciar el asunto, esgrimiendo una cierta moral pudibunda: que cómo era posible aquel nefasto hecho; semejante usurpación. El escritor Rafael Tomás Caldera lo hacía ver hace poco, en una conferencia que pronunció: aquí se ha perdido el sentido de las palabras. Patria: ¿Qué es eso? Constitución: ¿qué es eso? Y citando a Confucio consideró que de lo que se trataba era que se restituyera el sentido de las palabras; porque de ello dependía la salud mental de la sociedad.

           
He allí lo que la teoría de la subjetividad filosófica ha venido conociendo desde Hegel como la enajenación de las sociedades. Incluso, esa truculencia del alcalde Rodríguez va hasta con los principios de la ética de su profesión, si partimos del hecho de que los estudiosos de las psiquis humana deben propender a preservar la salud mental de la sociedad.

           
Desde hace más de una semana toda Caracas amaneció llena de un afiche; donde se saca la cuenta del número de firmas que presentó la oposición, y en donde se desagregaban aquellas que correspondían a muertos, y que alguien los había usurpado; creo que diez mil; algo así. Ahora, ¿no es una falla administrativa por parte del CNE no haber desincorporado estos muertos del REP? He allí una de las razones; por las cuales el CNE no da a conocer por completo la data del REP, y que fue lo que se dijo en su momento; cuando Rodríguez comenzó con sus aspavientos en torno al supuesto fraude de la oposición; que éste por esta vía demostraba que también se había valido de este recurso, para poner a votar muertos por Chávez. Lo que a todo el mundo se le ponía, este señor lo develó valiéndose ahora del recurso, para envenenarle los listados a la oposición, y así, como ya se ha dicho, salirle adelante a la jugada, para terminar de abortar el proceso refrendario; que no es sino un huir, por supuesto, hacia delante, y que deja muy mal parada a esta clase gobernante frente a su gente, y muy comprometida frente al mundo exterior.

           
Pero lo más doloroso de todo esto es observar como el alcalde de Caracas, que es su verdadero cargo, manipula a su antojo a una institución como el CNE, al ponerse al frente de determinada comisión, que le va a echar ojo a un material; que él ya sabe de antemano, que está forjado; erigiéndose, en ese sentido, en una especie de mega-rector. Es la mano del Leviatán, sin duda alguna, del minotauro;  tomando en cuenta, además, que estamos ante un hombre al que se le considera uno de los seis siniestros (Maduro, Diosdado, Cabello, El Assami, Aristóbulo), y junto con Diosdado el más obcecado de poder, y tomando en cuenta que ambos son los que más tienen que perder en esa fauna; puesto que a partir de su caída, no sólo se le acaban sus privilegios palaciegos, sino también la venganza por la muerte de su padre, que nos ha venido inoculando como un veneno desde que Chávez lo trajo al mundo, y lo nombró comisario suyo en ese CNE, y desde entonces hizo suya esa institución, al punto de que se decía en sus días de presidente de la misma; por allá en el año 2004, que en ese CNE no se movía una silla sin su consentimiento, y que es el carácter personalista que han adquirido las instituciones, a lo largo de esta autocracia; siendo, por lo demás, un sujeto muy despiadado en sus actuaciones, y ahí es donde se comprueba que él no actúa a sangre fría; mediante cálculos; sino de una manera arrebatada; pues ese peloteo que se dio entre los juzgados del interior del país, que consideraron nulas las firmas de sus respectivas regiones y localidades, y el CNE que, de inmediato, congeló el proceso de recolección del 20% de las firmas, fue cosa de un arrebato; sin mirar primero hacia el horizonte.

           
Por supuesto, producto también de un temor; porque tergiversar los hechos, mediante jugadas judiciales, que es lo que da lugar a ese peloteo entre el CNE y los juzgados penales del interior; donde una cosa no tiene nada que ver con la otra; es decir, quien en última instancia tendría que decidir si un listado de firmas es fraudulento, y luego de un proceso de averiguación, producto de una denuncia, o no es fraudulento tendría que ser un juzgado electoral, y no penal, y quién sabe en que condiciones ese juzgado produjo tal sentencia; proceder de esta manera, decía, saltándose todas las barreras, no significa sino que hay una gran desesperación, y esa desesperación proviene del temor a ver un 26, 27 y 28 de octubre desbordados de gente, aglomerada en los centros de recolección de firmas, y eso va más allá de las fronteras normales de nuestro accionar político cotidiano, y que es lo que esta gente quiere evitar a toda costa.

           
Porque es verdad que hay mucha gente que siente una gran apatía y una gran indiferencia por las convocatorias a marchas, que lleva a cabo la oposición; partiendo de que, si las mismas no llegan a Miraflores, no tienen razón de ser, y como este gobierno cae en sus propias trampas, con todas estas normativas, que va poniendo, para retardar más el proceso; cada vez que plantea un requisito, aquello se le desborda de gente, y el proceso se le transforma en un plebiscito, pues ese es el carácter que adopta cada proceso; como una forma de pronunciarse el venezolano contra esta autocracia sofocante, que nos gobierna; lo que supone que lo será en los próximos días; pues si el CNE no abre el proceso el venidero 26, entonces la MUD debería llevar a cabo un simulacro de la recolección.


 

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MANU MILITARI

Enrique Meléndez Oropeza

17-10-2016

Está visto que quienes sostienen este régimen son las cúpulas militares, y ya la opinión pública los está señalando: tuve hambre, y militarizaste el pan, titula su editorial la revista SIC. Incluso, hay una carta escrita por el ex ministro Felipe Pérez Martí, dirigida a este sector, y donde lo invita a reflexionar a ese respecto; pues, por unas cúpulas están pagando todos la mala reputación.

           
Aquella famosa orden de Nicolás Maduro; de que los militares regresaran a los cuarteles, parece que se interpretó en sentido contrario, y ahora hay la presencia de militares en todos los altos cargos de la administración pública; como en la época del Libertador, cuando éste decretó las llamadas confiscaciones y fueros militares, y que le daban la exclusividad a la casta militar de ocupar también los altos cargos públicos; como recompensa a su participación en la guerra de independencia; que fue lo que dio lugar a que Pedro Carujo despojara de la presidencia a José María Vargas, con el cuento de que el mundo era de los valientes; sólo que la exclusiva presencia de los militares en la actual burocracia estatal, no es sino un derivado de la cojitranca hazaña de Chávez el 4F, y que es donde se manifiesta, una vez más, aquello que decía Marx; de que los hombres aparecen dos veces en la historia: una vez como trágica y otra comen seguir prestando, para sostener a una camarilla de tipejos corruptos; un gobierno de facinerosos; que ha visto el país como un botín, y entonces practica todo tipo de tráficos; desde influencias, hasta droga, siendo señalados altos personeros de este gobierno en este delicad

o farsa.

           
Están por todas partes; unos más privilegiados, que otros desde el punto de vista de lo que trafican; pues la labor de los militares ahora se circunscribe a traficar y a cobrar por dejar traficar: desde drogas, hasta contrabando, y que es donde se forman las roscas: las roscas de la alimentación, cuyas piraterías son descubiertas y denunciadas, como el caso de “Putreval”, cuyo escándalo estalló hace ya algunos años, y aquí no ha pasado nada; puesto que estamos sentados sobre estas bayonetas.

           
Aquí Rafael Caldera dejó 14 programas sociales, que le llegaban a todo el mundo; sin que fueran intervenidos por las manos de la corrupción: la famosa Beca Escolar, el Vaso Escolar; este programa, por cierto, a la cabeza de Arias Cárdenas, y que perseguían, entre otras cosas, evitar la deserción escolar, y comenzar a llevar a cabo una profunda educación del pueblo; no obstante, cuando Chávez llegó al poder, esos programas sociales pasaron a ser administrados por los militares, y desde entonces desaparecieron: los recursos se esfumaron por los caminos verdes de la corrupción, y esto de la corrupción entre los militares no es cosa de ahora, sino que se veía también en tiempos de la República civil; sólo que ahora el carácter militarista del régimen les permite una mayor impunidad, y así vemos que por el caso de la comida podrida pagó el portero de la aduana; porque dejó que se metieran los malandros a hacer negocios allí.

           
O transformándose esos programas sociales en las famosas Misiones, siempre a cargo de los militares, y donde hay tráfico de influencias; clientelismo político; compra de voluntades; se practica lo que se conoce como una enajenación de la sociedad a base de chantajes y de sobornos.

           
¿Quiénes son los principales bachaqueros? Las cúpulas militares. Ellos son los que tienen acceso a los vehículos regulados, a los repuestos, y de modo que se ha dado el caso de que determinado alto oficial ha comprado, a nombre suyo y de tres miembros de su familia, cuatro carros, y con ellos ha puesto a operar una flota de patas blancas, como los llaman a los taxis: algo que se ha denunciado ya por los medios de comunicación. Tienen el control de la misión Mi Casa Equipada, y resulta que una vecina mía le compró a la esposa de un militar; que está enchufado en la coordinación de esta misión, una lavadora por sesenta mil bolívares, y que en el combo del costo de la misión, que suma 22 mil bolívares, vendría saliendo por unos cuatro mil bolívares.

           
Casos de canibalismo extremo; que no lo deja de ser también el hampa que nos saquea todos los días; puesto que aquí la mitad del país vive de lo que le “tumba”, para decirlo a lo criollo, a la otra mitad; hampa armada, y armada por el propio gobierno, o con logística, como sucede en el Metro de Caracas, donde abundan las escuadras de malandros, que se componen para despojarte del teléfono o el efectivo, que llevas en el bolsillo, sin que tú lo percibas, y entonces el teléfono tú lo consigues en el remate de un buhonero del centro de la ciudad, y tolerado allí por un militar o un policía, que para el caso es lo mismo, y a quien le cobra lo que se conoce como una vacuna.

           
En efecto, hay oficiales de alto rango viviendo en apartamentos modestos; un tanto hacinados; porque hoy en día un apartamento en una zona decente requiere unos cincuenta años de ahorro, con respecto al salario que devengan; con posibilidades de tener acceso a lo que dije del programa de la compra de automóviles y al de mi casa equipada; pues tú los ves que tienen sus vehículos nuevos; sólo que no están en el ñemeo, y son los que se conocen como la oficialidad institucional; que representa la gran mayoría del sector, y que vendrían a ser la esperanza de la sociedad venezolana; partiendo del hecho, como decíamos al comienzo, de que este es un gobierno sostenido por una cúpula de militares, y esa cúpula esta gente la lleva como un bacalao en sus espaldas.

           
Es por eso que resulta interesante la epístola de Pérez Martí, en el entendido de que le dice a esta gente que, a cuenta de la disciplina y de la obediencia, que tienen que guardar, como sacramento del ejercicio de las armas, no se pued

o asunto, que parece que es lo que cada día los hunde más.

 

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LAS  RANURAS DE UN ACUERDO

Enrique Meléndez Oropeza

10-10-2016

Diera la impresión de que Juan Manuel Santos le hizo la promesa a la guerrilla; de que todo se lo admitía, a cambio de que el pueblo colombiano lo decidiera; una especie de Poncio Pilatos, que se lava las manos, como lo está haciendo ahora; aun cuando, incluso, acordó con la guerrilla; que este referéndum no era vinculante; de modo que la gran carreada aquí, dicho a la venezolana, ha sido la guerrilla, que ha venido a demostrar que carece de olfato político. A esta altura, ya no se pueden echar para atrás; a propósito de la deposición de las armas.

           
Estamos ante un movimiento de personas, que carecen de pericia política, y fue así como, en lugar del dedo, que se les ofreció, se quisieron tomar toda la mano. Es por eso que se dice que el voto por el SI fue un voto de terror; en especial, en aquellas zonas donde domina la guerrilla. No hubo en el seno de este sector una conciencia, que les hiciera ver; primero, que el hecho de deponer las armas, no implicaba una ganancia para la sociedad colombiana; puesto que lo que está es saliendo del salvajismo, con el que ha actuado hasta ahora en política; segundo, que las FARC en términos electorales es una simple minoría.

           
Era por eso que se veía como una gran exageración ese acuerdo, que se llevaba a cabo entre Santos y la FARC, sobre todo, aquella parte en que se le concedían 16 curules parlamentarias a dicho movimiento; además de 100 estaciones radiales, difuminadas por todo el país; que era lo que más levantaba roncha, aparte de la impunidad, con la que llegaban los tipos a la vida civil; luego de haber cometido masacres, y de tener las manos ensangrentadas con crímenes, incluso, muchos de ellos atroces; aparte de lucrarse con la industria del secuestro y del narcotráfico. Algo que, precisamente, le hacía ver Plinio Apuleyo Mendoza a Mario Vargas Llosa en una carta pública, que circuló por las redes; de modo que el SI tenía detractores de muy alto perfil, y que es lo que ha dado lugar a que ahora el acuerdo se revise con la participación de todos los sectores colombianos.

           
He allí la gran lección, que ha dado esta gente de educación política; en el sentido de que lo primero que hizo Santos fue reconocer su derrota, y convocar a su adversario a un diálogo; que es lo que constituye la grandeza de la política; lo que conocía Spinoza como la represión de las pasiones; todo lo contrario a la gente que nos gobierna; que parten de la filosofía, de que cuando no ganan, arrebatan; encontrándose a punto de abortar el proceso revocatorio, que se sigue contra Maduro. De modo que Santos hubiera podido proceder en forma ejecutiva, y no convocar a ese referéndum; que viene a ser su tabla de salvación.

           
Porque, al contrario del Brexit en Inglaterra, que causó indignación, una vez aprobado; habiendo sido una apuesta, por la que se había lanzado Dave Cameron; ligando a que el pueblo inglés se pronunciara por la continuidad de su país en la Unión Europea; derrotando en las urnas a los separatistas; aquí lo que se vino a exaltar fue, precisamente, la dignidad del pueblo colombiano; aun cuando Santos aupaba el SI. Ahora, ¿estaba negociado, previamente, ese premio Nobel suyo? Lo más probable, porque ese premio no se otorga de un día para otro, e, implica en efecto, negociaciones. Hay asimismo una lectura de carácter político. Aunque este es un tema que no viene al caso,

           
Porque también se ha destapado un escándalo en el caso de la campaña de arrebatos, que llevó a cabo el partido de Uribe, a favor del NO; que ha implicado la renuncia del jefe de la misma, a raíz de unas revelaciones que hizo en una entrevista, que concedió a un medio de comunicación, y de modo que se puede decir que de lado y lado hubo intrigas, hubo amedrentamiento, hubo presiones; al punto de que se puede considerar que, de realizarse de nuevo el referéndum, el NO superaría con creces el SI; primero, porque ese sentimiento de la dignificación del pueblo colombiano incitaría al ciudadano a derrumbar todo tipo de barreras, que le impiden votar libremente; segundo, porque la abstención disminuiría, y habría más gente pronunciándose a favor del NO, y la que, seguramente, no participó, porque no leyó el documento del acuerdo, contentivo de cerca de 280 páginas; no se enteró de detalles, como las concesiones, que se les hacía a los guerrilleros, y que salida a la luz pública esta situación, sin pensarlo, de inmediato saldría a votar por el NO.

           
Porque ahí es donde está la trampa: no es que la mitad más uno de los colombianos votaron a favor de que continúe la situación irregular, que se ha tenido con esta gente por más de cincuenta años, y que ha tenido diferentes facetas; desde ser una montonera, que se había fraguado a raíz del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán; pasando por guerrilla foquista, bajo inspiración del Che Guevara, hasta llegar a ser hoy en día una narcoguerrilla; que es también la otra parte que se veía cojitranca del acuerdo de paz; puesto que el negocio del narcotráfico quedaba en manos de esta gente, y cuya operatividad requiere de un ejército de movilización y transporte de la mercancía, y el que se maneja a base de sobornos, chantajes, sometimientos y de gente armada, por lo demás; es decir, se iba a volver a la época cuando Pablo Escobar Gaviria era parlamentario, y esa es una incógnita que queda en el aire: a pesar de que se vaya a un nuevo acuerdo; no tan complaciente con la narcoguerrilla, ¿en manos de quién quedará el negocio del narcotráfico?

           
Es decir, de todas formas, la guerrilla quedaba entre la legalidad y la ilegalidad; a menos que se instale con sus reales y sus tiendas de este lado de nosotros, y que ya comienza a ser preocupación en la opinión pública, sobre todo, por la amistad que siempre ha habido entre el chavismo y la narcoguerilla, para terminar de consolidar el narco-Estado.

 

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SE ACABÓ LA ESCASEZ

Enrique Meléndez Oropeza

03-10-2016

           
El ministro dice que ya se ha comenzado a vencer el flagelo de la escasez; en efecto, están apareciendo las cosas; pero a precio del dólar paralelo o, como se dice en criollo ahora, a precio de bachaqueros. Lo otro es que una cosa vale hoy diez mil bolívares, al mes siguiente vale doce mil; con la advertencia del comerciante; de que se lo está vendiendo a precio antiguo, pues la próxima vez que venga valdrá quince mil. Es decir, una inflación disparada, y que no la detiene nadie.

           
En la charcutería de mi vecindario; hay arroz, pero a 3 mil bolívares el kilo. Lleva días el pilote, sin que nadie le vuele; como sucede cuando se trata del arroz regulado, y para lo cual hay que hacer una cola karnática de hasta de ocho horas; así sucede con el aceite: un litro vale 5 mil 200 bolívares; los huevos, que en estas circunstancias han pasado a llamarse “los huevos de Arreaza”; en virtud de que la decisión, de fijar el precio del cartón a 420 bolívares del entonces vicepresidente Jorge Arreaza, distorsionó aún más el mercado de este artículo; al punto de cotizarse sólo en el mercado de los bachaqueros y a cuatro mil bolívares el cartón. He allí el resultado de esta política del gobierno; basada en la imposición por decreto, y la que ya se había aplicado en el país en otras épocas; bajo otros gobiernos, puesto que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra; que es lo que demuestra la ignorancia de esta gente, que nos gobierna, en materia económica.

           
Es decir, en no reparar que otros gobiernos aplicaron esta política de los controles, desde el primero de Carlos Andrés Pérez, hasta el de Jaime Lusinchi, y había fracasado, tanto en el uno, como en el otro; pasando por el gobierno de Luis Herrera Campins; de modo que ya para 1989; cuando Lusinchi deja la presidencia, las reservas internacionales estén en la carraplana, y es necesario acudir al Fondo Monetario Internacional. He allí el origen del llamado “Caracazo”; que no que el pueblo salió a las calles a protestar por el paquete de medidas neoliberales, que le había impuesto el FMI al gobierno por la asistencia financiera, sino que esta explosión social era producto de muchos años de indisciplina fiscal y que estaba contenida, gracias a la condición rentista de nuestra economía; con la presencia de un enorme pozo petrolero, que teníamos debajo de nuestros pies, de carácter inagotable; excremento del diablo le decía Juan Pablo Pérez Alfonso; el hombre de las grandes metáforas; pues también no dejó de llamar la atención del hecho de que nosotros no teníamos estómago, para asimilar esa ingesta petrodólares que le ingresarían al país; sobre todo, a partir del momento en que el petróleo se vuelve un commodity, y su comercio se carteliza, a partir de un cártel llamado OPEP; petrodólares que iban a propiciar lo que los economistas conocen como la enfermedad holandesa, que vendría a ser la indigestión: momento en que la economía de un país ha sido inundada por otra moneda; que termina arrastrando a la moneda de dicho país, hasta llevarla a su completa desvalorización; que es lo que estamos viendo hoy en día, con respecto al bolívar venezolano; que nadie lo quiere, mientras hay una gran voracidad por el dólar, y que fue lo que llevó a decir a Jorge Giordani, sin reparar en cuál era su causa, que aquí en Venezuela lo que existía era una ninfomanía por el dólar.

           
Así sale a relucir la superficialidad; con la que esta gente tomó la función de gobernar; sin ninguna cautela ante las circunstancias; tratándola como si consistiera en un reparto; la famosa Barataria de Sancho Panza, e incluso, donde éste demostró tener más sensatez, que la gente que nos gobierna, y que da lugar a considerar estos 17 años de gobierno como el más rastacuero de todos los populismos rentistas; pues, al menos, durante los 40 años de la República civil el rentismo se utilizó para la edificación de toda una ingeniería social; que abarcó infraestructura hospitalaria, escolar, vial; hasta llegar a ser uno de los países más modernos de Sudamérica.


No se olvide que el propio Giordani justificaba la poca efectividad del régimen; luego de varios años de gobierno de Chávez, considerando que habían tenido que honrar una enorme deuda social, que arrastraba el país; mientras los economistas le hablaban verdades. Por supuesto, en materia de teoría económica por ninguna parte aparece ese mandato, al que estaría obligado un gobierno; que no es otra cosa, reitero, que populismo rentista; que es lo que explica el hecho de que, para decirlo en las palabras de Giordani, se otorgaron unos 450 mil millones de dólares, para honrar esa deuda social, y de esa inversión no haya quedado sino un conjunto de edificios; que uno ve que proliferan en las ciudades de Venezuela, de la Gran Misión Vivienda; de mal gusto, y que fueron construidos en una forma muy improvisada; sólo para ganar voluntades; empezando, porque en todos se estampa la firma del difunto; que es lo que le da color político a estas construcciones; edificadas por chinos, rusos e iraníes, de acuerdo a los convenios comerciales, que iba firmando este régimen con sus respectivos países; irrespetando toda la normativa de instituciones como los bomberos o defensa civil; además de la legislación, relativa a la ingeniería civil en Venezuela; porque todo a la larga se volvió un negociado, y, lo que es más grave, construcciones que habrá que demoler en un futuro mediato; para evitar cualquier desgracia, debido a esas condiciones, en las que fueron levantadas; lo cierto del caso, es que aquí se observa el efecto excremento del diablo, que tuvo para nuestra sociedad el también llamado oro negro, como consideraba Pérez Alfonso, o sea, nos embarró, para decirlo a la venezolana, y propició la ceguera de nuestros gobernantes; que parecen mirar las cosas, como en el mito de caverna de Platón, es decir, de espaldas a lo que sucede afuera, y así dice el ministro que la escasez se acabó.


 

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El REFERÉNDUM ESTÁ PINTADO

Enrique Meléndez Oropeza

20-09-2016

La mala noticia de la semana, como se le ha calificado, ha sido lo atribuido a Nelson Bocaranda, en el sentido de que a él le huele que no va a haber referéndum este año. No es que la oposición haya perdido tiempo; enredada, como estuvo al comienzo del año, en temas como el de la enmienda constitucional o la constituyente; embriagada todavía por el triunfo del 6 de diciembre; sabiendo de antemano que todo eso se lo iba a batear la Sala Constitucional del TSJ, como se lo advertían a la MUD los propios voceros del oficialismo; pero producto de esa embriaguez se pensaba todavía que esta gente estaba para respetar la voluntad del pueblo, se descartaban esas advertencias; hasta, al final, quedarse con el referéndum; agotadas, pues las otras vías, teniendo presente que el poder está secuestrado en este país por la llamada banda de los seis siniestros; sentados, a su vez, sobre las bayonetas de una cúpula militar; que conforman las mafias, que saquean al país, y un sistema de complicidades, del cual medran unas cien mil personas a nivel nacional, una especie de corte versallesca, con todos los privilegios del caso, y que han logrado estructurarse y amalgamarse en un Estado rentista en las narices de la ciudadanía, y esto gracias a la presión que ejerce la banda de los seis siniestros sobre todas las instituciones del Estado, excepto la Asamblea Nacional, y a la que el Ejecutivo mismo la tiene en un cerco administrativo; de modo que todo lo que hiciera la MUD, en términos de salidas constitucionales, estaba condenado al bloqueo, y esto lo sabía la MUD, y la que tampoco podía quedarse de brazos cruzados.

           
Claro, esto arrancó desde el gobierno de Hugo Chávez, y quien fue llevando a cabo esta especie de monopolización de nuestros asuntos públicos, bajo su absoluta voluntad; a medida que iba venciendo todas las resistencias que le oponía la sociedad civil; aunque ya en las primeras de cambio demostró que Pdvsa era lo suyo, y fue el momento cuando en los primeros días de su mandato, obligaba a ir a la directiva de la empresa; la denominada por entonces nómina mayor, a celebrar sus asambleas en Miraflores, y lo cual nos conduce a una primera aberración estatal, es decir, acogotar a un activo de la República, bajo un excesivo presidencialismo, y que iba a terminar por asfixiar a dicha industria; que es lo que traduce la metáfora de que Chávez acabó por matar a la gallina de los huevos de oro, y si nos atenemos al estado financiero actual de Pdvsa, y el cual nos habla de pérdidas; de acuerdo a las cuentas que sacan los economistas.

           
Por cierto, hoy se critica la pasividad, que mostró Rafael Caldera durante el acto de juramentación de Hugo Chávez; cuando dijo que él lo hacía frente a aquella moribunda Constitución; visto el irrespeto que se desprendía de allí; que le hizo probar el primer trago amargo a aquella clase media, que lo había llevado al poder; tanto más frente al dirigente político, que había encabezado la comisión, que había salido del Congreso de 1959-64, con el encargo de elaborar una nueva Constitución, y detrás de ese trago amargo vino otra serie, que tuvimos que probar los venezolanos; como la de imponernos una Constituyente, encaminada a perpetuar a Chávez en el poder; la imposición del cognomento de Bolivariana en el nombre de nuestra República, como una impronta del movimiento político, con el que llegó al poder; con toda la tergiversación histórica, que eso suponía; partiendo de que Venezuela nunca fue una República de Bolívar.

           
En efecto, Chávez más que un fenómeno político, fue un fenómeno social. Nunca se le vio pensando en una organización de la sociedad sobre la base de maquinarias partidistas; que fue la tesis que impuso Rómulo Betancourt, cuando regresó del exilio en 1936, y a la cual se estaba adaptando la sociedad moderna del mundo entero; lo que Huntington conoce como las olas de procesos de democratización, y gracias a lo cual disfrutamos de 40 años de alternabilidad democrática, donde se sucedió uno y otro partido en la presidencia de la República; sino sobre la base de un personalismo, que venía a acentuar la aberración estatal que propiciaba, ya que el mismo tenía su origen en un narcisismo sin límites, y de allí que deliraba en un imaginario mágico, más que en un imaginario racional, y, a ese respecto, pensaba que con su verbo iba a enderezar entuertos, socorrer viudas y amparar huérfanos; como así entendía que se debía gobernar, a partir de todos los resentimientos sociales que arrastraba.

           
Se hizo famoso el “así, así es que se gobierna”; que por el hecho de mismo de llevar ese que galicado, era una frase infeliz; eran los efluvios de su narcisismo, que era muy seductor. Llevaba a decir a las masas populares, lo que él quería oír; mientras iba defenestrando toda nuestra base institucional, a partir de ese personalismo, hasta llegar a lo que somos hoy en día: un Estado hipertrofiado; donde la sociedad civil no tiene salidas, porque todo está bloqueado,

           
Pero es que, además pareja con esa defenestración institucional, corre la circunstancia de que un derecho; que está consagrado en la Constitución; como es la revocación del funcionario; que ha sido elegido por votación popular, no se reconozca, sino cuando al oficialismo le conviene; que fue lo que pasó con Chávez en el 2004; que se sometió al mismo, cuando ya los números le daban; no así sucedería con Maduro; a pesar de que se dice que los CLAP están teniendo mucho éxito; esa circunstancia, decía, hace ver el género de demagogo, que era Chávez, quien se jactaba de que ese era uno de los grandes logros de la Constituyente, haber incorporado en la Constitución dicho derecho; junto con aquel famoso artículo 350, que le concedía también el derecho al pueblo a declararse en rebelión. Ambos artículos son los que menos reconoció Chávez.

     

melendezo.enrique@yahoo.com




El REFERÉNDUM ESTÁ PINTADO

Enrique Meléndez Oropeza

20-09-2016

La mala noticia de la semana, como se le ha calificado, ha sido lo atribuido a Nelson Bocaranda, en el sentido de que a él le huele que no va a haber referéndum este año. No es que la oposición haya perdido tiempo; enredada, como estuvo al comienzo del año, en temas como el de la enmienda constitucional o la constituyente; embriagada todavía por el triunfo del 6 de diciembre; sabiendo de antemano que todo eso se lo iba a batear la Sala Constitucional del TSJ, como se lo advertían a la MUD los propios voceros del oficialismo; pero producto de esa embriaguez se pensaba todavía que esta gente estaba para respetar la voluntad del pueblo, se descartaban esas advertencias; hasta, al final, quedarse con el referéndum; agotadas, pues las otras vías, teniendo presente que el poder está secuestrado en este país por la llamada banda de los seis siniestros; sentados, a su vez, sobre las bayonetas de una cúpula militar; que conforman las mafias, que saquean al país, y un sistema de complicidades, del cual medran unas cien mil personas a nivel nacional, una especie de corte versallesca, con todos los privilegios del caso, y que han logrado estructurarse y amalgamarse en un Estado rentista en las narices de la ciudadanía, y esto gracias a la presión que ejerce la banda de los seis siniestros sobre todas las instituciones del Estado, excepto la Asamblea Nacional, y a la que el Ejecutivo mismo la tiene en un cerco administrativo; de modo que todo lo que hiciera la MUD, en términos de salidas constitucionales, estaba condenado al bloqueo, y esto lo sabía la MUD, y la que tampoco podía quedarse de brazos cruzados.

           
Claro, esto arrancó desde el gobierno de Hugo Chávez, y quien fue llevando a cabo esta especie de monopolización de nuestros asuntos públicos, bajo su absoluta voluntad; a medida que iba venciendo todas las resistencias que le oponía la sociedad civil; aunque ya en las primeras de cambio demostró que Pdvsa era lo suyo, y fue el momento cuando en los primeros días de su mandato, obligaba a ir a la directiva de la empresa; la denominada por entonces nómina mayor, a celebrar sus asambleas en Miraflores, y lo cual nos conduce a una primera aberración estatal, es decir, acogotar a un activo de la República, bajo un excesivo presidencialismo, y que iba a terminar por asfixiar a dicha industria; que es lo que traduce la metáfora de que Chávez acabó por matar a la gallina de los huevos de oro, y si nos atenemos al estado financiero actual de Pdvsa, y el cual nos habla de pérdidas; de acuerdo a las cuentas que sacan los economistas.

           
Por cierto, hoy se critica la pasividad, que mostró Rafael Caldera durante el acto de juramentación de Hugo Chávez; cuando dijo que él lo hacía frente a aquella moribunda Constitución; visto el irrespeto que se desprendía de allí; que le hizo probar el primer trago amargo a aquella clase media, que lo había llevado al poder; tanto más frente al dirigente político, que había encabezado la comisión, que había salido del Congreso de 1959-64, con el encargo de elaborar una nueva Constitución, y detrás de ese trago amargo vino otra serie, que tuvimos que probar los venezolanos; como la de imponernos una Constituyente, encaminada a perpetuar a Chávez en el poder; la imposición del cognomento de Bolivariana en el nombre de nuestra República, como una impronta del movimiento político, con el que llegó al poder; con toda la tergiversación histórica, que eso suponía; partiendo de que Venezuela nunca fue una República de Bolívar.

           
En efecto, Chávez más que un fenómeno político, fue un fenómeno social. Nunca se le vio pensando en una organización de la sociedad sobre la base de maquinarias partidistas; que fue la tesis que impuso Rómulo Betancourt, cuando regresó del exilio en 1936, y a la cual se estaba adaptando la sociedad moderna del mundo entero; lo que Huntington conoce como las olas de procesos de democratización, y gracias a lo cual disfrutamos de 40 años de alternabilidad democrática, donde se sucedió uno y otro partido en la presidencia de la República; sino sobre la base de un personalismo, que venía a acentuar la aberración estatal que propiciaba, ya que el mismo tenía su origen en un narcisismo sin límites, y de allí que deliraba en un imaginario mágico, más que en un imaginario racional, y, a ese respecto, pensaba que con su verbo iba a enderezar entuertos, socorrer viudas y amparar huérfanos; como así entendía que se debía gobernar, a partir de todos los resentimientos sociales que arrastraba.

           
Se hizo famoso el “así, así es que se gobierna”; que por el hecho de mismo de llevar ese que galicado, era una frase infeliz; eran los efluvios de su narcisismo, que era muy seductor. Llevaba a decir a las masas populares, lo que él quería oír; mientras iba defenestrando toda nuestra base institucional, a partir de ese personalismo, hasta llegar a lo que somos hoy en día: un Estado hipertrofiado; donde la sociedad civil no tiene salidas, porque todo está bloqueado,

           
Pero es que, además pareja con esa defenestración institucional, corre la circunstancia de que un derecho; que está consagrado en la Constitución; como es la revocación del funcionario; que ha sido elegido por votación popular, no se reconozca, sino cuando al oficialismo le conviene; que fue lo que pasó con Chávez en el 2004; que se sometió al mismo, cuando ya los números le daban; no así sucedería con Maduro; a pesar de que se dice que los CLAP están teniendo mucho éxito; esa circunstancia, decía, hace ver el género de demagogo, que era Chávez, quien se jactaba de que ese era uno de los grandes logros de la Constituyente, haber incorporado en la Constitución dicho derecho; junto con aquel famoso artículo 350, que le concedía también el derecho al pueblo a declararse en rebelión. Ambos artículos son los que menos reconoció Chávez.

 

melendezo.enrique@yahoo.com


 

EL OTRO CARACAZO

Enrique Meléndez Oropeza

05-09-2016


Bajé apretado en la camioneta de un vecino: cuatro personas atrás. El transporte público de los Altos Mirandinos este 1S estaba muy difícil. Había mucho volumen vehicular, pero el tránsito fluía. Llamaba la atención una camioneta picó, que venía llena de gente atrás; pero al llegar a la intersección del IVIC el tránsito se detiene; aun cuando el semáforo daba en verde para nosotros. Comienzan a correr los minutos, y entonces nos damos cuenta que a esa altura de la Panamericana hay una patrulla policial atravesada en la vía hacia Caracas; rodeada de un piquete de GN. Nos bajamos; enseguida comienza a aparecer una lluvia de gente: mucha camisa blanca y cachucha tricolor, que se dirige hacia donde están los efectivos militares, careándolos, y entonces se acerca el general, de aspecto aindiado, que comanda la tropa, y nos dice que se ha obstruido la vía, en virtud de que en otro kilómetro más abajo se está llevando a cabo un operativo.


Son cerca de las ocho de la mañana, y entre tanto de la cola de carros sigue emanando gente, que viene de más atrás, y que está dispuesta a todo frente a este cordón militar; de modo que el general, al verse rodeado por una muchedumbre, que lo desborda, opta por llamar por teléfono, mientras se aparta a un lado, y a los pocos minutos se presenta otro piquete de GN, que se baja de un camión, y refuerza el cordón, que se ha atravesado en lo ancho de la vía; algunos intentan penetrar el cordón; cuyos efectivos en un primer momento tratan de detenerlos; gente que entonces opta por continuar caminando Panamericana abajo; pero, de pronto, llega un teniente, y disuade a los efectivos, para que la dejen pasar; escenario que incita a que se enardezca más el resto, y así que comienza a formarse como un conato de motín: se oyen gritos, reprensiones contra los uniformados: “ustedes son también pueblo”, “sus familiares también están pasando hambre”. Aquí es donde se ve el éxito de esta convocatoria: nadie detiene a una ciudadanía, que ese día ha dejado de lado sus obligaciones cotidianas, para venir a expresar su protesta en las calles caraqueñas; de modo que en los diez minutos que permanecemos detenidos allí se hace tan grande la muchedumbre, que el general, después de hacer una nueva llamada, ordena retirar el cordón de GN y la patrulla atravesada.


Pero ya un motorizado, que venía en sentido contrario se para frente a nosotros y nos advierte que en el Km 8 han secuestrado un camión, y lo han atravesado en la vía. En efecto, cuando llegamos allá está la obstrucción, un poco después de la intersección del IUT, protegida por un piquete de GN. Algunos vehículos optan por devolverse; otros continuamos, y decidimos de nuevo apearnos, y acercarnos hacia donde está la obstrucción, al igual que un numeroso grupo de personas. Allí está otro oficial, un gordito sanguíneo, granadas de bombas lacrimógenas en sus manos; escoltado por tres soldados, que nos apuntan con fusiles. También la gente comienza a gritarles cosas: yo, en particular, le hago ver que lo que está haciendo no es sino terrorismo de Estado; pues obstruir una vía por motivos de tipo político es abusar de la fuerza; cuando eso es un recurso que utiliza la gente, para manifestar una protesta; que, además, eso iba en desmedro de la imagen de las fuerzas armadas; al tiempo, que un grupo de sujetos comienza a rodear el camión, a los fines de apartarlo a pulso; un camión, por lo demás, cuyo dueño está que estalla de la rabia: denuncia que le ha sido decomisado el vehículo, para llevar a cabo tal arbitrariedad.


Es el momento en el cual el oficial, sobre todo, al ver que están moviendo el camión, destapa una de las granadas, que tiene en la mano, y la lanza contra nosotros envuelta en un gas blancuzco espeso:


-Gas pimienta-, grita uno. El oficial lanza la segunda granada, y a ésta  alguien la agarra, todavía rodando, y se la devuelve al oficial; mientras nos damos a la estampida hacia los carros. Un tipejo arranca una piedra, que está enterrada en el terraplén, y se la lanza también al oficial; por lo que recibe la reprenda de alguien. Hay gente que se devuelve, pero la mayor parte nos quedamos a un lado, a la espera de que pase el efecto del gas lacrimógeno, que casi me ha hecho vomitar, si no es porque uno de mis compañeros, me pasa un pañuelo enchumbado de vinagre, una vez que logro llegar al carro, y aquellos ojos encendidos de rojo todo el mundo, y la mayor parte nos hemos quedado a la espera; pues lo que se piensa es, precisamente, que esta es la táctica del gobierno: es decir, colocar obstáculos tras obstáculos, a objeto de que cunda el desaliento, y el colectivo se rinda; una resistencia que sí puede, al final, pues a los pocos minutos hemos visto apersonarse al general aindiado, que habíamos dejado arriba, y su presencia implica que hable con el oficial gordito, y que se le devuelvan las llaves del camión al señor, para que proceda a retirarlo: fuera tapón. ¿Qué ha pasado, por qué esa serie de órdenes y contra órdenes? Misterio. La caravana de carros continúa hacia la capital. La mañana está soleada, señal de que la gran jornada no va a ser saboteada por la lluvia.


Ya en la autopista Valle-Coche, al pie del nuevo viaducto, que se acaba de hacer frente al Paseo Los Ilustres, están unos motorizados, que se ve que pertenecen a colectivos, y que, seguramente, están allí también para terminar de asaltar a aquellos vehículos, que lograrían filtrarse de los obstáculos; sólo que la caravana de carros que venimos entrando a Caracas es tan sólida, que también se ven disminuidos, y tienen que permanecer a un lado, montados sobre sus motos, viéndonos pasar: la voluntad inquebrantable de un pueblo.


¿Qué fue lo que me dio más pena de esa conducta abyecta, que mostró el oficialismo ese día? Ver a un grupo de fanáticos del chavismo, que se hallaba en la plaza Candelaria, y que le gritaba ofensas a la gente del Oeste, que pasaba para la marcha de la oposición en el Este.
 

 

melendezo.enrique@yahoo.com




LA MECA CARACAS

Enrique Meléndez Oropeza

29-08-2016

La verdad es que responde a la sabiduría política de Henry Ramos Allup, como lo reveló la diputada Gaby Arellano, el hecho de haber propuesto la fecha del 1S para la protesta, en este caso, toma de Caracas; aun cuando para el momento en que lo hizo se veía como una fecha lejana; que fue lo que le reconoció la diputada Arellano, es decir, en lo asertivo que fue, en el sentido de que su convocatoria, al final, se volviera una bola de nieve, que se dirige hacia Caracas, con unos primeros resplandores representados en las personas de Lenin Bastidas, un sacerdote que arrancó desde Monagas hacia la capital, y quien por donde pasaba se convertía en una celebridad; lo mismo que un grupo de indígenas, que arrancó desde el Amazonas, y a los que se le iban agregando otros grupos de personas; por supuesto, siendo hostigados por guardias y policías; impidiéndoles la continuación de su marcha; una convergencia que muy bien lo dijo la diputada Arellano, responde al hecho de que, si bien a un gobierno democrático se le puede derrocar desde la provincia, a través de un proceso electoral, a una dictadura se le derroca en la capital. ¿Sería por eso que Juan Vicente Gómez gobernaba desde Maracay?

           
Que fue lo que sucedió aquel remoto 11 de abril de 2002; cuando Caracas se desbordó de gente: un caudaloso río humano, que se dirigía hacia Miraflores, y que dio al traste con aquella incipiente dictadura de Hugo Chávez; aun cuando las cosas se revirtieran en mitad del camino, y entonces todo aquel esfuerzo se volvió inútil, y esto porque estaba ausente una dirigencia política orgánica; pues para el momento los partidos políticos habían quedado pulverizados, para pasar a asumir la hegemonía partidista el militarismo; mientras la dirigencia opositora había quedado en manos de una serie de individualidades, a quienes sólo los movía las ambiciones, sin visión alguna del largo plazo, que es lo que se observa en esta nueva dirigencia política, que ha vuelto a su lugar; como algo muy serio que sólo debe estar en sus manos, y no en aberraciones del tipo cívico-militar: la política es una cosa muy seria, para dejarla en manos de los políticos; una expresión del más rancio militarismo, que ahora se revierte, y esto gracias a la fragua de una nueva dirigencia civil, que se ha venido imponiendo con experiencia e ímpetu, y donde se ve el caso de la existencia de una paradoja en el liderazgo de Henry Ramos Allup; quien siendo un hombre septuagenario, se ha convertido en un ídolo de nuestra juventud; al punto de que se ha vuelto un clamor en todo el país, y esto porque Ramos Allup huele a institución, viejo orden, responsabilidad política; que no era, por cierto, la que asumía Chávez; que cuando lo proclamaba era de la boca para afuera, y que es, además, lo que no se ha visto en estos años de anarquía militarista o narco Estado.


Esa emergencia del liderazgo de Ramos Allup se debe, primero, gracias a su verbo encendido; segundo, gracias al manejo de una jerga metafórica de carácter barroco, que se parece mucho a la de su maestro Rómulo Betancourt, y que como hacen ver por las redes sociales desenmascara a esta gente. Cada momento por las redes se manifiesta: se le soltó la lengua a Henry Ramos; no te pierdas tal descarga de Henry Ramos a Diosdado Cabello; Henry Ramos le dijo de todo a Maduro; Henry Ramos puso en su lugar a “las comadres del CNE”, y así sucesivamente. A su vez, las encuestas hablan de que la juventud asocia el liderazgo de figuras como Henrique Capriles o Leopoldo López con lo vetusto, y a quienes Ramos Allup les lleva unos treinta años; por lo que éste no deja de tener razón, cuando glosando a Rómulo Betancourt, dice que en política uno no se puede dejar llevar por el calendario.


Además, ha hecho valer la institucionalidad con mucha valentía, y que es por lo que yo digo que la gente ve en él la salvación de nuestra democracia; sobre todo, porque ha sabido robar escena, y como Chávez el 4F; cuando le dieron oportunidad de hablar, por ejemplo, con ocasión de la presentación de la Memoria y Cuenta de Nicolás Maduro a la AN, entonces su figura se robó el corazón de la gente; como lo patentizó el humorista Claudio Nazoa con un artículo, que escribió en esos días con el título de “Henry Ramos, te amo”.


Es posible que patee la teoría del derecho, como dicen los abogados, un poco a la manera de Betancourt; de quien Uslar Pietri decía que su oratoria no pasaba de ser una quincalla verbal; pero me consta que Ramos Allup escribió un libro sobre “Los Populismos”, como lo tituló, y que está documentado en una amplia bibliografía, sobre todo, de autores especialistas en el tema de la filosofía política. Es decir, se trata de un hombre con mucho vuelo teórico, y que es lo que le permite que su verbo sea elegante y fluido; repito, muy adjetivado, a la manera de Betancourt; pero muy demoledor, cuando se trata de soltar la lengua, como dicen en las redes. ¿Es la continuación de su obra escrita de “Venezuela: Política y Petróleo” de Betancourt? Hasta entonces nadie se ha atrevido a escribir a este respecto; porque a nadie en este país se le hace caso, por lo que piensa en materia de teoría política. Estamos ante el país del desprecio a la meritocracia; de la presunción, de las nulidades engreídas y de las posiciones consagradas; como se ha sostenido a lo largo de nuestra tradición histórica, empezando por Manuel Vicente Romerogarcía, que fue el primero que acuñó dicha frase.


De modo que este 1S encuentra una dirigencia orgánica, agrupada incluso en maquinarias partidistas, que se han venido consolidando o recuperando, como sería el caso de AD, y que sabe como hacer las cosas a la hora en que se presente el vacío de poder.

  

melendezo.enrique@yahoo.com




LA TOMA DE CARACAS

Enrique Meléndez Oropeza

22-08-2016

Contaba Gorbachev en una entrevista, que le hicieron para el periódico francés Le Figaro, con motivo de los 20 años de la caída del Muro de Berlín; que, celebrándose una fiesta patria de Alemania, los grandes jerarcas de los países de la órbita soviética, se habían reunido en un estadio de Berlín, a los fines de presenciar un desfile de las 24 regiones de la RDA, y dice Gorbachev que cuando las delegaciones de cada una de ellas comenzaron a marchar, se observaba que llevaban pancartas y gritaban eslogan, en una forma muy efervescente, solicitando la unificación de la RDA y la RFA; lo que daba a pensar, que muy pronto se iban a presentar grandes cambios; algo que le llamó la atención, no sólo a él, sino también al estonces primer ministro polaco, Mieczyslaw Rakowski, y quien se le acercó, y le preguntó que si comprendía bien el alemán :

           
-Lo suficiente –le respondió Gorbachev-, como para comprender lo que dicen las pancartas y los eslogan.

           
-Entonces, esto es el fin- le respondió Rakowski.

           
Que era, para sorpresa de Gorbachev lo que no quería comprender Eric Horneker; cuando le ponían el tema de la unificación en la agenda de discusión, y él se negaba a admitirlo, y en lo que lo imita nuestro Nicolás Maduro, quien saca de la agenda el tema del referéndum en cualquier diálogo, que se presente. Esto lo escribo a pocos días del 1 de septiembre, y sobre el cual se ha volcado toda la expectativa de la ciudadanía venezolana ya que, precisamente, se trata de un asalto a su razón de ser; habiéndosele desconocido a lo largo de estos 17 años de gobierno chavista, precisamente, cuando Chávez dijo: juro ante esta moribunda Constitución; momento en que se profana nuestra institucionalidad, y así como con un manotazo el hombre se vuelve tirano, desde el mismo principio, así se pierde nuestra ciudadanía, puesto que de ahora en adelante pasamos a ser súbditos de ese tirano, y que es lo que ahora se intenta recobrar, a partir de este instante, cuando el pueblo venezolano está dispuesto a decir: ¿quién dijo miedo?

           
Sobre todo, en forma pacífica, y que es el reto que se les plantea a nuestras fuerzas armadas, si seguir las instrucciones de las mafias del poder; que lo más probable es que los incite a que no tengan paz con la miseria, en términos de represión; para acabar con dicho pronunciamiento de una vez en germen, o entender que es la sociedad civil desarmada, la que quiere llevarlo a cabo; como lo demostró el día del Firmazo y el día de la ratificación de las firmas, que entonces fueron rebasadas todas las expectativas, y como lo serán con motivo de la recolección del 20%; que ya se tienen estimados de hasta ocho millones de firmas; que es para desmoralizar a cualquier gobierno o incitar más las tensiones internas entre la dirigencia del PSUV, que a esta altura plantean la renuncia de Maduro, según ha trascendido de fuentes internas de la organización.

           
Por supuesto, el gobierno va a tratar de impedir su fragua; como va a tratar de alterar la situación a la hora de las acciones con algunos de los grupos paramilitares, con los que cuenta; además de la Guardia Nacional, a la cabeza de Néstor Reverol desde el ministerio de Interior y Justicia; cuyo nombramiento en dicho cargo algunos lo interpretan que tiene tal fin; esto es, mano dura contra la sociedad civil, y lo cual pasa por la provocación; razón por la cual observamos que Caracas viene atrincherándose, si es que acaso alguien se ha podido dar cuenta de que en los revoquecos de las autopistas, ahí está una trinchera de sacos de arena, y un par de Guardias Nacionales con sendo fusil en el hombro; como por las autopistas se observa, que desde ya comienzan a trasladar los vehículos antimotines.


Incluso, uno oye a los diputados oficialistas, y ya asoman esta intención siniestra del gobierno, cuando dicen que la oposición ya tiene contratados los sicarios, que dispararán contra la manifestación ese día; como lo hicieron el 11 de abril de 2002, según ellos, y aquí es donde uno se pregunta: ¿si esta gente tiene esta información, por qué no previene tal atentado, si su función es velar por la seguridad de la ciudadanía?

Por todas partes esta gente está trampeada, y no tiene argumentos: si cierra los accesos a Caracas, entonces propiciará una tranca descomunal, que puede paralizar al país; aparte de que ya se han comenzado a preparar algunas estrategias, para desmontar esos obstáculos, que el gobierno tratará de colocar en dichos accesos.

           
Porque yo me imagino que debe haber un sector de las fuerzas armadas, que buscará que ese 1 de septiembre sus efectivos permanezcan en sus cuarteles; haciéndole mantenimiento a las armas, si es posible, mientras la sociedad civil lleva a cabo su pronunciamiento; tomando en cuenta el carácter de unidad nacional que reviste el mismo, y el cual vendría a ser el reverso de aquella Caracas histórica; que se fue detrás del Libertador; huyéndole a las huestes de José Tomás Boves; una Caracas que concentra ahora a la representación más numerosa de la ciudadanía venezolana, y la que se hace presente en sus calles para rescatar esa unidad perdida. Si tenemos presente que participará más de un ex chavista o un chavista descontento, y quienes hasta entonces veían en todo aquel que se opusiera al proyecto chavista, la otredad, la diferencia; creándose, incluso, un calificativo, como era el de escuálido, para marcar esa división, y que vendría a representar una minoría de la sociedad venezolana, con todo el ingrediente antropológico que eso significaba; pues si en algo supo escarbar Chávez fue en nuestro inconsciente colectivo, que desde La Colonia arrastra una serie de taras y de prejuicios, que de vez en cuando se exacerban; dependiendo de las circunstancias, y de quien atice las pasiones; lo cierto es que aquí está planteada la gran unidad de la ciudadanía; a propósito de esta toma de Caracas por provincianos y capitalinos.


 

melendezo.enrique@yahoo.com




VENEZUELA ES UN BOTIN

Enrique Meléndez Oropeza

02-08-2016

El gobierno está furioso. Por el lado institucional se ha desatado con la persecución a los tres diputados del Amazonas; quienes a raíz de su juramentación esta semana, como se había prometido, se les ha tendido un cerco, por parte del Sebin, según ha trascendido a la opinión pública, y a propósito de la amenaza del gobierno, de que sí lo hacían, iban a ser detenidos. El único delito, que ha cometido esta gente, es el haber ejercido su derecho; que le corresponde por una delegación de la voluntad popular; que se expresó en el voto, que los trajo a la Asamblea Nacional; que es donde está la parte tiranuela de este régimen, al negarse a reconocer esa voluntad por el interés político, es decir, arrebatarle la mayoría a la oposición, a la manera de Jalisco; única forma de mantenerse en el poder entre la legalidad y la ilegalidad.

           
Es aquí donde cobra sentido ese término, que utilizó el antiguo Hermann Escarrá (no el de ahora), para calificar este régimen: tumultuario; un verdadero azote. Incluso, ya hay voces que hablan de un régimen de crueldad: madres que lloran todas las noches, porque no tienen posibilidad de prepararles desayuno a sus hijos en la mañana, y ya uno sabe el grado de insensibilidad, que ha mostrado esta gente al respecto; no sólo negando esta evidencia, a donde quieran que van, sino además negándose a recibir la ayuda humanitaria, que desde varios confines del mundo está preparada, para ser enviada a nuestro país.

           
También es verdad que ellos tienen mucho que perder; empezando por la llamada “banda de los seis”, que la opinión pública conoce, a quienes nadie los detiene; primero, que son tan soberbios que no admiten que apenas lo que le queda a Maduro de popularidad es un 12%; consecuencia de un modelo de política económica, que ha resultado todo un fracaso; sólo que era el modelo que se prestaba para toda clases de distorsiones y corruptelas; pues, de otra forma no serían los potentados, que son hoy en día, según se puede apreciar en las imágenes, que llegan por las redes sociales, a propósito de mansiones o yates, que poseen; segundo, porque, a partir de esta obviedad o soberbia, todavía se sienten dueños de un botín, que se llama Venezuela, y es por eso que, contraviniendo, aquella máxima de Bonaparte de que un gobierno no se debe sentar sobre las bayonetas, vemos entonces que es lo primero que ha hecho esta gente, precisamente, refugiándose en la figura de Padrino López.

           
Si algo lamenta esta gente, es que fue un error el haber desarrollado aquella famosa política de expropiaciones y estatizaciones arbitrarias, que llevó a cabo el gobierno; sin contar con una gerencia preparada, para asumir todas las unidades productivas, que habían sido objeto de este proceso, y que, por consiguiente, dicha política terminó quebrando el aparato productivo; contando con ese delirio de Chávez, de que el precio del barril del petróleo iba disparado a los 200 dólares, y que es donde uno puede observar lo perjudicial, que resulta el tema del petróleo en la conciencia del venezolano, al punto de que los lleva a estos grados de enajenación mental, y ahora que se ha venido recreando la famosa frase de Arturo Uslar Pietri de la siembra del petróleo; con motivo de los ochenta años de haberla escrito, y de la que, al parecer, en algún momento, según se viene a revelar, se arrepintió, como lo demostró en algunos artículos de opinión, donde hacía ver que esa omnipresencia que tenía el petróleo en nuestra vida nacional ahogaba la visión de mundo del venezolano.

           
Que fue donde no pifió el gobierno de Rafael Caldera; cuando le correspondió atravesar por una situación de este tipo; de caída drástica de los precios del petróleo. No vivimos esa tragedia que tiene pasando penurias a la población, porque el aparato productivo del país se mantenía intacto; de modo que ahora, cuando ese delirio de Chávez se ha desvanecido, se consiguen con que no tienen respuesta para una situación, que se les ha desbordado de las manos. Todo gobierno improvisado es víctima de su falta de precaución; de modo que aquellos fondos, que se habían creado en la República civil, justamente, para enfrentar las contingencias de la volatilidad de los precios del petróleo, como el Fondo de Estabilización Macroeconómica, en lugar de ahorros, se transformaron en fondos de gastos; como el Fonden, y que sí viene a resultar “una caja negra”, como calificaba un Tobías Nóbrega a Pdvsa en su momento; puesto que nadie sabe cuántos recursos le han entrado al Fonden, y nadie sabe en qué han sido invertidos; ya que además este régimen que se ha manejado entre la legalidad y la ilegalidad se caracteriza por no rendirle cuentas a nadie, en lo que se refiere a la administración de los recursos de todos los venezolanos.

           
Por el lado político, esa furia de la que hablaba al principio, se traduce en ese chantaje de atribuirle a la oposición un supuesto fraude con las firmas, a objeto de impugnar el proceso de recolección de las mismas, y obstaculizar a como dé lugar la solicitud del revocatorio; que, en el fondo, no deja de ser un descaro también; puesto que lo que se le atribuye allí a la oposición son prácticas que, comúnmente, ellos han hecho; pero que se los permite la circunstancia de ser gobierno, y poseer todos los recursos a la mano, para cedular a nombre de muertos o de presidiarios a tarifados suyos, y que se presten para una y otra maniobra, y que es por lo que ellos acusan a la oposición. Incluso, cada vez que Jorge Rodríguez sale con esta perorata, cargada además de moral pudibunda, a ese respecto, el pueblo se pone malicioso, con relación a lo que ha sido su conducta en otros eventos electorales, y que en forma cínica lo deja entrever; pues antes de lanzarse con estos juicios, él debe suponer que también va a sembrar dudas, a ese respecto, y entonces debe sonreír socarronamente cuando está a solas.

 

melendezo.enrique@yahoo.com




EL BOLICHI
RIPERO PIDE RENUNCIA

Enrique Meléndez Oropeza

26-07-2016         

Se puede decir que ya estamos en plena transición, y la prueba está en que Maduro ha buscado blindarse con un superministro de charreteras; corroborando así la tesis, que don Ricardo Palma allá en Perú hace casi dos siglos sostenía, de que el último grado de un militar hispanoamericano es el de presidente de la República; un superministro que coloca por encima del vicepresidente, y donde se demuestra la inutilidad de este cargo; que no contempló la Constitución de 1961; bajo el alegato, según lo justifican los tarifados del oficialismo, de que se le otorga dicha investidura al general Padrino López; para que las fuerzas armadas se hagan cargo, directamente, de enfrentar la guerra económica; lo cual no refleja idiotismo, sino más bien ganas de hablar pendejadas, para no ver la realidad.

           
Ellos saben exactamente lo que está pasando; como diría Freud, ellos se sienten felices con su psicosis, y porque eso es su medio de vida. ¿Dónde y cuándo van a volver a tener camionetas blindadas, seguidas por una numerosa escolta de tipejos armados, chaqueta negra y lentes oscuros? ¿Cuándo van a volver a tener la posibilidad de ir al extranjero, aunque sea a una de estas islas cercanas del Caribe, en viaje de placer, y regresar con las alforjas llenas de comida? Empezando, porque terminaron siendo un solemne fracaso como gobernantes, y es difícil que el pueblo quiera votar por ellos de ahora en adelante. He allí lo que mueve a Juan Barreto a admitir que lo mejor que le puede pasar al PSUV es que Maduro renuncie. Primero, porque eso terminaría dignificando su figura, para dejar de ser el chivo expiatorio, de aquellos que dicen que hay que rescatar el legado de Chávez, por encima del hombro suyo; cuando la opinión pública está consciente de que el legado de Chávez no es más que este caos, que tenemos hoy en día: sin estar en guerra, en una economía de guerra.

           
Esto es lo que dice la gente en la calle. Si usted se monta en cualquier colectivo; uno que, por el momento tiene el carro parado, porque como dicen los propios economistas, con esta economía hiperinflacionaria no resulta andar en carro propio; en cualquier colectivo –digo, lo que se escucha es la queja permanente de la gente; la añoranza de un pasado de muy reciente data, donde no había esa precariedad económica; las limitaciones del bolsillo; lo que fue la dieta familiar de otra época; la desaparición de cosas en los menús de algunos restaurantes, desde el postre, pasando por el pan que, ahora, se paga aparte, y hasta la servilleta y muchas veces hasta el cuchillito de plástico, que viene en los combos de las ferias de la comida de los centros comerciales.

           
Antes, tú veías los restaurantes, para la clase media, como sucedía en uno muy popular de La Candelaria (Caracas), que era tan concurrido, que la cola para entrar, bajando por unas escaleras, llegaba a la calle, y el dueño del restaurante le indicaba al comensal donde debía sentarse, a medida que se desocupaban los puestos. Eso es un desierto hoy en día, y la casa tuvo que reducir espacios, y cesantear a algunos mesoneros. Son muy contadas las excepciones de algún trabajador, que se puede dar el lujo de salir a comer un viernes por el entorno de su empresa pública o privada, como era costumbre años atrás, y ahora se come todos los días en la oficina, y lo que son las llamadas balas frías, desde perros calientes, hasta empanadas o pastelitos vuelan ya antes del mediodía de los puestos, donde se expenden.

           
Ni siquiera es viable para el bolsillo esa comida, que se vende en la calle, y que se expende en envases de aluminio; porque su valor está en más de mil bolívares; cuando ya el menú de un restaurante popular no te baja de 2 mil 200 bolívares. En ese sentido, uno ha visto cerrar poco a poco las puertas de ciertos restaurantes; ciertas tascas, porque la cerveza ahora tampoco se puede consumir; dado lo exorbitante de sus precios, y eso que el venezolano resulta un gran consumidor de rubias, y esto, quizás, por razones de clima tropical. Entonces, la gente lo que quiere es que todo esto pase; por lo que no hay una estabilidad existencial, es decir, un momento trágico, pero de transición; una desgana de esta sociedad, en ansias de otra.

           
Por lo demás, la figura de Padrino López en estas circunstancias vendría a ser la crónica de un fracaso anunciado; partiendo del hecho cierto de que se ve como una aberración estatal esa condición de superministro; para un hombre, sobre todo, de uniforme; como una deformación de la estructura del Estado; luego, porque no está en capacidad de garantizar una cruzada contra el hambre en lo inmediato, y a quien Maduro más bien hubiera podido investir como vicepresidente; en lugar de propinarle a Aristóbulo, como se ha escuchado decir en la opinión pública, semejante atropello; pues ese nombramiento, por esta vía, se vio más infame, que si Maduro hubiera procedido de este modo, incluso, sin Aristóbulo saberlo, como acostumbraba Chávez, que volaba a la gente, desde un Aló, Presidente, y entonces allí mismo anunciaba su sustituto; sin darse cuenta Maduro que con su proceder es una voluntad más que pierde a su favor.

           
Que es lo que acelera el proceso de solicitud de su renuncia, que se observa manifestarse dentro de las propias filas del chavismo, y que se hizo pública el pasado lunes 18; cuando el bolichiripero, habiéndose consensuado en un grupo de presión, que ellos llaman plataforma, le solicitaron a Maduro; si no la renuncia, que sería lo más conveniente para el país, la admisión de los lapsos y pasos establecidos en la Constitución, para la realización del referéndum revocatorio, que viene cumpliendo al pie de la letra la oposición, no obstante la existencia de una normativa muy llena de obstáculos; so pena de quedar el chavismo como arena de playa seca, como solía decir Chávez en su mejor época, a propósito de su consideración de la situación en la que habían quedado los partidos de la mal llamada IV República, y que hoy gozan de buena salud.


 

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AQUÍ NO SE
RINDE NADIE

Enrique Meléndez Oropeza

19-07-2016

Esta consigna que ahora aparece en los telones de fondo, que colocan los voceros del oficialismo en sus ruedas de prensa, hace pensar en la famosa guardia pretoriana, que escoltó a Hitler hasta después de muerto, y que le llevó quince días a las fuerzas aliadas terminar de reducir en aquella Alemania de postguerra, y en donde se manifiesta el despropósito del después de mí el diluvio.

           
Sobre todo, porque aquí está presente la conducta irresponsable, con la que asumió el chavismo el poder desde el primer día. Ese espíritu revanchista, que se le veía a Chávez, cuando caminaba hacia Miraflores, luego de juramentarse como presidente en el antiguo Congreso Nacional, y entonces golpeaba su mano con el puño, y que nos hacía pensar que, a su juicio, había unos venezolanos de primera y unos venezolanos de segunda, de modo que él se erigía como el gran justiciero de los pobres, quienes habían quedado relegados por unos tiranos que, supuestamente, lo tenían humillado, y, en ese sentido, bien cabe aquí citar a Miranda, para quien esta patria no era sino bochinche, puro bochinche, es decir, desconocimiento de la institucionalidad del Estado, sobre todo, de las tradiciones democráticas, gracias a las cuales, él se posesionaba del poder; pero no en representación de los humildes, como él lo suponía, sino de toda la sociedad, ricos y pobres, que para entonces ponía todas sus expectativas en su proyecto político.

           
Entre tanto, el pueblo está pasando hambre; las poblaciones saquean los negocios en busca de alimentos, y con ello se destruye el comercio; conduciendo al país aún más a la pobreza o, como hemos visto hoy domingo, por segunda vez consecutiva, cruzando en masa hacia Colombia (150 mil personas), a propósito de la apertura de la frontera, cuyo cierre, como se comprueba ya no tiene ninguna razón de ser, incluso, para encontrar allí alimentos, que el gobierno distribuye a través de los CLAP; porque, a pesar de todo, el contrabando de extracción aún continuó, y que es lo que explica el hecho de que Maduro apenas cuenta con una popularidad de 12%, según los últimos sondeos, que hemos visto, o que el que exprese, públicamente, alguna simpatía por el régimen le caigan encima o se burlen de él; cuando Chávez llegó a ostentar niveles de popularidad de 90% en sus primeros días de gobierno.

           
No se rinden los llamados seis siniestros: Maduro, Cabello, Bernal, El Aisami, Rodríguez e Istúriz; blindados por el famoso “general de las retiradas”, como le decía Marx a Bolívar, el famoso Vladimir Padrino López, cuya postración ante Fidel Castro, según se aprecia en las fotografías, lo que le genera a uno es vergüenza de ser venezolano. Por supuesto, desde esta posición es muy fácil sentirse dueño del país, y obviar la situación de penurias, por la que está atravesando el pueblo; donde ya se dan casos de desnutrición alarmantes; gente que muere por falta de medicamentos; sólo que no deja ser una consigna donde se expresa un profundo temor, y la prueba es que ninguno de ellos se atreve a medirse en un referéndum revocatorio. Entonces, eso no es más que una cobardía, una forma de darse valor, porque el esfínter se siente demasiado flojo frente a un pueblo, que ante la menor circunstancia, que se presenta, sale a las calles a expresarles su rechazo: más de 2 millones 500 mil firmas recolectadas para el revocatorio, a pesar de que Jorguito grite y patalee.

           
Por lo demás, aquí también se manifiesta ese espíritu de crueldad, que ha estado presente en nuestra historia desde la época de Monteverde y  Boves; en efecto, lo que nos falta es la decapitación de poblados enteros, como acostumbraba esta gente de aquellos días; pero está a la vuelta de la esquina la muerte ante cualquier circunstancia; tanto más, tomando en cuenta el cinismo con el que trata esta gente todas estas manifestaciones de hambruna generalizada, que padece nuestra población; pues eso de no rendirse ante nada es pasarle por encima a este tipo de calamidad; teniendo presente, además, que no sólo los economistas de la oposición, sino incluso quienes alguna vez estuvieron identificados y hasta ocuparon cargos en el tren ejecutivo han planteado una serie de recomendaciones, para salir de la crisis, producto de una errática política económica, no son tomados en cuenta, y esto en virtud de que más pueden las mafias cambiarias y del contrabando del extracción, que esa dura realidad que estamos viviendo.

Por otra parte, ese aquí no se rinde nadie no es más que la confesión de un terrible fracaso, que se ha tenido como gobierno, y que lo único que queda es el consuelo de mantenerse en una resistencia blindada por un alto mando militar; constituido, precisamente, por las mafias cambiarias, del contrabando de extracción y del narcotráfico, como se ha evidenciado por los informes que emanan de la policía antidrogas de EEUU, y por una Sala Constitucional del TSJ que, también como todos sabemos, fue nombrada en forma fraudulenta entre gallos y medianoche, violando la Constitución, puesto que la mayor parte de sus integrantes no reúnen las credenciales suficientes, como para ocupar dichos cargos, empezando por la propia presidenta del TSJ, de quien dice la misma prensa española que forjó en España su título de doctora en leyes. Entonces, ¿hay heroísmo en esa frase? Virtud habría si, repito, esta gente estuviera dispuesta a medirse en un referéndum revocatorio, y al cual irían si, al menos, contaran con la mitad del apoyo del país, y que fue lo que indujo a Chávez a hacerlo en el 2004; valiéndose, por lo demás, de las mañas y trácalas de zorro viejo de un Fidel Castro,

 que lo incitó a que comprara la voluntad de los ciudadanos con los petrodólares, y de la rapacidad e inescrupulosidad de un Jorge Rodríguez, dispuesto a alterar los resultados, mediante subterfugios, como el cedular a ciudadanos, para que votaran por muertos y presidiarios.


 

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INSTINTO MÁS QUE RAZONES

Enrique Meléndez Oropeza


11-07-2016
L
e contaba un señor a otro, mientras hacíamos cola, para retirar dinero de un cajero, que el trabajo de camionero es el más riesgoso, que hay hoy en día, y le decía que tenía a un familiar convaleciente, a causa de una paliza, que le habían propinado en un pueblo, hacia donde se había desviado, huyéndole a una cola, que se había formado en la carretera. De inmediato, interceptaron el camión, y le dieron la paliza, porque en la plataforma no traía carga alguna, o sea, por atreverse a atravesar el pueblo; como cuando el malandro castiga a su víctima, porque no carga nada para despojarle. He allí la cruel manifestación del hambre.

           
Fue noticia el caso de un camionero, que perdió la vida en un saqueo a su camión; quizás porque opuso resistencia, y es por esto que ahora uno de los subterfugios, que han adoptado los señores del volante pesado, es unirse todos en una especie de caravana, incluso, hasta resguardados por la Guardia Nacional; como se estilaba en tiempos del proceso de colonización de la América hispánica por parte de España; cuando entonces los barcos que salían de la antigua Casa de Contratación de Sevilla, se venían en caravanas, y protegidos por naves de guerra, habida cuenta de que los piratas tenían azotada a la navegación española, y así se tenía que esperar hasta años, para poder conformar la escuadra que iba a trasladarse.

           
Eso habla de un estado de delincuencial, en que ha caído nuestra población, a consecuencia del desespero, en que la tiene un gobierno cruel y despiadado, como ya se comienza a decir, y esto porque no quiere admitir su fracaso, y luego porque abriga serios temores, con respecto a su destino más inmediato, una vez abandone el poder.

           
Este sábado uno de los barrios del sector El Tambor de Los Teques tuvo que ser sofocado a plomo limpio; pues estaban lanzando, primero, piedras contra los parabrisas de los carros a mansalva, como protesta por la falta de alimentos; alegando además que los funcionarios del gobierno tienen acaparados los mismos, y lo cual sí es grave, puesto que el pueblo, a la larga, puede arremeter contra ellos; luego, cuando llegó la Guardia Nacional, se oyeron detonaciones. De modo que así como hay temor en nuestra clase gobernante, y prefiere seguir insistiendo en sus errores, en esa misma proporción hay hambre, y en estas condiciones está viviendo más con sus instintos, que con su razón.

           
En efecto, los economistas ya lo advertían de mucho antes; mientras se consideraban voces agoreras, y esto en virtud de que nadie sospechaba que íbamos a llegar a unas condiciones tan precarias; en efecto, se había destruido el aparato productivo del país, pero eso no se sentía, porque los precios del petróleo reflotaban por encima de los 100 dólares; venciendo cualquier efecto inflacionario; pero repito, lo advertían: si el gobierno continúa aplicando esta política económica, basada en los controles, tendrá que armarse, para poder sofocar la protesta de una población hambrienta, que va a salir a la calle, como lo estamos viendo, en plan de cierres de vías o de acciones más violentas, como esta que vimos en el caso del barrio de Los Teques, o en plan de saqueos, y esto porque ese modelo económico, que ha aplicado el gobierno ha sido un fracaso en todas partes del mundo; empezando por Cuba, que es de donde se ha tomado, y lo que demuestra que el hombre es el único animal que tropieza con la misma piedra.

           
Por lo demás, hay gente que ha quedado en la completa ruina; pues al saquear la carga de un camión, por ejemplo, pierde el propietario el flete, si es que no lo tiene asegurado, y en las condiciones hiperinflacionarias, que nos encontramos, le resulta demasiado costoso recuperarse. Lo mismo que un establecimiento comercial; donde se llevan hasta las neveras, los bombillos, y hasta los cables de la luz. Uno diría que esta situación de saqueo generalizado vendría a ser la resaca de ese morbo de la corrupción, que se inició desde que se puso en práctica el Plan Bolívar 2000; que le quitó los programas sociales a los niños escolares, y de ahí para adelante lo que nos queda es la miseria total; incitada por el general hambre; que viene a ser el tema del día en las conversaciones cotidianas de la gente; que si lo que se está comiendo es puro mango o puro plátano o pan o arepa sin ningún embutido, y eso que Chávez no pelaba la famosa cita del Libertador, cuando éste en su famoso Discurso de Angostura aseguraba que el mejor gobierno del mundo era aquel que le garantizaba a su población la mayor suma de bienestar, la mayor suma de felicidad y la mayor suma de seguridad posible.

           
Ahora, este fracaso del comunismo chavista es el fracaso del castrocomunismo en su último intento, por lo demás, por apoderarse del continente, y que fue la gran tragedia de la América Latina: un verdadero monstruo; que asesinó y se buscó asesinos de la talla de un Ernesto Che Guevara, quien aseguraba que él sentía un gran placer en hacerlo; que inmoló a su entorno comenzando por Camilo Cienfuegos, y luego hasta el propio Guevara; como su ideología arrastró hacia la muerte a centenares de jóvenes, sobre todo, universitarios en la América hispánica, que tratando de llevar a la praxis la utopía, que pregonaba el castrocomunismo, se incorporaron a movimientos guerrilleros, cuyos focos se fueron extendiendo por todo el continente, y que poco a poco iban siendo sofocados por los ejércitos nacionales; un monstruo que, por lo demás, también redujo su pueblo a la más absoluta miseria, llevando al suicidio a mucha gente; cuando no a arriesgar su vida, atravesando el océano en una balsa, para llegar a otra orilla que los acoja. Ha sido patético ver esta mañana en los portales electrónicos la marejada de gente, que atravesó la frontera hacia Colombia en busca de alimentos, un fenómeno que desenmascara a los voceros oficiales.


 

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¿AGUANTA A OCTUBRE?

Enrique Meléndez Oropeza

04-07-2016

           
La verdad es que cuando Maduro dice que a la Asamblea Nacional le quedan días de vida, está asumiendo la naturaleza dictatorial de su régimen. Primero, porque no está reconociendo la separación e independencia de los poderes, que es el principio fundamental de todo régimen democrático.

           
Segundo, se desenmascara con respecto a lo que para él constituye el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ); pues la impresión que da es que, desde esa posición de tiranuelo, maneja este poder como si se tratara de su caballito de batalla, y de ahí que diga Ramos Allup, que a este gobierno lo sostiene la cúpula militar y el TSJ, si partimos del hecho de que detrás de la amenaza de Maduro se husmea lo que se cocina allí.

           
Claro, el propio Ramos Allup ya lo viene advirtiendo; cuando ha dicho que en los últimos días se le ha visto frecuentar mucho a Pedro Carreño el TSJ; que quién sabe que están tramando, por aquello de que qué extraño pájaro de mar por tierra; lo cual ya es de extrema gravedad, tomando en cuenta que la presencia por esos predios de un diputado oficialista implica una intromisión en las decisiones, que toma un poder que también se supone autónomo e independiente, y que nos indica además que estamos a las puertas de un autogolpe, al estilo Fujimori, y en momentos en que la OEA, a través de uno de sus voceros ha admitido que ya se ha comenzado a activar la Carta Democrática a nuestro país.

           
En efecto, ya desde el momento en que el secretario general de dicha organización, Luis Almagro, presenta su informe; que fue algo que el gobierno de Venezuela trató de impedir a toda costa; llevando al colmo de la soberbia a nuestra flamante canciller ante aquel escenario, e informe que planteaba, primero, una radiografía de la situación de penurias, por las que estamos atravesando los venezolanos; segundo, el desconocimiento total que manifiesta este gobierno frente a la Constitución; desde ese mismo momento la sanción para nuestro país se consumaba; pues de otra forma, como lo pregonaba el diputado oficialista Héctor Rodríguez, quedaría para ser engavetado dicho informe, y que creo, precisamente, fue lo que llevó al vocero de la OEA a aclarar esta situación, y a admitir la vigencia de la activaciín de la Carta Democrática; pues para qué se habían puesto a oír un informe, donde se hablaba de semejante barbarie, y de modo que frente a esta condición de paria, en la que ha quedado el gobierno, ahora no le importa darle una patada a la mesa por esta vía, esto es, disolver la AN, con una intervención, seguramente, propiciada por un componente militar, que sería la Guardia Nacional; puesto que veo difícil que otro componente se preste para este despropósito; sólo que quedaría ante el dilema de tener que convocar a elecciones, para el nombramiento de un nuevo parlamento, que vendría a ser un remedio peor que la enfermedad, finalmente, si partimos del hecho de que en dicho proceso saldría mucho más batido, de cómo se observó el 6D, o, al menos, que disuelva el poder legislativo de un todo, y comience a gobernar con lo que se ha conocido como el parlamento comunal.

           
Por supuesto, también es lo mismo que se trama en el TSJ, en el sentido de que se le exigiría a la oposición, iniciar un nuevo proceso de recolección de firmas para el referéndum; ya que algunas, de las que presentó, fueron forjadas, supuestamente; que incluso, se dice que la sentencia está lista a favor de la demanda, que introdujo Jorge Rodríguez, al respecto; tomando en cuenta que aparecen muchos muertos que firmaron, además de presidiarios, como también lo ha hecho ver Iris Varela; lo cual, por lo demás, ha vuelto muy suspicaz a la opinión pública; primero, porque se deduce entonces que ésta fue una práctica usada por Rodríguez en el referéndum de 2004, además de los procesos electorales siguientes, y, segundo, que en esta oportunidad dicha práctica la planificó con tal fin, es decir, dotó de cédulas de identidad, correspondientes a personas muertas, a activistas del PSUV, para que llevaran a cabo también tal despropósito, y, luego, denunciar el hecho, como lo hizo, valiéndose de una alharaca, propia de una personalidad histérica como la suya, para entonces salir a última hora con esta demanda ante el alto tribunal.

No es extraño que a la hora que esté publicado este artículo, ya se haya publicado la sentencia de marras, y lo cual también constituiría un reto, tanto para la comunidad internacional, como para las propias filas del chavismo, donde un sector abriga muchas expectativas, con respecto al proceso refrendario o, al menos, que se termine de negociar la renuncia de Maduro, que es algo que ya lo han asomado algunos voceros suyos, como Juan Barreto y otros, y partiendo del hecho de que el deterioro de la situación es cada día más grave.

           
Incluso, uno diría que dada la magnitud de la presión social, que hoy en día se vive, el gobierno no está en capacidad de correr la arruga hasta la fecha del posible referéndum, que seria en octubre, si se toma en cuenta que todos los días estallan protestas a nivel nacional, de gente que tranca vías o saquea negocios, porque tiene hambre, y menos pensar en que puede permanecer hasta el 2019 con esa ceguera ante las circunstancias, que lo caracteriza, y con la amenaza de que, así como la gente lleva a cabo esos actos de vandalismo en establecimientos comerciales, también los mismos se pudieran extender hacia las residencias de los dirigentes medios del PSUV, que son los que más están expuestos; teniendo a la vista que los grandes jerarcas, al menos andan protegidos por una caterva de escoltas, y en estas condiciones no les sucedería nada, y es por esto que se llega a la conclusión de que nada se gana, con salir a las calles a pedir la renuncia de Maduro, si no se llega a Miraflores; pero si ya se han planteado escenarios de tipejos de esos, colgados en las calles, producto del general Hambre.

 

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A IMAGEN Y SEMEJANZA

Enrique Meléndez Oropeza


27-06-2016

En verdad que viendo a Delcy Eloina, en ese papelón que hizo en la OEA, uno no siente sino pena ajena. Pobre vejez la de esta señora toda llena de remordimientos; comenzando por el hecho de que no ha debido hacer una contrapropuesta; para impedir que se discutiera el informe, que debía presentar Luis Almagro ante el Consejo de Seguridad de la organización. Actuó a ciegas, es decir, de una manera improvisada; pues un diplomático con astucia lo primero que hace es sopesar el ambiente, para ver si cuenta con una mayoría suficiente, como para imponer su tesis; pues todo lo demás no deja de ser una necedad.

           
Incluso, el premio de consolación, con la que la ha homenajeado Maduro, que implicó una condecoración, por el hecho de una supuesta defensa aguerrida de la patria, que llevó a cabo en dicho escenario, no es más que sangrar por la herida; una ironía, sobre todo, hacia el pueblo venezolano, y quien ha quedado muy abochornado por la conducta de la compatriota; como se observa en un artículo, que rueda por las redes sociales, atribuido a César Miguel Rondón, es decir, un artículo muy exitoso, y quien entra en detalles, acerca de lo que fue el papelón, de marras, de esta señora en ese escenario, y donde no dejó de manifestar esa soberbia, que nos caracteriza a los criollos, y que es la que no nos permite ver la realidad; como se puede apreciar este bochorno en las conversaciones de la gente común, y la que está muy atenta ante las circunstancias; pues no es para menos con esta situación de penuria, que estamos viviendo los venezolanos.

           
-Tú te ríes –le dijo en una de esas a Almagro; como si hubiera jugado metras con él-; pero a ti te paga el Departamento de Estado de EEUU, para que promuevas la guerra contra Venezuela-. Un tuteo, del cual Delcy Eloina hace gala, como por ejemplo, cuando divulgó ante la opinión pública una lista de dirigentes de la oposición, que habían viajado al exterior en una navidad, bajo el título de “No te pierdas la lista de los alegres viajeros”; algo que consideraba mi colega Milagros Socorro como un tratamiento hacia el lector, que no iba con la investidura de un ministro, tanto más una cancillera. (mira, mi amorcito)  Entre tanto, días antes en este mismo escenario Rodríguez Zapatero se había dirigido a la audiencia como su señoría, con independencia del papel cuestionable que ha jugado aquí; es decir, con el vosotros, el segunda persona del plural; que es como acostumbra tratarse la gente ilustrada en el Occidente, como diría Tomás Mann; que para los hispanoamericanos no es sino el tercera persona del singular, que es el que conjuga el usted, y con el perdón de la digresión, siendo no obstante mi intención hacer ver por aquí el igualitarismo hacia abajo que expresa esta señora como diplomacia personal y, por ende, de Estado, si se toma en cuenta que Maduro la condecoró por tal conducta.

           
Por supuesto, soberbia y arrogancia, y la que se manifestaba en esa sonrisa helada, que expresaba a medida que iba pronunciando sus palabras, y que no se correspondía con la gravedad de lo que estaba diciendo: insultos al secretario general de la OEA; luego infamias y mentiras, si se tiene presente que su fobia hacia los EEUU en ese discurso no se explicaba, si días antes había salido fotografiada estrechando sus manos con las de Shanon y con Kerry, a propósito de la reapertura de las relaciones diplomáticas entre EEUU y Venezuela. Por lo demás, ya Almagro le había prevenido que él no quería más insultos; que él quería oír argumentos irrefutables, que demostraran que el gobierno por ninguna parte viola la Constitución, y el problema es que la pobre no puede ir más allá de la ofensa personal.

           
Sobre todo, lo que hizo ver Almagro con respecto a este punto, y, en ese sentido, hizo 24 acotamientos, donde se prueba que el gobierno ha violentado la Carta Magna, y que en forma de síntesis también rodaron por las redes desde el mismo instante en que pronunció su informe; aun cuando Henry Ramos Allup en rueda de prensa en la OEA dijo que el secretario general de la OEA se había quedado corto, en esta materia.

           
Hasta el embajador de Colombia le llamó la atención, por el hecho de haber traído a colación en una forma muy irrespetuosa a Alvaro Uribe; como si estuviera en casa, donde todas estas mentiras e infamias que dicen los altos funcionarios de este gobierno, con respecto a figuras internacionales, se permiten; acusándolo de descuadrar en un ambiente; como el que daba lugar ese mismo día al acuerdo de paz entre la guerrilla colombiana y el gobierno de Santos; a propósito de la presencia de representantes de la oposición para ese momento en el recinto de la OEA.

           
Por supuesto, tampoco iba a dejar de estar el fantasma de su padre presente en sus palabras; cuando evocó la supuesta iniquidad que se vivía en los tiempos de la República civil; donde sí había una persecución contra la libertad de las ideas, asentó; donde sí habían presos de conciencia, y esto también en alusión a los casos de los actuales presos políticos, y que en sus palabras se traslucen que son presos comunes, y dicen, quienes lo conocieron, sobre todo en la UCV, que eran sus predios, que ese padre suyo era un intrigante seguido y consuetudinario: de tal palo tal astilla, y no hablemos del hermano, a propósito de ese papelón, que jugó en lo que atañe a las firmas fraudulentas, que supuestamente presentó la MUD, y que él denunció ante el TSJ.

           
Claro, en la condecoración está también el afán por recalcar, que en la OEA, bajo estas circunstancias, quien ha salido bien parado es el gobierno venezolano; cuando la propia actuación de Delcy Eloina ya lo dijo todo, con respecto al grado de barbarie, que se vive en esta República, gobernada por la mentira, la vileza y la codicia.
 

 

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EL FANTASMA DEL SAQUEO

Enrique Meléndez Oropeza

13-06-2016

Es muy doloroso ver lo que está sucediendo hoy en Venezuela. En efecto, hay hambre. Uno lo sabe porque lo sufre en carne propia; con independencia de la situación económica de la persona, sobre todo, si es profesional y depende de un salario.

           
Hasta hace poco la conversa se basaba en lo que conseguía la persona; que se levantaba en la madrugada, se paraba en la cola del supermercado, más cercano a su casa: harina de maíz, Mazeite, margarina, azúcar. Ahora, todo eso se ha desaparecido; primero, porque se agotaron los inventarios, como ya lo venían advirtiendo algunos economistas; segundo, porque los pocos que quedaban, el gobierno los ha venido monopolizando, para hacer con ellos las famosas bolsas de comida de los CLAP; incluso, confiscadas a algunos minoristas, con el cuento de que tienen algunos productos acaparados, cuando no vencidos.

           
Algunos economistas estimaban que hacia abril vendría el colapso; el comienzo de la hambruna; multiplicación de las colas hasta en la tagüara más insignificante, por ejemplo, de La Candelaria (Caracas), donde de pronto se forma una, porque llegó una provisión de arroz, y rápido se multiplica el vecindario en la puerta del mismo, y, entre tanto, aparecen los bachaqueros; verdaderos guapetones de barrio, harapientos y ebrios de alguna droga, y quienes se apoderan de los primeros quince puestos. Pagan 400 bolívares, por dos paquetes de arroz; allá en su puesto de buhonero, los venden a 2 mil 500 bolívares.

           
Ese video que llega por las redes sociales de un grupo de guapetones del barrio José Félix Ribas de Petare, es una muestra patética de ese arbitraje, con el que se conduce esta gente. Allí arde a fuego limpio el sector: en minutos saquean una cava, que está detenida en una cola, y sobre la que se lanza toda una muchedumbre de bárbaros. Retan a unos temerosos policías, que intentan, protegidos con un escudo muy frágil, penetrar al barrio; enseguida los detienen a plomo. Todas las puertas de todos los locales, herméticamente, cerradas; como quiere el hampa que esté la ciudadanía. Temerosa entre sus cuatro paredes.

           
Son los hijos de la violencia, como lo vienen reportando algunos estudios, en torno a esta temática. Hijos de padres adolescentes; habida cuenta de la cantidad de niñas en edad de liceo, que hoy en día salen embarazadas; muchos de estos muchachos, además, han crecido sin haber conocido el padre, si partimos del hecho de que ese padre adolescente, que lo concibió con su madre, se trataba de un sujeto que había crecido y se había formado para la violencia; que su oficio había sido el de malandro, y que lo más probable era que había caído en un enfrentamiento o bien con la policía o bien en un ajuste de cuentas; lo que significa que en el alma de esta gente está empozada la resaca del abandono.

           
Es aquí donde yo digo que hemos llegado a la época pregomecista; época cuando entonces en todos los rincones de Venezuela había un cacique local, y es aquí donde la historia le da la razón al Libertador, cuando decía que este país iba a quedar en manos de la multitud desenfrenada, a la cabeza de un tiranuelo. Ahora, no es cacique local como se define a dicho tiranuelo, sino Pran, y, en ese sentido, se habla de un pranato; cuya máxima exaltación la vimos hace poco, a raíz de la muerte de El Conejo; uno de los pranes más conocidos del momento, en especial, por su relación estando en la prisión con la ministra para Asuntos Penitenciarios, Iris Varela, y con quien se mostró en una fotografía, tomada en la habitación de visita conyugal de los presos, y donde quedó implícito, además del profundo cinismo de la ministra Varela, que el pranato era una cosa legal en Venezuela; a raíz de su muerte, decía, cuyo entierro recibió una salva de cientos de disparos de armas de todas las potencias y de todos los calibres, propinada por los reos de una cárcel de Margarita; donde, precisamente, se tomó la ministra Varela la fotografía con él.

           
He allí lo que preocupa en este momento en la opinión pública venezolana: la distorsión en los valores, que se observa en esta juventud; que no es poca, pues tómese en cuenta que el barrio José Félix Ribas es el barrio más grande de toda la América Latina, según la información que acompaña el video, que citábamos atrás. Esa carrera hacia el pranato, y la que comienza a los doce años, según he leído por ahí; incitados, por supuesto, por la codicia; si se tiene presente que el pranato da lugar a rodearse de una vida de lujo; una vida de alto ejecutivo de una empresa; así como incitados por los propios funcionarios del gobierno; que no gozan de ningún título académico; sin embargo, ocupan la alta gerencia pública de este país, y esto les ha brindado espacio, para el enriquecimiento de la noche a la mañana, y así que en esa escala de valores no hay lugar para el mérito propio; el ganado con el esfuerzo del trabajo y la creatividad.

           
Ahora, esa juventud, que se ve en ese video, tiene hambre; sus niños se acuestan llorando, porque en la casa no hay comida. De  modo que tiene en su cabeza el fantasma del saqueo. Las historias que se cuentan son de terror. A un chofer de un camión, quizás, porque opuso resistencia, lo mataron, y sin consideración por la memoria del muerto, el camión fue saqueado. Hasta ya se cuenta que han asaltado camiones que transportaban animales vivos. Todos los días por las redes se informa de saqueos en todas las ciudades de Venezuela; cuando no protestas en las carreteras en determinadas localidades; mientras el ministerio de Información le prohíbe a los medios de comunicación tratar el tema de los saqueos.

           
La pregunta es, ¿aguanta hasta octubre, que sería la fecha límite para la realización del referéndum, esta situación? Se pudiera decir que vivimos un sacudón, sólo que localizado e intermitente a nivel nacional.

 

melendezo.enrique@yahoo.com




OLIVER SÁNCHEZ

Enrique Meléndez Oropeza

30-05-2016

Un colega mío, diputado, cuyo nombre no quiero recordar, en una minicolumna, que escribe todos los días para un periódico oficialista, que reparten en el Metro de Caracas, pondera el hecho de que muere un niño, y entonces los zamuros mediáticos saltan a comerse su cadáver; algo que extraña en un señor que fue profesor de Teoría de la Opinión Pública de la Escuela de Comunicación Social de la UCV, y que en este caso la relaciona con la carroñería mediática, según su concepto; pues es la opinión pública la que está indignada con la muerte del niño Oliver Sánchez.

           
Es aquí donde yo comparto lo dicho por el médico Gustavo Villasmil en el foro de Venamcham: a la ética marxista no le quita el sueño el hecho de que un niño muera de cáncer, a la espera de una quimioterapia; que era lo que pedía ese niño, con un cartel, que le había puesto su madre: quiero vivir, paz. Entiéndase, esa paz era para dejar sentado que ya basta de politiquerías; que son las que han desatado esa guerra, cuyas secuelas lo han llevado a la tumba.

           
Así como Chávez fue al Táchira a rogarle al Santo Niño de Atocha, que le diera unos años más de vida; este niño solicitaba el derecho a la suya, establecido en la Constitución, y que es lo que obvia mi colega, aún con la arrogancia; que heredaron todos ellos de aquel Chávez que proclamaba, en los primeros años de su gobierno, que él contaba con el 80% del apoyo del país, y era verdad, ese hombre reventaba las encuestas en aquel momento, sólo que ahora ni que estuviera vivo; cuando más bien uno lamenta que no esté presente, para que vea la ruina que ha significado su comunismo.

           
Porque, además, aquella imagen de ese niño, rogando por su vida, representaba el origen de la tragedia, que se vive a nivel de la salud, consecuencia de la deuda que se tiene con los proveedores de medicamentos y equipos médicos, y que es tan grande, como morosa; lo cual ha hecho que haya desaparecido eso que necesitaba ese niño.

           
Es decir, el gobierno prefiere ahorrar los pocos dólares, que ahora entran, para el pago del servicio de la deuda externa; que está pendiente para el mes de septiembre; que es por lo que se dice que está vendiendo el oro de las reservas internacionales, y cuya declaratoria de default acarrearía unas consecuencias mucho mayores, que desconocer la salud del pueblo, y que es lo que lleva a mi colega a minimizar el asunto: un niño más que muere de cáncer, antes que admitir la otra realidad, y es que el gobierno se ha metido en una enorme deuda, en una época en la que no lo necesitaba; tomando en cuenta la situación de bonanza petrolera, que se vivía en aquellos momentos, y que ahora está ahorcado, cuando la ilusión de dicha bonanza se fue al suelo, a raíz del desplome de los precios petroleros, sin tener respuestas para el bienestar de la población.

           
Pero, además, de inclinarse por someter a la población a tan precaria situación, no quiere oír consejos que se manejan en la opinión pública, a propósito de los criterios, que esgrimen los economistas, para salir de la misma; como por ejemplo, acudir al Fondo Monetario Internacional, para una asistencia financiera; cosa que le aportaría oxigeno a la economía; tal consejo le considera una herejía; es decir, además de ser víctimas de la aplicación de un modelo económico, que nos ha llevado a tal extremo de devastación social, somos rehenes de un prejuicio ideológico anacrónico; donde se demuestra que hay ahí en ese medio una visión muy errada de lo que es el mundo de hoy, empezando por instituciones, como el propio FMI, y es aquí donde también se nota la parte de insensibilidad de la ética marxista; para quien primero está el poder, y la salud y la alimentación de la población después.

           
Asimismo, ese niño lo ha llevado a la tumba el sistema de corruptelas, que medró alrededor de aquel famoso programa de triangulación de medicinas, que se hacía a través de Cuba, y en donde nos metieron basura; medicamentos vencidos, que han venido a ser descubiertos en depósitos de organismos oficiales; en containers en algún puerto, y así sucesivamente; una fuente más por donde el castrocomunismo nos saqueó, en detrimento del bienestar de la población.

           
Le avergüenza, además, a mi colega que sus homólogos de la oposición en la Asamblea Nacional, quienes asimismo se han transformado en zopilotes frente a este caso, le hayan caído también encima al cadáver del niño, y entonces trae a colación, según su lógica perversa, la circunstancia de que sus homólogos de la oposición son financiados por los grandes jerarcas de las empresas de medicamentos en el país, y entonces se extraña porque éstos en sus muchos viajes, que hacen al exterior, y que esta gente se los paga, no se ocuparon de traerle medicinas de allá. O sea, que admite que no hay ni los medicamentos ni los equipos médicos necesarios para atender casos, como el de Oliver Sánchez; pero que la responsabilidad es de otros. He allí lo que es un desgobierno. Es por eso que rueda entre las redes sociales el chiste  del criollo que, luego de haber pasado por las de Caín, con motivo de esta menguada situación, por la que estamos atravesando los venezolanos, decide irse del país, para ponerse a vivir en el país del canal 8.

           
Aquella Venezuela que estaba a la altura de los países del primer mundo en materia de infraestructura hospitalaria y de dotación de equipos médicos de la red de hospitales y ambulatorios a nivel de todo el país, hoy está en las condiciones de un colapso de la misma: están cerrados quirófanos en muchos de los centros asistenciales o determinadas salas. No hay rayos X, ni equipos para resonancias magnéticas: he allí los efectos devastadores de la barbarie más abyecta.


 

melendezo.enrique@yahoo.com




ALÍ BABÁ Y LOS 40 LADRONES

Enrique Meléndez Oropeza

24-05-2016

           
Los venezolanos estamos pasando horas angustiantes, no sólo por el problema del alto costo de la vida y la escasez, sino también por el temor al arrebatón:

           
-Señor, no saque el teléfono por aquí, mire que se lo arrebatan.

           
Un instinto saqueador y, en lugar de fomentarse un espíritu emprendedor, cada día que pasa la industria del robo se especializa más; aun cuando ya los linchamientos de malandros se cuentan por decenas. De pronto una persona se detiene allá en la punta de las escaleras mecánicas del Metro; paraliza el fluir de la gente hacia la calle; se genera la confusión: oportunidad para meter la mano en el bolsillo de la camisa o del pantalón y sacar de allí el celular o la cartera; aunque la cartera ya no garantiza mucha fuerza; puesto que el dinero ha perdido tanto valor, que ya el efectivo no se carga sino por pacas y, por lo demás, la mayor parte de las transacciones comerciales se hacen con dinero plástico.

           
Claro, también en la estrategia del secuestro, dentro de la industria del robo, está el hecho de ruleteo por varios cajeros automáticos, hasta sacarle a la víctima el límite máximo, que le otorga el banco por su cuenta, y feliz de aquél que sale librado de esta circunstancia; porque sobre la práctica de esta estrategia hay reclusión, casos de tortura, asesinato y pare de contar.

           
Es decir, los venezolanos nos estamos devorando los unos a los otros sobre todo, porque ese despropósito de la actual clase gobernante, de tener siempre un enemigo al frente, para justificar el desgobierno, unido al igualitarismo hacia abajo no dejan de tener sus secuelas en la conciencia de ciertos individuos, en especial, aquéllos que se ha acondicionado a la vida parasitaria, en desdén del progreso personal, y de allí la saña, con la que actualmente actúa el hampa; que es capaz de ahorcar a cualquier ser humano; porque no tiene dinero u objetos de valor, como acaba de ocurrir con un anciano; cuyo cadáver consiguieron en una casa del Country Club de Caracas, supuestamente, ahorcado con unas sábanas por unos asaltantes, que lograron penetrar al interior de su vivienda, y eso sin meter allí casos, como el de un indigente, que mora en la plaza Candelaria, y sobre quien se ensañan una y otra vez grupos de malandros, que deambulan por la ciudad en horas de la noche, hiriéndolo muchas veces con puñaladas, y por el pecado, como vengo diciendo, de no tener dinero en el momento.

           
Me contaba una amiga que transitando unos familiares suyos por la urbanización El Placer a medianoche, luego de venir de una reunión familiar, se consiguieron que en una de esas vías se encontraba al acecho de alguna víctima un grupo de motorizados, y que ellos al visualizarlos se dieron cuenta de sus intenciones; de modo que decidieron devolverse, antes de caer en sus garras; cosa que percibieron los maleantes que entonces los persiguieron, les dieron alcance, y los acribillaron sin contemplación alguna; resultando de allí que la persona que conducía el automóvil murió al instante y sus dos acompañantes se encuentran recluidos, gravemente, heridos en una clínica de Caracas.

           
Esto es el producto de 17 años de siembra de odios contra una supuesta derecha apátrida, tanto más ahora, cuando lo que sostenía a este régimen, que eran los petrodólares, ya no existen, y entonces lo que queda es la acentuación de las diferencias sociales, lo que el marxismo conocía como la lucha de clases, con el ingrediente de los resentimientos históricos, y junto a una moral muy corrompida de esa clase gobernante que, precisamente, fue favorecida por la bonanza petrolera más grande, que pueblo alguno ha tenido en su historia, no teniendo más norte en su labor de gobierno que el de la improvisación, y con ello el arribismo, lo que explica esta situación de crisis institucional, que ha dado lugar a esta profunda descomposición social; donde no hay paz con la miseria; pues si de robar la comida del comedor de un preescolar se trata, y dejar a los niños sin su alimentación necesaria, se procede sin miramiento alguno, en especial, en un momento en que el oficio del bachaqueo de comida es uno de los más lucrativos en Venezuela. Esa codicia, esa carrera desbocada por el enriquecimiento acelerado, imitando con ello a un alto funcionario de este gobierno, sin preparación alguna, es lo que queda de esa clase gobernante, que no se preocupó por sembrar valores; cuando, por el contrario, lo que ha exacerbado es la moral de la irresponsabilidad, de la holgazanería, destruyendo con ello la base institucional de un país, donde se ha extinguido, repito, el afán por el progreso personal.

           
Eso que dice la diputada Carmen Meléndez de que el venezolano hoy en día se siente muy seguro en las calles de Venezuela, gracias a la seguridad que le ofrece este gobierno, constituye la expresión de un gran cinismo de esta gente que nos gobierna, y donde se nota que el problema de la inseguridad, que se siente en las calles, es decir, eso que le advierten a uno, de que no saque un objeto de valor, como es un teléfono móvil, constituye algo que no le preocupa en lo más mínimo.

           
Eso sin contar, por otra parte, con lo que sucede en nuestras carreteras o vías públicas con los guardias nacionales o los fiscales de tránsito que tienen licencia para decomisar a transeúntes todo lo que se les antoje sin ningún respeto o consideración por lo que llevan; que vendría a ser también una especie de asalto a mano armada, sólo que sin necesidad de apuntar a la persona al momento de ser abordada. Me contaba un amigo, oriundo de Colombia, pero residenciado en nuestro país, que de cuatro shampoos, que traía en su equipaje, cuando regresó de un reciente viaje que hizo al hermano país, sólo le dejaron uno. No sin razón Venezuela se considera uno de los países más corruptos del mundo.


                                              

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HAMBRE

Enrique Meléndez Oropeza

16-05-2016

La señora que está detrás de mí en la cola; para abordar la buseta, le dice a su acompañante que su niña estuvo llorando toda la noche; porque no quería comer arroz; que era lo que había como cena, pues la niña está acostumbrada al pan, pero que un pan campesino cuesta 600 bolívares; que ella con pan puro se conforma, y que, al final, con el hambre que tenía, tuvo que comerse el arroz.

           
Por el whatsapp un amigo me rebota el mensaje de una amiga de Angosturita (periferia de Ciudad Bolívar), quien le dice que su vecina de alado de su casa, se vino en llanto, porque le regaló un paquete de pasta; pues tenía cuatro días comiendo con su hijo pequeño mango, y eso que estamos en la época de los mangos; cuya cosecha se ve que ha sido muy abundante, dado la proliferación de vendedores ambulantes de esta fruta.

           
He allí el drama que vive la sociedad venezolana: el hambre. Me lo demostró, incluso, un amigo este sábado, que me lo encontré saliendo de una panadería con un paquete de pan de sándwiches; y quien olía a ron malo, dicho a lo criollo, estaba zarataco, y de allí su conducta desinhibida. Me dijo de una manera muy pintoresca: “Mira, esto es lo que hay hoy en Venezuela”. Colocó la bolsa, donde traía el paquete, en el suelo; rompió el plástico del mismo, sacó una rebanada de pan, le mordió la mitad: “¡Hambre!”.

           
Nada más parecido a lo que sucedía hace 200 años atrás, en plena Guerra de Independencia; cuando el saqueo estaba a la orden del día, y aquellas poblaciones quedaban hambrientas; tanto más que la economía había quedado a merced de los vaivenes de la guerra. La misma saña, con la que actuaban las tropas, que invadían cada poblado, se observa hoy en día, tanto de parte de la gente que nos gobierna, tanto de parte de un hampa que actúa con la completa impunidad, y que también quiere llevar la misma vida de lujo y de confort, que exhibe dicha clase gobernante, entiéndase, obviando ese drama que vive el pueblo, pues a un malandro lo tiene sin cuidado el hecho de que en un teléfono inteligente ande el diseño del trabajo de determinada obra, que está desarrollando cualquier tipo de profesional; que en esto hay que tener presente que un teléfono de este tipo ha venido a ser también un instrumento de trabajo, o fotos personales o videos de escenas familiares, que tienen mucho significado, para la persona, a quien se le despoja del mismo; como a los bolivichicos los tiene sin cuidado dejar a oscuras el país, y apropiarse del dinero, que se les había otorgado, para el financiamiento de la llamada emergencia eléctrica.

           
No hay término más apropiado, aunque muy coloquial, que el de “loquero”, que se lo endilgaba el viejo Vallenilla Lanz a Juan Vicente Gómez: el “loquero” de Venezuela; pues se partía del principio de que nuestro país había sido un gran manicomio. Es decir, un país donde ha brillado la sinrazón, y entonces, no es que necesitamos de un psiquiatra, a la manera de Jorge Rodríguez, que se permite psicoanalizar desde un programa de televisión a los actores de la política venezolana, jugando un tanto a la payasería; sino una especie de Leviatán, que contenga las furias, con la que se baten los hermanos; pues estamos en el país donde la gente que nos gobierna, parte del hecho de que, después de mí el diluvio, y que es lo que estamos viendo en las actuales circunstancias que, frente a cuadros de hambruna, como los que sufre el pueblo, esta gente se niega a que éste reciba ayuda humanitaria, y no sólo por situaciones famélicas, que ya hay registros de casos de desnutrición, sobre todo, infantil, sino también de salud; de gente que se le ha agravado la enfermedad, que padece, o está muriendo por falta de medicamentos, y sólo por un problema de permanencia en el poder de una clase gobernante, que lo que la mueve es la codicia, como se observa; por una parte, y a esta altura el temor, por la otra, y que es donde se manifiesta con toda claridad esta esquizofrenia colectiva, que se sufre desde la constitución de la República.

           
Esperando también una buseta en el banco del andén de la parada, un joven se sienta a mi lado, contando un dinero, y expresa:

           
-Lo que provoca es ponerse a llorar-.

-¿Usted lo dice por la situación económica?-, le pregunto.

-Sí, y aquí lo que queda es irse del país.

           
Ve difícil que la oposición pueda salir de este comunismo; sobre todo, porque la gran esperanza que se tenía, con respecto a la Asamblea Nacional, mayoritariamente opositora, ya se frustró, y, a su juicio, esta gente nunca saldrá del poder. Que es lo que ya se siente en nuestro medio: la lejanía de una salida a este orden de cosas, y que es lo que quiere el gobierno, de manera que toda forma de resistencia decaiga en el más absoluto desaliento; que, al final, la persona se sienta abatida, y que en lugar de luchar, para que el CNE permita la realización de un referéndum revocatorio, lo que piense es en huir del país: al que se quiera ir, lo despedimos con una retreta.

           
Obsérvese esto: un pueblo hambriento, y aquí hubo un negocio que volvió podridos de dinero a gente; que, precisamente, dejaba podrir la comida en containers por negocio; cuando entonces se quebró el aparato productivo del país, y fue necesario importar la comida, sobre todo, porque en la política cambiaria, que adoptó el gobierno, resultaba más negocio importar, que producir; los famosos beneficiarios de los dólares de Pedeval y de Mercal; que un buen día se fugaron del país con los recursos, que recibían, y cuyos estilos de vida, que llevan hoy, nos llegan con todo lujo de ilustraciones a través de mensajes por las redes sociales. ¿No habló Jorge Giordani de una mafia que había
birlado 25 mil millones de dólares en empresas de maletín?


 

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TENSIÓN EN LAS COLAS

Enrique Meléndez Oropeza

09-05-2016         

Este sábado viajé a La Victoria, en compañía de unos amigos, y al llegar a cierto sector nos dimos cuenta de que se habían formado tres enormes colas, que arrancaban de tres negocios diferentes, ya a muy temprana hora de la mañana. Dos de las colas quedaban al frente de una panadería, donde nos habíamos detenido a desayunar, y donde se notaba mucha tensión: gritos de la gente agitada, porque allá en la punta un vivo se empeñaba en colearse, y tensión que le llegó al dueño de la panadería, quien bajó una de las dos santamarías de su local, mientras dejaba a medio cerrar la otra, y la que tuvo que bajar, en un momento en que cundió el pánico, quizás por algún  gesto de alteración de uno de los Guardias Nacionales, que velaban por el orden, y entonces se produjo la desbanda, mientras una señora se venía en llanto dentro de la panadería, ya que había dejado a su hija al cuidado del puesto en la cola, para poder comprar el desayuno.

           
Alguien que había logrado entrar, antes del cierre de la santamaría, expresó: “Este gobierno tiene que caer”. Es decir, la voluntad de cambio está muy presente en el ánimo de la opinión pública, y que se vino a expresar también con motivo de la recolección de firmas para solicitar el referéndum revocatorio, y que sin duda ha dejado desmoralizado por completo al gobierno, tomando en cuenta la reacción de Diosdado Cabello, Jorge Rodríguez, el propio Nicolás Maduro, y a quienes ya comienzan a calificar como la banda siniestra, ante ese fenómeno de carácter masivo.


No había comida en La Victoria, los inventarios llegaron a cero en la ciudad. Eso era lo que se oía decir. No obstante, la gente seguía allí, y el hecho es que superada la situación de pánico, todo el mundo volvió a sus puestos a la espera de que se abrieran los respectivos locales: falsa alarma.

           
Aquí uno pudiera inferir que no ha habido una explosión social de grandes magnitudes, porque no hay nada que saquear: los anaqueles de los supermercados están vacíos, y la gente hace cola, para llevarse lo que están ofreciendo en la ocasión; pues, de lo contrario, no come; ya que, por lo demás, tampoco está en capacidad de comprarle a los bachaqueros, que son otra factor que le amargan la vida en esas colas; porque a toda costa ellos pretenden meterse a la fuerza en los primeros puestos, estén o no presentes los Guardias Nacionales, y quienes a la larga resultan los primeros bachaqueros; pues no se olvide que los Guardias Nacionales son los que llevan a cabo los decomisos, y de ahí para abajo hacen uso y abuso de esta condición; de modo que hay un mercado negro, donde se maneja el billete a lo grande; pingües ganancias líquidas para las manos de esos bachaqueros, libres de impuestos o, cuanto más una vacuna, que tiene que pagar por allá, para que lo dejen apostarse con su mercancía en cierta zona. He allí el flagelo de estos tiempos, producto del control de precios.

           
Esto no significa sino que nos estamos devorando entre nosotros mismos; aparte de pasar hambre, porque aquí hasta el más rico padece de la precariedad de una economía de guerra, que no de guerra económica, como trata de alegar el gobierno, para soslayar el asunto, ya que, si bien tiene plata para comprar en el mercado negro hasta 50 veces más caro, de lo que trae el producto como su precio máximo de venta en el empaque, no siempre el bachaquero lo tiene a la mano; a menos que sea uno de los enchufados, que se puede dar el lujo de contratar una aeronave, que lo lleve a una de las vecinas islas caribeñas o a Miami, como se ha visto por fotografías, que envían compatriotas a través de las redes, habiéndolos sorprendidos en la caja de un supermercado.

           
He allí el por qué Chuo Torrealba le saca a la canciller Rodríguez que en su última comparecencia a la OEA no hizo más que el ridículo; cuando dijo que Venezuela estaba abastecida de alimentos y medicinas hasta tres veces su tamaño; lo que al parecer generó risas entre algunos de los asistentes; pues es más que evidente que las colas constituyen la manifestación más fehaciente del desabastecimiento y de la escasez; consecuencia, decía, de un control de precios; además de unas leyes impositivas, que fiscalizan hasta la colocación del llamado precio justo máximo de venta en el empaque del producto; lo que supone más costos para el empresario, y quien además trabaja con una camisa de fuerza, que lo constituye el Decreto de Inamovilidad Laboral, y así que en estas condiciones más de un empresario ha tenido que cerrar las puertas de su empresa.

           
Pero también es verdad, como lo ha dicho Octavio Paz, que entre nosotros está instituida la mentira como forma constitutiva de nuestro ser, en virtud de aquí no se respeta ni el orden ni la conexión con las cosas. Es decir, no hay una racionalidad política, que se haga responsable del discurso, y que en el caso de la canciller Rodríguez resulta de una extrema gravedad, si partimos del hecho de que ella tiene que apelar a semejante mentira; para evitar que nuestro país sea declarado en estado de emergencia humanitaria, y que es por lo que se juega también el embajador Bernardo Alvarez en la ONU. Pues hasta el Papa media en esta situación, preocupado por una población hambrienta, que tiene que levantarse en horas de la madrugada, el día que le corresponde llevarse los productos regulados del supermercado, de acuerdo con su cédula de identidad, para estar en una cola, donde tiene que soportar lluvia o sol; cuando no el abuso de un malandro que atraca al que le dé la gana o el maltrato del guardia o el atropello por el hecho de ser marcado como al ganado, para evitar precisamente, el desborde de la fila o, como decía, el abuso del propio bachaquero, que se mete en la cola a la fuerza, y que lo tiene sin cuidado que le griten por su abuso; pues, repito, de otra forma no come.

 

melendezo.enrique@yahoo.com




El Firmazo

Enrique Meléndez Oropeza

02-05-2016

M
aduro dice que va a revisar una a una las firmas; algo que nos lleva a los días de la terrible Lista Tascón, que incluso el propio Hugo Chávez reparó en que había que enterrar; pues hasta para acoso sexual sirvió; cuando no dejó desempleado a más de un valiente, que firmó en la oportunidad contra Chávez, y entonces fue despedido; pero, además, con ello demuestra que sigue sin entender la realidad; pues hasta el día de hoy domingo más de dos millones de personas se volcaron a las calles, a engrosar la filas de la gente en los centros de recolección de firmas, que instaló la MUD, en las narices de un régimen que quedó desmoralizado, absolutamente, ante esta movilización de la ciudadanía, y la que demostró que no le tiene miedo a fulanas listas, y entonces la proporción de firmas, que se requerían par la activación de referéndum, fue desbordada.

           
Lo cual es mal negocio para el CNE en su afán de dilatar el proceso refrendario, estableciendo normativas de normativas; pues si por cada una de ellas, la casa se le inunda de agua, el fenómeno constituye una respuesta de la gente de carácter político en un espacio privilegiado, es decir, en un espacio que lo ha puesto el régimen; teniendo presente que hay una ciudadanía que siente una gran apatía e indiferencia frente a cualquier llamado de movilización de calle, como se ha demostrado; porque se siente abatida por un gobierno muy represivo e implacable, y en la medida en que este desborde de la gente se repita, con cada una de las normativas del CNE, el gobierno se desmoraliza aún más, y más se desestabiliza, ya que se trata de una consulta que se transforma en un plebiscito.

           
El gobierno le perdió el miedo a la gente en la calle; luego de abusar hasta el hartazgo la oposición con aquel Paro Cívico Nacional, que se tuvo entre 2002-2003. Recuerdo que más de un chavista se regocijó, cuando el gobierno terminó despidiendo a 20 mil trabajadores de Pdvsa; quedando reducidos a nada Carlos Fernández, entonces presidente de Fedecámaras, y Carlos Ortega, presidente de la CTV, instigadores del conflicto huelguístico; habiéndolo declarado ilegal el gobierno, y llamando al trabajo en empresas y comercios, tomando en cuenta que a partir de ese momento toda acción de calle no tenía ninguna razón de ser, como se dijo en su momento, si no llegaba a Miraflores.

           
A esto habría que agregar que el sector transporte no puso de su parte en este paro cívico, que hubiera dado al traste con ese gobierno en dos días; se puede decir que fue el primer saboteador de aquella protesta; cuando ha sido uno de los más golpeados a lo largo de 17 años de dictadura chavista-madurista, y que fue lo que permitió que la administración pública no se parara, y que Tobías Nóbrega, entonces ministro de Finanzas, pagara las cuatro quincenas de los dos meses, que duró el paro; al tiempo que ex trabajadores de Pdvsa más podían con los trabajadores de Pdvsa, en el sentido de lograr la reactivación de la industria, de modo que todo esto condujo a que Chávez se atornillara más en el poder.

           
Pero si hubo gente en la calle protestando, fue por esos días. A una marcha le sucedía enseguida la otra: la marcha de las antorchas, la marcha de las banderas, la marcha de las flores, y todas se llenaban de gente. Por supuesto, hubo gente que llamó la atención de este abuso del pateo de calle. Incluso, la prensa en el extranjero hablaba que por esa vía nuestro país se suicidaba. En especial, porque este fenómeno había tenido ya su efecto el 12 de abril de 2002; cuando se logra la renuncia de Chávez en un momento en que la más masiva manifestación, que se haya conocido en nuestra historia, no llegó a Miraflores; pero su impacto y consecuencias sí condujeron a la renuncia de Chávez, solicitada por el Alto Mando Militar, y la cual aceptó, según el general Lucas Rincón.

           
Ahora, restituido Chávez en la presidencia, a partir de ese momento se descubría que segundas partes no fueron buenas: repito, que si las manifestaciones no llegaban a un Miraflores; que, entre tanto, se llenaba de por sí de trincheras con módulos de alambre púa, imposibles de pugnar, no tenían ninguna razón de ser. De modo que las calles se fueron vaciando, a propósito de ese abatimiento en que caía la gente, y se perpetraba otra de las grandes aberraciones que arrastra esta dictadura, y es que lo que no sucedió con Betancourt, que en esto mostró una gran dignidad, y no se dejó embaucar con aquel comediante carismático de izquierda, como era Fidel Castro, que le pidió que le financiara su proyecto revolucionario en la América Latina, con nuestra renta petrolera, este señor le sirvió ese despropósito en bandeja de plata, y así que tuvimos castrocomunismo por rato, gracias a nuestra renta petrolera.

           
De otra forma, con aquella Pdvsa que, al final, se inmoló, no se hubiera llevado a cabo la entrega de esta riqueza. Era por eso, por lo demás, que Chávez prefería esa Pdvsa que quedaba, luego de despedir a la crema y nata de la tecnocracia venezolana, como la constituía esa nómina de la Pdvsa de Giusti, como lo decía Chávez, con todo el menosprecio del mundo, es decir, la Pdvsa roja rojita; lo que significa que ya la meritocracia pasaba a ser otra cosa, en una transnacional, que se consideraba en el mundo la segunda en materia de hidrocarburos.

           
Por otra parte, aparecía la famosa Lista Tascón; aparte del terror que causó, también vino a blindar a Chávez ante cualquier intento de someterlo a un referéndum revocatorio; ya que lo primero que decía la gente, era que no estaba dispuesta a firmar, so pena de caer en listas de ese tipo, y por lo que se permitía Chávez en el 2009 retar a la oposición, en ese sentido. He allí el miedo que se ha quitado la gente con este firmazo. De nuevo fueron rebasadas las expectativas en cuanto a recolección de firmas; como el pasado 6D, cuando también se destapó que la gente está ansiosa de cambio.


                                              

melendezo.enrique@yahoo.com




UNA NACIÓN ABORTADA

Enrique Meléndez Oropeza

25-04-2016

El papel que han jugado, tanto el CNE, como el TSJ en esta aciaga semana, que pasó, es el de la provocación; sobre todo, dilatando el uno el proceso revocatorio, que es algo que toda la ciudadanía reclama; el otro, asumiendo facultades que sólo le competen a la AN; consagradas incluso en nuestra Constitución; de modo que estamos ante un golpe de Estado; partiendo de este hecho: limitando funciones; un poder que es derivado, en el sentido de que es nombrado por la AN, y lo que le da carácter de tiranía al presente régimen, precisamente, porque mientras más mira hacia el horizonte, más se siente perdido.

           
Ya uno sabe que el congelamiento del revocatorio no es cosa de Lucena ni del propio Nicolás Maduro. Manuel Caballero recordaba que cuando ganó Violeta Chamorro en Nicaragua, The Washington Post publicó una caricatura, en la que se veía a un Daniel Ortega llegar a Cuba en una balsa de troncos de madera, mientras del otro lado, en la orilla de la isla lo esperaba un Fidel Castro que le decía: “¿No te dije yo que no te midieras en unas elecciones?” En este momento no están dadas las condiciones para un revocatorio. De modo que a esta gente no le queda sino correr un poco más la arruga; tal vez más adelante, cierta coyuntura, que se presente en el futuro de carácter bélico, sobre todo, impulsen de nuevo los precios del petróleo hacia el alza; de modo que el gobierno tenga la posibilidad de volver a reproducir aquella sensación de un bienestar artificial, que se vivió hace unos años; estando Chávez vivo, y entonces sí esté dispuesto a medirse en un revocatorio; aunque por el momento esto no parece que se vaya a presentar, puesto que la guerra en el Medio Oriente ha estallado por los cuatro costados; derivada de situaciones que se vivieron a raíz de la famosa primavera árabe, y aún así no se ha producido tal desborde de los precios, y partiendo del hecho de que para volver a ese ritmo de vida, el gobierno necesita un barril de petróleo en 160 dólares.

           
En consecuencia, aquí lo que queda es algo que se había planteado en la opinión pública, cuando estábamos en la recta final de las elecciones para la Asamblea Nacional, y entonces se dijo que al gobierno no le quedaba si no apelar a la provocación, al amedrentamiento y a la represión. Obsérvese que Sandra Oblitas no tiene paz con la miseria; a propósito de los sucesos, que se escenificaron frente a la sede del CNE, cuando los diputados intentaron encadenarse, a los fines de que el organismo facilite las planillas, para comenzar a convocar el referéndum; dijo Oblitas que ahora el CNE iba intentar acciones contra esos diputados, y apoyó la actuación, absolutamente, represiva de la Guardia Nacional; sólo que no habló de la entrega de las planillas: como ya lo han dicho varios diputados, un organismo que está para llevar a cabo procesos electorales con la absoluta imparcialidad, se maneja con un criterio político partidista, a favor del oficialismo, que sin duda constituye una aberración en cualquier sistema de gobierno democrático, en especial, porque denota la impresión de un secuestro de una institución, como está secuestrada la propia Tibisay Lucena; pues recuérdese que ella ha debido salir de la presidencia del CNE desde hace mucho tiempo, y si no se ha ido, por algo es: un tema que lo abordan muy bien los comentaristas políticos.

           
Pero hay una aberración mayor en estas circunstancias, y es que si bien hay un sistema parlamentarista, como el que rige, sobre todo, los países anglosajones, y hay un sistema presidencialista, como el que rige en los países latinos en su conjunto; aquí se ha creado un sistema de gobierno judicialista. Así como bajo la presidencia de Diosdado Cabello yo hablaba de un sistema parlamentarista anárquico, tomando en cuenta que este señor se veía que mandaba más que el propio Nicolás Maduro. Ahora ha nacido un suprapoder, por supuesto, sentado sobre las bayonetas, como diría Bonaparte, del Alto Mando Militar, y que es la Sala Constitucional, y en donde también se recrea ese dicho de nuestra tradición histórica de que aquí en Venezuela la Constitución da para todo. ¿Hay una base institucional en estas condiciones políticas? ¿Para qué queda el ejercicio de la política? Es a partir de aquí que mucha gente asume que Venezuela ya no es una nación o una nación abortada; tomando en cuenta esa socavación de su base institucional. Se trata de un conglomerado, que se la pasa ocupado en la búsqueda de comida, de medicinas, y que se sumió en un profundo estado de apatía y de indiferencia: la política es una cosa tan seria que es mejor dejársela a los militares o que los militares resuelvan esto, y eso es el temor mayor que abriga cierto sector del país político, es decir, que el militarismo sea la gran solución de este país.

           
Aparte de que ahora viene el capítulo de una AN que comienza a decepcionar a la gente; producto de la mezquindad del partido de gobierno, y que desde que se vio perdido preparó ese monstruo tribunalicio, que se llama Sala Constitucional; integrada por los abogados más incondicionales del régimen; para sabotear toda su gestión, sin importarle el deterioro institucional, que ello ocasiona; partiendo del hecho mismo de que la AN llegó para enderezar las cosas, ante la gravedad de la crisis que estamos viviendo en todos los sentidos, y la proclama de ellos es que, después de su paso por el poder, el diluvio. Una deformación de un sistema político que nunca antes se había visto en la historia, es decir, que desde una corte de justicia se gobierne a un país, y corte que se ha legitimado y relegitimado en el camino; como decía Marx que en el camino se enderezan las cargas, por sí sola, sin que haya asumido esa potestad por la voluntad popular, como se los ha hecho ver más de una vez Ramos Allup; tamaña presunción magisterial, es decir, una sociedad donde todo está dominado por el derecho, y donde hay un director de orquesta llamado Hermann Escarrá.

 

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USO Y ABUSO DE LOS FUNCIONARIOS

Enrique Meléndez Oropeza

20-04-2016

La ministra de las Comunas, Isis Ochoa, ha dicho que nosotros estamos en capacidad de exportar harina de maíz, producida por empresas del Estado, y entre tanto admite que dicho Estado es dueño de más de 500 plantas procesadoras de harina de maíz, sólo que no están produciendo al 100%, y quién sabe cuál es el porcentaje de esa producción. Lo que traduce: deseos no empreñan. Es aquí donde uno observa que esta gente está peleada con el sentido común, partiendo del hecho de que las empresas del Estado si no son capaces de satisfacer la demanda interna de harina de maíz, como se observa en las largas colas que se forman, para la adquisición de dicho producto, resulta ilógico pensar en un excedente de esa producción, que se colocaría en los mercados extranjeros.

           
Esto es lo que se conoce como el conocimiento mágico; donde las cosas no tienen una solución de continuidad; pues todo queda a cargo de la imaginación y de la ansiedad, que se tiene por ver cumplida una realidad. Se trata de un largo plazo inalcanzable. Si nos damos cuenta de que detrás de las palabras de la ministra Ochoa no se parte de cálculo alguno; estimaciones de producción, y avances en lo que tiene que ver con la productividad, a los fines de fijarse metas.

           
Pero, además, esa confesión de que las 500 plantas del Estado no están produciendo al 100% de su capacidad instalada resulta patética; pues no justifica su eficiencia como funcionaria de alto nivel público, si hay un productor de harina de maíz, que se llama Lorenzo Mendoza, que es el que produce en la práctica la mayor parte de la que se consume en el país, y cuyo producto en nada se le iguala a la que produce el Estado, desde el punto de vista de la calidad. ¿Por qué no hacerle caso? ¿Por qué no entregarle esas 500 plantas a este señor, como él mismo se los ha planteado, para ponerlas a producir al 100% de su capacidad, y así habría una oferta suficiente para el mercado nacional y si es posible el mercado internacional? Por lo demás, el mercado internacional, lo que sería el entorno regional está suplido con esta harina, que se va por las fronteras, a propósito del descarado contrabando de extracción que se produce día a día; consecuencia de una política de controles de precios y de cambio, que abarata los costos de nuestros productos en el extranjero, a medida que se devalúa la moneda; mientras que aquí precisamente por ese bajo precio, al que los tiene estipulado el gobierno, hace que no se consigan, sino en el mercado informal al 700% de su valor oficial.

Pomposo nombre, por lo demás, el del despacho que esta señora ocupa, cuya utilidad resulta un misterio; pues, empezando, un Estado comunal, no está contemplado en nuestra Constitución. Eso fue un invento de Chávez, influido por el castrocomunismo, y el que a su vez habría transformado toda la estructura estatal de Cuba, a raíz de colonización que ejerció la antigua Unión Soviética sobre la isla, cuyo Estado, se había conformado sobre la base de comunas o soviets.

           
Precisamente, este 19 de abril rememora el primer intento de constitución de un Estado independiente, que se lleva a cabo en el país, y de lo que se trató fue de un cabildazo en aquella oportunidad de 1810, cuyo episodio todos conocemos; razón por la cual se les dice al resto de las provincias de Venezuela en nuestro himno, que hay que seguir el ejemplo que Caracas dio, y que fue, entre otras cosas, donde Hugo Chávez no le fue fiel a la tradición republicana.

           
Pero todos estos funcionarios, que recién han entrado al tren ejecutivo, parecen sacados de la misma horma: la ministra de Agricultura Urbana que no duró dos meses en el cargo; luego de haber dicho aquella cosa tan absurda, de que se sembrara caraotas en botellas de plástico en las casas, para tener acceso a una seguridad alimentaria; pasando por aquel ministro Luis Salas, que negó que hubiera inflación, y que al final terminan dando pena ajena, pues constituye una humillación para cualquier persona el hecho de haber sido despedido de un alto cargo porque no se ha sido competente, y es por eso que la opinión pública termina diciendo, que la culpa de esa vergonzosa situación la tiene quien coloca a esta gente allí, y sólo por el hecho de contar con habilidades oratorias, que fue la escuela política que fomentó Hugo Chávez, a quien los suyos le veneraban ese don, es decir, el don de la palabra.

           
En efecto, esto ha sido una revolución de habladurías, más que de contenido social; porque, por lo demás, en lo que respecta a los resultados ha terminado siendo una estafa, sobre todo, para aquéllos que se dejaron comprar su voluntad, en tanto que este proceso populista no pasó de darles el pescado, sin enseñarlos a pescar, y que es lo que explica el hecho de que se hayan dilapido más de un billón de dólares en el derroche más grande, que se ha conocido en la historia, mientras el 80% de nuestra población se encuentra si no en pobreza crítica, en pobreza extrema. Todo fue una farsa, incluso, desde el momento mismo en que Chávez desmanteló los programas sociales, que había dejado el gobierno de Rafael Caldera, y que, entre otras cosas, perseguía a la deserción escolar, y que fue donde estallaron los primeros casos de corrupción de esta llamada “robolución”; luego vino la farsa de las misiones, cada una fuente caldo de cultivo para los casos de corrupción más descarados, sin ninguna preocupación por el deterioro del país a todos los niveles; de modo que hoy nos encontramos postrados en la más absoluta precariedad de nuestras vidas, bajo el secuestro de una burocracia que abusa de un estado constitucional, que se ajusta a la medida de todas sus arbitrariedades, y la que va corriendo la arruga en materia de gobierno, anunciando planes sin lógica alguna, como este de la ministra Ochoa, para ganar tiempo.

 

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UNA ECONOMÍA DE GUERRA

Enrique Meléndez Oropeza

05-04-2016
        
La verdad es que, aun cuando el argumento de la guerra económica como causa de esta precariedad de vida, a que hemos llegado los venezolanos, constituye una falacia, vivimos en una economía de guerra: primero, no se consigue nada; pero, en segundo lugar, cuando se consigue el efectivo, que uno carga, no alcanza para adquirirlo. He allí la sensación de rabia contenida, que se siente en el colectivo, pero que se habla en el mismo medio, y donde se llega a la conclusión de que esa guerra económica, quien la promueve es el propio gobierno.

           
No estamos lejos de constituir aquel país que en 1816, producto de la guerra de independencia, estaba arrasado; momento en el que, por lo demás, no cabe un cuartel patriota en el territorio nacional, y todo los jefes del ejército, a la cabeza de Bolívar, conspiran desde las islas del Caribe, sobre todo, siendo el protagonista de este desastre de hoy un enemigo endógeno, muy codicioso y voraz de los dineros públicos.

           
Los que le han seguido la pista a los capitales ilícitos, que se ha birlado ese enemigo endógeno, hablan de unos 350 mil millones de dólares, que esta gente ha logrado blanquear a través de bienes de propiedad, como aras, que sería el caso de Alejandro Andrade y de otros, como él que tuvieron acceso a esas fuentes, donde se manejaba el dinero de todos los venezolanos; a través de palacetes, avionetas, y quienes parten de la filosofía de que, si el mundo no se preocupa por ellos, ellos no se van a preocupar tampoco por el mundo.

           
Es por eso, quizás, que bien cabe admitir que ese desfalco a la nación no será fácil restituirlo; que es lo que hace inverosímil la aprobación de una Ley de Repatriación de Capitales Ilícitos. Yo recuerdo que siendo reportero de la revista Bohemia en el año 1988, en plena campaña de Carlos Andrés Pérez, yo le pregunté que qué pensaba hacer, para lograr la repatriación de los capitales que estaban en el exterior; fugados en vísperas del famoso Viernes Negro de febrero de 1983, y me respondió que había que pensar primero en aquel dicho que reza que el capital está, donde está el interés. Esto lo digo, porque no está demás, y ahora que parece que se inicia un diálogo gobierno-oposición, votado en la Asamblea Nacional por unanimidad, tomar en cuenta esa sugerencia, que hace Jenifer McCoy, y que produjo una cierta reacción negativa en la opinión pública, de que se pudiera llegar a un acuerdo de una amnistía de la corrupción; así como habría una amnistía de los presos políticos, y que es lo que se ha escuchado decir entre algunos economistas; para quienes un régimen de gobierno que restituya las garantías jurídicas y económicas en el país, pudiera incitar a que una parte de esos capitales regresen al país, sobre todo, los que se tienen invertidos en cuentas bancarias en bancos suizos; pesando sobre ellos la amenaza de que corran la suerte de ser descubiertos, consecuencia de un soplón, que cayó en las redes de la policía, que persigue el blanqueo de dinero, tal como acaba de ocurrir con los exfuncionarios de Pdvsa, cuyas confesiones llevaron a la ubicación de una serie de capitales desviados, pertenecientes a nuestra industria petrolera en bancos europeos, sobre todo, suizos y en los llamados paraísos fiscales, léase Islas Caimán, Andorra y que es el consuelo de muchos, que piensan que esos capitales se pueden invertir en la producción, para impulsar el desarrollo económico del país.

           
El gobierno habla ahora de una guerra económica no convencional; como para ponerle un predicado, a la manera, como lo hace ver Kant, de aquéllos que tratan de demostrar la existencia de Dios por la vía de los calificativos: Dios es perfecto, Dios es necesario; que, a su juicio, no conducen a ninguna demostración, y esto lo hace el gobierno, habida cuenta de que el argumento simple de la guerra económica ya no tiene ninguna credibilidad; dada una realidad que no se puede ocultar y que está en los números, que ha ofrecido el propio BCV, que, según una opinión muy generalizada, se muestran muy maquillados, pues hay coincidencia a nivel internacional y a nivel interno de analistas económicos-financieros , en cuanto a estimación se refiere, de que la inflación cerró en el 2015 en 270% y que se tuvo una caída entre 7 y 10 por ciento del PIB.

           
Yo lo he venido sosteniendo: hablar de una guerra económica resulta una contradicción; porque toda guerra apunta hacia un caos y toda economía apunta hacia un cosmos. Puede haber saboteo comercial, por ejemplo, cuando se propaga la especie de que no se compre determinado producto, porque el mismo proviene de mano esclava, como ha ocurrido en algunos países de Europa, como Francia e Inglaterra. Pero resulta inconcebible que un empresario; que lo que está es pensando en la expansión de su empresa; de pronto, se coloque a contrapelo de la visión y de la misión de la misma, y entonces le da por recortar la producción, a los fines de desestabilizar un gobierno.

           
Dice Cabello: a pesar de la guerra económica, hemos rebasado la meta de recaudación de impuestos; lo que no representa nada, si se toma en cuenta que esos ingresos son en bolívares, y el bolívar no vale absolutamente nada hoy en día; como diría un economista, eso en términos nominales, pero en términos reales, quizás sea el año con menor recaudación impositiva, que hemos tenido, cuando el bolívar sí constituía una garantía de riqueza. Un récord que tampoco reconoce, que es granjeado con esa otra guerra, que se le tiene al empresariado, a propósito de la existencia de un sistema tributario, que le quita más del 30% de su ganancia anual; un Estado donde existen más de setenta impuestos entre nacionales, regionales y locales, y que constituyen la verdadera guerra, porque no son orientados para fines fiscales, sino para el bolsillo del burócrata, si tomamos en cuenta el panorama de esta Venezuela ruinosa.


 

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LAS MASAS SE ENFRIARON

Enrique Meléndez Oropeza

15-03-2016

Es difícil calentar la calle en las condiciones, en las que se encuentra la ciudadanía con esa actitud de apatía e indiferencia, que manifiesta, junto a mucho temor. Ya se han tenido experiencias frustrantes, por esta vía; incluso, se dijo en esos candentes años de 2002-03, cuando una convocatoria a la calle superaba a la otra en volumen de gente, que si las manifestaciones no llegaban a Miraflores, no había razón de salir a la calle.

           
Yo recuerdo que, luego de los aciagos sucesos de esos primeros años de la dictadura chavista, sus voceros celebraban el hecho de que las manifestaciones a partir de ese momento se transformaban en un cartucho mojado.

           
De entonces a esta parte ha corrido mucha agua debajo del puente; mucho se ha hablado sobre esto y sobre aquello; el hecho, además, es que esta gente se preparó para no permitir que las manifestaciones llegaran a Miraflores, cuyo entorno hoy en día está rodeado por barricadas, constituidas por módulos de alambre púa, y brigadas de soldados pululan a su alrededor. La prueba está en que en el 2014, cuando se incendió el país, con el cuento de la famosa “Salida” el final que tuvo fue la lamentable prisión de Leopoldo López. ¿Asesoría del G-2 cubano? Es decir, Leopoldo está preso, para que el resto del país escarmiente. ¿No dijo Chávez que hasta el 11 de abril de 2002, él dejaba de ser ingenuo? En efecto, el intento de golpe de Estado de Carmona rompió el hilo constitucional, y ese dejar de ser ingenuo de Chávez no significaba sino que eso le daba oportunidad de atornillarse más en el poder, y decir, a la manera de José Tadeo Monagas, “la Bicha (como él llamaba a la Constitución, y así era de grosero y ordinario) da para todo”.

           
Tuvo la suerte a continuación de que le llovió una fortuna de petrodólares, y gracias a lo cual iba a crear la sensación de un bienestar artificial; repartiendo, por lo demás, todo lo que no era de él, sin ningún respeto por los derechos de propiedad; partiendo de un concepto muy equivocado de lo que ha sido nuestra tradición republicana; apelando a prejuicios ancestrales; como, por ejemplo, cuando evocaba la figura de Ezequiel Zamora; sacado de los mitos de nuestro historiografía resentida, a propósito de sus ideas agraristas, y de las que se valió aquél para destruir fincas y haciendas de los entonces considerados godos; sujetos que, en lugar de tener una cosmovisión del mundo, no tienen sino una visión caótica, y entonces fomentan entre la ciudadanía la otredad, el extrañamiento de los unos por los otros, y para lo cual se valen de las diferencias raciales, de casta y, por supuesto, culturales; sobre todo, del igualitarismo hacia abajo, y que se fomentó, en especial, con el militarismo; porque a este tipo de agitadores sociales los mueve fundamentalmente el barbarismo, que se basa en una culpable incapacidad, como diría Kant: incapaz de valerse por sí mismo, para satisfacer sus necesidades más básicas, entonces sus limitaciones lo llevan a abrigar un profundo sentimiento de envidia, unido a la de mezquindad, y es cuando le da por desear y apropiarse de todo lo que lo rodea, con una voracidad insaciable, siempre a nombre del partido de los pobres; que constituye la premisa mayor de todo demagogo, y, por supuesto, todo esto no ocurre sino en un Estado, cuyo modelo económico se basa en una renta.

           
Uno diría que el poderoso movimiento de calle, que se formó en ese año 2002; sobre todo, cuando se llevó a cabo el famoso paro empresarial, promovido por Pedro Carmona Estanga, entonces presidente de Fedecámaras, que dio lugar a continuación a una serie de manifestaciones de carácter masivo, entre ellas, la del 11 de abril que da al traste con el régimen de Chávez, fue posible porque había una clase media arrepentida de haberlo llevado a éste al poder, y ahora a todo trance lo quería sacar, y lo que lo logró, si nos atenemos a las circunstancias; sólo que se trataba de un poderoso movimiento de calle que carecería de estrategia; de modo que al final privaron más las ambiciones desmedidas que el sentido común. Aquí en esta parte se mencionan empresarios, que le calentaron la oreja a Carmona Estanga, además de los famosos militares de la Plaza Altamira; uno de los bochinches más bochornosos que se vio en aquella época.

           
Al final la clase media se adecuó a las circunstancias; una gran parte se fue al extranjero; otra terminó haciendo negocios con el gobierno, y el resto subsiste hoy en día, haciéndose más pobre cada día, y sin saber si tratar de fomentar de nuevo ese calentamiento de calle que tuvimos en esos años, que dé al traste con la dictadura de Maduro; ahora con una estrategia mucho más definida, a propósito de la existencia de una Mesa de la Unidad Democrática; donde hay una serie de diferencias, y no deja de existir también la atmósfera de las ambiciones, sólo que hasta ahora se ha visto que ha privado el todo dentro de la MUD y nada fuera de la MUD, y que, en cierto sentido, constituye la primera muestra de que, al menos, se cubre una parte de la racionalidad política; como se viene demostrando con cada actuación que ha tenido su representatividad parlamentaria en la AN, a la cabeza de Henry Ramos Allup; porque la irracionalidad del otro lado del oficialismo no tiene límites, y que es lo que da lugar al concepto de idiota.

           
En conclusión, las masas se enfriaron. El “Chávez vete ya” se volvió cansancio; cuando se fue descubriendo su total inutilidad. La gente se volvió apática e indiferente, a medida que todo se caía: “No –reaparecía el tercio-, no estaba muerto, sino que estaba de parranda”. Eso, como a los perros de Pavlov, la fue volviendo neurótica, que entonces la gente se encerró sin creer ni en uno ni en otro, a la manera de los avestruces, a la espera que otros le resuelvan esta precaria situación, por la que atraviesa el país; habiéndose pronunciado en forma rotunda el pasado 6 de diciembre.
 

 

 

 

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MORAL DE SABANETA DE BARINAS

Enrique Meléndez Oropeza

07-03-2016

La verdad es que resulta patética la carta que leyó María Gabriela Chávez, dirigida a ella por su padre un 4 de febrero de 1992, en un escenario, donde se honró la memoria de Hugo Chávez, a los cuatro años de su fallecimiento, y digo patética, porque en una parte de dicha carta el difunto dice que emprendió aquella aventura golpista; para impulsar al país en un proceso de lucha contra la corrupción, y que lo traiga a colación, precisamente, ella: una persona que ha sido señalada por los medios de comunicación y por las redes sociales de poseer una inmensa fortuna, y se le han achacado casos concretos de irregularidades administrativas.

           
Una severidad moral que no le pertenece; puesto que, si es verdad todo lo que se dice de ella, entonces no es el mejor ejemplo a seguir; el mejor imperativo categórico, como diría, Kant; dejando una profunda pena, para con la memoria de su padre; pues si un día aquél se lanzó en esa cruzada contra ese flagelo que se había enquistado en nuestro sistema político; originándose con ello la corriente de la antipolítica; que fue lo que le permitió llegar a la presidencia de la República; pues de otro modo, y perdóneseme la digresión, no hubiera pasado de ser aquel ex militar folklórico; que se vestía de liquilique, y que servía para amenizar un programa de radio, cuanto más como hombre público; que fue lo que vino haciendo con los famosos Aló, Presidente; pues se trataba de un hombre que no tenía ninguna capacidad organizativa; es decir, no era un político de mente orgánica; ayudado sí por un inmenso poder de seducción; que igual le hubiera servido si se hubiera dedicado a la predicación de la palabra de Dios, y, en ese sentido, tuvo que valerse de maquinarias como el MAS, Liga Socialista, PCV sobre cuyos hombros dio los primeros pasos hasta llegar al gobierno, cuando los  desechó; como desechó uno y otro partido que fue fundando: MBR-200, MVR, PSUV; organizaciones, que no se sabe si son partidos, habida cuenta del personalismo, sobre el que están montadas sus estructuras internas; aparte de valerse de algunas figuras de izquierda, muy curtidas en la política, como Luis Miquilena, a quien también desechó en las primeras de cambio, y de José Vicente Rangel, quien todavía campea en ese terreno, y aparte de su condición de militar golpista, que para eso pesaba mucho en el país; dada esa atmósfera anticorrupción que prevalecía en la indignada opinión pública de ese entonces; que, para retomar el hilo de la cuestión, si un día se lanzó con esa cruzada en contra de este flagelo el resultado que tuvo fue tan fracasado que ni siquiera con los suyos se cumplió su meta; mientras Venezuela es considerado hoy en día uno de los países más corruptos del mundo; incluso, con revelaciones muy importantes, como la de Jorge Giordani, quien señaló que unas dos mil empresas de maletín se había birlado 25 mil millones de dólares, junto a los escándalos por las acusaciones de narcotráfico.

           
Aún así, con una situación de déficit crónico, porque a Venezuela se le cayeron lo ingresos petroleros; un país con cuadros de hambruna; donde la gente se muere por falta de medicinas, este gobierno sigue permitiendo que esta política siga siendo caldo de cultivo de la corrupción, pues ese dólar a 10 bolívares sigue siendo negocio para las mafias cambiarias; al igual que la gasolina a seis bolívares sigue siendo negocio para las mafias del contrabando; pero entre tanto, esas son unas medidas que no buscan sino meterle la mano en el bolsillo de los venezolanos; argumentando que hay que enfrentar la guerra económica, que ahora es cuando se ha acendrado más.

           
Lo mismo: si Chávez no estaba en capacidad de organizar un partido político, donde reinara un equilibrio entre los diferentes liderazgos; sino a la manera de los trapecistas imponerse por arriba, y erigirse en el rey de la anti-corrupción; menos estaba en condiciones de gobernar un país, y, luego, no admitía que otros sí la tuvieran; que era cuando decía que él era el único que estaba preparado para gobernar a Venezuela. Claro, esto lo decía en un momento en que el barril de petróleo se montaba en los 118 dólares, y como dicen los economistas, la inflación no se sentía, porque a medida que subía, se producía esa escalada en los precios del petróleo; no obstante, ese 2012, que fue el año de su segunda reelección, a pesar de que le entraron al país unos 97 mil millones de dólares, ya la economía comenzaba a contraerse en una forma irreversible, a lo que es hoy en día, cuando ha marcado un decrecimiento de -10%, es decir, la prueba más palpable de su enorme fracaso como estadista.

           
Repárese en la circunstancia de que ya algunos ingenieros, especialistas en el tema de la hidrología, lo vienen advirtiendo: de llegar El Guri al nivel del piso en el mes de abril salen 6 mil megavatios del Sistema Eléctrico Nacional; lo cual sería la debacle total; ya que esa energía alimentaría a tres ciudades como Caracas; lo cual implicaría que también dejaría de funcionar el sistema de suministro de agua desde Camatagua, para Caracas, que funciona por bombeo de diversas subestaciones; de modo que el apagón traería consigo también una crisis de sed en la población, y esto porque se no se tomaron las previsiones a tiempo, a propósito de la llegada del fenómeno de El Niño o se descuidaron porque los recursos, para la construcción de nuevos embalses, así como para el mantenimiento de las plantas termoeléctricas se otorgaron, sólo que se fueron por los caminos verdes de la corrupción. Aquí lo que campea, precisamente, es la corrupción con todos sus fueros, y esto porque las limitaciones de Hugo Chávez, como operador político, lo obligaban entonces a rodearse de gente que estaba por debajo de su nivel, y como eran tan improvisados, como él, entonces olvidaban su moral revolucionaria, si tomamos en cuenta que esa fue la gente que él escogió, para dedicarse al choreo.

 

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YO SOY EL ESTADO

Enrique Meléndez Oropeza

29-02-2016

Consideraba Madame de Staël, escritora francesa, y a quien ligan con Francisco de Miranda, que lo peor que le puede pasar a un país, es cuando su rey dice: “El Estado soy yo”; en lugar de decir: “Yo soy el Estado”; porque estamos ante una clara conciencia centralista, y no sólo lo decía por Luis XIV; que acaba con la aristocracia de Francia o, mejor dicho, se la trae a vivir con él en el Palacio de Versalles, y la convierte en cortesana; aparte de que hace de París el núcleo central de dicho país: la ciudad de las luces, como diría Voltaire: “El Siglo de Luis XIV”, escribirá una obra; lo decía por Napoleón, quien hará en su tiempo de Francia el centro del mundo; a propósito del imperio, que llega a concentrar, y restituye la antigua monarquía, a la que pertenecerán en calidad de cortesanos, por cosas del destino, algunos de los antiguos jacobinos; que le habían cortado la cabeza a esa corte, que vivía en Versalles, precisamente, por pertenecer a la clase aristocrática; un poco lo que pretendió hacer el Libertador en su época, es decir, coronarse monarca, y entonces fue cuando Francisco de Paula Santander le preguntó que quién sería su sucesor; lo que le granjeó la enemistad del susodicho; mientras que Páez aquí en Venezuela lo mal ponía con la gente, con el cuento de que habíamos guerreado 20 años, para quitarnos una monarquía de encima, y ahora el Libertador pretendía restituir una, y entonces en presencia de éste lo incitaba a que lo hiciese.

           
Una corte que tiene la misma sangre del monarca, y de allí lo de lo sangre azul, y donde todas las instituciones se ponen al servicio de esa figura: entre usted a un ministerio, y verá que no hay rincón donde no esté Chávez. Allí en los monitores frente a los ascensores aparece un Chávez prometiendo. Por supuesto, el Chávez de los últimos años. El Chávez hinchado, que es lo que les queda a esta gente, visto el liderazgo tan pusilánime de Nicolás Maduro, y quien como Juana “la loca”, que andaba por todas partes con la momia de su marido, Felipe “el hermoso”, carga a cuestas también con ese cadáver; que, por fin, a ciencia cierta no se sabe que se ha hecho. Si fue enterrado en Cuba. O si está en el Cuartel de La Montaña, como ellos lo llaman.

           
Por supuesto, esto es el síntoma más grave de esta patología política que hemos vivido en estos años, sobre todo, porque Chávez representa un modelo político, cuyo fracaso lo estamos pagando los venezolanos, y la prueba de ese fracaso radica en el hecho de que desde el año 2012, año en que le ingresan a Venezuela por factura petrolera 97 mil millones de dólares, el PIB de Venezuela experimenta una contracción; de modo que se trata de un liderazgo que ha tenido un efecto muy perverso en nuestra sociedad; partiendo del hecho de que, en lugar de evolucionar, hemos retrocedido a la Venezuela gomecista; cuando todo el mundo tenía en su casa un retrato de Juan Vicente Gómez.

           
Porque es verdad que nunca dejó de estar presente en nuestros procesos políticos el caudillo, que pretendió atornillarse en el poder; como sucedió con Marcos Pérez Jiménez, sólo que con Chávez, por su alto volumen de narcisismo, ese caudillismo se volvió una aberración. Por supuesto, Betancourt lo fue también, y en su furia contra el comunismo tuvo conductas desproporcionadas, como la decir que no iba a la Universidad Central de Venezuela; porque temía usar el arma que siempre llevaba consigo, y su gobierno fue de carácter centralista, promoviendo un Estado patrimonialista, es decir, el mismo Estado rentístico; sólo que fue un caudillo al estilo de López Contreras, es decir, siempre dispuesto a entregar el mando a su sucesor, salido de unas elecciones, como había sucedido con Isaías Medina Angarita, y en el caso suyo, primero, con Rómulo Gallegos, y, luego, con Raúl Leoni.

 

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ANUNCIÓ SIN ANUNCIAR

Enrique Meléndez Oropeza

23-02-2016

Maduro, como Chávez, alega que él habla en extenso porque necesita ser pedagogo; lo cual ajusta muy bien con lo que decía Jorge Olavarría, que grave no era que el mandatario se riera de su pueblo, como sí que el pueblo se riera de su mandatario; que es el estado máximo de descrédito. Más de cinco horas para anunciar dos medidas; que de inmediato la gente que sabe se las bateó; porque, en lugar de aliviar las preocupaciones de la opinión pública, frente a la hora menguada que está viviendo nuestro país, lo que van es a acrecentarla.

           
Incluso, ya poco antes de los anuncios cundía el pesimismo entre los economistas; tomando en cuenta que se había anticipado que se iba a producir una unificación de la moneda en torno a 50 bolívares; que no venía a significar nada, frente a un mercado paralelo que ya rebasó la barrera de los mil bolívares, en torno a lo que había que hacer como ajuste.

           
Lo cual viene a corroborar algo, que se está diciendo, y es que Maduro no tiene ninguna autoridad y liderazgo político para llevar a cabo tal tentativa, es decir, imponer un ajuste que vaya más con esa realidad económica, que implica esa disparidad tan grande entre el dólar oficial y el paralelo, y, en consecuencia, tenemos uno de los presidentes más pusilánimes que ha habido en Venezuela; comparable, quizás, con aquel Germán Suárez Flamerich, a quien coloca Marcos Pérez Jiménez al frente de la presidencia, una vez que asesinan a Carlos Delgado Chalbaud, y a quien éste se permitía hasta regañarlo en público.

           
Es posible que el aumento de la gasolina sea algo justo, teniendo presente las pérdidas, que se arrastraban consecuencia de venderla a menos de diez céntimos del bolívar viejo; que vino a ser una de las grandes distorsiones que generó el modelo del rentismo petrolero, y de allí que se hable de un petropulismo; algo que arranca desde el propio Libertador, influido por la Corona española que consideraba que todo lo que estaba en el subsuelo y la minería le pertenecía al Estado; viniendo a ser el Estado como una especie de divinidad, detrás del cual se oculta el Leviatán, que no era sino el mismo hombre, y, en ese sentido, la minería y, en nuestro caso, el petróleo, pasan a ser patrimonio de la camarilla gobernante de turno, y que es por donde comienza a violarse el derecho a la propiedad privada; aparte de que la camarilla gobernante se arroga también la autoridad de declarar de utilidad pública o estratégica todo lo que se le antoje, como sucedió en el caso de Chávez; que hasta montó un show mediático, para que se le viera en ese afán.

           
En Colombia el litro de gasolina se vende a 2 mil 74 pesos, y como hacen ver los economistas, si partimos de que el tipo de cambio entre el hermano país y el nuestro se ubica en tres pesos, y si multiplicamos esos tres pesos por seis bolívares, que cuesta la gasolina de 95 octanos, nos da dieciocho bolívares, que frente a 2 mil 74 no representan nada, si es que se quiere combatir el contrabando.

           
Hay quien no mira mal el hecho de que el gobierno pretenda distribuir el dinero extra, que ahora le entra por el aumento, entre la gente más necesitada, a través de una tarjeta de débito que se le otorgaría a este sector, sobre todo, porque se observa que el gobierno comienza a hacer bien una cosa, y es orientar los subsidios ahora directamente a la gente, y no al combustible, sólo que allí hay dos peligros; primero, que se vuelva un programa exclusivo del PSUV, como ha sucedido con la política de las misiones y de los concejos comunales, donde no se reconoce sino al que tenga carnet del partido; segundo, que a la larga los recursos se rezaguen entre las mafias corruptas; que no ha dejado de suceder tanto en las comunas, como en las misiones, y a última hora dejen sin fondos a la gente que disfruta del beneficio.

           
Es decir, retomando la interpretación que se le ha dado a estos anuncios de Maduro; con independencia de que él se niegue a ver la realidad, cuando apela al manido argumento de la guerra económica, aquí no se ha hecho valer sino los intereses de las mafias: las mafias cambiarias y las mafias del contrabando de gasolina y de nuestros productos de primera necesidad, y que son las que han desangrado durante todos estos años al país, y no obstante auto-declararse patriotas.

           
Además, toda esa truculencia de Maduro dejó un mal sabor; no sólo por su pacatería, a propósito del verdadero ajuste que debía asumir, sino también porque nadie quedó contento con ese aumento de sueldo, y, de paso, del cesta ticket, que es donde se viene a dar también una distorsión, pues este complemento salarial pasa a ser mayor que el salario mínimo, y esto porque la opinión pública está consciente de que todo aumento salarial, sin el acompañamiento de un conjunto de medidas de carácter fiscal, cambiario y monetario, impacta de inmediato sobre la inflación. De modo que lo que hace es tratar de apagar el fuego con gasolina. He allí la desgracia de este país: prefieren pignorar el oro en los bancos de Suiza, como lo revelan en estos días las informaciones, que circulan por las redes sociales, y no llegar a acuerdos políticos y económicos para salir de una situación, que cada día se hace más grave, y se pudiera decir por dos razones; primera, porque no se quiere perder el ñemeo de la corrupción, dicho en términos coloquiales, y entonces el empeño que se tiene es por raspar la olla; segundo, porque hay que bajarse de un tigre a la hora en la que menos se lo esperaba, y esta gente está demasiado cercada. Lo que menos le faltó fue prudencia a la hora de comenzar a gobernar; cuando, por lo contrario, este gente lo que hizo fue rebasarlo todo, minar la institucionalidad, a la manera bárbara, al punto de llegar a ser presidente un sujeto de quien se burla el pueblo.

 

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O renuncia o lo renuncian

Enrique Meléndez Oropeza

16-02-2016

 

Se pudiera decir que estamos viviendo los mismos días del gobierno de Rómulo Betancourt; cuando el Partido Comunista de Venezuela, en plena lucha armada, le solicita la renuncia al susodicho; a lo que se añadía el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, que también se había alzado en armas; un tanto buscando ambos imitar a la revolución de Fidel Castro en Cuba, y quien estaba detrás de todos estos movimientos focales; de modo que constituían dos fuerzas con peso, sobre todo, en el parlamento, tomando en cuenta que el MIR había sido un desprendimiento de AD, y había quedado con algunos parlamentarios; sólo que estamos en un país de conciencia conservadora por el momento, y nadie simpatizó con esa aventura guerrillera, y así que derrotados, se les sale lo soberbio, y comienzan a poner por todas partes: “Rómulo renuncia (RR)”. Fue cuando Betancourt dijo: “Ni renuncio ni me renuncian”.

           
Les había bajado el sueldo a los trabajadores de la administración pública; había devaluado la moneda, es decir, había motivos para exigirle la renuncia. Al final de su gobierno, entregaba un país con una economía saneada; aunque, en efecto, su tesis política se había basado en el rentismo petrolero. Obsérvese lo ventajistas que ya demostraban ser los comunistas; en lugar de hacer consenso o mantenerse en una oposición honrada, se lanzan por esta vía, para tratar de desestabilizar un régimen, que ha tenido otros embates que afrontar; aunque también se comprende que el sectarismo de Betancourt los dejó por fuera del Pacto de Punto Fijo. Claro, también se trataba de la época de la Guerra Fría, y sentarse con los comunistas venezolanos en la misma mesa, era quedar como neutralizados frente a un mundo que estaba dividido en dos grandes bloques de poder, y entonces o se estaba con uno, como lo hacía en forma febril Fidel Castro, o se estaba con el otro, y hacia donde más se inclinaba Rafael Caldera y Jóvito Villalba; aunque en el partido de éste, Unión Republicana Democrática había gente que simpatizaba con las ideas del comunismo, y que tenían una representación parlamentaria también en el antiguo Congreso Nacional, y que presionaban sobre el gobierno de Betancourt: RR. Había quien se atrevía a derivar de ese acróstico: Ratas Rojas.

           
Pero ese era el clima que se vivía en ese momento, y en el que, a diferencia de ahora, cuando ya no es un grupo minúsculo de la sociedad el que pide renuncias, sino que constituye un clamor nacional que Nicolás Maduro abandone la presidencia de la República; tomando en cuenta su incapacidad para gobernador, como lo ha demostrado, cuando se han acentuado los problemas, que Chávez le dejó como herencia, y, luego, porque él es una piedra de tranca para todo. He allí la conclusión a la que llega la opinión pública venezolana; habiéndose expresado el pueblo ya el pasado 6 de diciembre, y que es lo que parece que ellos no quieren entender, y entonces se creen todopoderosos todavía.

           
Por lo demás, no resultó una sorpresa el que Henry Ramos Allup dijera que hay una corriente interna en el chavismo que cocina la solicitud de la renuncia de Maduro; porque eso es algo que ya se ha ventilado en columnas de opinión, tanto en medios impresos, como en digitales; aparte de que a cada instante ruedan las bolas de que si hay un profundo malestar en las fuerzas armadas; tomando en cuenta que la situación ya no se aguanta; sobre todo, como dice la oposición, porque se encuentra en emergencia, tanto alimentaria, como sanitaria; que es lo que esta gente no quiere admitir, aun cuando a Maduro le hayan parecido las cifras macroeconómicas, que presentó el BCV el día antes de presentarse él a la Asamblea Nacional, muy preocupantes: una inflación disparada, sin que nada la haga detenerse; una caída brutal de la economía. Aparte de que las medidas que adopta, como el reaprobado Decreto de Emergencia Económica, en lugar a estar llamadas a reactivar el aparato productivo, le ofrece más armas al gobierno en su lucha encarnizada contra el sector privado, y la prueba más patética la constituyó este sábado, cuando del lado del gobierno corrió la bola de que las empresas Polar serían intervenidas, y de que Lorenzo Mendoza sería detenido; cosa que se desmintió en el programa escatológico del Canal 8; como lo suelen llamar mis colegas, y que dio a entender que de lo que se trataba era de una intriga, sobre todo, porque quien fue escogido, para lanzar la bola, fue Nelson Bocaranda, una persona que goza de la mayor credibilidad ante nuestra opinión pública o que, a última hora, hayan convencido a Maduro de que lo que hacía era una locura, habida cuenta de la forma como se prendieron las alarmas en la ciudadanía, y de allí vino el desmentido, pero donde se demuestra que la persecución contra la empresa privada no es juego.

           
De hecho, el autogolpe, como se le ha llamado, que acaba de infligir el TSJ, a propósito de la reprobación del Decreto de Emergencia Económica que la AN rechazó, implica un grave deterioro institucional, un gran desequilibrio estatal; pues un poder no puede convertirse en una especie de caballito de batalla de carácter político, para justificar la seudo-legalidad de un gobierno, que de pronto descubrió que está acorralado; nunca creyó que esta situación se iba a presentar de esta forma; luego de haber proclamado que el precio del barril de petróleo iba disparado a los 200 dólares, y, como dicen los economistas, no hay peor fantasía que la del rentismo petrolero; habida cuenta del carácter muy volátil, que le impone a la economía, que se rige por su modelo, como lo estamos viendo hoy en día, cuando a este gente se le ha caído el mundo de la fantasía, y resulta que la sociedad civil los tiene ahora acorralados, cuya presión tarde o temprano obligará a Maduro a renunciar o a que lo renuncien.




 

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LA OTRA REALIDAD

Enrique Meléndez Oropeza

09-02-2015

Definitivamente, la visión de mundo del chavista marcha al revés: me he conseguido con una pareja de amigos este fin de semana; enchufados ambos en el gobierno en buenas posiciones, y a pesar de que al principio del diálogo, estuvimos eludiendo el tema político, ahí caímos, y entonces me comenzaron a decir que cuando el gobierno de Carlos Andrés Pérez sólo comía bien el 20% de la población; lo que explicaba que en ese momento se registrara un 80% de pobreza en el país, mientras que hoy come el 100% de la población, y que eso era lo que explicaba el origen de las colas, el elevado consumo a que ha llegado la sociedad. ¡Un fenómeno no visto en ninguna parte del planeta!

           
Aparte de que me mostraban en la calle el semblante de la gente; un semblante que consideraban de felicidad, y esto gracias al excelente gobierno de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Por allá salió a relucir Keynes, y sus aciertos frente al neoliberalismo.

           
Que es lo que uno les escucha continuamente a este tipo de enchufado, que repiten frases sin tener una idea exacta de la conexión entre el orden y las cosas; sin tener una idea exacta de la génesis de determinada teoría, a propósito de la realidad que la produjo, y frente a lo cual uno queda sin argumentos, ya que lo que le están expresando es un dogma: “Ahí viene la derecha con sus fórmulas hambreadoras, provenientes del Fondo Monetario Internacional (FMI)”. ¿Tiene una idea esta gente de lo que es este organismo multilateral? Porque muestran, por esta vía, que desconocen que Venezuela tiene lo que se llama un gobernador, como se conoce allí la representación del país de origen, en el FMI, y que además cuenta con lo que se conoce como los derechos especiales de giro; que le producen unos ciertos intereses; pero que en el raspado de la olla, que hemos visto en los últimos tiempos, a consecuencia de la voracidad fiscal, que caracteriza a esta gente, se los han venido consumiendo poco a poco; incluyendo en esa voracidad fiscal el oro, que se está negociando hoy en día en los bancos de Alemania, por parte de este gobierno, y con el perdón de la digresión, y algo que consideraban mis interlocutores como válido, porque eso era para el financiamiento de la Misión Vivienda, es decir, el Estado visto como una renta, y al que hay que quebrar, todo en función del gasto social, principio elemental de todo populismo; algo de lo cual estaba muy alejado John Maynard Keynes, cuya teoría estaba enfocada a salvar al capitalismo, sobre todo, en el momento de la crisis de la década de 1930, cuando demuestra que, frente a tales acontecimientos, hay que actuar de acuerdo a unas ciertas medidas, que había que adoptar, en especial, una intervención del Estado, que lo haría para equilibrar ciertas cosas, y con lo cual se viene al suelo aquella profecía de Carlos Marx, quien decía que en una de esas crisis el modo de producción capitalista se iba a derrumbar, y era cuando se iba a producir el advenimiento de los proletarios al poder; lo que supone, además, el fin de lo que se conoce como el capitalismo cíclico, y la prueba está en que a esa gran crisis le siguieron otras, siendo testigos nosotros de la famosa crisis financiera de 1997, luego la crisis de los bonos hipotecarios o sub-prime de 2008, y la del “techo de la deuda” de EEUU y otros países de Europa de 2011, y hasta ahora el capitalismo sigue más vivo que nunca; mientras el proletariado tiende a desaparecer, gracias a la mecanización de las fábricas.

           
En la teoría de la comunicación existe el concepto de disonancia cognitiva: uno oye y selecciona sólo lo que le agrada; así sea un absurdo lo que está asintiendo. Es aquí donde uno observa por qué una gran parte de los venezolanos tienen ciertas distorsiones en esa cabeza, a propósito de lo que dicta el sentido común: un veneno que han inoculado durante 17 años de gobierno chavista-madurista basado en dogmas; muchas veces producto de resentimientos, así como limitaciones culturales, y era lo que Marx conocía como enajenación del individuo. En efecto, como sociedad nosotros hemos estado en una especie de esquizofrenia; habiendo sido gobernados por dos aventureros muy delirantes; aparte de que lo que ha escuchado la opinión pública, en abundancia, ha sido mentiras, como toda dictadura, y quien mejor definió esta situación fue Goebbels; quien afirmaba que una mentira dicha mil veces, se transformaba en verdad.

           
¿Corresponde a una persona que tiene sentido común, esa reacción, que se le ha visto a Maduro frente a las propuestas, que le ha hecho Lorenzo Mendoza, para superar la crisis? Obsérvese que Mendoza se presentó con toda la prudencia del caso. No habló de temas espinosos, como el relativo al desmantelamiento del control de cambio y de precios; revisión del precio de la gasolina; tampoco le sacó en cara cifras macroeconómicas, que el propio Maduro consideró alarmantes, como la de la inflación; que, de acuerdo a los cálculos de una firma como Econométrica, para el 2015 se ubicó en 259%; aparte de que se habla de una caída del PIB de un -12%. Tan sólo Mendoza se ciñó a un esquema de exposición, que desarrolló en 15 minutos, es decir, lo más esencial, sin detenerse a mirar para los lados, y una cosa que llamó la atención fue que se cortó la melena; quizás, para evitar de lo del calificativo del “pelucón”; que viene a ser una falta de respeto, y que demuestra un gran provincianismo. Pero por aquí se saca la falta de roce social de esta gente. Fueron incapaces de llamarlo a Miraflores, para una revisión de sus propuestas; cuando, por el contrario, le ponen en la mira de sus descargas, pero porque se trata del único rostro visible de la supuesta guerra económica que los tiene a ellos demasiado embarazados, y es por esto que yo digo que esta gente marcha en sentido contrario, porque no quieren ver la realidad, que sería la aceptación del fracaso de su modelo.


 

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ES LA RENUNCIA

Enrique Meléndez Oropeza

01-02-2016

Ha trascendido que la renuncia de Nicolás Maduro se estaría cocinando; lo cual sería muy beneficioso para el país; empezando porque Maduro no tiene una idea de nada, y lo demuestra no sólo con las barbaridades que dice, como esa de que vamos a convertir las ciudades en grandes conucos urbanos, seguido por la ministra de Agricultura Urbana y luego de un tercio, que trajeron de la FAO, quién sabe si tarifado, y que le pareció una maravilla esa idea.

           
Lo mismo, esa presentación que hizo del Decreto de Emergencia Económica ante la Asamblea Nacional, y el que una persona prudente se abstendría de hacerlo; porque sabía que no se lo iban a aprobar, y eso es una impertinencia. Incluso, ya el propio Ramos Allup y José Guerra habían adelantado que no se lo iban a aprobar; sobre todo, porque como lo han hecho ver algunos que han escrito sobre el tema, lo que pide allí Maduro, es algo que ya se lo había arrogado a través de las leyes Habilitantes; una de las cuales consistió en apoderarse del Banco Central de Venezuela.

           
Además, tenía que saber que no se le iba a aprobar un decreto que no había sido consultado con todos los sectores de la sociedad: gremios empresariales y sindicales, universidades, organizaciones no gubernamentales. Entonces, ¿para qué insiste? Uno diría aquí que se mete por estas calles ciegas, para ganar tiempo, mientras las mafias terminan de raspar la olla; la última resaca que queda, que sería el oro de las reservas internacionales, y que, según denuncias, está siendo sacado del país, para ser negociado en Suiza en el más absoluto secreto.

           
Un decreto donde no se habla de la realidad de nuestra economía, asomada tímidamente en las cifras que emanó el Banco Central de Venezuela, acerca del comportamiento inflacionario, cuyo índice pasaba de los tres dígitos; lo mismo que una caída muy abrupta de la economía, sólo hasta el mes de septiembre; porque el gobierno no ha tenido el valor de publicar todas las cifras de las variables macroeconómicas correspondientes al 2015; partiendo de que en forma extraoficial se señala que el BCV maneja una cifra, relativa a la inflación de 270% y una caída del PIB de -10%. Por algo publicaron sólo información relativa a los tres primeros trimestres de 2015, dejando a oscuras todo lo demás.

           
A continuación tampoco el decreto se refiere a medidas que hay que tomar en lo inmediato, como serían la revisión del control de cambio; del control de precios, en especial, el de la gasolina; además de los acuerdos petroleros, que se tienen con Petrocaribe y Cuba. Aparte de que parte de unas premisas equivocadas, por supuesto, para llegar a unas metas falsas, donde no deja de haber mucho veneno comunista. Ahora, ¿quién es el que sale perdiendo con todos estos vacilones de Maduro? El pueblo, cuyo bienestar social se ha deteriorado por completo.

           
Costó un esfuerzo, por lo demás, llevar a Maduro a la AN, para la presentación de la Memoria y Cuenta anual; inventando subterfugios, que llevaron a negociaciones políticas, y uno diría porque se sentía muy deslucido, para presentarse en un escenario nada fácil, y donde le podía ocurrir un hecho, como el que vimos con Henry Ramos Allup, y quien con razón le salió al paso; después de haber abusado por más de tres horas, como dice la ironía, contando “mentiras y cuentos”, y la prueba está en que, como rezan las crónicas de los periodistas, que se ocuparon de reseñar el ambiente fuera y dentro del recinto parlamentario, a medida que Maduro hablaba, entonces todo era un bullicio: gente deambulando de un lado a otro por la “esquina caliente”; en la distancia se oía un conjunto musical, es decir, que nadie le hacía caso a lo que decía; diferente a la situación que se vivió cuando éste comenzó a hablar, que ese mundo se fue apagando, y concentrándose frente a la pantalla de televisión gigante, que tienen en este sitio; se silenciaron los conjuntos musicales, para plegarse también al público, que atónito escuchaba al orador; le salió al paso, decía, y entonces aprovechó para ubicar a cada uno en su sitio, en especial, al Tribunal Supremo de Justicia, cuando les dijo que aquí los dos únicos poderes legitimados por la voluntad popular eran el legislativo y el ejecutivo.

           
Lo que dio lugar, por lo demás, a uno de los actos más bochornosos, que hayamos visto llevar a cabo un poder del Estado, el día de la apertura del Año Judicial en el Tribunal Supremo de Justicia; acto que comenzó siendo una provocación política; al oírse, no un “hua, Chávez no se va”, pero sí un “Chávez vive”; una circunstancia que le dio carácter político al acto, que lo desnaturalizó por completo; además de la presencia de un alto magistrado con una boina roja, y luego la osadía que tuvo la presidenta del TSJ, al responderle a Ramos Allup en la oportunidad; considerando, en ese sentido, que el cuerpo que presidía era lo máximo en el país, y lo que nos hace ver el choque de poderes que tenemos por delante; propiciada por esta enorme presunción. Bien lo decía Manuel Vicente Romero-García en el siglo XIX: este es el país de las nulidades engreídas, y de las posiciones consagradas. Previamente, el TSJ se había negado a recibir la comisión de diputados, que fue a participarle el inicio de las sesiones parlamentarias de la AN; lo cual implica que hay una exclusión de unos poderes por otro, y que sin duda marca una ruptura institucional; que esta gente, con este tipo de soberbia que mostraron en esta ocasión, resulta difícil que se preocupe por superar; pero en unas gravísimas circunstancias, que pasan por la situación de un estado de emergencia a nivel de salud y de alimentación en fase de ayuda humanitaria, y que esta gente no quiere ver; claro, porque admitirlo sería reconocer que su modelo político fracasó; un modelo que de hecho ya había fracasado en el mundo, y que el pueblo se lo rechazó, cuando le dio esa bofetada el 6D, como lo admite Héctor Rodríguez.



 

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IDOLOS ROTOS

Enrique Meléndez Oropeza

11-01-2016

La verdad es que la sacada de las gigantografías y retratos de Chávez y el Bolívar chavista; cuestión que ha sido muy controversial, e, incluso, por las redes llega un análisis de teoría política, que hace una lectura bastante interesante de lo que serían las intenciones de Henry Ramos Allup con esta jugada; pero decía que la sacada de estas imágenes no dejan de recordar esos episodios de nuestra historia, en lo que sería la tradición de los caudillos; donde se ve que el pueblo ya le ha dado la espalda, y esto se nota en que de inmediato Ramos Allup con esta acción se transformó en el ídolo, sobre todo, de la oposición más radical. Por lo demás, la noticia le dio la vuelta al mundo entero: no hubo un noticiero televisivo que no se ocupara del hecho; sobre todo, porque se trata de un acontecimiento muy pintoresco: el periódico The Wall Street Journal graficó el asunto con un titular que decía: “Para afuera lo viejo” (Chávez) “Para adentro lo nuevo” (Ramos Allup).

           
Una de las partes más certeras del 18 Brumario de Luis Bonaparte, que si bien Marx no fue un economista muy acertado, sí fue un gran filósofo político, y ahí en esa obra Marx hace ver que Luis Napoleón, el famoso sobrino de Napoleón, se había arropado con las vestiduras y el lenguaje de su tío, para entusiasmar al pueblo francés; que es un recurso que utilizan muchos aventureros de la política, sin una doctrina ideológica propia, y que es lo que vemos reproducirse en este caso: la imagen de Chávez entra a la AN disfrazado de Bolívar, y es por eso que uno pudiera decir que esa imagen que le fue hecha a partir del esqueleto; cuando se permitieron abrir su urna; mediante una proyección computarizada es Chávez. Lo dijo muy bien Ramos Allup:

           
-Lo único que me dejan es el retrato clásico del Libertador.

           
Es decir, el retrato de José Gil de Castro que autenticó Bolívar en Lima, cuando le fue hecho en 1825, y donde se le ve una nariz larga y afilada, y no chata como la que aparece en el Bolívar chavista; que autenticó, decía, como una de sus más exactas representaciones pictóricas, y de modo que a este retrato, el Libertador no lo hubiera firmado.

           
Esto de los ídolos rotos lo presenciamos cuando Guzmán Blanco dejó de ser el gran caudillo; que se mandaba a hacer estatuas, y entonces el pueblo se las derribó. En efecto, hasta entonces nosotros no habíamos visto fenómenos de este tipo desde la época de Juan Vicente Gómez; pero cuya idolatría no llegó a los niveles de truculencia, al punto de mandarse a hacer una imagen constituida por una simbiosis entre él y Bolívar; porque él quería estar reproducido por todas partes, a nombre de Bolívar; que fue también un recurso al que apeló todo caudillo de turno; es decir, vestirse con el ropaje y el lenguaje del Libertador; con la excepción de Páez, aunque Páez, pasados los nubarrones de la historia de La Cosiata, y de sus diferencias con el Libertador, inicia esa especie de culto a Bolívar, al traerse sus restos en el año de 1842; que era la voluntad del Libertador, ciertamente; pero que él supo interpretar, que se trataba de un anhelo del pueblo, y cosa que se comprueba en la crónica que hace Fermín Toro de este acontecimiento, y donde se observa que en aquella Caracas no hubo un alma que no llorara el día que apareció esa urna con sus restos, y que hoy se dice que Chávez profanó al abrirla, incluso, con fines de brujería.

           
Precisamente, una de las taras de nuestro inconsciente colectivo la manifestó Padrino López, cuando calificó también la imagen del Libertador como un símbolo patrio, además de ser nuestro héroe, y es lo que explica el flagelo del militarismo que no desparece de nuestra conciencia, si partimos del hecho de que ese héroe es un hombre de uniforme. ¿Qué hubiera pasado en nuestra sociedad, si en lugar de ser Bolívar el héroe, lo hubiera sido Bello, como sucede con éste en Chile?

           
Lo que sí es que aquí hemos llegado a extremos de ridiculez, sobre todo, en los actos de desagravio; que hizo esta gente el pasado sábado en honor a la figura simbiótica Bolívar-Chávez: un Chávez portando el retrato de Bolívar en sus espaldas, según se puede observar en una fotografía de un portal electrónico que refleja un mural, pintado sobre alguna pared de Caracas; que si no estuviera cargado de intenciones ideológicas, se hablaría de una pintura ingenua, y que lo más probable es que va a terminar de hartar a la población, en desmedro de la popularidad del “comandante eterno”, cuya demasiada exposición, como lo hacen ver en la red, puede llevar a la población a tenerlo muy presente a la hora de repartir responsabilidades, a propósito de la precaria situación que vive a causa de una hiperinflación muy galopante y una escasez crónica.

           
-Sólo me dejan el retrato clásico del Libertador-, dijo Ramos Allup, y que fue el que apareció flamante de nuevo en una gigantografía, que se colocó donde antes estaban las de Chávez; pero no como un símbolo patrio, como lo supone Padrino López, sino como nuestro héroe; porque es ahí donde está la confusión, y a partir de ahí comienza la adoración por Bolívar, y que se traduce al mismo tiempo en la adoración del caudillo de turno, quien se filtra hasta asumirse como sí mismo también, y reclamar su figura también presente en el palacio legislativo, como el segundo gran chicharrón de nuestra historia, para decirlo en términos coloquiales, sin percibir que antes que él ya antes lo habían intentado Guzmán Blanco, Cipriano Castro, Juan Vicente Gómez, y hasta el propio López Contreras, quien no dejará de utilizar el predicado bolivariano para todo (Cívicas Bolivarianas, se llamaba su partido político), y que es lo que lleva a calificar el fenómeno a nuestros historiadores como “el culto a Bolívar”; que es el fondo el culto al caudillo de turno, como lo hace ver Laureano Vallenilla Lanz, a propósito del concepto del gendarme necesario.


 

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UN ACUERDO MÍNIMO DE
GOBERNABILIDAD
Enrique Meléndez Oropeza

04-01-2016

Lo más sorprendente de este 6D es que después que esta gente, en forma insistente, aseguraba que iba a reconocer los resultados de dicho proceso, ahora ha buscado los mil subterfugios para salirle adelante a la jugada; una especie de reloj no marques las horas, y no verse en la triste situación en la que va a quedar Diosdado; convertido en un simple diputado, y con la amenaza de serle allanada la inmunidad parlamentaria.

           
Ahora se comprueba que detrás de esa insistencia, que iba hasta el emplazamiento a la oposición de que hiciera lo mismo, no había sino un gran terror, ante lo que les decían las encuestas; aunado al descontento que se palpaba en la calle, y que era objeto de burla de parte de la ex candidata a diputada Jacquelín Farías; a propósito de aquel cinismo con el que trató el tema de las colas.

           
Lo opinaban los encuestadores, a medida que el barómetro se inclinaba más hacia la oposición: el mejor jefe de campaña de la MUD es Nicolás Maduro y el resto de los voceros; que pensaban que con hacerle carantoñas al pueblo bastaba.

           
Fue una rebatiña lo de los carros chinos, y como tal rebatiña lo tomó el pueblo; que es lo que se ha venido a considerar como una rebelión popular a través del voto; pues aquí esta gente cada quien agarró su vehículo; destacando, primero que nada, su vocación de rojo rojito, y al final resultaron ingratos a la hora del voto: pura hipocresía no más; que es lo que más crispa a Maduro; sobre todo, saber que a muchos de esos carros  los beneficiarios les quitaron las calcomanías y los rótulos, y los colocaron en el mercado negro, (qué no hace el criollo en un medio tan picaresco), y entonces le ha pedido a cada quien que le devuelva su carro. Incluso, hasta caricaturas han hecho alusivas al tema.

           
Bien lo dijo uno de ellos: con regalar nada se gana. Aquí es donde salta soberbio Maduro y viene y dice: “La oposición compró los votos del chavismo”. Por lo demás, ese fue el argumento que utilizó la dictadura de Marcos Pérez Jiménez para no reconocerle el triunfo a URD en las elecciones para la Constituyente de 1953, es decir, que había habido una compra de los votos adecos; cuya dirigencia había mandado a abstenerse; que no dudaba, a ese respecto, de que se iba a producir un fraude, y de que no valía la pena participar; no obstante, la militancia de AD había salido a votar. Por lo tanto, consideraba el régimen; que los 60 diputados, que le correspondían a URD, en verdad, le correspondían al FEI, que era el partido de Pérez Jiménez; dejándole a URD sólo 29; que eran los diputados que el FEI había sacado, y respetándole a Copei los 14 que, por su parte también había sacado, sólo que su dirigencia no admite tal inversión de los números; de modo que decide no participar de esa Constituyente fraudulenta; mientras que la dirigencia de URD sí la admite, y así que deciden acudir al llamado a su convocatoria; cuestión que obliga al régimen a actuar del modo más grosero; pues sólo aquellos 29 diputados urredistas si los dejaban iban a transformar aquella Constituyente en un infierno para el régimen; en el sentido de que les tienden una emboscada, con el cuento de una reunión que quieren coordinar con ellos; los arrestan, los conducen hasta Maiquetía, y allí los mandan en un avión fletado para Panamá.

           
¿Acaso no hemos estado frente a escenarios parecidos a lo largo de estos diecisiete años de gobierno chavista, y que estuvo a punto de consumarse de nuevo el pasado 6 de diciembre, y que no fue sino gracias a la intervención de las fuerzas armadas lo que lo impidió? Porque el hecho mismo de las impugnaciones que trataron de hacer; que de 21 bajaron a 8 y, luego, a 4 deja ver sus costuras: ¿por qué dudar del sistema electoral más perfecto del mundo, como se vanagloriaba Jorge Rodríguez?

           
Esta Asamblea se inicia con Mercurio retrógrado; que, de acuerdo a los astrólogos, hace que las cosas salgan invertidas, y que después haya que enderezarlas, y lo que está planteado, en ese sentido, es un escenario de combate; sobre todo, porque esta gente estaría dispuesta a echar el resto; lo que significa incendiar al país, y que es lo que explica el clamor, que se oye en todos los sectores de Venezuela, dirigido a las fuerzas armadas, para que hagan respetar esa voluntad que se expresó el pasado 6D, en su condición de un árbitro que está llamado a garantizar el orden.

           
Por lo demás, esta es una prueba de que esta gente no quiere llegar a un acuerdo mínimo de gobernabilidad; como lo hace ver un artículo de Felipe González; pues, en lugar de propender a llegar a una cohabitación política, lo que busca es tratar de refugiarse en golpes de tipo jurídico; que más que jurídicos, en efecto, son golpes políticos o dicho en términos coloquiales, darle una patada a la mesa, valiéndose de leguleyerías; dejando un lastre, al mismo tiempo, y es que habría un territorio que quedaría sin representación parlamentaria, a partir de la suspensión de la proclamación de sus 4 diputados; lo cual es una aberración.

           
Estamos en una Venezuela que ha llegado a niveles de pobreza relativa y extrema, según un estudio llevado a cabo por varias universidades, y dado a conocer recientemente, de 75% para el 2015; aparte de que la mano de obra altamente calificada ha desaparecido, es decir, hay una tendencia a la igualación hacia abajo, desde el punto de vista de los ingresos familiares, y donde ha jugado importancia también el factor de la política salarial de este gobierno, basada en el aumento compulsivo de los sueldos, y que tenía mucho que ver con aquello que decía Jorge Giordani de que había que mantener a la población en cierto estado de pobreza, y a lo que le agregó el entonces ministro de Educación, Héctor Rodríguez, porque si se enriquece se vuelve escuálida. Necesitamos un acuerdo mínimo de gobernabilidad.

 

 



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RAMOS ALLUP ANTE EL NUEVO ESCENARIO

Enrique Meléndez Oropeza

28-12-2015

A eso que se ha interpretado que el pueblo venezolano se sintió víctima del chavismo, habría que añadirle que por primera vez se identificó con la oposición, es decir, no comió más casquillo con ese cuento de los ricos y de los pobres; que tanto atizaba el chavismo, y que le había dado resultado por prejuicios ancestrales, que estaban latentes en nuestro inconsciente colectivo; donde la riqueza se ve mal; una especie de votos de pobreza, y Chávez se afincó allí; porque el venezolano se ve pobre.

           
-Echó para el lado de los pobres, y por eso fue que se ganó el voto de nosotros- recuerdo yo que gritaba el chofer de un colectivo poco antes de las elecciones de 2012, y que se veía más bien de clase media.

           
Entonces, como dicen los economistas, Chávez desfalcaba al país; ese año le ingresaban más de 90 mil millones de dólares por factura petrolera; además de las deudas que contraía, y lo recaudado por impuesto; que era lo que le permitía repartir a manos llenas, sobre todo, casas; que sería el primer caso de populismo, donde se regalan hasta viviendas, y, sobre todo, para sostener su régimen; cuyos horrores, como dice el historiador mexicano Enrique Krauze, no los hemos visto del todo. En efecto, hoy en el chavismo cunde la descomposición, y es así como uno de sus voceros ha dicho que queda demostrado que con regalar no se gana nada.

           
Además, el pueblo se identificó con la oposición, porque descubrió que todo era mentira, y que de este lado estaba la verdad, y la prueba está en que el pueblo salió a votar; no se abstuvo, como lo suponía el chavismo, dada una realidad que se había vuelto inexpugnable para ellos; ilustrando muy bien la situación Aristóbulo Istúriz, cuando dijo que las colas los habían derrotado; puesto que no las habían sabido solucionar.

           
Porque, además, si aquí hubo ricos, a éstos los acabó Chávez; los corrió con sus expropiaciones, y de modo que todo el aparato productivo se quebró; que fue lo que no produjo la hecatombe; cuando se derrumbaron los precios del petróleo en 1996, en tiempos del gobierno de Rafael Caldera, pues el mismo estaba intacto para ese momento, y no se generó esta grave escasez y este altísimo costo de la vida que confrontamos hoy en día; una de las causas, por lo tanto, de las colas; aparte de la caída en un 60% de los ingresos por factura petrolera; de modo que aquel Chávez que se ufanaba que podía comprarlo todo, y lo favorecía la circunstancia de que el precio del petróleo crecía al ritmo de la inflación en Venezuela; pues era el instante en que se nadaba en la abundancia con un barril de petróleo a 120 dólares, que qué lástima que ahora no esté vivo, para que se diera cuenta de que él no era el factor que movía los precios hacia el alza, gracias a la nueva estrategia, supuestamente, que había adoptado al llegar a Miraflores, de reducción de la producción de Pdvsa.

           
Es por eso que dice que, mientras a Chávez le tocó comerse las maduras, ahora a Maduro le toca comerse las verdes; como decimos en criollo, quedó guindado. Sobre todo, porque hay algo que lo mantiene atado, y es su ceguera ideológica, su mimetismo con Chávez que, entonces lo lleva a actuar fuera del sentido común. Resulta difícil imaginarse, en ese sentido, a Maduro negociar un acuerdo mínimo de gobernabilidad; con la aprobación de un plan de ajuste económico, así como un plan de emergencia social y humanitario; pero la pregunta es válida, ¿tendrá el poder de seducción Henry Ramos Allup, como para que Maduro admita este acuerdo, y no se esté acordando del fantasma de Chávez; cuya memoria se transforma entonces en una aberración para él, y que es lo que lo lleva aún a pasarse más de la raya, como lo hace ver Krauze?

           
Porque si algo hay que reconocer en esta oportunidad es que en este nuevo escenario, que se pone de ahora en adelante, Henry Ramos Allup ha consolidado su liderazgo, y es el hombre de más alto perfil hoy en día en la política venezolana; con independencia de que Primero Justicia haya superado en números a AD; habiendo sido un operador político arrogante, sectario, hegemónico; le han dicho de todo sus enemigos políticos. Sin duda alguna que se trata de un hombre muy controversial; muy mordaz y sarcástico para referirse a ciertos personajes o situaciones, valiéndose de juegos metafóricos muy a lo Rómulo Betancourt, pero muy preciso en sus definiciones, acerca de los conceptos propios de la legislación; es decir un hombre con una oratoria muy brillante; gracias a una gran cultura política, al igual que su maestro Betancourt, a quien le debemos “Venezuela: Política y Petróleo”: la vez que lo entrevistamos para Noticiero Digital nos mostró un denso volumen salido de su pluma, que estaba por publicar, sobre el tema de los populismos. Asimismo, nos habló de una obra suya sobre el neoliberalismo, que lleva varias ediciones.

           
Todo esto lo digo, además, porque en estos días se ha recordado mucho su actuación en la oportunidad de la Mesa de Diálogo en Miraflores; que hasta el pueblo lo recuerda: el otro día hablaba con un amigo en la Plaza Candelaria, y uno de los barrenderos, con una casaca roja, al oírnos hablar del tema del momento, que es el relativo a quien va a ocupar la presidencia de la AN, recordó, precisamente, que quien se impuso allí fue Ramos Allup; cuando le dijo al entonces todopoderoso Diosdado Cabello, que a él no le iba a callar la boca, y se tomó todo su tiempo para hablar. Claudio Nazoa graficó muy bien esta situación con un artículo muy gracioso que publicó bajo el título de “Ramos Allup, te amo”. Es decir, el presidente de AD hoy en día se transforma en la máxima conciencia del país; algo que lo hace ver, incluso, la asociación de presos de La Tumba del Sebín; cuando solicitan que ocupe esa presidencia, y numerosos grupos que se han pronunciado al respecto.



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EL VOTO APUESTA

Enrique Meléndez Oropeza

22-12-2015

¿Qué tal si la oposición hubiera firmado el acuerdo de reconocimiento de los resultados electorales, que inventó el oficialismo? Obsérvense lo ridículo que hubieran quedado, a propósito de la reacción que han tenido con este revés electoral; demostrando que son muy malos perdedores: todos los días inventan una locura; que si el voto nulo; que si el parlamento comunal; que si van a impugnar ante la Sala Constitucional del TSJ cualquier ley, sobre todo, la de amnistía; lo que comprueba, además, como se lo hizo ver la oposición, y por eso no atendió a ese llamado, que ese acuerdo no era más que boxeo de sombra.

           
Yo recuerdo la vez que Ernesto Villegas entrevistaba a Leopoldo López, y a ese colega se le pegó el disco con la preguntadera de que si la oposición estaba dispuesta a reconocer los resultados, a propósito de uno de esos procesos comiciales pasados, y López le tuvo que responder en un momento determinado:

           
-17 veces me has preguntado, que si vamos a reconocer los resultados, y 17 veces te respondo que sí.

           
A la oposición la llenaba de dudas cada triunfo del chavismo; porque las apariencias que predominaban durante cada evento electoral, signado por el ventajismo chavista, llamaban mucho la atención, a ese respecto. Aquel Jorge Rodríguez avasallante; que dominaba por entero todo el panorama electoral; por encima de su superior, el diminuto Francisco Carrasquero; quien hasta presentaba problemas de dicción, como se lo hizo ver en una oportunidad Manuel Caballero en uno de sus artículos, y fue cuando se dijo que, en efecto, el fraude era indemostrable, pero que se podía considerar que la operatividad en sí de cada proceso era fraudulenta: aparecían muertos votando; mesas donde había habido una votación del 99% de los que estaban registrados en sus respectivos cuadernos electorales, y todos aparecían votando por el chavismo, y con fama de haber de sacado de allí al testigo de la oposición a punta de pistola.

           
¿Qué daban los resultados tal cual lo habían estimado las encuestas la víspera de la justa electoral? Eso es lo que se ha dicho; aunque en el referéndum de 2004 la votación que obtuvo Chávez rebasó las expectativas de algunas encuestas, que le estimaban menos votos.

           
Fue entonces cuando el venezolano se volvió escéptico frente al acto del sufragio; porque se le veía secuestrado en manos de aquel cenáculo de rectores; a quienes se les decía incluso oficialistas; militantes sin rubor del chavismo, como lo demostró más de una vez Tibisay Lucena, presentándose a actos públicos con atuendos y símbolos chavistas; de modo que se produjo aquel fenómeno en las elecciones de 2005; donde nadie fue a votar. 80 % de abstención, y se puede decir que de abstención chavista, si tomamos en cuenta que Chávez ganaba con un 60% de los votos. Chávez y que estaba montado en cólera, y fue cuando mandó a parar el dólar turístico, como una forma de castigar a la clase media; que había sido la gran protagonista del melodrama, incluido yo, que había viajado a finales de ese año a Madrid, y me quedé varado en estas circunstancias, aunque ya ese es otro tema. Momento en el que se dice que se le entregó la AN en bandeja de plata a Chávez. Pero yo digo aquí que también Chávez sufrió un revés, si tomamos en cuenta ese margen, con el que él se imponía, y que recuperará en el 2006, y esto porque se dedicará a comprar voluntades, gracias a una renta petrolera muy opulenta; obviando el famoso precepto de que no hay que repartir el pescado, sino enseñarlo a pescar.

           
Hay quien reconoce que militó en la corriente de abstencionismo con bandera y todo, y, en ese sentido, había un CNE que incitaba más el fenómeno; que es donde vemos el efecto del régimen totalitarista, a medida que neutraliza los métodos tradicionales de manifestación democrática; como es la elección de los cargos de representación a través del voto; que es lo que se conoce como el mandato de la voluntad general; al mismo tiempo que se intentan pulverizar a los partidos políticos, y que fue la gran hazaña de los primeros años del gobierno de Chávez; gracias a lo cual pudo sobrevivir en medio de grandes turbulencias políticas; es decir, porque se encontró con unas organizaciones partidistas en desbandada, mientras asumía la dirigencia de aquel movimiento cívico contestatario, que se fraguó en esos años, un grupo de personas que no tenían nada que ver con la política, y que sólo los movía una ambición desmedida; quedando la ciudadanía a la larga en estado de indiferencia y de apatía; de modo que en ese año de 2005 no era extraño que se genera dicho fenómeno.

           
De ese agujero negro se vino a salir, gracias a la iniciativa de Teodoro Petkoff, Manuel Rosales y Julio Borges, que asomaron sus precandidaturas, para las elecciones de 2006; aparte de que del campo internacional se obtuvieron muchas críticas, ante este espíritu abstencionista, que nos embriagaba frente a unas circunstancias muy adversas e inexpugnable, como el hecho de tener un CNE, que actuaba con mucha opacidad y mucha abyección frente al oficialismo, sobre todo, porque se descubrió que eso no hacía mella para nada en la conducta autoritaria de Chávez, y quien se ufanaba de que él, más bien, le sacaba partido a eso; que fue lo que también sacó al venezolano de allí, y comenzar a observar el acto del sufragio como un plebiscito, con independencia de para qué y por quién se estaba votando; como una especie de apuesta, a la manera como Pascal apostaba la existencia de Dios, y entonces decía que Dios era un sorteo; como le pasó a un vecino de mi edificio, y quien luego de votar en el circuito de El Recreo, vino a reparar, una vez que le salió el voto de la máquina, que votaba por Henry Ramos Allup; me contó que, entonces, se tuvo que tapar la nariz.


 

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LA VI REPÚBLICA

Enrique Meléndez Oropeza

15-12-2015

No hay nada más vergonzoso que eso, que se ha escuchado decir entre los círculos del chavismo, a propósito de esta sorprendente derrota, que le acaba de propinar el pueblo venezolano, de que venció la guerra económica, y yo diría, en ese sentido, que no hay peor ciego, que el que no quiere ver.

           
-Yo sí creo en eso de la guerra económica-, le escuché decir a un chavista muy despechado, quien aún no ha asimilado la derrota, que es lo que demuestra el desquiciamiento de esta gente en el poder. ¿Estaba marcada en nuestros procesos de democratización esta regresión histórica que ha significado el chavismo, quizás, como una especie de asepsia política? Esto lo digo porque este tipo de mentalidad desaparece de escena de ahora en adelante, pues esto que acaba de ocurrir en estas elecciones es lo que se conoce en filosofía como “el asalto a la razón”; si partimos del hecho de que hasta ahora al pueblo lo tenían engatusado con todos estos mitos y mentiras.

           
Obsérvese la reacción de Nicolás Maduro: “Si es así, entonces yo no sigo construyendo más casas. No votaron por nuestros candidatos, entonces ustedes son unos ingratos”. En efecto, tú puedes hacer todas esas casas, que reporta la red de medios oficialista, porque tú tienes la ventaja de haber monopolizado todos los insumos de la construcción; el problema es que tú has acabado con el aparato productivo del país; el FMI estima una contracción económica en Venezuela de -10%, y amor con hambre no dura, a propósito de ese matrimonio que contrajo el chavismo con los pobres.

           
Las palabras de Kant son muy claras a este respecto: la ilustración se produce cuando un hombre se hace cargo de su propia voluntad, y se olvida de ese sentimiento de culpable incapacidad. Se lo dijeron muy claro a Maduro los encuestadores: ya el discurso de la guerra económica está agotado. Frente a esta realidad de hoy en día, signada por un precio del petróleo que, en lugar de ir disparado a los 200 dólares, como estimaba Chávez en sus más extremos delirios, lo que va es en picada hacia los 20 dólares, el gobierno perdió todos sus encantos en ese matrimonio, y el pueblo, en efecto, le vivió las últimas ofertas, que le quedaban, y en las urnas se le volteó, y que es lo que argumentan algunos chavistas desconsolados, que la oposición ganó con un voto prestado.

           
Es decir, que quien votó por los candidatos de la oposición fue el chavismo, que es donde se capta el sentido de la posesión de esta gente de la voluntad del pueblo, y que, en efecto, tuvo ese carácter cuando la renta petrolera daba para todo; habida cuenta de ese precio disparado hacia el alza, y del cual Chávez se regodeaba; porque le permitía repartir a manos llenas esa renta; mientras quebraba el aparato productivo del país, y creaba una ilusión en el pueblo, que arrastraba eso que Kant conoce como “culpable incapacidad”, y de la cual vino a darse en cuenta en esas largas colas, que se formaban en las puertas de los supermercados y farmacias; cuando entonces comenzó a meditar acerca de esa ilusión, y a hablar: es allí donde se incuba la derrota de esta gente.

           
-No, señor –me dijo la conserje del edificio-, esas madres colas que uno tenía que hacer.

           
Que es lo que le produce el despecho al chavista recalcitrante: no hay tal legado de Chávez, y mientras aquellos partidos, que Chávez creyó pulverizados, en su máximo apogeo de arrogancia y fanfarronería, hoy gozan de buena salud, el chavismo se desmorona con fatal caída; pues si alguien no sabe calibrar este impacto es esta gente. Obsérvese nada más la reacción que han tenido. Es verdad que la oposición al día siguiente de un evento electoral, a lo largo de estos 17 años de régimen chavista, salía a cantar fraude; el hecho es que, como se los ha dicho Andrés Velásquez, hasta para saber perder hay que tener honor.

           
De hecho, lo sucedido en el Hotel El Conde de Caracas; cuando Jorge Giordani y Héctor Navarro intentaron ofrecer una rueda de prensa, a los fines de hacer algunos señalamientos; no obstante, fueron atropellados por bandas del chavismo, muestra la división, que ya se vislumbra en estas filas, y esto porque Chávez nunca se preocupó por fundar y organizar una maquinaria partidista, a la manera de Rómulo Betancourt, pues Chávez nunca se planteó el país en términos orgánicos, es decir, Chávez nunca concibió una cosmovisión de país, sino la anarquía, esto es, un permanente caos, y que fue lo que él desató desde aquel aciago 4 de febrero de 1992; cuando comenzaron a resquebrajarse las instituciones, y los militares salieron a las calles, con el cuento de que la política es una cosa demasiado seria, para dejarla en manos de los políticos, y hasta el día de hoy, cuando hemos visto que Maduro ha dado la orden de que regresen a los cuarteles todos aquellos que hoy en día ocupan cargos públicos, vamos a tomarlo así, es decir, vamos a tomar el hecho como que también ha sido derrotado el militarismo; cuando amigos de uno, según me lo han confesado, no creían que esta aberración política, que está enquistada en el poder, se sacaba con votos, sino con las armas; de modo que la sociedad civil pasa ahora a hacerse cargo del país; como ocurrió aquel lejano 5 de julio de 1811; cuando nos constituimos como República.

           
Huntington hace ver que los procesos de democratización no siempre son lineales, sino que tienen sus momentos de regresión histórica; como esta que hemos tenido con el chavismo, y la verdad es que esta larga pesadilla ha sido como una gran catarsis, donde nos hemos sacudido mitos, taras; ha salido a relucir el espíritu grosero del venezolano, del que tenemos fama; el igualitarismo hacia abajo: el país de las nulidades engreídas y de la posiciones consagradas.

Ese país desaparece, por el de la meritocracia.

 

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DEL VOTO CHAVISTA AL VOTO

Enrique Meléndez Oropeza


08-12-2015

Gracias a Dios que me equivoqué; porque confieso que me paseé por un escenario de derrota. No descarté una victoria de la oposición, aunque con un margen muy pequeño; sobre todo, porque esta gente contaba con los circuitos llamados focales, donde todo el mundo es chavista, y esto porque han sido beneficiados con el Plan Vivienda y otros recursos, que ofrecía el oficialismo cada cierto tiempo, como las Ferias de la Comida, pero ha llegado el momento, como dice el dicho, en que se acabó el pan de piquito. Ya no hay petróleo a cien dólares, que eran los que generaban esos enormes ingresos con qué financiar ese reparto de su renta.

           
Incluso, esta vez me pasó al contrario, a lo que me solía suceder, cuando Chávez estaba vivo, que me acostaba con un escenario de victoria, y me despertaba con un escenario de derrota. Por lo demás, la sensación que tengo es que comenzamos a salir de una larga y tormentosa noche; regida por unos fantasmas crueles y rencorosos; que devastaron al país, y lo dejaron en la completa ruina.

           
Porque al mirar hacia delante lo que uno observa es que hemos llegado al fondo del abismo; momento en el que todo el mundo se plantea que va a pasar a nivel de la comida, en especial, que es lo que ha hecho que se haya manifestado en estas elecciones el voto castigo; tanto más con una gente absolutamente descalificada a nivel internacional, porque le debe a medio mundo, y resulta muy morosa; aparte de que ya el petróleo comienza a perder su capacidad de commodity, que tuvo hace años atrás, y no es lo que quiere Nicolás Maduro; pero gente que va a seguir aferrada al poder; pues lo primero que ha debido hacer éste, ante estas circunstancias, es poner la renuncia; como el primer paso que se dé, para que el país pueda enrumbarse por el camino de la racionalidad política; tomando en cuenta que ha estado a cargo de la improvisación, que ya de por sí se presta para el flagelo de la corrupción que a lo largo de esta larga y tenebrosa noche ha estado muy presente en todos los actos administrativos, y que fue la segunda razón, para que se manifestara dicho fenómeno del voto castigo; del cual en anterior artículo decía que se podía presentar, y entonces recordaba que, gracias al mismo y a la anti-política, había podido Chávez llegar al poder, y con lo cual quedaban pulverizadas las maquinarias partidistas, a partir de 1999; quienes ahora resultan robustecidas de esta contienda electoral; pues el PSUV pasa a ser una minoría en la AN, frente a una fracción parlamentaria que le puede destituir desde el vicepresidente, hasta los ministros, ateniéndonos a los números de este lunes 7D.

           
Hasta entonces el país había estado a cargo de la irracionalidad; que es lo que explica el hecho de que esta gente haya desbaratado ingentes ingresos por concepto de petrodólares, y estemos ya en los niveles de indigencia económica, y con un gran malestar social.

           
Lo que sí se puede considerar es que se inicia la segunda etapa de nuestra historia republicana; partiendo del hecho de que de ahora en adelante dejamos de ser “la Patria de Bolívar”, como acostumbraban decir los adecos; pues esa sobresaturación de su figura durante esta larga y tenebrosa noche, lo que permitió fue reconocer que se trataba de un héroe de carne y huesos, y no ese dios que se proyectó a través de lo que se conoció como “el culto a Bolívar”, donde sufrió hasta transformaciones físicas, al punto de convertirlo en un Bolívar mulato; de modo que todo eso sirvió de una especie de catarsis, para calibrar cuáles eran nuestro mitos históricos.

           
En consecuencia, se acaba el centralismo, el militarismo, todo eso que profesó el Libertador desde que pierde el fuerte de Puerto Cabello; cuando cae la Primera República, como él la llamaba; que es el momento en el cual él comienza a satanizar al sistema federalista, que había adoptado esa Primera República, que se había constituido en 1811.

           
Hasta este momento Diosdado Cabello venía ejerciendo como una especie de régimen parlamentarista, paralelo al de Maduro; lo que mostraba el grado de anarquía que imperaba en el país, una especie de primer ministro, que es la investidura que hasta hoy Diosdado se arrogaba, con poder para destituir diputados, como fue el caso de María Corina Machado; todo eso en las narices de un Maduro, quien entonces tenía que comerse un segundo plato de sopa, impuesto por el susodicho, quien se había enterado que no le gustaba sopa.

           
En efecto, en el discurso opositor se oyó decir que la recuperación de nuestra democracia pasaba por la conquista de la Asamblea Nacional; que es ya de por sí la legitimación de uno de los poderes. No pasemos por alto que el oficialismo aún cuenta con una representación parlamentaria y el resto de los poderes, y que en algún momento se va a producir un choque entre los mismos; en el sentido de que el ejecutivo, ante lo que considera una imposición de la AN, la objete ante el TSJ, y que es la importancia que tiene en esta menguada hora de nuestra patria la renuncia del presidente Maduro.

Porque lo principal es que Maduro no va a admitir que le impongan un programa económico, que incluya además de la unificación cambiaria; que sería el primer palo que se le daría a las mafias depredadoras, una asistencia financiera del FMI, como se le ha escuchado decir a Ricardo Hausmann, suscrito por varios economistas del país; partiendo de lo que dijo al reconocer la victoria de la oposición, esto es, que habían ganado la guerra económica los burgueses; a pesar de que una corriente del PSUV solicita hoy en día la revisión de su política económica, y que es lo que hace presagiar que esta gente se divida de un momento a otro, e inevitablemente se llegue a una cohabitación.    

                                  
 

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LA HORA DE LA COHABITACIÓN

Enrique Meléndez Oropeza

30-11-2015

Eso es la evidencia: matar a una personalidad de la dimensión de Lilian Tintori; para que aquí, como decimos en criollo, se forme el gran peo. La posibilidad de la derrota los tiene muy alterados, si es que nos atenemos a lo que dicen la mayor parte de la encuestas; pues advierto que una de las encuestadoras más serias, como Varianzas, le ha venido diciendo a sus clientes que los números suyos, en sondeos cara a cara en varios estados del país, no le dan una ventaja tan considerable a la oposición; de modo que de ganar no pasaría de una mayoría simple, y lamento tener que pecar de aguafiestas; porque, por lo demás, frente a esta gente en estos terrenos hay que andar con cautela, tanto más que siente que ha llegado la hora de bajarse del tigre; partiendo del hecho de que todas las encuestas en esta oportunidad por primera vez sí dan como ganador a la oposición.

           
Aparte de que, como lo dicen los encuestadores, aquí lo que viene es hostigamiento, provocación y represión; pues no se olvide, como lo señala el politólogo Edgar Gutiérrez (Venebarómetros) que no estamos en Suiza; donde está repartida por todas partes la cultura del honor. Aquí estamos frente a una gente muy tribinilera y sin escrúpulos. ¿Cuándo hay cultura del honor, cuando el gobierno, en lugar de acogerse al duelo nacional, en que se ha sumido el pueblo venezolano, con motivo del asesinato del que fue víctima el dirigente adeco Luis Manuel Díaz, lo que hace es prender el ventilador, y “enmerder” la memoria del fallecido?

           
Pudo haber sido un matón, como dice Diosdado Cabello. El problema es que este señor es un fallecido, y quien se ocupa de juzgarlo es Dios de ahora en adelante. Ya en este mundo no está este sujeto; cuyo devenir existencial es el que nos tocar juzgar a nosotros, y, en ese sentido, toda sociedad cuenta con una legislación, y de hecho hasta nuestra capacidad de razonar, como bien lo demostró Kant en su momento, constituye un juicio.

           
Pero también esto forma parte de esa estrategia de esta gente, una estrategia guerrerista, por lo demás, y yo hasta diría que entramos en un estado de zozobra; que es el que ha estado sintiendo el pueblo francés; luego de los atentados perpetrados por el fanatismo religioso islámico; lo cual ha dado lugar a la declaratoria de la III Guerra Mundial, y la que amenaza con ser tan sangrienta como lo fueron la I y la II Guerra Mundial. Porque el criminal que disparó hacia la tribuna, donde se realizaba el acto, encabezado por Lilian Tintori, actuó con la misma vileza que los que masacraron a los víctimas caídas en dichos atentados; de modo que también nuestra sociedad se ha contaminado de esta atmósfera terrorista; abrigando uno temores, como los que ha expresa Tintori, al señalar que, incluso, los disparos, con los que cayó abatido el secretario de asuntos municipales de AD en Altagracia de Orituco y dirigente de la construcción de la región guariqueña, iban dirigidos a ella.

           
Claro, aquí no hay fanatismo religioso, pero sí terrorismo de Estado, como nunca lo habíamos visto en la Venezuela contemporánea. Aunque desde que Hugo Chávez llegó al poder hemos vivido en ese estado de guerra; pues no olvidemos que el propio Chávez exhibía un puño golpeando la palma de su mano; en señal de que con su elección el pueblo había golpeado a los sectores poderosos de este país, y lo que indicaba que su gobierno iba a ser excluyente, exacerbando, en ese sentido, los odios ancestrales, heredados desde la propia génesis de nuestra República.

           
Ahora, ¿tendrá el oficialismo la capacidad de llegar a un acuerdo con la oposición, gane o pierda la Asamblea Nacional, para admitir un consenso en torno a un programa mínimo de gobernabilidad? Lo que supone, por lo demás, el levantamiento de ese estado de guerra, que hemos padecido, y el cual ha enlutado a la familia venezolana; cuando no, echado del país, pues a esto se une el flagelo de la inseguridad, que también lo padecemos en grande, y con mucha saña; habida cuenta de la crisis que vive el país, y que implica atender de inmediato la situación económica, que es lo más grave por ahora. Eso es lo que duda mucha gente, e incluso, a días de la justa electoral todavía algunos se platean la posibilidad de que el gobierno a última hora lance sus bandas armadas a la calle; disfrazados de opositores, y generen una serie de amotinamientos que justifiquen la extensión del estado de sitio, que se ha decretado en algunos estados, con la posibilidad de una suspensión de las elecciones, quien sabe si por un tiempo indefinido.

           
No hay que perder de vista que el gobierno, de salir derrotado, aún queda con una representación parlamentaria, además de los cuatro poderes restantes y las bandas armadas; de modo que ese cambio que toda Venezuela anhela, no está a la vuelta de la esquina; partiendo del hecho asimismo de que estamos frente a una clase gobernante que es capaz de vender al país, si es posible, con tal de mantenerse en el poder, y que está muy lejos de asumir cualquier postura que incite a una negociación. Obsérvese que ya comienza a surgir dentro del propio oficialismo una corriente que considera que lo mejor por el momento es la renuncia de Nicolás Maduro y de todo el tren ejecutivo, y que como lo han señalado algunos politólogos, el pueblo chavista no es que quiera un cambio de gobierno, como sí un cambio de modelo, en especial, de modelo económico, pues es más que claro que la política de los controles lo que ha generado es, además de escasez, corrupción, bachaqueo y todas las distorsiones inherentes a la economía; que funcionaba bien hasta el derrumbe de los precios petroleros, y que por el momento están muy lejos de repuntar.

 

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NO SE VE FÁCIL

Enrique Meléndez Oropeza

24-11-2015

La verdad es que frente a ese triunfalismo que se ve en la oposición, yo muestro un cierto escepticismo. Claro, en el oficialismo se observa un cierto nerviosismo; como unas ciertas ganas de huir hacia delante, a propósito del resultado, según parece de ciertas encuestas, cuyos números no les son muy favorables; nerviosismo que se manifiesta en expresiones como la de Maduro, cuando dice que si gana la oposición, él encenderá las calles con las bandas armadas, mal llamadas colectivos.

           
Pero esa picaresca de ellos en materia electoral la han venido afilando a lo largo de estos 16 años, hasta ser expertos en mañas: el voto arrastrado, el voto asistido, el voto del triplecedulado, y quien entra a votar, luego de que Tibisay Lucena aparece por la televisión, anunciando la prórroga del proceso; momento en que sacan al testigo de la oposición a punta de pistola, si es que ya no lo han corrido por las buenas, y entonces el triplecedulado procede a votar por el difunto, que no lo han sacado del REP, o por el abstencionista crónico, y que es donde dicen los técnicos, que saben de estas cosas, donde está la trampa.

           
En efecto, la mejor definición sobre la situación, que tenemos hoy por delante, se le oyó decir a Luis Vicente León esta semana; quien expresó que hoy en día este es un pueblo chavista arrecho. Lo comprobé este sábado, cuando me conseguí una vecina; de esas que me porfiaba que las obras de Chávez serían recordadas por la posteridad, y quien me dijo: “La verdad es que estoy bien arrecha”.

           
Se levantó el otro día de madrugada, para hacer la cola en el Unicasa del Centro Comercial La Casona de aquí de los Altos Mirandinos, pero resultó que llegó demasiado tarde, le tocaron los últimos puestos, donde ya no alcanzaron los números que reparten, para entrar, y poder tener acceso a lo más básico de los hogares; que es donde se observa la precariedad de la crisis que padecemos; de modo que la vecina, no sólo quedó por fuera, sino que además perdió sus pasos; todo el trajín que eso significó.

           
Aparte de que días antes se había enterado que en la urbanización La Rosaleda se iba a llevar a cabo un operativo de venta de bolsas de comida; pero resultó que el día que instalaron el mismo un malandro la había despojado de su teléfono: un Alcatel, que se lo había financiado la caja de ahorro del ministerio, de donde es jubilada, y que, por cierto todavía lo está pagando, y la amiga que le iba a participar del hecho se cansó de llamarla y, en consecuencia, se perdió del operativa. He allí el drama de nuestra clase media. “Yo sí estoy arrecha”.

           
Que es lo otro que dijo a continuación: “Yo esta vez no voy a votar”, y así está mucha gente. Decepcionada con un proyecto político, en el que cifró todas sus esperanzas. Entonces el imaginario del venezolano se desató con aquel liderazgo mesiánico de Hugo Chávez, y el que calzaba muy bien con su conciencia: era militar, golpista y profesaba el culto a Bolívar. Yo recuerdo a un señor en un bar de Los Chaguaramos (Caracas), en una proyección de lo que pensaba que iba a ser su gobierno, pintar a un Chávez metomentodo: un Chávez que iba a tener que ver hasta con los programas de educación, a los fines de enseñar a educar a este pueblo, y que es lo que reflejaba la inmadurez política de esa sociedad, sobre todo, esa clase media acomodaticia y cortoplacista, que fue la que lo llevó en una primera instancia a la presidencia, y al mes de su juramentación ya andaba lamentándose de haber perdido su voto, y de pretender ahora tumbarlo.

           
Ahora, ¿por qué la señora no dijo que su voto era para el candidato de la oposición? Que es la gran tragedia de la MUD: no logra monopolizar ese descontento, y tiene por delante dos frentes que resolver; por un lado, el del ventajismo oficial, que incita mucho a la abstención, y luego las artimañas de esta gente, y las que van desde las que mencioné en un comienzo: voto arrastrado, voto asistido y voto del triplecedulado, hasta la confusión con la tarjeta de MIN-Unidad, que la pusieron al lado de la tarjeta de la MUD, con toda la alevosía del caso, y que afecta, según la encuesta Varianzas, en un 7% a la tarjeta de la MUD, y que es lo que me hace pensar que es muy peregrino plantearse un escenario de 110 diputados a favor de la oposición.

           
Yo diría incluso que para el oficialismo no hay problemas con el tema de la abstención del pueblo chavista arrecho; porque para eso tienen al triplecedulado, que va a votar por el que se abstuvo; a pesar de que la dirigencia opositora diga que ya resolvió el problema de los testigos; porque ya cuentan con una suficiente selección de personajes que son capaces de dar la vida por no dejarse sacar de un centro de votación; tomando en cuenta, además, que el oficial que ponen al frente de uno de esos centros, como ya se ha dicho, se cree dueño del mismo, y viene con la orden de acatar todo lo que le diga la cabeza del colectivo, que actúa en la zona, y que es lo que habrá que analizar para la Venezuela del futuro: ¿qué hacer con el Plan República?

           
No olvidemos que este fue un plan concebido en aquella Venezuela, que atravesaba por la efervescencia de la guerra de guerrillas, desatada por el PCV y el MIR, al comienzo de la década de 1960, de modo que los comicios del año 1963 se habían realizado bajo una fuerte tensión, con amenazas, por parte de estos sectores, de sabotear los mismos con la colocación de bombas en algunos de los centros de votación, y que fue lo que motivó al establecimiento de dicho plan, y el cual bajo las presentes circunstancias se ha convertido en una aberración, tomando en cuenta el carácter político que ha venido adquiriendo, sobre todo, a partir del momento en que pierde toda autoridad, al permitir que un matón entre armado a sacar a punta de pistola al testigo de la oposición.

 

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PARIS SE QUEMA

Enrique Meléndez Oropeza

21-11-2015

E
stoy de acuerdo con el Papa, cuando dice que estamos en la III Guerra Mundial; uno diría, después del desmantelamiento del imperio de la Unión Soviética, es decir, una vez finalizada la Guerra Fría; cuyo epílogo lo constituyó la guerra de los Balcanes, y esto por reajustes de conflictos geográficos, étnicos y religiosos, y los que habían permanecido neutralizados durante la era del imperio soviético, y el cual había tenido un carácter muy hegemónico.

           
¿Cuándo se gestó esa guerra? Se pudiera decir que a raíz del recrudecimiento del conflicto judío-palestino; que es donde se comienzan a dar los casos de inmolación a nombre de Dios, y que es lo que el propio Francisco I ha calificado como una blasfemia; pues Dios es Dios de vida, y no de muerte; tú no puedes ir acribillando a nadie como estos matones, que se desataron este viernes 13 de noviembre en París, fusilando a 129 e hiriendo de gravedad otros cientos inocentes que, como dice una de las sobrevivientes de la sala de espectáculo Bataclan, lo que querían era disfrutar de un viernes divertido y de ocio, a nombre de Alá, y que era lo que vociferaba el terrorista: “Alá es lo más grande”, mientras descargaba su Kalashnikov sobre aquella masa humana, que había acudido a presenciar un concierto de un grupo de música rock, antes de inmolarse con un explosivo de alta potencia, diseñado para volar todo un mundo a su alrededor.

           
Porque esta es el arma más poderosa de esta gente: los kamikazes, cuyo origen se remonta a Japón, cuando en plena II Guerra Mundial se adoctrinaban a los jóvenes pilotos de la aviación militar de ese país, para que se estrellaran contra las naves de guerra de EEUU en el océano Pacífico, tal como lo haría una cincuentena de años después un grupo de fundamentalistas árabes, pertenecientes al ejército de Bin Laden, ahora contra las Torres Gemelas de Nueva York; que sería el impacto más grande que ha tenido dicho recurso; además de convertir un avión con cientos de personas abordo en un misil; recurso derivado de la II Guerra Mundial, como decía, sólo que ahora utilizado con mala fe; puesto que si en Japón el Kamikaze se lanzaba contra un objetivo militar, el kamikaze musulmán lo hace contra gente indefensa y desarmada; pero, además, a nombre de un fanatismo religioso, puesto que el musulmán normal y corriente, incluso, ha condenado tanto estos atentados, que ocurrieron en París este viernes 13, como aquel que tuvo lugar el 7 de enero de este año contra Charlie Hebdo, sobre todo, porque, además de la barbarie ideológica, que esta gente representa, hay una gran cobardía, a partir del rostro oculto con el que se actúa, y luego el blanco de la acción.

           
Precisamente, a raíz de la guerra de Irak el conflicto del Medio Oriente no quedó resuelto de un todo, y uno de esos cabos que se rezagó fue el de Saddam Hussein, y esto porque, después de habérsele ganado la guerra, incitada por su invasión a Kuwait, se viene a descubrir que su dictadura monárquica está montada sobre una serie de conflictos étnicos, religiosos y geográficos, como en el caso de los Balcanes, y es por este motivo que no se le despoja del poder, sobre todo, porque al final resulta un factor de contención de los pueblos shiítas, que son mucho más extremistas que los sunitas o ese era el criterio, que se tenía en ese momento, con respecto a esta gente, y que fue el error que cometió, posteriormente, George W. Bush con su invasión a Irak, luego de los atentados del 11 de septiembre, desatada la ira de los estadounidenses, y para quedar bien con Dios y con el Diablo acusa a Irak de albergar armas químicas, y de que el país era abrigo de terroristas, como los que habían actuado el 11S, y lo que al final se vino a descubrir que no era verdad o, al menos, las investigaciones condujeron que armas químicas no había allí.

           
Recuerdo a la periodista Oriana Fallaci advertir de este error de Bush, pues ella consideraba que la situación política en Irak estaba tan tensa, que de un momento a otro se podía producir un acontecimiento interno, que diera al traste con la dictadura monárquica de Hussein, de modo que, a su juicio, había que esperar que se asara en su propia salsa, sólo que la ira de Bush estaba incontenible por aquellos días; pues obsérvese el desenlace que vino a tener a continuación el capítulo de Bin Landen, y donde se comprueba que Irak no tenía nada que ver con este señor, y lo que vino a continuación es que todo ese ejército de Saddam Hussein, que quedó en desbandada, sobre todo, los generales van a conformar el alto mando militar del Estado Islámico, apelando al fanatismo religioso, es decir, convirtiendo la religión en una ideología política, y que es lo que ha condenado el Papa, además de todo el clero musulmán, y donde hay un sector, incluso, que está invitando a una revisión de todo lo que es el Islam, para diferenciarse de este fundamentalismo.

           
Se ve fácil, pero habrá que poner mucho empeño, para derrotar a esta gente, que son financiados por los propios países árabes, sobre todo, por ese recurso del kamikaze, cargado de veneno ideológico. Estamos ante una de las herejías más sangrientas, que se ha conocido en la historia de las religiones. Claro que esas amenazas, que ha lanzado la gente de ISIS, siempre con su rostro oculto, se van a cumplir al pie de la letra; algo que incluso no ha descartado el primer ministro francés Manuel Valls; como cualquiera puede tener un accidente de cualquier índole en todo momento, sobre todo, por la forma focal de actuar, y que es lo que le da carácter de célula clandestina a su festín de sangre: jóvenes que de pronto se encontraron con que tenían abrazado el cadáver de su novia; tanto futuro truncado, como dice la sobreviviente, uno diría que el objetivo de la guerra de ISIS es el de causar indignación, a través de esa barbarie ideológica.

 

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AQUEL PRESO DE LA DEMOCRACIA 

Enrique Meléndez Oropeza

09-11-2015

Que diferencia la prisión licenciosa y de boato, que le permitieron a Hugo Chávez; primero en el cuartel San Carlos; donde comenzaban los viernes los saraos: arpa, cuatro y maracas; carne a la parrilla. Testigos los mismos periodistas que reseñaban estos acontecimientos. Género femenino a su lado, como diría Zorba el Griego, no le faltaba, y que en esto cobró fama más en su segundo presidio, en Yare. Entonces, Chávez pasó a ser el consentido de ese tipo de ese tipo de mujer de izquierda, resentida; que se las daban de libertinas, y no creían ni en la democracia ni en los partidos políticos; buenazas, y parranderas; tocadas un poco por el militarismo; como diría Marcel Proust, por la epidermis del uniforme, y por aquel presidio pasaban, y que si le llevaban pasticho de berenjena, que a él le gustaba mucho; lo mismo que el dulce de lechoza; por otra parte, amigos que comenzaron a admirarlo, y a llevarle libros. Bien hubiera podido escribir una obra con el título de “Cuando era feliz y preso”, a la manera de Hemingway o García Márquez.

           
Digo, que diferencia este caso del de Leopoldo López. ¿Qué a Chávez le desnudaran la mujer, como lo hacen con Lilian Tintori? Eso hasta hubieran movido a la Santa Sede, y es aquí donde uno nota lo que es un gobierno de resentidos sociales. Mi profesor y amigo Federico Alvarez nos decía en sus clases en la Escuela de Comunicación Social de la UCV que, estando él preso, para ganarse la vida, se dedicó a traducir una obra de un autor de teoría de la comunicación, y que a medida que iba escribiendo los manuscritos de la traducción, se los daba a su mujer, y ésta se los metía en su ropa interior, y así los sacaba para la calle; lo que significa que se estaba ante un régimen que respeta la dignidad del ciudadano.

           
Además, ¿qué amerita una requisa una señora que va con sus dos bebes a visitar a su marido? ¿Qué pudiera llevar debajo de su ropa? Sin duda, como dice una colega amiga, aquí hay mucho de perversión, y que es donde tiene metida la mano Diosdado Cabello; como dice la teoría psicoanalítica: la perversión abre grietas en el ser humano para su manifestación. Incluso, la propia señora de López ha denunciado que este señor se ha permitido filmar los encuentros íntimos con su pareja. Cuerpos que son sagrados, como diría un cristiano, por haber recibido la bendición de Dios en el altar.

           
Este ensañamiento contra López se evidencia, además, con las revelaciones que viene haciendo el fiscal Franklin Nieves, tras su fuga hacia los EEUU, y las que no sólo no han inmutado a nadie del gobierno, sino que además activaron el famoso Comité de Víctimas de las Guarimbas, y quienes piden que se revise la sentencia, que le dictó la jueza Barrientos a éste; porque esta gente considera que no se corresponde el número de años, que le impusieron de pena, que el daño que causó, tanto en vidas humanas, como en objetos físicos. ¿Sin pruebas? Porque este señor ha dicho que a él lo obligaban a que forjara las pruebas contra López, y lo llevó a cabo con todo el ensañamiento del caso; como lo admite él en las confesiones, que hace, y siendo el más abyecto, porque necesitaba, como decimos en criollo, ganar puntos con sus superiores, y que es lo que han puesto a hacer también con esta gente de dicho comité.

           
Yo siempre recuerdo esa frase de Juan Vicente González de que José Tomás Boves fue el primer demócrata de Venezuela. Aunque hay algunos historiadores que hacen ver que se trata de una frase circunstancial, lanzada al fragor de ciertas posiciones políticas de la época, y yo diría que pensando en un sujeto como Antonio Leocadio Guzmán, a quien se puede considerar el primer gran populista de Venezuela, y quien atizaba para la época las banderas de la tesis democrática. De hecho Chávez en un Aló, Presidente llegó a negar que Boves fuera realista: “fue el líder de una guerra de clases”, asintió y en todos los populismos están presentes todos estos componentes: rencores, sed de venganza, intolerancia, exclusión; momento en el que la política deja de tener sentido común; por que comienza a perder su eficacia y, como dicen los politólogos, legitimidad.

           
¿Acaso se puede hablar de legitimidad, para el caso de un Estado, cuyo presidente de la Asamblea Nacional se permite llamar a un inocente “El Monstruo de Ramo Verde”? No sólo él lo llama así, con todo el igualitarismo del caso, sino todos los corifeos del régimen; que se declaran antiimperialistas yankees, y visten a la manera de los texanos, con ropa de marca, pues no se olvide que estos enchufados se volvieron unos verdaderos petimetres en materia de blue jeans Levis o Wrangler; de modo que, además de valerse con mucha vileza de la mentira, también en estos círculos hay mucha hipocresía, y entonces es cuando tú te encuentras en esos pasquines oficialistas al “Monstruo de Ramo Verde”, después de ser llamado así por todos los cagatintas, que escriben allí, hasta en unas páginas muy grotescas, dedicadas a la caricatura. No hay legitimidad en un Estado así, donde no se respete la dignidad de un ciudadano, injustamente, preso, y con evidencias de su inocencia; pues en un estado de derecho, ya la justicia hubiera intervenido, y hubiera mandado a liberar a López, después de las revelaciones de Nieves.

           
Que no hay que llamarse a engaños, con respecto al arrepentimiento de este señor, como hacen ver los abogados, que formaron parte de la defensa de López y de los estudiantes, que fueron inculpados, junto con él; pues dicho arrepentimiento vino a hacerlo después de haberse dictado la sentencia, y de haber negociado su salida, su estadía en EEUU y, supuestamente, una remesa de dólares. Es por eso que la diáspora venezolana que vive en Miami no deja de tener razón, cuando reclama el hecho de que se le otorgue asilo a este señor.

 

 

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¿CON AD SE VIVE MEJOR?

Enrique Meléndez Oropeza

           
02-11-2015

La señora que vende “panelitas de San Joaquín” en la autopista se sonríe con una cierta pena, cuando me dice que el paquetito cuesta 250 bolívares, “todo está caro, señor”, y entonces, como para disculparse, pasa a contarme, que ella fue el otro día con su hija y su nieta a una tienda, en el afán de comprarle a la niñita un conjunto, y asombrada dice:

           
-Una blusita y un pantaloncito: ¡18 millones de bolívares!

           
No se crea: la gente aún no se habitúa a eso del bolívar fuerte, y lo cierto es que esa es la verdadera devaluación: una suma con la que se compraba un apartamento al momento de Chávez comenzar su mandato, ese es el precio hoy en día de un trajecito infantil.

           
-Aquí hay que ir a votar –reparó la señora-, para quitarnos a esta gente de encima.

           
Es decir, aquí está reflejado el fenómeno del voto castigo, y que fue el motor impulsor del proyecto político de Hugo Chávez; unido al de la antipolítica; que ahora no está presente, porque entonces se sentía un profundo menosprecio por nuestra clase política, y por extensión a los partidos políticos, y hoy de nuevo la gente reconoce que “con los adecos se vivía mejor”, dicho en términos coloquiales; es decir, se puede considerar que se está fraguando un cierto sentimiento partidista en la conciencia de la gente, que sería el reverso del gobierno de estos sargentones, signado por el personalismo, y que se traduciría en este fenómeno del voto castigo, sobre todo, incitado por el profundo malestar que se siente, no sólo por esos precios, que no están al alcance de una vendedora ambulante, como la de la autopista, sino además por el tipo de sacrificio, que hay que hacer para poder conseguir las cosas, con que alimentarnos y asearnos.

           
La victoria de Luis Herrera Campins en el año de 1978 estuvo motorizada por este fenómeno del voto castigo. Yo recuerdo como la gente en los carros por puesto se permitía reírse de aquella derrota de los adecos, y esto porque el militante de AD se había vuelto muy atorrante. “Usted parece adeco”, solía decirle la gente a cierto tipejo de condición abusadora; unido a la fama de corrupto; pero entonces se descubrió que el copeyano era de la misma especie, y para castigar a los copeyanos se votó por los adecos; que fue cuando se comenzó a utilizar esa consigna de que “con los adecos se vive mejor” bajo el gobierno de Jaime Lusinchi; rompiendo este hilo más bien Carlos Andrés Pérez otro presidente adeco, puesto que su candidatura se tomó más bien como una gran esperanza, es decir; que se iban a vivir los tiempos de la Venezuela saudita de su primer gobierno, sólo que arrancó mal; no supo lograr un consenso en torno a su gestión, en especial, para la aplicación de su famoso plan de ajuste económico: conocido como el “paquetazo”, y al que todo el mundo le echó la culpa del famoso sacudón del 27 de febrero de 1989, cuando lo economistas han venido demostrando que el mismo fue el producto de quince años de una política económica errática, que se había iniciado con el primer mandato de Carlos Andrés Pérez, y que el propio Pérez iba a tratar de corregir, sólo que no lo lograría, habida cuenta del demasiado saboteo, del que fue objeto su gobierno, quizás a causa de la gran arrogancia, con la que asumió las cosas.

           
De modo que en estas condiciones se genera ese fenómeno del voto castigo, que va a favorecer mucho a Chávez; precedido, además, por su aureola de militar golpista; pues no se olvide que este es un pueblo que cree mucho en el poder de las botas; por aquello de que lo que necesita nuestra sociedad es mano dura: se vuelven locos sus ciudadanos, si se los deja solos, y de allí que Vallenilla Lanz considerara a Gómez como el “loquero de Venezuela”; incluso, a nivel de sus clases más ilustradas, que fueron las más entusiasmadas en llevar a Chávez al poder, y entonces uno por allá descubrió que “Chávez es de una ignorancia delirante”; “que Chávez lo que tiene es un basurero en la cabeza”, y así sucesivamente, cosas relacionadas con su poca preparación para ejercer su función de estadista, y hasta que por último se escuchó decir: “ya que yo lo traje, ahora lo tumbo”, y, en efecto, lo logró aquel lejano 11 de abril de 2002, sólo que no estuvo presente una dirigencia política orgánica a la altura de la circunstancia, y entonces se actuó con mucho desconocimiento de la realidad, de acuerdo a las ambiciones que se desataron en aquel momento.

           
Hubo una clase media que llevó a Chávez al poder, y quien al día siguiente de haber tomado posesión éste ya estaba arrepentida; lo cual dio lugar a la confrontación; al suicidio del país, como fue calificado el paro cívico nacional del 2002 – 2003, que generó la polarización social y política; que le va a permitir a Chávez despertar lo que pudiéramos conocer como el voto populista, y digo despertó porque entonces en los procesos electorales sucesivos, éste estimulará a aquellas masas populares, que se habían declarado abstencionistas, producto de ese sentimiento de la antipolítica del que hablamos al comienzo, a participar en los procesos electorales; como una forma de lucha también, y de allí el que Chávez considerara a dichos procesos batallas, catapultado por cualquier ingente cantidad de petrodólares que cayó durante todo su mandato, y que le financió lo que se conoce como el “petropopulismo”; estando de por medio, por supuesto, el fraude continuado.

           
¿Cómo se llegó a tener una gran fe en los partidos políticos y en la alternancia democrática en esa Venezuela, sobre todo, de las décadas de 1960 – 1970? Se pudiera decir que la maquinaria que construyó Rómulo Betancourt a lo largo del país fue un factor fundamental; seguido de otras maquinarias como la de Copei y la de URD, y la prueba es que aún queda entre los dichos populares esa expresión de que con AD se vive mejor, y eso habiendo quedado esa maquinaria hoy reducida a menos de la mitad.

 


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EN EL DIVÁN DE JORGE RODÍGUEZ

Enrique Meléndez Oropeza

28-10-2015

L
eyendo la reseña que hace uno de los periódicos oficialistas, que reparten en el Metro de Caracas, del programa televisivo del psiquiatra Jorge Rodríguez, “La Política en el Diván”, termina diciéndose “pobres pacientes los de este señor”.

           
Claro, esto no es extraño en la gente de esta profesión. El famoso psicoanalista francés Jacques Lacan tenía fama de que atesoraba lingotes de oro; a propósito de su éxito económico, como profesional de la psiquiatría y como autor de obras, que tuvieron mucho público, y a los que solía acariciar de vez en cuando, muerto de codicia; así como aparece Chávez en un mural, que hay en la entrada del BCV, con los famosos lingotes de oro de nuestras reservas internacionales. Recuerdo que cuando yo llegué a París en el año de 1980 estaba muy de moda la teoría de Lacan, en especial, su concepto sobre el imaginario, sobre todo, porque volvía a aquello del subconsciente de Freud, que había sido su impacto científico. Pero, además, el psicoanálisis en sí era la nueva ola. Los franceses, que son muy hábiles para ilustrar y expandir cualquier moda intelectual, que a ellos se les ocurra, se encargaron de propagar esta metodología científica, con el carismático Freud a la cabeza, como había sucedido con Sartre y el existencialismo, que había sido la moda intelectual anterior; llegó un momento en que el psicoanálisis constituyó una hegemonía epistemológica, sobre todo, en las décadas de 1970, 1980, y en Sudamérica, donde más acogida tuvo fue en Argentina, y donde se reprodujo, incluso, un cierto movimiento de la antisiquiatría, y esto porque en aquella sociedad llegó un momento en que todo el mundo quería ser psicoanalista; lo que prueba que, mientras los países del Sur de nuestro continente son muy dados a este tipo de modas, los países del Norte más bien son recelosos, pues en Venezuela tuvo su auge, hay que reconocer que hubo un movimiento psicoanalítico, pero no se asumió de un modo tan febril, como en Argentina o en Chile, y no es sino ahora, cuando viene a hacerse sentir, digamos así; pero sólo para apoyar las ocurrencias que le salen al alcalde de Caracas. Por cierto, que se decía que Lacan era uno de los psiquiatras a quien más se le suicidaban los pacientes: cuestión de chismes entre intelectuales.

           
Pobres pacientes, decía, porque así como es de irresponsable con el manejo de la práctica de su profesión, tiene que serlo también con sus pacientes; pues la proyección de su imagen allí no pasa de ser una opereta de mal gusto, en especial, porque el exceso de su refinamiento viene a resultar muy artificioso. ¿Acaso alguien ha olvidado aquel cognomento que le aplicó a Fernando Salas Feo, cuando lo llamó “Señor Pollo”?

           
Sentó a la oposición en el diván, y entonces comenzó a enumerar las psicosis de sus trastornos sociales de personalidad: primero, fracaso para adaptarse a las normas sociales, y que era, a su juicio, lo que la llevaba a desconocer el acatamiento a la Constitución; esto dicho por un sujeto que, mediante sus actuaciones públicas, parece decir, como José Tadeo Monagas: “la Constitución sirve para todo”; un hombre que convirtió el Consejo Nacional Electoral en el ministerio de Asuntos Electorales del gobierno; gracias a lo cual, incluso, ocupó el despacho de la vicepresidencia de la República, es decir, gracias a lo cual fue premiado.

           
Luego el señor Rodríguez habla de la falta de honestidad, por parte de la oposición; cuando, a su juicio, incita al amotinamiento social con consignas como “la salida es ya”, “vamos a la calle”, “vamos a destruir”, “salgan con su arrechera”. Yo me pregunto: ¿está diciendo la verdad Rodríguez, cuando tergiversa la semántica de estas frases? Pues cuando Capriles dijo: “vamos a descargar la arrechera en las calles” no le agregó ese predicado de “y vamos a destruir”. Además, Capriles tiene todo el derecho a convocar a una manifestación pública, en su caso por la defensa de su triunfo, ya que ese derecho está contemplado en la Constitución.

           
La otra psicosis de esa supuesta patología social que sufre la oposición a juicio de Rodríguez es la de una gran irritabilidad y agresividad, e ilustró el asunto diciendo que, por ejemplo, Jesús “Chuo” Torrealba, en las ruedas de prensa de la MUD, pareciera que “tuviera un ataque de hemorroides trombosadas”, y ante semejante vocabulario uno se pregunta, ¿quién está resultando el agresivo aquí? Ya uno sabe la carga que llevan estas palabras, sobre todo, en un medio como el venezolano.

           
Lo otro que encuentra el psiquiatra Rodríguez en la patología de la oposición es la despreocupación por todo lo que pueda suceder a su paso, en su nefasto intento de sabotear la revolución bolivariana, y que, en ese sentido, se permite cerrar calles. Yo me pregunto: ¿lo consienten las bandas armadas de este gobierno? Además, ¿quiénes son los que se dan el lujo aquí de cerrar calles, cuando les viene en gana, tanto para actos políticos, como para operativos de todo tipo?

           
Por supuesto, en sus palabras tampoco dejó de faltar el famoso acuerdo de respeto a los resultados electorales, sean cuales fueren, que la oposición se niega a firmar; algo que constituye un infundio, y donde vuelve a relucir su falta de honestidad, si se parte del hecho de que esta virtud exige, precisamente, que se respeten las razones del otro, en determinada cuestión, y si la MUD se niega a firmar dicho acuerdo, es porque abriga sus razones. ¿Por qué a cambio el gobierno no permite la participación de una observación extranjera en las elecciones del 6D?

           
Por último, Rodríguez trae a colación el caso del matón que asesinó a una señora, que lo denunció por haberle robado unos dólares, para hablar de falta de arrepentimiento de la oposición, partiendo de que el matón es de Primero Justicia. ¿El psiquiatra Rodríguez por la conducta de uno de sus militantes, juzga la de todo un partido? ¿Quién esta necesitando un diván?



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EL FANTASMA DEL FMI

Enrique Meléndez Oropeza

19-10-2015

Ahora, el balón que ha lanzado el gobierno, para darle patadas ante la opinión pública, lo constituye el Fondo Monetario Internacional; uno y otro vocero oficial se pelotean el tema; comenzando por Maduro, quien dijo que el organismo multilateral está dispuesto a aportar 60 mil millones de dólares a la MUD, para la conspiración que esta agrupación multipartidista, supuestamente, adelanta contra el gobierno; algo que se tomó como una mentira muy truculenta; sobre todo, porque Maduro sabe, perfectamente, el papel que representa el FMI en el mundo; si partimos del hecho, incluso, de que hay un representante venezolano allí; si no me equivoco, el ex ministro José Rojas; aunque, en verdad, se pensó en un principio en la ignorancia de Maduro, al respecto; antes de la infidencia de la conversación telefónica entre Ricardo Hausmann y Lorenzo Mendoza, y que vino a revelar el por qué el tema del FMI se vino a convertir en una especie de balón de futbol del oficialismo, y lo que quiere decir que esta grabación rodaba entre ellos, antes de ser divulgada por Diosdado Cabello.

           
Claro, allí se revela una triste verdad; que es lo que descompone a la gente del oficialismo, y es que, como dice Hausmann, el FMI está preocupado por la situación económica de Venezuela; que es tan grave, que ni siquiera el gobierno se atreve a publicar las cifras donde se proyecta la misma, y sólo por ocultar el enorme fracaso que constituye su modelo de política económica.

           
A pesar de que yo me gano la vida como periodista, y pudiera interesarme por la temática que abordan Hausmann y Mendoza en la conversación, y que la misma se ha filtrado por todas partes, no la he escuchado por pudor; ya que se trata de una conversación privada; cómo será el carácter de metomentodo de Cabello, y quien, incluso, es hasta perverso en eso de filmar los encuentros íntimos de la pareja López-Tintori; sobre todo, porque en la jugada hay su parte lujuriosa; lo que da pie para llegar uno a la conclusión de que bajo todo régimen autoritario se acaba la vida privada; pues para decirlo en forma coloquial, en cualquier momento le sacan los trapos sucios al sol al ciudadano, sólo por disentir.

           
Por supuesto, todo esto es procedimiento policial cubano; pero bajo la coordinación de Cabello; como está a la vista, y con lo cual le está haciendo un gran favor a esta gente; puesto que sus respectivas opiniones las está transformando en editoriales de su programa; que, quizás, ellos estén interesados en que se escuche; pues eso le ofrece centimetraje noticioso, tanto para Hausmann, como para Mendoza, y quienes contestaron el asunto con sendas respuestas, que dejan al descubierto la forma arbitraria de actuar Cabello.

           
En el caso Bill Clinton-Mónica Lewinsky; quien sale mal parada, la peor desacreditada es la señora que grabó las confidencias de la muchacha, y que luego las vendió al mejor postor, para ser reveladas por los medios de comunicación; sobre todo, por la dosis de mala fe que pone alguien incitado por la avaricia; puesto que esto le reportó millones de dólares, y con los cuales, seguramente, aseguró una vejez en la abundancia; pues, al final, la propia Hilari, que fue la gran víctima aquí, le echó tierra al asunto, y quedó algo como jocoso de un presidente de EEUU, que se permite echar una cana al aire; de modo que el mundo entero odió a la infidente, y uno pudiera decir aquí lo mismo de Cabello; pues en su caso también está de por medio la defensa de sus intereses; que, al parecer, están en juego; en especial, en un momento en que ya no lucen tan ganadores; a propósito del evento electoral que se avecina.

           
Claro, también allí está lo otro, y es la necesidad de mentir, para demostrar que todavía se cuenta con la prerrogativa de ese ¿placer? Es decir, el placer de meterle otra realidad al prójimo. Tanto más apelando al hecho del terror. Señores: hay un fantasma, que se llama FMI, y el cual viene con sus recetas hambreadoras; el famoso paquete de medidas económicas de Carlos Andrés Pérez; cuya consecuencia fue “El Caracazo”, es decir, se va al discurso anterior; al que en su época manejaron Arturo Uslar Pietri, junto a grupo de notables intelectuales, como se hacían llamar ellos mismos, y Rafael Caldera, a quien le dio mucho provecho, sobre todo, por aquello del “Consenso de Washington”, que era una especie de populismo, sin base teórica; puesto que Caldera no sabía nada de economía, y esto porque no había sido marxista, pues hay que entender que todo el que fue marxista se interesó por la economía; discurso –digo, con el cual conspiraron bastante contra el gobierno de CAP, hasta hacerlo renunciar, y con el cual también Chávez llegó al poder; el antineoliberalismo, sin tener una idea tampoco éste de economía, ni de las corrientes ideológicas, que se manejaban entre los economistas, desde Milton Friedman para abajo; horizonte del cual, por lo demás, estaba ausente la opinión pública venezolana; aparte de que al haber tenido éxito la aplicación de un plan de ajustes de carácter neoliberal en el Chile de Augusto Pinochet, se vino a endemoniar el tema, y entonces en Venezuela tuvo una connotación de carácter política, sobre todo, en el mundo de los comunistas, donde militaba Chávez. Lo que sería lo contrario de una oferta engañosa, sólo que al paso sale la interrogante, de hasta qué punto la gente está dispuesta a creerse el cuento del fantasma del FMI; partiendo, precisamente, del hecho de que el gobierno no se atreve a publicar las cifras de las variables macroeconómicas; es decir, estamos ante un discurso obsoleto, y muy desmentido por la realidad; porque, precisamente, por no seguir la posible receta que nos hubiera aplicado el FMI, nos encontramos con una inflación que va camino al 230%, como lo han vaticinado los economistas, luego de este aumento electoralista de salarios.

 

 

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EN LA COLA
, LA VIDA ES MÁS SABROSA

Enrique Meléndez Oropeza

13-10-2015

En las colas la vida es más sabrosa; en las colas todo es felicidad, aludiendo a la vieja canción; para traducir lo que ha dicho la ministra Jackelin Farías, en ese sentido; algo que le ha salido al voleo; como expresar: “ser rico es malo”; como le salió también decir a su comandante eterno un día, mientras lucía un reloj Rolex en su muñeca, y hay gente que le da la razón a la ministra; pues en esas colas se hacen amistades; se entablan noviazgos; se hacen segundas; se intermedian negocios; en ese sentido, las doñitas han venido ampliando la agenda de sus teléfonos: María, la de la cola del Unicasa de la Candelaria; Teresa, la del Farmatodo del Valle, y que es lo que le ve sabroso la ministra a las colas, ojo, desde su oficina con el lujo y la decoración de un funcionario de su rango; sin desperdicio alguno para los twitteros; que enseguida se lo sacaron:

            “
¡Cómo se ve que no tiene necesidad de nada!” Entre tanto la conversación en esas colas se vuelve épica: cada quien se dedica a contar la hazaña de cómo consiguió mantequilla, rematada con tres horas de una cola, para poder adquirir una a 150 bolívares; cuando la importada está por 1 mil 500 bolívares. Ahora no se come mantequilla en las casas: como me dice una vecina, ya los sándwiches, como se lo hacen ver sus hijos, son sin mantequilla: jamón y queso solamente, y eso una lonjita y una lonjita; pues los respectivos precios de esos productos no están muy a la alcance de una persona que gana sueldo mínimo. Gente que amanece en esas colas; como sucede en el Centro Comercial La Casona de los Altos Mirandas; una cola que se amplía los fines de semana, y entonces se da el caso de una muchacha con niños en edad de lactancia, que ha sido una de las que ha amanecido; al momento de llegar su turno, resulta que la leche se agotó. ¿No es para llorar? Pero entonces, esa señora va al barrio, y allí consigue la leche, que ha sacado el bachaquero del supermercado; sólo que a 500 bolívares. ¿Gana lo suficiente esa muchacha, como para darse ese lujo? Los personeros del gobierno hablan de una especulación por parte de la burguesía empresarial, que tiene desatada una guerra económica: he allí donde se localiza ese flagelo.

           
Ahora, ¿qué le causa más impopularidad al gobierno, a propósito de esta situación, tomar las medidas adecuadas; empezando por el levantamiento de los controles, o mantener este modelo económico? Ya ese chavista de buena fe; que lo abordaba a uno, pensando en la condición de uno de la oposición, y que le recalcaba que las obras de Chávez se iban a recordar hasta dentro de 500 años, ahora reconoce que nunca imaginaba que íbamos a llegar a esto; que ahora tiene un nuevo trabajo, y que consiste en estar en las colas, hasta seis horas, para poder conseguir los productos básicos, y la argumentación de esta gente, para mantener los controles, que son las verdaderas causas de las grandes aberraciones, que se observan en el manejo de nuestra política económica, basada en el temor de que si lo hacen, al día siguiente los tumban, es una simple excusa, para ocultar la verdadera razón, y es que por aquí las mafias, como se dice en criollo, no tendrían vida. Es aquí donde cabe esa célebre frase de Margaret Thatcher, quien decía que el socialismo dura, hasta que se les acabe la plata… de los otros.

           
Una de las frases más erráticas de Chávez fue aquella de que el precio del petróleo iba disparado a los 200 dólares. ¿Con qué fundamento lo decía? La pura imaginación. En efecto, en el momento en que manifestaba esta euforia estaba en el máximo apogeo la condición de activo financiero, que había adquirido el petróleo; dejando de ser, al mismo tiempo, una simple mercancía, y, en especial, a raíz de la crisis financiera inmobiliaria internacional de 2008, que llevó a la pérdida de mucho valor de los bonos financieros, y todo el mundo se agarró del petróleo, sólo que Chávez pensaba que era cosa de su política petrolera; basada en la reducción de la producción; poder, como se vino a demostrar a la larga, que no estaba en sus manos, como sí en manos de los sauditas, y quienes ahora proclaman que jamás ellos permitirán que el precio del petróleo pase de los 100 dólares; como errático ha sido Maduro al viajar por estos países, a los fines de persuadir a sus gobiernos, de que cambien esta línea; sin darse cuenta, además, del desplazamiento que viene teniendo el petróleo, como fuente de energía, y que es lo que ha llevado a pensar a esta gente de esta manera. Imaginemos lo que ha sucedido de entonces a esta parte; cuando hemos llegado a niveles de 38 dólares: esta gente se consigue con el hecho de que se ha muerto la gallina de los huevos de oro, y como se trata de una mafia, más que una clase gobernante, enquistada en el poder, es decir, quienes mantienen una aberrante política económica, que permite toda clase de malas prácticas y corruptelas, ha dicho: aquí no hay para más nadie, y las pocas divisas que le entran al país se le reparten entre sus círculos; habría que determinar el número de empresas de maletín que reciben dólares por la vía de Cencoex, es decir, a 6,30, y las que sólo en la época de Giordani, se habían birlado 25 mil millones de dólares, y aún no han aparecido sus representantes, y es por eso que la crisis de escasez se ha acentuado; repercutiendo ello en nuestro bienestar social, y lo que demuestra que está gente está más interesada en saquear al país, que de la calidad de vida de la ciudadanía que gobierna.

      
Es típico, en efecto, la imagen que presenta la ministra del venezolano de hoy en día; saliendo con su sombrilla y su bolsita a hacer su cola en el supermercado de la esquina el día que le toca el número de su cédula; como se ha vuelto épica su conversación, por lo que decía al principio; por lo tanto, volcada su atención por lo que la gente trae en las bolsas, y, luego, muy alcanzado; el dinero no le alcanza
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MADURO EN LA ONU

Enrique Meléndez Oropeza

06-10-2015

El vacío de Maduro, al momento de hablar en la Asamblea General de la ONU tiene muchas aristas, sobre todo, porque su discurso; además de estar cargado de pura hipocresía; está desencajado con respecto a los temas que se manejan en el mundo moderno, y entonces lo que está es recargado de provocaciones, cuando no de fanfarronerías; que nadie en la ONU, excepto aquellas representaciones diplomáticas demasiado lacayas, está dispuesto a oír.

           
Uno de los flagelos más graves de esta revolución castrochavista consiste en envenenar la conciencia de la ciudadanía con la mentira. Es erróneo lo que dijo Maduro en su alocución; de que en la Carta de Jamaica el Libertador había concebido un nuevo concepto de colonialismo, en su condición de visionario como se muestra allí, según la logia chavista; cuando por el contrario a partir de ese momento Bolívar comienza a acariciar la idea de un protectorado inglés; habida cuenta de que la impresión que él tiene de la civilización española en la América es que ha sido ha sido muy precaria; partiendo del grado civilizatorio de aquella España, que nos había colonizado; con una cultura muy tomista, esto es, muy cerrada a la investigación científica, y muy parroquiana, esto es, muy supersticiosa y localista, y que nuestros pueblos, teniendo presente que habían llegado de la mano a los procesos de democratización de la civilización occidental, gracias a las guerras napoleónicas, tenían que ser guiados todavía por una nación mucho más madura desde el punto de vista político, como Inglaterra, y en la cual, además, se había despertado la mecha de la revolución industrial; que será objeto de estudio de Marx más adelante; cuando, además, Bolívar presenta esta visión de mundo, falta la famosa teoría de Lenin sobre el concepto del imperialismo. De modo que es falso que allí el Libertador concibe por primera vez una postura antiimperialista, y era lógico que éste sostuviera un punto de vista, más bien contrario, a ese supuesto nacionalismo; pues, en su defecto, lo que le esperaba a estos pueblos era devorarse por todos los crímenes y  extinguirse por su ferocidad, según sus propias palabras, sin que los europeos se dignaran reconquistarlos, había cuenta de que habían decaído en el caos primitivo, y cosa que fue así, si apelamos a la historia.

           
Pero donde más se le salió la hipocresía a Maduro fue en la parte relativa al tratamiento del tema de la paz; sobre todo, que a mi me indignó, cuando se pronunció a favor del régimen de Bashar al-Asad, y se identificó con los intereses de Vladimir Putin; esa incursión que hizo por el mundo árabe; cuando es de sobra conocido que estos países aún se rigen por tiranías medioevales; cuando es de sobra conocido la atrocidad y la crueldad que rigen a partir de ciertos usos y costumbres en la forma de vida de estos pueblos; el menosprecio que sienten por la mujer, o cuando se refirió a su encuentro con el presidente Santos, obviando la represión y el atropello de la que fue víctima la colonia colombiana, indocumentada o no, radicada en el país, al expulsarla de nuestro territorio, generando con ello una crisis de desplazados, tan parecida a la que se generó en esa Siria de al-Asad, y a la que ahora, con todo el cinismo del caso, Maduro invita a que regrese, si quiere.

           
Por supuesto, en sus palabras tampoco iba de dejar de hacerse la víctima; el tema del saboteo a la “revolución bolivariana”; ejemplo de modelo de gobierno hoy en día; generadora de la más enconada envidia, tanto de factores internos, como externos; sólo que no mostró ninguna cifra de estadística económica, que corroborara sus palabras, y no explicó el por qué el BCV tiene casi un año; que no publica las cifras de las variables macroeconómicas, y la comunidad entera está consciente de que, si no las ha publicado, es porque el desastre, que allí se refleja, es para avergonzarse. De modo que nada le sirvió mencionar a la “revolución bolivariana” como imperativo categórico hoy en día en el mundo moderno; cuando lo que constituye es un solemne fracaso.

           
¿Maduro cree que la comunidad internacional es bolsa? Le pidió estar muy atenta a lo que pueda ocurrir en las elecciones del próximo 6 de diciembre, y no obstante, se niega a que haya una participación de la OEA y de la UE como parte de la observación internacional en dicho evento; que fue lo que llevó a la diputada María Corina Machado a calificarlo de cobarde. La propia Tibisay Lucena lo dijo bien claro hace unos días: “Nosotros no necesitamos que nos monitoreen en nuestros procesos electorales”. ¿No es esta la línea del régimen? ¿No está demostrando la Tiby que se trata de una alta funcionaria de ese régimen; digamos la titular del ministerio del Poder Popular para Asuntos Electorales? Luego, entonces, Maduro llama la atención de la comunidad internacional; para que esté atenta a que en la madrugada del 7 de diciembre la oposición va a cantar fraude. He allí lo que traslucen sus palabras.

           
Además, constituye una solemne estupidez enfocar el tema del mundo unipolar, es decir, el mundo de los bloques de poder; que fue la gran discusión de la década de 1960 y 1970; pero que ahora se ha sustituido por el relativo a un flagelo muy grave que tenemos en la actualidad, y es el recalentamiento global de la tierra, unido al deterioro del medio ambiente; tema que le ha valido una Encíclica Papal, conocida como Laudato SI; donde Francisco I habla de que “hay que preservar la Casa Común”; conociendo con ello el planeta entero, de acuerdo de los términos de dicha Encíclica, y esa obviedad de Maduro, con respecto al tema ecológico, lo llevó hasta confundir dicho concepto manejado por el Papa, a propósito de su comparecencia también en la Asamblea General, y entonces pensó que cuando se refería a la Casa Común, lo decía pensando en la ONU.

 

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LA CARTA DE JAMAICA

Enrique Meléndez Oropeza

21-09-2015

Mario Briceño Iragorri hacía ver que nuestro proceso de independencia se inició en una forma muy prematura, y en esto habría que reparar que fue más obra del azar; que de la necesidad; si partimos del hecho de que, una vez que Napoleón despoja del trono a Carlos IV y a Fernando VII, “quedamos –dice el Libertador en la Carta- entonces en la orfandad. (…) Todos los nuevos gobiernos marcaron los primeros pasos, con el establecimiento de juntas populares. Estas formaron enseguida reglamentos pa ra la convocación de congresos que produjeron alternaciones importantes”.

           
Claro, también hay que reconocer que esa colonización, que ha llevado a cabo España en este continente, ha venido conformando un cierto espíritu de resistencia; ha creado una conciencia de la necesidad, y es cuando comienzan sus elites políticas a formarse con el pensamiento de la ilustración; siendo lo más pintoresco del caso que esta filosofía entra en forma clandestina al país: se utilizan tapas de La Biblia, para forrar libros de Voltaire, Montesquieu: ¿cómo explicarnos la formación de un Juan Germán Roscio, Miguel José Sanz, quienes van a redactar la primera Constitución?


Historiadores como Guillermo Morón colocan a Miranda como uno de los representantes de esa filosofía (“mi Sócrates peruano” le endilgaba madame Delfine de Coustine, su eterna novia), y quien ya para la época abrigaba esa idea de nación única en la América hispánica; que pretendía llamar Colombia, y que es la que desmenuza el Libertador en la Carta de Jamaica, sin mencionarlo a él, por supuesto; demostrando que es imposible formar una sola nación de este conglomerados de pueblos, a pesar de que nos unen lazos comunes: lengua, religión y cultura; partiendo del hecho de las circunstancias geopolíticas en las que se encuentran cada uno de ellos en la extensa geografía del continente sudamericano, y asomando más bien la idea de una confederación de naciones; algo que intenta en el famoso Congreso de Angostura; pero en lo que fracasa, tomando en cuenta que ya para la época no gozaba del mayor consenso, porque produce malicia, a propósito de ansias imperiales.

           
Se pudiera decir que nuestros pueblos fueron conducidos de la mano hacia la democracia por las condiciones históricas de la época; como incluso, pretendía el propio Napoleón con España, sólo que su pueblo no lo quería; pues lo único que solicitaban era que le devolvieran a Fernando VII; no había una conciencia republicana en la sociedad española, y la que sí había germinado en estos territorios; pero, precisamente, por esa llegada tan abrupta a la democracia, el Libertador consideraba que habíamos quedado en la orfandad; que todavía necesitábamos ser guiados por una nación que demostrara una cierta perfectibilidad en su sistema de gobierno, y la cual no era otra sino Inglaterra, a su juicio.

           
Hay que tomar en cuenta que todavía no se ha escrito la teoría de la subjetividad de Carlos Marx, a propósito del tema del colonialismo y del capitalismo salvaje; que sería complementada con la famosa teoría del imperialismo de Lenin, y, en ese sentido, no había prejuicios. Incluso, el Libertador hacia el año 1826 hablaba de la posibilidad de instaurar una monarquía con un príncipe inglés a la cabeza, y como vio que esta idea no se la aprobaba nadie, entonces optó por redactar la Constitución de Bolivia; donde establecía el concepto de una presidencia vitalicia; ideas que por el momento él abjura en la Carta de Jamaica.

           
Marx hace ver que el Libertador no sembró sino anarquía y terror, pero es que eso es, precisamente, lo que más temía él; algo que tampoco Bolívar admite al momento de dictarle la carta a su secretario Briceño Méndez: por el momento lo que concibe son modelos de naciones; pero, eso sí, con la ayuda de Inglaterra, y se asombra, incluso, que esta nación se haga la indiferente, en lo que se refiere a la guerra frenética y sanguinaria que ha desatado España en nuestro continente.

           
En efecto, el Libertador toma partido aquí por la Leyenda Negra, en cuanto al enfoque que él tiene de lo que ha sido la colonización española, y, en ese sentido, tiene palabras para “el filántropo obispo de Chiapas, el apóstol de América, (Bartolomé de las) Casas”, reconociendo que él dejó a la posteridad una breve relación de las barbaridades que los españoles cometieron “en el grande hemisferio de Colón”.

           
Incluso, por esta vía repasa los casos de una conducta inmisericorde e implacable por parte de los españoles, desde Hernán Cortés, pasando por Francisco Pizarro y Diego de Almagro, hasta Monteverde, Boves y Morillo, con respecto al trato que le debían dar al enemigo, es decir, con los grandes caciques aborígenes, como fueron los casos de Moctezuma y Atahualpa, el llamado derecho de gentes, y los compara con el caso de Napoleón; quien sólo les concede un asilo dorado a Carlos IV y a Fernando VII: una barbarie que mostraba el grado de civilización de España.

           
Pero hay algo que también analiza Bolívar en la carta, y es el hecho de la menoscabada nacionalidad, que poseen los nativos de la América hispánica, quienes no son sino españoles de segunda, sin derecho al ejercicio de ciertos cargos, incluso, dentro de su propio territorio, y hasta se permite poner lo que sería un contraejemplo, cuando dice que son más dignos los pueblos de Turquía y Persia, gobernados por “soberanos despóticos”, que nosotros, porque, al menos, estos sátrapas son turcos y persas, “mientras que a nosotros, además de privarnos de los derechos, que nos correspondían, nos dejaban en una especie de infancia permanente, con respecto a las transacciones públicas”.



 

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BOLÍVAR EN JAMAICA

Enrique Meléndez Oropeza

14-09-2015

           
El Libertador llega a Jamaica en mayo de 1815. Viene expulsado de Nueva Granada, a causa de su rivalidad con Manuel Castillo, jefe de las tropas acantonadas en ese momento en Cartagena. Llega con un séquito de seis personas: su secretario Pedro Briceño Méndez, dos edecanes y dos mucamos, que habían sido esclavos suyos; a quienes les había otorgado la libertad, pero que se habían quedado bajo su servicio en tal condición; es decir, seis bocas a las que tiene que mantener, y para lo que sólo cuenta con una bolsa de morocotas; que llama de inmediato la atención de la dueña de una pensión, a la que llegan en Kingston, ubicada en un barrio bajo, y que es lo que contrasta también con su apariencia de patricio; de modo que por aquí más se le afinca aquélla a la bolsa de morocotas. Allí alquilan una amplia habitación, en la que cuelgan las hamacas, que han traído, y por la que pide la dueña tres meses por adelantado.

           
Sería una estada en Jamaica cargada de peripecias. Héroe derrotado; pero héroe al fin, y con esta aureola se relaciona con algunas figuras ilustradas de la isla; comerciantes ingleses, entre ellos, uno que lo asistirá económicamente, una vez escanciada la bolsa de morocotas, con el cuento de unos “prestamos”, que le pedirá el Libertador; otro que le escribirá una carta, solicitándole información sobre el fenómeno político, que se ha gestado en el Nuevo Mundo, con motivo del proceso de emancipación, en el que se han declarado sus diferentes pueblos, cuya respuesta “a un nativo de la isla” vendrá a conocerse como la Carta de Jamaica, dictada a Briceño Méndez un 6 de septiembre de 1815, es decir, 200 años atrás.

           
Bolívar escribe estas líneas, cargadas de optimismo; cuando más su espíritu russoniano lo lleva en su máxima exaltación; tomando en cuenta la fe que pone en ese momento en lo que será el desarrollo cultural de los nuevos pueblos de América; bajo el esquema civilizatorio, que se ha adoptado en el Viejo Mundo, a raíz de los procesos de democratización iniciados por Napoleón en cada uno de ellos. Su estado de ánimo no es el mejor; puesto que ha ocurrido una tragedia en sus narices: uno de los mucamos, El Negro Pío, ha sido comprado por una considerable cantidad de pesos por un agente de Morillo, a los fines de que lo acribille con un puñal, mientras duerme, y esto hace El Negro Pío, sólo que no es el Libertador contra quien atenta, sino contra Félix Amenosty, un agente de Bolívar que le recluta mercenarios en el Caribe, para su soldadesca y que se ha quedado dormido en su hamaca, a la espera de verlo, ya que se trata de un asunto financiero, y el Libertador, para el instante está ausente.

           
Aquel atormentado héroe disfruta esa noche de las mieles del amor; pues resulta que en ese medio de comerciantes ingleses ha conocido a una joven viuda; una mulata oriunda de Santo Domingo, con una buena posición económica; gracias a la dote que le ha dejado el marido; de vida libre desde entonces, dotada de una gran belleza, y quien se prenda de inmediato de aquel héroe; que incluso en un primer momento se siente muy avergonzado ante ella, a propósito de las condiciones en que vive. Así que por las tardes este sujeto se va, y amanece con una viuda que lo espera en su casa en transparencias. ¿No sabía El Negro Pío de las andanzas de su amo? El hecho es que a Bolívar lo perturbó mucho el gesto de traición de aquel muchacho, sobre todo, porque había sido casi criado suyo, y en este estado de ánimo escribe la famosa Carta de Jamaica.

           
¿Russoniano, he dicho? El Libertador entra a abordar lo que sería una dialéctica en lo que ha dejado la colonización, que ha llevado a cabo España a lo largo del continente, y de donde, en efecto, ha nacido una sola nación con una lengua, una religión y una cultura común, sólo que una nación muy despoblada, y los centros urbanos están separados por grandes distancias; de modo que ninguna de sus partes puede formar un todo, sino que cada una tiene que funcionar aparte, sin dejar de pensar, por supuesto, en una confederación de naciones, y es cuando ya asoma la idea de lo que será el Congreso de Panamá, e incluso desde allí aborda esa posibilidad de una sola nación de naciones.

           
Pero hablo de Rousseau en el entendido de que allí está plasmada toda la idea de la sociedad ideal, que proclama este filósofo, la sociedad del constructo, que reta a la naturaleza en perfección con el equilibrio de sus leyes, y que es lo que persigue el Libertador para este conjunto de naciones; sólo que, a su juicio, estas naciones deben ser guiadas por el protectorado inglés; ya que para la época Inglaterra era la nación más desarrollada del mundo; partiendo del hecho de que le parecía que la colonización de España había sido muy precaria. En la historia de Occidente se había dado una implosión, y es que la América, luego de tres siglos de colonización, rebasaba a España, y había desarrollado una conciencia política mucho más moderna, que la suya, y esto porque su gente se había formado con el pensamiento de la filosofía de la ilustración. Precisamente, con la Carta de Jamaica, el Libertador se da a conocer como un pensador político; además de guerrero, y en la Carta de Jamaica está plasmada, lo que sería su tesis política, su idea de lo que debe ser un gobierno; momentos en los que su conciencia es democrática; distante todavía de aquel sujeto arrogante, que se conocerá en 1826, cuando comience a abrigar sueños monárquicos; aunque sí se mantiene en la línea centralista, que sostendrá durante toda su vida, a raíz de lo que conocerá como la caída de la I República, cuya causa se la achaca al federalismo.

           
Ideas que por la noche le esgrimía a su nueva novia, y quien no se explicaba cómo aquel sujeto; que estaba hospedado en una casa de un barrio de bajo fondo, proclamara estas cosas, y que presumía que él iba a ser el artífice de una transformación en ese Nuevo Mundo.


 

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LEOPOLDO: UNA PAPA CALIENTE

Enrique Meléndez Oropeza

07-09-2015

La verdad es que parece un chiste de la vida real este engatusamiento, que les hizo el estudiante Marco Coello al gobierno. Incluso, fue una sorpresa. Este sábado a temprana hora me conecto con Internet, y me encuentro con que en un portal de noticias se habla de la fuga de dicho estudiante hacia Miami por la puerta grande de Venezuela; que sería el aeropuerto de Maiquetía, es decir, en las propias narices del régimen; mientras abajo se leía que el gobierno había librado una orden de captura a la Interpol; como diría un criollo, tarde piaste, pajarito.

           
Digo sorpresa porque la verdad es que yo nada sabía de este joven, ya que hasta entonces no le había prestado atención a su caso, hasta que una vecina me informa que se trata de un estudiante, que tenían preso desde el 12 de febrero de 2014, con motivo de los sucesos que se produjeron frente a la Fiscalía General, y, según denuncia de sus padres, lo mantenían bajo tortura, y justo con la finalidad de que atestiguara contra Leopoldo López; que fue lo que al final el gobierno logró, y lo que implicó que se le concediese una libertad condicional, y, según las malas lenguas, se le concediesen 250 mil dólares, y entonces los agarró, compró un boleto de avión, y voló.

           
¿Esa es la razón por la que se suspende el juicio contra Leopoldo? Es decir, desapareció el testigo estrella. Eso fue lo que quedó tras la posposición del mismo para el jueves de esta semana, como rueda por las redes sociales; mientras que los cagatintas del régimen habían preparado el terreno en la red mediática oficialista, como para que la opinión pública terminara admitiendo una condena a Leopoldo López, quién sabe de cuantos años; quizás, con la posibilidad de darle casa por cárcel, más adelante, si es que evocamos aquí los acuerdos de Shanon, y lo relacionamos con el caso de Ceballos, y en esto uno diría que el caso de López es especial, ya que se trata de un ensañamiento desde el punto de vista racial, y esto por su condición de godo; que se trata de un prejuicio que está arraigado en el alma del venezolano, y es por esto que yo estoy de acuerdo con Henry Ramos Allup, quien dice que aquí hay que poner las cosas en su lugar, la reacción de José Tomás Boves fue una reacción contra los blancos criollos; como la reacción de Ezequiel Zamora fue contra la raza blanca, que era la clase ilustrada, y, en ese sentido, sus luchas, aun cuando se basaban en la conquista de la tierra, por parte del campesinado, tenían un gran componente racial, y, además, de barbarie, si tomamos en cuenta, precisamente, que el bárbaro lo que persigue es la destrucción de la inteligencia: ¡Muera la inteligencia!, se oyó decir una vez en la historia de España, y prejuicio que lo arrastra desde entonces nuestro inconsciente colectivo; sobre todo, en este momento cuando Hugo Chávez hizo las bases de su proyecto político sobre esta escala de valores del venezolano; esto es, hurgando en los fantasmas de nuestro inconsciente colectivo, y de allí su éxito como líder populista ante un medio más instintivo que racional, y lo que explica, incluso, que en un primer momento la clase media se haya engatusado con dicho proyecto político; sobre todo, porque la encegueció mucho la tara del ajuste de cuentas, frente a una clase política, a la que se le acusaba de codiciosa e iletrada, y así que Chávez venía en plan de sanear el país; aunque al final resultaría muy cobarde, en ese sentido, y como ya lo había demostrado aquel famoso 4 de febrero de 1992; cuando, en lugar de dar la cara, lo que hizo fue atrincherarse en el cuartel de La Planicie, sede entonces del Museo Militar, y que le valió el apodo de Manuel Caballero de “El Héroe del Museo Militar”.

           
Porque ni siquiera Miranda fue tratado en La Carraca con el atropello, con el cual ha sido tratado Leopoldo López; a quien desde un comienzo se le negó el derecho a ser juzgado en libertad, no existiendo ninguna prueba fehaciente de lo que se le acusa, es decir, de conspirar contra el gobierno, salvo las pruebas fraudulentas, que le habían montado con “el testigo estrella”; con todo el descaro del mundo, y que, a última hora, les ganó en astucia, y es por esta forma tan truculenta de actuar, que uno concluye diciendo que al gobierno le crecen los enanos. Es aquí donde uno habla de tiranía; cuando no hay respeto por la condición humana, ya que con este caso se demuestra que este régimen es capaz de disponer de la vida de un ciudadano como un objeto del poder, en este caso, para mostrar sus garras: atropella, porque si no lo haces estás demostrando que tienes miedo, y que, por tanto, te sientes débil.

Incluso, al final, cuando López llevaba ya muchos días en huelga de hambre, y se hablaba del deterioro de su salud, en el medio venezolano se llegó a interpretar que, dada la reacción del gobierno, éste estaba apostando a la muerte de López, sobre todo, porque esto le hubiera dado la oportunidad de promover un amotinamiento social, incitado por los propios colectivos; lo que daría lugar a proceso de persecución y detención de las figuras políticas más emblemáticas; un escenario que le permitiría al gobierno ir a una posposición de las elecciones “hasta nuevo aviso”, y esto porque, ciertamente, las encuestas no le dan al gobierno posibilidad alguna de imponerse en esa justa; ni siquiera cerrando la brecha entre un polo y otro, con algún boom comercial, como el que llevó a cabo en las elecciones de diciembre de 2012, aunque ya ese es otro tema.

En efecto, de nada valió esa huelga, y como muchas otras cosas que se vienen mencionando, en cuanto a las críticas que se le formulan a Leopoldo, y quien parece errático en lo que se refiere a los cálculos que hace en materia política; el hecho es que nadie quisiera estar en el pellejo de la jueza, que sigue su causa, tomando en cuenta que, a falta del testigo estrella, tiene una papa caliente en sus manos.



 


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CON LA IGLESIA HEMOS
TOPADO

Enrique Meléndez Oropeza


01-09-2015            

En criollo eso que sucedió con el Papa Francisco y Maduro en la ONU se conoce como sacarle el c… a alguien. De acuerdo a lo que se dice; Maduro, favorecido por su ubicación entre las representaciones diplomáticas; buscó la manera de aproximarse al Papa; pero éste lo rechazó, y se dice que es la segunda vez que no quiere saber nada de él, pues también intentó aprovechar la estadía de Francisco I en Cuba, para cuadrar una entrevista con él, y, al parecer, Raúl Castro, y que le recomendó que lo mejor era que se quedara en casa.

           
Claro, todo el mundo interpretó que lo que andaba buscando el tercio en ese momento era la fotografía suya, junto a Francisco I, que le diera la vuelta al mundo; cuando más bien lo que sucedió fue lo contrario, esto es, que su Santidad lo rechazó; eso sí, enseguida, le dio la vuelta al mundo; de inmediato estalló el chisme por las redes sociales, y que deja muy mal parada a la diplomacia venezolana, pues allí está la respuesta a la política arbitraria y de atropello contra la colonia colombiana, indocumentada o no, radicada en Venezuela. Basta sólo mirar las fotografías o los videos que salen por los medios de comunicación: esos gestos de dolor y de desesperanza. Que le dé gracias a Dios que no apareció un niño, como el sirio, que llegó a orillas de una playa de Turquía, ahogado, y que conmovió a la humanidad entera, y al propio Maduro, a propósito de lo que dijo, que él estaba dispuesto a acoger unos veinte mil desplazados sirios, y que son víctimas de regímenes como el suyo.

           
Para mayor bochorno de los venezolanos, se dice que incluso intentó romper el protocolo establecido en la Asamblea General de la ONU con esta gracia; falto de una buena asesora en materia diplomática, que lo haya templado por los pantalones, supongo yo, y no lo hubiera dejado salir del lugar donde se encontraba; pues un jefe de Estado cayéndole encima a una figura tan ilustre, como el Papa, desluce por completo en ese escenario. No hay lugar para permitirse un apretón de manos en el trayecto de salida del recinto de la Asamblea; excepto algún encuentro informal, por un tropiezo accidental; donde ya no estén presentes los medios de comunicación, pues eso es lo que en teoría de la comunicación social se conoce como bulla: en lugar de enfocar la atención sobre el nuevo orador, que se dirige al estrado, se desvía hacia este hecho, que se pasa de truculento.

           
Porque, además, esto forma parte de la personalidad igualitarista del venezolano; de la cual Maduro no está exento, y es por esto que no siente vergüenza por la circunstancia de que Jorge Mario Bergoglio no quiera saber nada él, y no obstante, su pertinacia en buscar ponerse encima suyo, y en lo cual era un maestro Chávez; que era muy dado con sus homólogos al tuteo, al manoseo, a la abrazadera y al besuqueo: “Sólo Chávez y el Rey besan a la reina”, tituló una vez ABC de España.

           
Es por eso que estos autócratas prefieren rodearse de nulidades; como Delcy Eloína; que en su caso sería una nulidad engreída, y a las pruebas me remito; partiendo de la conducta que ha exhibido en los escenarios, donde le ha correspondido actuar; personaje incómodo, como se le leía en el rostro a José Miguel Insulza, en una de las ocasiones en que le ha correspondido hablar en la OEA, sobre todo, porque se apoya mucho en la falacia; a partir del capítulo de hacer pasar al gobierno por la víctima, y nulidades que están lejos de hacerles ver a estos señores que las cosas no se improvisan de esa manera, y que “el Juan Gabino, asaltador de caminos”, no tiene cabida. Sobre todo, porque hay que tener presente que esta gente cuenta con su guardia de seguridad, y quienes tienen ordenado apartar de inmediato a cualquier sujeto que venga con una impertinencia de esta naturaleza.

           
Pero además hay otro hecho que su Santidad no pudiera tolerar, y es la cantidad de presos políticos, que purgan en nuestras prisiones, con procesos retardados en forma arbitraria; valiéndose, en ese sentido, de la justicia como arma política, y sólo porque se ha mostrado una disidencia, digamos, radical frente al régimen; con juicios, como lo señalan los abogados, como el que se le sigue a Antonio Ledezma, a Leopoldo López, a Daniel Ceballos, donde se violan todas las normas procesales, contenidas en los códigos penales, y no sólo con juicios a dirigentes políticos, sino también a estudiantes, que han sido prendidos en manifestaciones callejeras o a gente, que sólo se expresa por alguna red social, y quienes purgan en prisiones de presos comunes la mayor parte de ellos; poniendo en juego su dignidad humana, pues todo el mundo sabe lo que es ese mundo allí.

           
Lo otro es la conducta grosera que ha tenido este régimen para con la propia Iglesia. Yo pienso que ni siquiera Guzmán Blanco llegó a expresarse del modo como lo hizo Chávez contra algún prelado de su tiempo. En efecto, expropió algunas iglesias, y le quitó poder de poseer bienes raíces, mientras desplazaba el registro eclesiástico por el civil; pero nunca le llegó a decir palabras tan hirientes, como las que le dirigió Chávez en una oportunidad a monseñor Rosalio Castillo Lara. Por lo demás, hoy las iglesias no son víctimas de confiscaciones oficiales, pero sí del hampa; que arremete contra la billetera de los fieles, que se acercan a los templos, y allí, pistola en mano, de pronto pasan raqueta.

           
Obsérvese la reacción del gobierno cada vez que de la Conferencia Episcopal Venezolana, por ejemplo, emana un documento con alguna crítica a la gestión de gobierno; a la situación crítica que vive la familia venezolana; víctima de una política económica del gobierno, que sólo se mantiene, para favorecer a las mafias enquistadas en el poder, y que son las que facilitan el bachaqueo de los colombianos indocumentados: “No, señor, le responde Bergoglio- ese saludo es falso”.

 

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¿ARRUINÓ CHÁVEZ AL PAÍS?

Enrique Meléndez Oropeza

           

31-08-2015


La verdad es que ni siquiera los griegos están viviendo la hora menguada, por la que nosotros atravesamos en este momento; sobre todo, por la situación de secuestro en que nos encontramos, siendo gobernado el país por una clase dirigente sorda y ciega, y que más bien juega al caos.

           
¿Es así como se soluciona el problema del bachaqueo y de la inseguridad? Es verdad que la presencia de indocumentados en nuestro país, procedentes sobre todo de Colombia, constituye un problema, digamos, de Estado, y lo más recomendable para nosotros es resguardar y proteger nuestras fronteras, en ese sentido, como lo están haciendo muchos países en el mundo, que confrontan este mismo problema; el hecho, como lo han dicho las autoridades colombianas, es que dicho problema no está allá, sino aquí; comenzando con una errada política económica, que estimula el comercio informal en todos los sentidos, incluido aquí el tema del contrabando de extracción y, luego, con una gran desatención por el flagelo de la delincuencia, y que se les fue de las manos a este gobierno.

           

Durante sus primeros años de gestión, Chávez lo decía: el problema de Venezuela es moral; sólo que no sabía por qué lo decía; quizás, dejándose llevar por aquel sentimiento que prevalecía en la opinión pública de que la entonces clase política se había ladroneado; que el líder de mayor perfil en nuestro cotarro, Carlos Andrés Pérez, se podía considerar “el choro” mayor; claro, porque esto iba con la famosa corriente antipolítica, que se había generado en la sociedad venezolana, y porque no sabía lo que decía, Chávez estaba imposibilitado de fomentar una escala de valores éticos en la conciencia de la población; comenzando él mismo con la apología al delito, y de la cual hizo gala, cuando al enfocar el tema del hambre en Venezuela, exclamó que no se justificaba que un padre de familia que se robara un pan, para llevar de comer a sus hijos, fuera a la cárcel, y que es todo lo contrario a lo que un jefe de Estado debe sembrar en la población.

           
Es por eso que resulta muy válida la pregunta, que se lee en uno de los portales electrónicos de Internet, de que si Chávez de verdad arruinó el país; porque, en efecto, la ruina no sólo ha sido económica, sino también moral. Ahora sí nos encontramos en una sociedad de cómplices; de la que se hablaba durante el gobierno de Rafael Caldera; momento en el que a uno de sus hijos se le apodaba –estoy hablando con el lenguaje de la época- “el pimentón”, porque “estaba en todos los guisos”. El hecho es que Chávez nunca se preocupó por investigar si todo esto era verdad o no verdad; cuando, por el contrario, en sus narices comenzaron a estallar los escándalos de corrupción de sus propios ministros; como fue el caso Micabú, donde se le involucraba a Luis Miquilena en el cobro de la edición de 50 mil ejemplares de la Constitución de 1999, recién aprobada, con sobreprecio; tolerando Chávez, posteriormente, la persecución que se desató sobre el medio de comunicación, que se atrevió a publicar la denuncia, La Razón, cuyo director tuvo que asilarse en Costa Rica, hasta el día de hoy, y a partir de allí siguieron estallando casos, incluso, que son para abismarse frente a la gravedad de los hechos, como sería, por ejemplo, el de la comida podrida de los contenedores del puerto de Puerto Cabello.

           
Chávez no pasaba de ser un comandante engorilado, como lo hizo ver cierta revista de España en su edición de la semana del 4 de febrero de 1992, cuando estampó en su principal titular “el tigre de papel”, y debajo aparecía una imagen suya; un hombre al que sí le cabía aquel apelativo que había utilizado Carlos Marx, para referirse al Libertador, del “general de las retiradas”, sólo que estaba lleno de delirios de grandeza, sobre todo, por su talento comunicacional, que en esto habría que reconocerle alguna virtud; aun cuando el ex presidente Pérez la calificaba de “incontinencia verbal”, y entonces esto le daba lugar al hecho de presumir de que, como poseía habilidades para la oratoria, se podía considerar el más capacitado para gobernar el país.

He allí lo que se conoce como un “encantador de serpientes”, y el que ejerció una gran atracción sobre unas masas con una visión de mundo muy cortoplacista; fáciles de manipular con ese discurso engorilado de Chávez; pero que no podía pasar de ahí; porque, a pesar de que se trataba del nuevo líder que surgía en el escenario de la política venezolana, no se había preocupado por diseñar un proyecto de país; con una concepción propia de la realidad venezolana; habiendo recibido mucha basura teórica de esa resaca de la izquierda venezolana; que constituyó su entorno, a la hora de lanzar su proyecto político, y que también vivía en un estado de delirio, si tomamos en cuenta que ya para la época el bloque soviético, junto a sus naciones satélites, había implosionado, excepto Cuba; de modo que llegaba al poder con una visión totalmente deformada de la realidad; lo que significa de por sí, que si marchábamos por este camino, íbamos a la ruina institucional que lo comprende todo.

           
Un hombre con una desmedida ambición de poder; pero sin escrúpulos ni principios, y que era lo que más le impedía fomentar la cultura del progreso en el medio venezolano. ¿Qué nos dejó como herencia? El hecho de que nuestro país sea considerado como uno de los más corruptos del mundo; pues cada día nuestro espíritu picaresco se especializa más en la técnica de la estafa, del robo, del arrebatón en el Metro del teléfono celular. Ahora sí se podría expresar, repitiendo a Gonzalo Barrios, que en este país se roba, porque no hay razones para no robar, y la diferencia del caso nuestro de Grecia, es que allá no hay un Estado víctima de mafias expoliadoras, como las de nosotros; producto, precisamente, de la errática política económica.


 

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DIOSDADO PRESIDENTE

Enrique Meléndez Oropeza

24-08-2015

Invocando la célebre frase de Carlos Marx de que los hombres se presentan dos veces en la historia, se pudiera decir en este caso nuestro que Diosdado Cabello, en las presentes circunstancias, viene ser una especie de Robespierre redivivo; si nos atenemos a lo que él ha dicho que lo que se le decomise a los bachaqueros será repartido entre el pueblo, y lo cual era muy del jefe de los jacobinos; cuyo régimen de carácter parlamentarista inició el modelo tiránico de terror, y si tomamos en cuenta que tal como están planteadas las cosas, Diosdado ejerce una especie de tiranía parlamentaria.

           
Juzguemos lo que ha dicho Lilian Tintori; en el sentido de que Diosdado Cabello le ofreció a ella y a Leopoldo sacarlos del país. Entonces pesaba ya sobre aquél la orden de captura, según la señora de López: ¿no hay aquí una omnipresencia de una figura del poder legislativo; que no pasa de ejercer un cargo de carácter administrativo; atribución que sólo tiene una función transitoria, puesto que la representación, que él ejerce sólo se atiene a la diputación, como la de cualquier otro de sus homólogos, para la cual fue electo en un período determinado; pero que él la concibe vitalicia, y como tal con mayores poderes que los del propio primer magistrado?

           
Fue Diosdado quien decidió que no iban ni Ceballos ni María Corina ni Abelardo Díaz, porque son enemigos declarados suyos; les tiene tirria, como decían nuestros abuelos. ¿A cuenta de qué? ¿Pasando por encima de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia? Precisamente, el aparato del cual se servía Robespierre, para defenestrar a sus enemigos era una especie de jurado de responsabilidad civil, y donde se procesaban todo tipo de denuncias de corrupción: estamos en una época en la cual cualquiera de esos revolucionarios, que se paraban en la tribuna de la Asamblea, había sido sobornado por esa monarquía de Luis XVI; que fue el mismo aparato que instituyó Betancourt en 1945, para perseguir el gomecismo, cuando andaba en afanes revolucionarios; sólo que, a diferencia de Diosdado, sobre quien pesan numerosas denuncias de corrupción, a Robespierre se le conocía como “El Incorruptible”; pues al final de su vida; después de haber derramado mucha sangre, terminó viviendo en la casa de un carpintero; que le ofreció protección a raíz de un atentado que tenían planeado hacerle. Pero en soberbia no hay quien los iguales a los dos; sobre todo a raíz del momento en que se transforman en hombres de terror, bajo el alegato de que están investidos por la representación del pueblo; de modo que volviendo a Marx aquí cabría perfectamente su idea de ese doble aparecer de los hombres en la historia, tanto más que él decía que uno representaba la tragedia y el otro la farsa; lo cual ilustra muy bien la situación.

           
Nunca en nuestra historia se había visto este fenómeno; es decir, un régimen parlamentarista, producto de la anarquía, que impera en este desgobierno de Maduro; pues aquel intento, que se tuvo en 1848; cuando el soberano Congreso procedía a juzgar al entonces presidente de la República, José Tadeo Monagas; un hombre que llegó cometiendo desafueros, como el que se iba a ver a continuación consumar ese día del 24 de enero del año mencionado; como era el hecho de asaltar dicho cuerpo legislativo con tropas gubernamentales; armadas de bayonetas, y las que irían a irrumpir en aquel recinto donde sesionaba, conocido hoy en día como el Palacio de las Academias, y de donde saldría mortalmente herido el padre de la hacienda pública venezolana, don Santos Michelena, para entonces pasar a ser un congreso sumiso, y del que renegaría formar parte Fermín Toro; bajo el argumento de que jamás él se postraría.

           
El hecho es que tampoco estamos bajo un régimen parlamentarista estilo inglés; que, a juicio de los entendidos, es el que mejor funciona, dado el equilibrio que se establece en todas las instancias del poder, que no permite que se cometan excesos en uno y otro; sino, como he dicho, producto de la anarquía y del desgobierno; pues no se pase por alto que aquí también se disputan con Cabello los Castro una cuota de poder; ¿ante cual de los dos se muestra más sumiso esa especie de Luis XVI que también viene a resultar Maduro, un rey a quien sus ministros lo manipulan, al punto de llevarlo a contraer una enorme deuda pública; mientras había una María Antonieta (¿Cilia Flores?) que se metía en todos los asuntos del Estado? No pasemos por alto lo que decía Mario Silva en la famosa grabación; que se conoció tras una infidencia del G-2 cubano; que a nadie le cabe duda que aquí estuvo metida la mano de esta gente; que Diosdado nunca iba a aspirar a la presidencia de la República, ya que él se limitaba a actuar a la sombra del poder. Entonces, Diosdado venía de arrebatarle a Chávez la Asamblea Nacional, si tomamos en cuenta que, de pronto, se erige presidente de la misma; en desplazamiento de Fernando Soto Rojas; quien era el candidato favorito de Chávez, y momento en el cual uno pudiera decir que se gesta este aberración estatal, que yo llamo régimen parlamentarista anárquico; cuya máxima expresión la vemos hoy en día, cuando Diosdado sacó de todos los cargos importantes de la AN a la gente de Maduro. Es más, en estas circunstancias uno diría que dicha infidencia perseguía, precisamente, revelar la situación de Diosdado dentro del chavismo; una especie de desenmascaramiento. No se olvide aquellos afiches que aparecieron a mediados de 2012 en la Avenida Libertador de Caracas, y donde se proclamaba a Diosdado como presidente, y que luego se especuló que aquello había sido obra del G-2 cubano.

  

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HACE 11 AÑOS

Enrique Meléndez Oropeza

17-08-2015

F
ue el momento más delirante de Hugo Chávez; tan es así que a la estrategia de su campaña electoral, le dio el nombre de Batalla de Santa Inés; en alusión a ese inefable personaje de nuestra historia, como lo fue Ezequiel Zamora: un bandolero a quien le había envenenado mucho la mente un agitador profesional, como lo fue Antonio Leocadio Guzmán, y quien terminó cobrándole al Estado venezolano indemnización por tres esclavos que debió libertar, a raíz de la promulgación del decreto de abolición de la esclavitud, expedido por José Gregorio Monagas; sólo que convertido en un mito por los historiadores de izquierda, en especial, Federico Brito Figueroa; de modo que obsérvese el desequilibrio mental que abrigaba este hombre, hace por estos días, exactamente, 11 años; cuando el pueblo concurrió a las urnas de votación a consignar sus votos, a propósito de un referéndum revocatorio, que se había convocado en contra de su gestión de gobierno, con la vana esperanza de rescatar el país de las manos de estos facinerosos.

           
Un proceso que quedó a cargo de una de las mentes más perversas y cínicas, que hemos tenido en este país: aquella psicosis que arrastraba, a raíz del asesinato de su padre; hecho acaecido en los calabozos de la antigua Disip, bajo tortura, y del que la izquierda había hecho un mito, sobre todo, en la UCV, donde se había conocido como un dirigente de la izquierda radical; aun cuando sus asesinos fueron puestos de inmediato a la orden de la justicia, y quedaron presos; un sujeto rencoroso, el hijo, por tanto, con la mente puesta en la década de 1970, apabullante, gárrulo.

           
Por supuesto, ya partiendo de ese absurdo de ponerle el nombre de una batalla de nuestras decimonónicas guerras intestinas a su estrategia electoral; que, como se observa, en el fondo dichas guerras no tenían ningún contenido social; ese proceso de por sí estaba viciado, y donde la ciudadanía había sido estafada con el cuento de las firmas planas, que solicitaban el Revocatorio; que el psiquiatra Rodríguez las colocaba en el marco de “las dudas razonables”, y, en consecuencia, fueron rechazadas; y digo estafada, si tomamos en cuenta que la Sala Electoral del TSJ, no obstante, las había convalidado, en una demanda que había sido introducida por los sectores de la oposición. Aquel psiquiatra Rodríguez hacía de director de orquesta de una sinfonía llamada “La Quinta Pata del Gato”: un año se pasó en esta espera quetespera, que el CNE decidiera la fecha del Revocatorio. Aquí hubo que hacer algo indigno, como fue el tener que ir a corroborar la firma plana, la firma que se consideraba dudosa.


Con la mano metida de Fidel Castro, por otra parte; que fue algo que Chávez, incluso, dentro de su incontinencia verbal lo reveló; cuando dijo que revisando las encuestas, ambos se dieron cuenta de que tenía perdido ese referéndum, y que entonces fue cuando le vino a Castro la idea del Programa de las Misiones; comprometiéndose a aportar él los recursos humanos. Pasando, luego, por la compra multimillonaria, que hizo el psiquiatra Rodríguez de toda una tecnología, que por su propia condición de maquinización llenaba de sospechas a la gente, y hacía muy engorroso el acto de votación. Ese día los venezolanos odiamos a ese señor: desde ocho hasta doce horas tuvo que esperar el elector para votar, bajo un sol inclemente. “¡Queremos votar!, gritaba la gente en las colas de esos centros de votación.

           
Por esos días escribió Alberto Barrera Tyzka un artículo, que tituló: “Yo no maté a Jorge Rodríguez”, y donde se proyectaba ese trasfondo sado-masoquista con que actuaba este señor frente a la sociedad venezolana. En efecto, si él no hubiera estado allí, en el CNE otros hubieran sido los números, y la prueba está en que Chávez lo premió con la vicepresidencia de la República, una vez salido de la presidencia del organismo electoral; aunque ya antes de elevarse a tan relevante cargo, había tenido otra prueba de ese cinismo, que lo embriaga, cuando se le observó, por una revelación que hizo alguien a través de unas fotografías, en un hotel VIP de México: un regalo que le habían hecho los dueños de la empresa que le había vendido las máquinas de votación y las captahuellas; fotografías que fueron difundidas por las redes sociales, siendo hoy en día una de las fichas más importantes del régimen.

A continuación no hubo paz con la miseria en este país: se desató lo que se conoce como el terrorismo de Estado, a través de la famosa Lista Tascón, que derivó de este proceso; cuando Chávez dentro de sus delirios exclamaba:

           
-Ahora la batería nos toca a nosotros, y van coger palo-, como si de tratara de un juego de béisbol. Una lista mediante la cual, no sólo se excluyó a todo aquel que firmó; sin tener acceso a muchos beneficios del petropopulismo chavista, y centeneras de empleados de empleados públicos fueron a la calle, sino que además sirvió hasta para casos de chantaje y de acoso sexual; pues no se olvide que estamos frente a una clase gobernante que no respeta para nada las reglas del honor.

           
Los encuestadores admiten que los números decían que Chávez ganaba ese referéndum; sobre todo, porque había comenzado a tener efecto el famoso Programa de las Misiones, obra de Fidel Castro, y no se olvide que estamos ante un pueblo con una cultura política muy escasa, y muy dado al conformismo (un pueblo perezoso, lo consideró Cecilio Acosta, a causa de su naturaleza, cuyos frutos dan hasta pan; mientras Gallegos lo refleja en sus novelas); lo ganaba –decía, sólo que no con esa ventaja; el hecho cierto es que siempre quedó la duda de esa supuesta victoria; como los procesos electorales posteriores, pues no se olvide que a partir de entonces se inicia el terrorismo de Estado Castrochavista.

 

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ASEDIO ENDÓGENO

Enrique Meléndez Oropeza

11-08-2015

Lo peor de todo esto es, como dicen los economistas, que lo que estamos viviendo hoy, en comparación con lo que viene, es el paraíso. Obsérvese que hace un año atrás todavía se podía conseguir una remesa de harina de maíz en un abasto, que poco a poco se consumía; ahora no se consigue sino en el mercado informal, en el sector de los bachaqueros, a un precio cinco veces mayor al que dice el empaque; del supuesto precio justo, y por aquí se observa el grado de deterioro paulatino en que ha venido cayendo nuestro bienestar social, al punto de que hay una cierta hambruna a nivel de todo el país; la lógica de las circunstancias lo dice:

           
Ya un combo de comida de chatarra llega a más de 700 bolívares, es decir, el 10% del sueldo mínimo. ¿Qué ingreso familiar aguanta esta situación? Es aquí donde se comprueba que la gente tiene que estar pasando hambre, si tomamos en cuenta que la escala salarial es muy baja en Venezuela. El kilo de caraotas en algunas regiones del país ya vale mil bolívares, es decir, más del 10% del salario mínimo, y es frente a este panorama cuando uno se pregunta: ¿cómo hace un padre de familia para alimentar en estas condiciones a sus hijos?

           
Por lo demás, ya hay gente que se está muriendo por falta de medicinas. Es terrible lo que está sucediendo a ese nivel. Hace dos semanas atrás pregunté por el precio de un fármaco, que yo compro, y me dijeron que costaba 6 mil 600 bolívares; ayer cuando pasé a adquirirlo, con el presentimiento, por lo demás, de que había subido de precio, en efecto, me conseguí que había subido a 8 mil 700 bolívares, es decir, por encima de mil bolívares, con respecto al salario mínimo. Repito: ¿quién aguanta esta situación? Un señor, con quien hablé hace unos días, me confesó que su esposa murió hace unos meses por la falta de los medicamentos. He allí lo que significa un asedio, como se asedian a las poblaciones durante las guerras, a morirse de hambre y de inopia, sólo que el ejército enemigo no nos tiene así desde sus trincheras afuera, sino aquí adentro. Se trata de un asedio endógeno, para prestarles una palabrita a ellos, a partir de una política económica que sólo está al servicio de las mafias depredadoras del tesoro público, enquistadas en el poder.

           
Como decía Hegel, interpretando la visión de mundo del Quijote, que no era que éste confundía los molinos de viento con gigantes, sino que él no quería admitir ese modo de producción, que se estaba manifestando a través de la técnica de los molinos de viento, si se parte del hecho de que la psicosis de este personaje consistía en querer volver a retrotraer su época a los tiempos del ejercicio de la caballería andante; fundido su cerebro, a causa de la literatura de este género que había consumido hasta alcanzar tal extremo de locura. Aquí sucede lo mismo: esos flagelos, como una inflación que crece a pasos geométricos, y una escasez que ya bordea los niveles de la ayuda humanitaria, y digo flagelos, y no fenómenos, porque ya están presentes en nuestra economía; significa que dejaron de ser contingentes, para volverse estructurales, esos flagelos –decía, el gobierno los considera los recursos bélicos de los que se valen los gigantes de la guerra económica (léase burguesía apátrida), que le tienen orquestada al propio pueblo venezolano, y hasta dramatizan el asunto, a propósito de la propaganda que arrojan por la red mediática oficialista.

           
Por supuesto, allí no deja de estar presente la evocación de los días del Paro Cívico Nacional de 2002-03, a los fines de exaltar el triunfo chavista sobre esta coyuntura; cuando todo el país se paralizó, excepto el sector transporte; que hizo que aquella manifestación partiera cojitranca desde el comienzo, y es así como se enaltece la memoria del “comandante eterno” por la forma como se impuso al “saboteo petrolero”, que pretendió tenderle la derecha imperialista, y entonces se enlaza una cosa con la otra, es decir, aquella jornada de la sociedad civil, que dio lugar a que viviéramos la misma situación, que tenemos hoy en día; de penuria absoluta, y entonces en esa red mediática oficialista proyectan escenas de la gente haciendo cola, para comprar el gas, y que es lo que vemos hoy en día: producto, dicen, del acaparamiento y de la especulación, y así que también proyectan las colas de la gente en las puertas de los abastos: “Miren, dicen, las consecuencias de la guerra económica, unido al bachaqueo”. Por supuesto, sin dejar de cerrar la campañita con un mensaje triunfalista: “… Así como el comandante eterno también triunfó con su pueblo”. ¿No es esto el imperio de la mentira?

Es en la teoría de la subjetividad donde Marx se vuelve más russoniano, por aquello que decía Rousseau, que el hombre nacía bueno, sólo que la sociedad lo hacía malo, y ponía el ejemplo de nuestros pueblos aborígenes, donde se imaginaban los europeos que la gente era muy buena, y de donde derivó la famosa Teoría del Buen Salvaje, y la fe de Marx consistía en que el hombre iba a volver a ese estado de inocencia una vez consumada la revolución proletaria, que iba a permitir la superación de esos tres estados psicóticos, como eran la alienación (fetichismo de la mercancía), enajenación (envenenamiento de la conciencia) y reificación (cosificación del individuo), y que eran los que permitían el sometimiento del ser humano al modo de producción capitalista; lo que en lenguaje marxista uno oyó hablar de la toma de la conciencia: ¿ese imperio de la mentira crea condiciones para que se cumpla este postulado de Marx?

           
Por el contrario, y aquí es donde la teoría de Huntington de las olas de democratización, que se vienen dando por ciclos en el mundo entero, se cae, pues no sólo hemos involucionado hacia un régimen dictatorial, sino que lo que busca ese régimen es un envilecimiento total de la conciencia, una sociedad de cretinos, con miras a la perpetuidad en el poder.

 

 

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¿TENEMOS EL GOBIERNO QUE NOS MERECEMOS?

Enrique Meléndez Oropeza

03-08-2014

Para bochorno de nosotros, Tony Blair ha dicho que los venezolanos tenemos el gobierno que nos merecemos; partiendo de que todo pueblo escoge la dirigencia con la que más se identifica; lo cual es una verdad a medias, si se toma en cuenta que aquí hubo un 12 de abril de 2002; que fue cuando el pueblo salió a las calles, e hizo renunciar a Hugo Chávez.

           
Qué fuimos víctimas luego de un grupo de ambiciosos que se movían por detrás de Pedro Carmona Estanga: eso es otra cosa, y por eso es que hablo de una verdad a medias. Por lo demás, esto es algo que los venezolanos le damos siempre la vuelta, cuando abordamos este tema, que suele ser habitual, a propósito del triste destino que nos esperó a partir del allí; lo que demuestra que así como Chávez no estaba preparado para gobernar, menos lo estaba Carmona Estanga, siendo más bien una figura con los pies de barro en aquellas circunstancias. ¿Qué hubiera pasado con Pedro Carmona Estanga como presidente?

           
Incluso, cuando uno se pone a reconstruir cada uno de los hechos repara en la serie de locuras, que se cometieron durante esos días, sobre todo, a partir de la intransigencia de Carmona Estanga de sólo hacerle caso al sector militar y a cierto sector empresarial; mientras obviaba a la dirigencia política; que trataba de hacerle ver precisamente los malos pasos que daba.

           
Entonces acaecen dos circunstancias que van a ser fatales para nuestro porvenir, y es que se produce una quiebra de nuestra institucionalidad, y es por esto que con justa razón se habla de un “Carmonazo”; que es lo que va a permitir a Chávez bypasearnos durante todos estos años con la realización de unos procesos electorales muy poco transparentes; ya que a partir de allí se erige ese régimen dictatorial; que aspiraba implantar Carmona Estanga, sólo que en la propia persona de Chávez, a quien lo regresa Baduel; algo que debe estar lamentando en lo más hondo este hombre, con motivo del desenlace que tuvo después su actuación como figura pública; lo cierto es que a raíz de este “Carmonazo”, cuando Chávez asuma por segunda vez, luego de haberle puesto la renuncia al alto mando militar, según Lucas Rincón, tendrá todas las facultades para decir, como José Tadeo Monagas, aquí la Constitución da para todo, y que es lo que se conoce como atornillarse más en el poder.

           
La otra circunstancia es que perdemos nuestra soberanía; ya que a partir de allí se inicia el coloniaje que va a ejercer Fidel Castro sobre nosotros; porque Chávez va a pasar a depender de su tutoría; lo que implica entregarle el país a éste; cuando se conoce que hacia el año de 1825 se le acerca un grupo de patriotas cubanos al Libertador, para invitarlo a que los hiciera libres, por paradojas de la historia; habiéndole servido, por lo demás, Cuba a los soviéticos Fidel Castro en bandeja de plata, en uno de los episodios más bochornosos de la historia de nuestros pueblos; tomando en cuenta la indiferencia con la que trataba Castro a su pueblo, exponiéndolo al máximo de los peligros en un conflicto entre potencias, que estuvieron a punto de desatar la guerra nuclear, y con ello Cuba desaparecer del mapa, si no exagero, y eso a Castro, según lo hacía ver con su actitud temeraria en medio del conflicto, lo tenía sin cuidado; de modo que todo sátrapa no se caracteriza por ser muy patriota.

           
Lo otro que no toma en cuenta Tony Blair es que nos cayó una tempestad de petrodólares, que fueron administrados por ese mago del populismo; que era Hugo Chávez; unido a su conducta inescrupulosa e igualitarista; uno diría que enamoradiza de cuanto homólogo se le paraba por delante; lo que daba lugar a que más de uno le metiera la mano en el bolsillo; pero en especial, que era, y como lo fue en nuestra juventud, su ídolo, Fidel Castro. Aparte de estamos ante de uno de los sujetos con mayor ambición de poder; pero, como yo siempre he dicho, sin ningún afán edificante; a quien el profesor Núñez Tenorio y otros intelectuales de izquierda le embasuraron más la cabeza: un aventurero pletórico de delirios de grandeza, y, en ese sentido, se apoyó en la figura del Libertador, y mientras derrochaba el dinero a manos llenas, le pedía a su pueblo que hiciera votos de pobreza: ser rico es malo; entre tanto por las redes sociales rueda un mensaje bastante bien ilustrado de los gustos aristocráticos, que se daba este señor.

           
En efecto, a esta altura Henrique Capriles no ha podido demostrar el fraude; que le hicieron en las recientes elecciones; el hecho es que si lo demuestra tampoco le hacen mucho caso; porque esta gente se guía por la filosofía de Jalisco, y la que cuando no gana, arrebata. Además, yo soy de la corriente que dice que se trata de un fraude continuado. En las elecciones de 2012 se dio el caso de un tipejo que fue a votar, y al entregarle a una señora, que fungía de miembro de la mesa de votación, su cédula para ubicarse en el listado, resultó que se trataba de un impostor, que quería votar a nombre de su difunto marido, y así como este caso, muchos; precisamente, por el hecho de la demasiada ambición de poder de Hugo Chávez; que para poderlo mantener tuvo que contratar los servicios del G-2 cubano, y rodearse de mafias, que han venido saqueando al país.

           
Porque esa ruptura institucional le permitió desconocer la respuesta que le dio el pueblo a sus pretensiones hegemónicas; cuando intentó implantar el sistema de la reelección indefinida, a través de un referéndum aprobatorio, y el pueblo se las rechazó. Algo incluso a lo que no se le ha dado mucha importancia; puesto que se admite que Chávez no perdió una elección; derrota que le dolió mucho, puesto que él había quedado muy inconforme con la Constitución de 1999, sobre todo, que no le permitía perpetuarse en el poder, y entonces insistió con lo de sus pretensiones.


 

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AQUÍ ESTÁ LA ECONOMÍA, SALTA AQUÍ
Enrique Meléndez Oropeza


27-07-2015


En efecto, las encuestas revelan que el descontento entre la gente llega a niveles de 80%; sólo que cuando se le pregunta que por cuál partido va a votar, el 35% responde que por el PSUV; casi la mitad de ese sentimiento negativo hacia una mala gestión es neutralizada por el partido gobernante; no obstante, esta mediocridad de gobierno.


En estas condiciones, no es recomendable para la oposición caer en posiciones triunfalistas; sobre todo, porque estamos ante una gente que a esta altura le resulta vertiginoso descender de las alturas del poder; convertido éste en las presentes circunstancias en una fiera, que al menor intento de hacerlo, devorará a esta clase gobernante, y así que prefiere darle largas al asunto; escudándose en una conducta muy tribilinera y sin escrúpulos; con una renta anual de 40 mil millones de dólares, y que lo único que sabe es dilapidarlos.


Pero, ¿podrá el gobierno aguantar hasta el mes de octubre, que es el momento en el cual se presume que va a echar a la calle los últimos dólares, que tiene debajo del colchón, para dar la sensación de abastecimiento, con vistas a las elecciones; mientras se da a la tarea de inaugurar una serie de obras monumentales, y con el perdón de la digresión; como esa que uno ve levantarse, al lado de la autopista Valle-Coche; por encima del río El Guaire (Caracas); porque este es un pueblo muy inmediatista y olvida rápido todo, que es lo que ha sabido interpretar esta gente que nos gobierna?


Hay productos que están desaparecidos, no sólo porque su producción ha caído; consecuencia, a su vez, del quiebre del aparato productivo del país, sino porque los dueños de los abastos ya no los quieren vender, tomando en cuenta que no se les gana nada, dada la pérdida de valor del dinero, y el precio con el cual está estipulado; aparte de la explosión que se ha dado en el precio de los rubros agrícolas; que era de donde se sostenía la gente, a falta de carne. Es decir, estamos a los niveles de hambruna, como muy bien lo pronosticaban los economistas; a quienes se acusaban entonces de ser los profetas del desastre, y que es lo que estamos viendo hoy en día. En estas condiciones no hay leche, no hay arroz; no hay harina ni de maíz ni de trigo; no hay aceite de maíz… La lista llega a 60 productos de primera necesidad, incluyendo aquí aquéllos de higiene personal y de la casa, y en esta situación tan coyuntural es donde yo me pregunto: ¿tiene el gobierno capacidad de maniobra, para llegar hasta octubre?


Porque oír decir a Aristóbulo Istúriz que si ellos deciden eliminar el control de cambio, al día siguiente los tumban, da miedo. He allí el asombro de Freud, como él decía del caso de algunos pacientes, que sabían cuál era el origen y los síntomas de su respectiva psicosis; sin embargo, se mantenían aferrados a la misma, a manera de vicio. Estamos ante el mismo caso, y la prueba está en que el BCV no publica cifras relativas a las variables macroeconómicas desde hace unos ocho meses, es decir, síntoma de que ante el fracaso estrepitoso de esta política cambiaria, de la que está aferrado Aristóbulo, lo mejor es ocultarlo todo.


El gobierno en ese sentido parece llevar una carrera contra reloj. Maduro no se ve inaugurando la prolongación de la autopista Valle-Coche allá en noviembre, vísperas de las elecciones; una carrera cuyos competidores son la escasez, la inflación y el dólar paralelo; cada uno como una burbuja, y que, según las previsiones de algunos economistas, en algún momento estalla.


Es aquí donde cobra pertinencia la renuncia de Maduro, si se parte de que lo que quiso decir Aristóbulo, era que ellos jamás le iban a ser infieles a Chávez, en ese sentido; de modo que cualquier cambio de dicha política cambiaria pasa por la renuncia de la actual clase gobernante, pues en lo que coinciden muchos especialistas es que con sólo levantar los controles y el aumento a los precios de la gasolina, volvemos a la vida que llevábamos antes de llegar Chávez al poder. ¿Dólar oficial a 500 bolívares, tomado este paso? Por cada dólar que coloca el oferente; que en este caso pasa ser el Estado, en el mercado cambiario saca 500 bolívares de circulación monetaria. En ese sentido, en tres meses seca la liquidez, que es gigantesca, y también constituye una burbuja que crece cada vez más, y corrige el problema inflacionario. Pero no, las mafias están por encima de todo, y entonces se prefiere más bien la economía distorsionada.


Lo otro es que da tristeza que la oposición no haya logrado monopolizar ese 80% de descontento, y donde se nota una gran falta de liderazgo o falta de un discurso opositor bien contundente. Creo que Capriles fue asertivo, cuando tomó el tema económico hace unos días, sólo que no lo supo plantear, porque enseguida le llovieron las críticas de varios economistas, y esto, precisamente, porque Capriles no está empapado de teoría económica, y que es fundamental en estas circunstancias. A finales de la década de 1980 hubo aquí un señor de nombre Miguel Rodríguez, que puso a toda Venezuela a hablar de economía, y esto por su brillante elocuencia. Ese es el escenario de Capriles; cuando ya nadie cree en el argumento de la guerra económica, esgrimido por los voceros del gobierno. ¿Unificar el tipo de cambio? Eso le quedó a Capriles muy ambiguo: tiene que explicar el por qué constituye una aberración que Aristóbulo diga semejante idiotez; porque hasta Giordani llegó a decir que una mafia cambiaria se había robado 25 mil millones de dólares a través de empresas de maletín, y esto porque estamos ante una política cambiaria que se ha convertido en todo un círculo vicioso: privilegio de unos pocos, a costa de la miseria del resto de los venezolanos.

 

 

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METAFÍSICA DE LAS INSTITUCIONES

Enrique Meléndez Oropeza

20-07-2015

Algunos de los caudillos que hemos tenido en el país, han llegado con una doble metafísica; por un lado se arrogan la representación del pueblo: “Le peuple c´est moi”, como decía Robespiere; por otro lado, se creen que constituyen la reencarnación de Bolívar. Esto lo digo porque fijándonos bien en lo que ha sido la Asamblea Nacional (AN), ésta siempre ha sido más un instrumento del chavismo, que un poder del Estado, en esta barbarie en que han caído nuestras instituciones, y la verdad es que en el 2005, con independencia de que uno haya estado de acuerdo o no con ir a votar, según lo acordado por la oposición, el chavismo en esas elecciones se iba a imponer por mayoría absoluta. Máximo la oposición iba a sacar 20 diputados, siendo muy generosos; aunado al gran escepticismo que privaba frente a un CNE, presidido por un Jorge Rodríguez; y ya hemos visto el cinismo con el que actúa este señor en la política; lo cual constituía un fuerte aliciente para que la ciudadanía adoptara una actitud pasiva frente a ese proceso electoral, y lo que explica el 80% de abstención que se registró en esa oportunidad.

           
Se trataba el momento en que todo el país era de Chávez (“Yo a Chávez le doy el voto por todo”, decían sus más fanáticos); montado sobre la ola de las Misiones, que le habían dado un gran resultado electoral desde el referéndum revocatorio en el 2004 (idea de Fidel, según él mismo lo confesaba), sostenido por la petrochequera, en un momento en que los precios del petróleo comenzaban a subir, gracias al repunte de la economía mundial, sobre todo, de EEUU (tiempos de Bill Clinton), aparte de que el petróleo pasaba a ser lo que los economistas conocen como commodity, y que impulsaba más su precio hacia el alza, en un instante en que los bonos financieros se habían vuelto muy volátiles; de modo que Chávez en sus delirios se permitía decir que la AN tenía que cumplir su tarea de desmontaje del Estado burgués, para abrirle las puertas al Estado socialista; que era algo que no estaba contemplado en la Constitución, por lo demás.

           
Pero esa apropiación del poder legislativo, como al igual que el resto de los poderes, se venía dando desde el momento mismo en que Chávez concibe las Leyes Habilitantes en los primeros años de su gobierno; que provocan el retiro de algunos de sus colaboradores, que lo acompañaron al inicio de su campaña, hasta el momento mismo en que es modificado el Reglamento de Interior y de Debates de la AN, y donde se cierran todos los derechos a pataleo de la oposición. Al punto de que, según ha trascendido, Diosdado Cabello hoy en día le tiene vetado el derecho de palabra a algunos diputados, que les resultan sujetos de malas pulgas, y ya vimos lo que fue su conducta frente a María Corina Machado, a quien la despojó de su condición de parlamentaria. Lo cual es concebir el parlamento más como un aparato del Estado, que una institución, y a raíz de la muerte de Chávez esta anarquía institucional ha venido adquiriendo un marcado personalismo, al punto de asumir Diosdado de vez en cuando papeles de regente; se arroga el rango de presidente a la sombra, y es cuando se le va de las manos a Maduro: Diosdado en Brasil celebrando acuerdos comerciales; Diosdado en Haití celebrando acuerdos diplomáticos; Diosdado en Cuba celebrando acuerdos políticos. “¿Quién manda más?”, se preguntaban los caraqueños en el año 1936, cuando Jóvito Villalba presidía la Federación de Estudiantes de Venezuela (FEV), y era el líder indiscutido del país: “¿Miraflores o Miracielos?” En la esquina de Miracielos quedaba la sede de la FEV. Presidía el gobierno Eleazar López Contreras, y hay el chiste de que alguien le recomendó a éste que le diera algún cargo en su gobierno a Villalba, y López Contreras y que le respondió: “Pero, precisamente, el cargo que él quiere es el que ocupo yo”. Un poco así anda en sus trajines Diosdado: se le va de las manos a Maduro.

           
Obsérvese que las figuras, con las que gobernó Chávez, y que ocuparon la presidencia de la AN, no dejaban de ser decorativas: Cilia Flores, Fernando Soto Rojas; aun cuando ya lo de Cabello se venía gestando: un hombre que sabe ganarse la gente; hasta que dio el batacazo: “Aquí estoy yo”, dijo, y despojó a Chávez de la AN, cuando le ganó a la fórmula que él aupaba, presidida por Soto Rojas, y entonces se comenzó a decir que Diosdado era el hombre con mayor poder en el país; con el incondicional apoyo de las fuerzas armadas, que por esta vía uno pudiera concluir que estamos ante un régimen parlamentarista de tipo anárquico.

           
Se cuenta que Guzmán Blanco premió a un hombre un día con la prefectura de uno de los municipios caraqueños, sólo por haberle dicho que hasta en lo grosero se parecía al Libertador, y este Guzmán Blanco sí tenía autoridad para sentirse un Bolívar redivivo, si tomamos en cuenta que estaba emparentado con su familia: era hijo de doña Carlota Blanco, sobrina prima suya. Incluso, alguien ha dicho que los venezolanos tenemos un gran reto cuando nacemos: parecernos al Libertador, partiendo del hecho de lo hazañosa que fue su vida.


Lo cierto es que en este país todo el que se siente caudillo, de inmediato se arropa con la figura del Libertador, que viene a ser una especie de metafísica (Germán Carrera Damas habla del culto a Bolívar), y también a nombre suyo; como ya lo presentía él mismo, se han cometido las peores injusticias. ¿Qué fue lo que hizo Chávez para mandar a la jueza Afiuni presa? Invocar al Libertador: “Una cosa así, como la que acaba de cometer esa jueza, Bolívar hubiera considerado que merecía la pena capital”. No había terminado de decir Chávez eso, cuando ya movían a la fiscalía, y por la tarde la jueza Afiuni ya estaba presa. Lo que demuestra que también el poder judicial a partir de ahí deja de ser una institución, para transformarse en un instrumento de las apetencias y rabietas del caudillo.

 

 

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LAS VENAS ABIERTAS DE VENEZUELA

Enrique Meléndez Oropeza

13-07-2015

           
El terrorismo, sobre todo, islámico actúa con el rostro oculto, y uno pudiera decir lo mismo del supuesto enemigo, que le hace la guerra económica al gobierno: un enemigo que no se ve; cuando, por el contrario, aquí se le puso de rodillas al empresariado desde hace muchos años; aunque el oficialismo prefiere hablar de una guerra “no convencional”, para no enredar más el asunto. En efecto, Arreacita acaba de descubrir un galpón, donde había de todo acaparado; congelado, según Arreacita, para mejores tiempos inflacionarios; a la manera de Maximilien Robespiere: porque esto de acusar a los empresarios de acaparadores viene de la época de la Revolución Francesa, es decir, se instaura con el terror, con el que actúa todo régimen tiránico, habida cuenta del impacto publicitario que esto comporta: con lo cual Arreacita demuestra que sí existe la tal guerra; pero la verdad es que como lo dice el dirigente de Marea Socialista, aquí el enemigo la constituyen las mafias de corruptos; que desangran al país, gracias a una política económica que se presta para toda clase de vicios y distorsiones.

           
En ese sentido, se trata de un gobierno que está atado; por una parte, a dicha política por razones sentimentales; pues admitir su agotamiento, implica demostrar que el tránsito de Chávez por la presidencia de la República no sirvió de nada; por otra parte, a las mafias que van desde el contrabando de extracción, pasando por las liquidadoras de divisas en los mercados cambiarios, hasta las importadoras de productos para Mercal y Pedeval; que es algo que está denunciado y comprobado en todos los medios de comunicación social, y mafias que por nada del mundo van a perder este ñemeo, para decirlo a lo criollo; apoyándose en esa ideología antineoliberal, que prolifera en el chavismo, muy mal digerida, por lo demás.

           
Porque si alguien pidiera una definición de lo que es este gobierno, enseguida se le diría que se trata de un gobierno desquiciado; pues no otra cosa hace pensar una gente que ve la moneda pulverizándose, y que, en lugar de convocar a un consejo nacional, integrado por todos los sectores del país interesados en salir de esta gravísima situación, lo que hace es inventar un enemigo con rostro oculto, acusándolo de propiciar toda clases de saboteos, sin que le mueva ninguna voluntad de responsabilizarse ante el caso. Un país loco, y nos comparan con Grecia, y es cuando provoca ponerse a llorar, al ver uno a Maduro celebrar el triunfo del NO en ese país, es decir, NO a la austeridad que pretende imponerle el FMI hambreador de pueblos; mientras los cagatintas del régimen proclaman que se trata de una contundente derrota, que le acaba de propinar el glorioso pueblo griego, a las pretensiones del capitalismo neoliberal, sin tomar en cuenta análisis que han proliferado en las redes por estos días; opiniones de expertos que dicen que estamos ante un pueblo que sólo eso que se conoce como el Estado del Bienestar, o sea, todo lo que comprende el régimen de pensiones y jubilaciones, se lleva el 33% del presupuesto fiscal de esa milenaria nación; entre tanto, en el resto de Europa no pasa de 17%.

           
Me dice un amigo que él va a hacer un referéndum en su casa, para decidir si se pagan o no las tarjetas de crédito este mes; que es lo que traduce esta situación: me retiro de la Eurozona, y no pago la deuda, me declaro en default; aunque hace ver Mario Vargas Llosa que, al parecer, hubo una trampa semántica en la formulación de las preguntas de dicho referéndum; que el pueblo griego no escogió salirse de la Unión Europea; pues si hay un país que vive del turismo que le llega de Europa, ese es Grecia; donde todo se paga en euros, además, con independencia de si se sale o no de dicha comunidad; tomando en cuenta ese atractivo turístico que constituye su condición de nación milenaria; cuna, como dice Vargas Llosa, de la filosofía, la democracia y la tragedia, y eso fue lo que llevó a los líderes europeos a sentarse en la mesa de negociaciones a buscarle una solución al problema.

           
Ahora, resulta preocupante que el oficialismo celebre este discutido triunfo del NO griego; porque lo que proyecta es una profunda ignorancia, con respecto a las reglas del juego, que están planteadas sobre el tablero internacional; sobre todo, porque si uno lee los textos de los cagatintas del régimen, uno se da cuenta de que todavía esta gente tiene los pies puestos en la época de la Guerra Fría: “En Grecia –dice uno de ellos- acaba de ocurrir un nuevo episodio de la lucha de clases sociales, que previeron Marx y Engels en el Manifiesto Comunista”. Mucho más preocupante resulta este despiste, porque asimismo demuestra el oficialismo que, ante la dramática situación que estamos viviendo, y que se asemeja mucho al modelo griego, esta gente no está dispuesta a ceder, en ese sentido, es decir, hasta tanto no se celebren las elecciones parlamentarias no se procederá a hacer los ajustes necesarios, y, entre tanto, las mafias corruptas continuarán desangrando al país.

           
Además, el gesto de Maduro exaltando el resultado electoral del referéndum griego, constituye una mala señal para los mercados internacionales, ya que está dando a entender que, frente a los compromisos que tiene para este año, con motivo de los vencimientos de pago de la deuda externa, también pudiera declararse en default. Aunque hay algunos que sacan cuentas, y admiten que con el último raspado de olla, que ha hecho el gobierno, y que comprende la venta de la refinería Chalmette, el endeudamiento en que hizo incurrir a Citgo en EEUU y el retiro de parte de las reservas que tiene el país en los llamados derechos especiales de giro del FMI pudiera salir airoso de esta situación, pero a cambio de dejar un país por completo desfalcado.

 

 

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SI ESCOGEMOS EL CAMINO CORRECTO, NOS TUMBAN

Enrique Meléndez Oropeza

06-07-2015

D
efinitivamente hemos llegado a los niveles de hiperinflación, si es que tomamos en cuenta que el paralelo se ubicó en 500 bolívares en este mediodía del año, y según los economistas, cuando el paralelo se ubica en esos niveles en la economía se suelen trasladar un 50% de los precios de los bienes e insumos a ese valor; de modo que si nos guiamos por esta regla, esto implica que para finales de año vamos a tener una inflación de más de 200%, de acuerdo a los números de hoy.

           
A eso se le suma el flagelo de la escasez; un flagelo que llegó para quedarse, consecuencia de la caída de los precios del petróleo; cuyos niveles exorbitantes mantuvieron por muchos años la ilusión del petropopulismo de Chávez, el supuesto milagro económico: momentos en los que Chávez pregonaba que íbamos a ser potencia, mientras se daba a la tarea de quebrar el aparato productivo del país, con la idea de que el petróleo iba como una bala disparado a los 200 dólares. Que fue la consecuencia que Caldera no afrontó, cuando en el año de 1997 se derrumbaron los precios del petróleo; aun cuando no dejó de ser un gobierno tan improvisado como éste, sólo que no se dedicó a perseguir al empresariado nacional.

           
A los venezolanos nunca se nos olvidará la vez que Chávez comenzó a hablar de la expropiación del Hato La Marqueseña, y esto, según se decía, porque alguien le había metido en la cabeza la idea de que una parte de las tierras que constituían esta hacienda habían pertenecido a su bisabuelo Mai Santa. Fue cuando entonces Chávez se sintió Santos Luzardo, el famoso personaje acartonado de Rómulo Gallegos; es decir, pensando en los términos de cuando en el país se hablaba de los latifundios, y que se iban fusionando, a medida que se le anexaban tierras, adquiridas en forma compulsiva, como se refleja en la novela “Doña Bárbara”.


Por aquí comenzó el saqueo. De la expropiación de ese hato, se pasó al otro, y así sucesivamente, con la idea que había que fomentar la propiedad colectiva de la tierra, y si Chávez llegaba a tal rincón del interior del país, y veía una finca dedicada al cultivo de la caña, inmediatamente, decidía que a partir de ese momento, allí se dejaba de sembrar caña, y se sustituía por maíz. ¿Qué resultó de todo esto? Que más que colonias agrícolas; a aquello, primero, le desmantelaron todas las instalaciones e inmuebles, a los fines de justificar la ociosidad de la tierra, y cuyos desechos los vendieron en el mercado informal; luego, se comieron la producción que allí encontraban, y que no es la primera vez que sucede en Venezuela; pues la misma experiencia se tuvo con la llamada Reforma Agraria de Betancourt, a partir de la adjudicación de haciendas que habían pertenecido a los perezjimeniztas, salidos al exilio; al final, terminaron siendo prolongaciones de barrios de gente sin techo.

           
Esto porque este reparto de tierras no estuvo acompañado por un programa de desarrollo agrícola nacional, y la prueba está en que, si a Chávez le daba la gana de decretar la vocación de un cultivo en determinada tierra, así se procedía, esto es, se trataba de una intervención muy improvisada en nuestra cultura agrícola, pues la gente que sabía de esta materia estaba dentro de esos hatos, y no en esos movimientos de gente sin techo, en plan de ocupación; en cuya gerencia colocaban a personas que nunca en su vida habían tenido que ver con el campo; que es lo que explica la caída de la producción en todos los rubros agrícolas, en muchos de los cuales éramos exportadores; como se lo hace ver el profesor Carlos Machado Allison, en carta que le envía al presidente de la FAO, con ocasión del otorgamiento de un reconocimiento, que le acaba de hacer al gobierno venezolano, supuestamente, de logros en materia de alimentación, y que a más de uno le hicieron levantar sospechas, sobre todo, en momentos en los que estallaba el famoso escándalo de la FIFA.

           
En estas condiciones se llegó un momento en que el 70% de los bienes e insumos que se consumen en Venezuela son importados; una política que se mantuvo, hasta que se frenó el diluvio de los petrodólares, y entonces a esta gente se le secó la caja, es decir, se acabó el milagro económico, y se encuentra con que está casada con ese en otrora exitoso modelo, tanto desde el punto de vista ideológico; como desde el punto de vista de su bolsillo; mientras los pocos dólares que le quedan, los tiene destinados al pago de los bonos de la deuda externa, que se vencen este año; y de esta manera obvian los compromisos que tienen con los importadores; que es la causa principal de la escasez, como decíamos, y la que medida frente a una inflación de más de 200% coloca al país en una fase hiperinflacionaria, y no sin razón el BCV oculta la cifra de la escasez.

           
Obsérvese la lógica de Aristóbulo Istúriz: “Si eliminamos el control de cambio, nos tumban”. Lo cual traducido a la realidad, y partiendo del señalamiento que hacen la mayor parte de los economistas, incluyendo, a algunos que están identificados con el presente gobierno, de que la causa de este desbarajuste económico la constituye el control de cambio, diría: “Si escogemos el camino correcto, nos tumban”. Aquí uno se preguntaría: ¿Quién los va a tumbar? Téngase en cuenta que hay estudios, como el de la firma Econométrica que habla de que de cada 3 dólares, que se otorgan por los mercados cambiarios oficiales, 2 van a la sobrefacturación; si es por fuga de capitales, y que fue por lo que se instituyó el control de cambio en el 2002: “Prefiero seguirme equivocando, y no entregar el poder”. En efecto, para él es muy fácil pregonarlo desde su investidura; penoso es para uno que gana en bolívares, frente a un mercado que se maneja a dólar negro. En última instancia no sería la ciudadanía la que los tumbara, sino las mafias de la sobrefacturación, las mafias del contrabando.

 

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AQUÍ TAMBIÉN SE GOBIERNA

Enrique Meléndez Oropeza

22-06-2015

La reacción que ha tenido el oficialismo frente a la indignación, que cundió en el mundo entero por el atropello, del que fue víctima la comisión de parlamentarios brasileños, que intentaron entrar al país, a los fines de entrevistarse con los presos políticos en huelga de hambre, de desdén absoluto por lo que a continuación se dijo, sobre todo, en el medio brasileño, lo que reflejan es que el oficialismo sabe que en el ámbito internacional, lo que han venido cultivando es un campo minado.

           
Obsérvese que quien auxilia a Felipe González es Juan Manuel Santos; en el momento en que éste se vio en la necesidad de salir del país; pues lo que se supo es que a última hora iba a ser humillado en el aeropuerto, al momento de su partida; que fue lo que vino a dar motivo a los cagatintas del oficialismo, para que dijeran que había salido disparado de terror, pero lo que demostró que aquí lo que se vive es el deshonor, es decir, está por delante el irrespeto, la humillación, el igualitarismo hacia abajo; como decía el escritor Manuel Vicente Romero García, la patria de las nulidades engreídas.

           
De acuerdo a lo que me responde un contertulio, identificado con el oficialismo, a Diosdado Cabello en su reciente visita a Brasil tampoco le hicieron pasar un rato agradable los medios de comunicación; tomando en cuenta las denuncias que sobre él pesan de ser el jefe del Cártel de los Soles, y las que salieron a relucir con ocasión de este viaje suyo; misterioso, por lo demás, y donde se apoyaron los críticos de la gestión de Dilma Roussef, por  el hecho de haberlo recibido.

           
Porque hay que tomar en cuenta que Diosdado no es sino presidente de la máxima corporación legislativa del país, y que nada tiene que ver con oficialismo; sólo que como estamos frente a un gobierno atomizado o, por lo menos, repartido entre Diosdado y Maduro, éste se arroga estas atribuciones; lo que constituye una indelicadeza diplomática, si se parte del hecho de que Diosdado, en ese sentido, actúa de facto.

           
¿Viaje misterioso, he dicho? Lo mismo que ese viaje a Haití suyo; cuando ahora se dice que, detrás del periplo de Diosdado, estaba la venta de la refinería de Citgo en EEUU, y que, al parecer, quien la tenía que concretar era Maduro, y que por razones de una otitis, de la que todavía sufre, no lo pudo hacer, y entonces lo sustituyó el presidente de la Asamblea Nacional, y que es la otra prueba, según se ha especulado, incluso, en la opinión pública de que, dicho en términos metafóricos, éste no pone en la puerta de su casa, como los presidentes interinos en la época de Juan Vicente Gómez: “El que gobierna vive al frente”, sino: “En esta casa vive el que también gobierna”.   


Esa pita mediática, digamos así, aceptemos que fue una descortesía de la opinión pública brasileña, sólo que allá no hubo violencia, ni intentos de linchamiento; como se dijo y se difundieron fotos por las redes sociales, que intentó hacer un colectivo que, al parecer, tiene tomado ese sector de la autopista Caracas-La Guaira, y fotos donde se observa como tienen rodeado dicho autobús, donde venía esta gente.

           
-La culpa la tiene la Polar; porque se accidentó uno de sus camiones, que obstruyó la vía por muchas horas, sin que se preocupara de atender el accidente en forma inmediata; lo que dio lugar a que mucha gente quedara varada en el litoral.

           
Uno diría, además, que son excusas, como decimos en criollo, cargadas de piquete; llevan la ironía del tiranuelo, y entonces inventan cualquier pistolada, como la del diputado Roy Daza, quien propone que se abra una investigación, al respecto de la presencia de esa comisión parlamentaria brasileña en nuestro país. Esta gente procede como Aquiles, quien acribilla a Héctor, y luego arrastra su cadáver por todo el campo de batalla; la célebre venganza del Pélida: no sólo es que no deja llegar esa comisión parlamentaria al país, sino que también pretende, seguramente, venir con alguna moción de censura en la Asamblea Nacional, a ese respecto.

           
Algo que quebrante los ánimos; pues, ¿qué les costaba dejar que esa comisión parlamentaria llegara al país, y hasta se entrevistara con los presos políticos? Peor política les resultó ese primitivismo, lo mismo que con el que le salieron a Felipe González, que es algo donde se comprueba la fama de groseros que tenemos los venezolanos; pues no sólo sembró más dudas en el entorno internacional, en lo que atañe al salvajismo con el que trata el régimen a sus dirigentes opositores, sino que por esta vía el régimen se aísla más, hasta ya ser considerado, como lo reveló el propio Felipe González, entre algunos gobiernos de la región, que se dicen ser sus amigos, como un estorbo; claro, nobleza obliga, como reza el adagio, sólo que Maduro y los suyos se hacen los desentendidos.

           
Lo que demuestra, como decíamos atrás, que ellos saben que en el entorno internacional no tienen más nada que perder: ¿qué es una raya más para un tigre?, y entonces esta situación les sirve, más bien, de carambola, para exacerbar los ánimos entre nosotros, caldear el ambiente, pues por el momento el oficialismo está montado en la onda de la provocación; que fue lo que sucedió también con la visita del médico de la familia López, que la Fiscalía admitió que entrase, conjuntamente, con una representación del Ministerio Público a la celda a examinar a Leopoldo, y resulta que en la entrada de la Cárcel de Ramo Verde no lo dejaron entrar; trajines, granujadas, y esto porque saben que tiene los días contados, porque la eficacia política, con la que se mantenían en el poder, basada en el petropulismo se agotó.
                                  

 

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PLOMO EN LA UNIVERSIDAD DE SANTA ROSA

Enrique Meléndez Oropeza

15-06-2014

Hace unos días fue invitado el Alcalde Ramón Muchacho a impartir una conferencia en la Universidad Católica Santa Rosa (UCSAR), en su sede de La Pastora (Caracas). Un colectivo, que se considera dueño del territorio, les prohibió a las autoridades de la misma que llevaran a cabo tal acto; lo hicieron, además, por mensaje escrito, y donde les advertían que, de proceder a lo contrario, se atuvieran a las consecuencias.

           
Ya para comenzar eso constituía un reto para las autoridades y demás miembros de la institución, y entonces lo que hicieron fue realizar el acto, sólo que se le dijo al alcalde Muchacho, que se presentara sin la escolta; en una forma discreta; lo cual era una inocentada, si nos ponemos a ver que su sola presencia de inmediato iba a repercutir en la zona.

           
Aquel colectivo hizo desastres allí. Irrumpieron con sus motos en el recinto universitario, armados hasta los dientes y lanzando bombas lacrimógenas; atropellaron a todo el que se les atravesó; aparte de que había señoras embarazadas entre el estudiantado, muy letal el efecto de la lacrimógena sobre este tipo de persona; lo mismo que no tuvieron qué ver con el hecho de que una estudiante estaba en la puerta del recinto con su bebé. ¿Qué no hicieron estos vándalos? Se montaron sobre la camioneta de Ramón Muchacho, la rayaron; agredieron a su guardia personal.

           
En primer lugar, ¿quién ha provisto de armas antimotines a esta gente, si no es el gobierno? He allí lo que se conoce como un régimen tumultuario. Es verdad que el allanamiento que le practicó Rafael Caldera a la UCV a comienzos de la década de 1970 fue muy excesivo; con mucho abuso de fuerza, y esto porque se decía que en esa universidad se ocultaban guerrilleros, que habían participado en la lucha armada, promovida por el PCV y el MIR contra el gobierno de Rómulo Betancourt, y que allí aún había quedado una resaca de las armas, que se habían utilizado en dicha lucha, sólo que fue un allanamiento a la institución: obsérvese, en horas de la madrugada; mientras que este atropello, que no deja de ser también un allanamiento, ha sido a la comunidad de dicha universidad. Esto ocurre, como lo acaba de decir Mario Vargas Llosa en la patria de Bolívar.

           
Mejor dicho, en la patria de Andrés Bello; quien fue el que impulsó la modernización de la enseñanza universitaria en la América Latina, tal como lo demostró tan pronto se estableció en Chile, luego de su larga estadía en Europa. Se trataba del momento en que la universidad comenzaba a ser tomada por la cultura del progreso, y dejaba de ser contemplativa; sobre todo, a medida que el saber epistemológico, esto es, el saber de las ciencias, se desarrollaba; y a medida que avanzaba la tecnología, que había venido instrumentalizando la sociedad del cálculo y del método experimental; la sociedad del mecanicismo, dicho en términos filosóficos, y esa diversidad de saberes científicos, cada vez más especializados, era lo que consideraba Bello que debía abrigar una universidad, y que fue lo que se vino a conocer como la libertad de cátedra. Este principio, junto con el de la autonomía constituye la médula espinal de una casa de estudios superiores, dedicada a la enseñanza e investigación; que se ha despojado de esa conciencia tomista y parroquiana que caracteriza los miembros de esas bandas criminales; que actúan con toda la impunidad del caso, amparados, se repite, por un régimen tumultuario.

           
Unas semanas atrás había sido invitado también para una conferencia Miguel Rodríguez Torres, y no había sucedido nada. Es decir, una banda armada, que se ha hecho dueña de una zona, con la total tolerancia del gobierno, decide por la vida catedrática de una universidad, que tiene su sede allí, y esta banda no quiere que se divulgue sino la opinión de los voceros del régimen, en otras palabras, actúa bajo la mediocridad. ¿Está consciente Maduro de esta situación? Es aquí donde uno observa que su gobernabilidad es relativa; ya que él no tiene el control sobre estos grupos de terror, que por este mismo hecho, es decir, por monopolizar el terror, consideran determinado territorio un patrimonio suyo, y allí se ventila sólo lo que sus integrantes aprueban; porque, por lo demás, para esta gente La Pastora es territorio chavista, y un dirigente de la oposición de la talla de Ramón Muchacho tiene prohibido pisar esos lares, mientras que, como se observa, Rodríguez Torres sí lo puede hacer; de modo que llegamos a la época pre-gomecista, cuando aquí el mapa político estaba tomado por una serie de caciques locales, cada uno con su territorio propio.

           
Lo más grave, según lo que me cuenta una alumna de ese plantel, es que a raíz de este atentado la comunidad de la UCSAR se volvió muy susceptible; unos y otros comenzaron a descargarse las culpas en medio de asambleas, que se hicieron a continuación; pero lo más grave de todo es que acordaron no invitar más a figuras políticas y, más bien, pensar en periodistas; es decir, acogerse a la autocensura, que es lo que ha venido sucediendo con muchas instituciones; las cuales han tenido que seguir esta línea, so pena de caer en actitudes temerarias, como ésta en la que se vieron envueltas las autoridades de la UCSAR, frente a una banda paramilitar, que actúa bajo la amenaza; en detrimento de la institucionalidad del país, que queda en la total indefensión; que es lo que demuestra que una banda armada pueda más que la potestad de una institución, y que fue lo que nunca vimos bajo los gobiernos de la República civil, y eso que casas de estudios superiores, como la UCV, en tiempos del rector Jesús María Bianco eran consideradas “tierras de nadie”, esto es, gozaban de la total autonomía, al punto de que, en efecto, sé del caso de algunos guerrilleros que se ampararon por un tiempo en las entonces residencias estudiantiles de esa universidad; que por esa causa terminaron siendo clausuradas, como capítulo final de la lucha armada del PCV y el MIR.

 

 

 

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EL DEFENSOR DEL PUESTO

Enrique Meléndez Oropeza

09-06-2015

Venezuela es el único país en el mundo que marcha a contrapelo del sentido común de la humanidad. Por eso nos consideran una sociedad que vive una esquizofrenia. Más que de razones vivimos de tribulaciones. Ahí está el caso del Defensor del Pueblo, el poeta Tarek Williams: le pide a Leopoldo López y a Daniel Ceballos que suspendan la huelga de hambre. Es decir, que después de tanto nadar, se ahoguen en la orilla. Por lo demás este es un poeta, a quien yo clasifico en el género de los de la temática de la danza macabra; tanto más a partir de sus poemas al intento golpista del 4 de febrero de 1992.

           
Nunca se me olvidará aquella mañana de ese aciago día haber presenciado a toda la comunidad de Los Chaguaramos (Caracas), donde vivía entonces, muy afligida con el recuerdo del grito de un muchachito, a quien Chávez se había traído engañado, junto al resto de su tropa, y los había puesto a disparar contra algunos puntos clave de la defensa de la ciudad, como era el cuartel de la antigua Disip, que entonces quedaba en una de las colinas de la urbanización:

           
-¡Ay mi madre, me dieron!-, comentaba el vecindario, que había expresado el soldado, y en el pavimento de la calle se podía apreciar la mancha de su sangre. Sangre derramada por la que Chávez, con toda la indelicadeza que lo caracterizaba, pidió en algún momento perdón. Pero allí radicaba su éxito político. Y cantarle loas a esto es como reunirse con el diablo y las brujas en un aquelarre, como dicen los alemanes, en la famosa Noche de Walpurgis.


En consecuencia, ¿qué se puede esperar de un sujeto que mira en una forma tan aviesa la vida? Lo digo, además, porque en cierta época de su trayectoria pública se arrogó el papel de defensor de los derechos humanos, sólo que un defensor que velaba solo por los derechos de Chávez, mas no el lastre que aquél había dejado atrás con su felonía. Pues el tipejo en este caso no hace más que escurrirle el bulto a la situación: prefiere que la carga de la prueba la asuman los huelguistas, y no la otra parte; pues para recurrir esta gente a esa huelga de hambre hay sus serias razones; sobre todo, estando la salud de cada uno de ellos de por medio, y es aquí donde yo digo que entra la parte donde se demuestra que nosotros marchamos a contracorriente del sentido común de la humanidad.

           
¿Por qué el poeta Williams Saab no se cuadra con esa corriente, que propicia la iglesia, de exigirle a Maduro que decrete una Ley de Amnistía?  ¿Por qué el Defensor del Pueblo no estimula a un diálogo entre las partes? Yo y muchos amigos míos, como lo hemos hablado, estamos de acuerdo de que ya es hora de que López y Ceballos levanten la huelga de hambre, a propósito del grado de deterioro de la salud de ambos y de los otros, que también han asumido esta forma de protesta, por el mal trato que se les da; tomando en cuenta, además, el caso de Franklin Brito; pero que se los pida el poeta Saab me parece de un gran simplismo de su parte, que es una de las presunciones de todo temperamento autoritarista, como decir, muy a la venezolana: “Déjense de esa paja”, y en dicha solicitud no deja de asomarse una cierta desesperación, producto del temor a la repercusión que este caso está cobrando en el mundo entero; sobre todo, por el torpe manejo que le han dado; incluyendo allí la difusión de una grabación de una supuesta crisis de celos de Ceballos, a propósito de una infidelidad de su esposa con Chataing, y que se tradujo en una guerra epistolar entre éste y Wiston Vallenilla; quien con todo el deshonor del caso metió la cuchara en el asunto, y que no es obra sino de la sala situacional del G-2 cubano, instalada en Miraflores, y la que se permite hacer todo tipo de doblaje, gracias, según se dijo enseguida, al uso de un programa electrónico que reproduce las voces de determinadas personas.

           
Claro, eso demuestra que el trabajo de hormiguita de las “viudas” (Lilian Tintori, Patricia Gutiérrez y Mitzi Capriles) ha hecho mella en el mundo entero, y la prueba está en que lograron traer a Felipe González con toda la repercusión política que también tiene el caso urbi et orbi; mientras Maduro cancelaba el viaje a Roma, a consecuencia de un “mal de otitis” o, quizás; como se ha supuesto, porque allá en el Vaticano le esperaba un campo minado; pues a esta altura mucho es el que le ha serruchado las patas, y con el perdón de la expresión coloquial, en esa Santa Sede. ¿No constituye esto un éxito político de “las viudas”? Que es donde yo digo que el poeta Saab debería tomar apuntes, y encaminarse por esa vía.

           
“Defensor del puesto”, he allí lo que termina siendo esta gente que pasa por este cargo, y que más de uno se lo restriega en la calle, como sucedió con su antecesora en el cargo, la señora Gabriela Ramírez, y quien mandó presa a una señora, que al parecer la increpó, en ese sentido. En el fondo, son figuras de oropel en medio de esta quincalla estatal, que ha caracterizado el régimen chavista, además de impertinentes, pues nadie les ha pedido que se asomen en el escenario; como decía Virginia Wolf que a los escritores nadie nos ha pedido que escribamos; sólo que forman parte de la nómina que ahora se maneja en el alto gobierno, en forma secreta, esto es, de los grandes privilegiados, y entonces a nosotros lo que nos queda es reconocer que, en efecto, esa es una posición que se la granjeó el poeta Saab en un pasado, cuando entonces su preocupación mayor era la situación en la que se encontraba Chávez en la cárcel de Yare.

           
Porque, además, inherente a este cargo, su función es la de mentir, y eso es lo que explica que, mientras los ex presidentes de diferentes países del mundo, que han logrado mover “las viudas” hacia Venezuela, han reconocido que la situación de los presos políticos es preocupante, nuestro poeta asegura que allí todo es felicidad.



 

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LA LEGISLACIÓN DA PARA TODO

Enrique Meléndez Oropeza

01-06-2015

Estamos repitiendo los mismos días de la época de Monteverde; cuando aquí no se respetaba ninguna regla del derecho; comenzando por la capitulación de Miranda. Venía don Domingo con la arrogancia del carácter soberbio del español; un pueblo que no estaba preparado desde el punto de vista político, para llevar a cabo cualquier negociación de carácter humanitario con sus colonias; como había sucedido en el caso de Inglaterra con respecto a los EEUU; cuya guerra de independencia no llegó a los niveles de crueldad; que se desataron durante nuestro proceso emancipatorio.

           
Son situaciones en las que se pierden todos los referentes, y entonces se hace un nido de pasiones derivadas de prejuicios sociales y raciales, y que es donde se incuba el estado de anarquía. No se olvide que lo primero que hizo Monteverde fue atizar las diferencias que habían entre los blancos criollos y la gente de color, y para lo cual se sirvió hasta de José Tomás Boves; quien se dedicó a degollar a poblaciones enteras de blancos; que fue lo que le dio carácter de guerra civil a dicho proceso emancipatorio, como lo reconocía el propio Libertador; de modo que esa resaca social y racial quedó en nuestro inconsciente colectivo, y el cual cuando se manifiesta, decía, lo hace con tal grado de descomposición que no vale ningún capítulo de derecho humano; instantes en los que, como decía José Tadeo Monagas, la Constitución sirve para todo. No es que no sirve para nada, como se lo hicieron ver, a raíz de su atropello al Congreso en 1848, para justificarse ante la ciudadanía; de modo que de aquí a politizar la justicia lo que hay es un paso, y que es lo que pretendemos demostrar por esta vía, en un momento en que nuestras cárceles están repletas de presos políticos, y por procesos amañados.

           
Es lo que conocía Vallenilla Lanz como un mal social; que consistía en que se producía una desintegración de nuestra sociedad cada cierto tiempo; con cada revolución política; una desintegración muy marcada por dichos prejuicios, y de donde se origina la exclusión y la exclusión con saña y odio. Este fenómeno se observa en Boves, luego en Páez; posteriormente en Monagas, apoyado éste en la figura de Antonio Leocadio Guzmán, gran agitador, a través de un periódico que había lanzado desde la década de 1830, conocido como El Venezolano, y quien se había arrogado el partido de los pobres; como Chávez y Robespierre: el populismo no tiene nombre; hasta el primer Betancourt, para seguir con el cuento, con su famosa revolución adeca de 1945; cuando aparece la figura de Juan Bimba; reclamando unos derechos; una deuda social, que fue el eufemismo que le salió a Giordani para definir esta forma de populismo repartidor de renta, y entonces, para decirlo a la venezolana, el perraje se monta en el poder, en función de una redención social y racial.

           
Yo me remonto a los primeros meses del gobierno de Chávez; allá en el año 1999; cuando andaba con el pujo de querer imponer la Constituyente. Entonces en una rueda de prensa improvisada que le hacen unos periodistas que lo abordan a su llegada al aeropuerto de Maiquetía; en compañía de Rosinés; que era una menor como de unos dos años, y a quien trae de la mano; de modo que cuando le preguntan por el tema más relevante de la actualidad, como es el relativo a la Constituyente; toma distancia de Rosa Inés, y le pregunta:

           
-¿Tú estás de acuerdo con la Constituyente?

           
Una jactancia que, por lo demás, Manuel Caballero en uno de sus artículos dominicales de El Universal la comentó no sin un dejo de ironía; sobre todo, por la parte patriarcal que había allí en todos los sentidos; el hecho es que esta Constituyente sólo Chávez la quería por su interés personal; habida cuenta de que estaba convencido de que su liderazgo era algo que había llegado para quedarse; luego, por su obsesión por el poder, y, a ese respecto, la Constituyente le sirvió para que en la Constitución se incluyera el capítulo de la reelección inmediata; instante en el que entramos en la fase del Estado tumultuario, ¿o no lo dice la pregunta a Rosinés?

           
Precisamente, algo en lo que se preocupaba mucho el Libertador era en el trato humanitario, que había que ofrecerle a los militares realistas, que habían caído prisioneros, y esto porque para él era fundamental quitarse la imagen de salvajes, que se derivaba de allí, y de la cual España se había ocupado de propagar en el mundo entero, mientras las tropas realistas hacían estragos en nuestra población. Ahora, ¿le son fieles en esto al Libertador estos exaltadores de su figura, que hoy nos gobiernan?

           
Porque no es por capricho que Leopoldo López, Daniel Ceballos y otros de los presos políticos de este gobierno se hayan declarado en huelga de hambre. Incluso, ha trascendido que el alcalde Ceballos anda en silla de ruedas, y que ya le recomiendan levantar la huelga, por razones extremas de salud. Porque no hay ningún respeto por la dignidad de esta gente. Cuentan que algunos amigos del poeta Pío Tamayo, mediando a favor de él, quien sufría de un cáncer en la garganta, mientras Gómez lo mantenía preso, se acercaron a éste para que le concediera en esas condiciones su libertad. El tirano ni se inmutó, y que su respuesta fue que, por el contrario, lo metieran en la última mazmorra, y que sólo le avisaran cuando el poeta muriera, para entonces regodearse de satisfacción. ¿No habló Chávez de un dulce de lechosa, con el que celebró la caída de Carlos Fernández, el ex presidente de Fedecámaras, y que luego de comérselo se había acostado con una sonrisa en la boca? En el hecho mismo de revelarlo de esa forma, Chávez le era infiel al Libertador, en ese sentido. Ni siquiera le han permitido a Ceballos llevar a cabo esa huelga; le han cortado el pelo al rape, que constituye una forma bien humillante de tratar a un preso.

 

 

 

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LA CULPA ES DE DÓLAR TODAY

Enrique Meléndez Oropeza

26-05-2015

Como se dice en lenguaje de internautas: el tema del dólar paralelo se volvió viral. ¿Dónde estará Hiroshima Bravo y su famoso decreto, mediante el cual se prohibía hablar de dicho dólar? He allí lo que es una avalancha incontenible en todos los sentidos; pues aquí hubo un arrase de todo; desde la memoria de la ex diputada y ex procuradora, que quién sabe donde estará aterrizada, y así hemos visto que el gran titular de El Universal de este sábado 23 de mayo ha destacado que el dólar negro superó la barrera de 400 bolívares; hasta los últimos paños calientes, que puso el gobierno; cuando el dólar negro se acercaba a los niveles de los 200 bolívares; entonces vino con la creación del Simadi; mientras aseguraba que ahora sí iba a pulverizar el dólar paralelo con este sistema. He la historia de un fracaso.

           
Porque más de un economista se las cantó: si no acabas con el dólar a 6,30, primero, nunca vas a resolver el problema; pues es comprensible que el gobierno contemple una política de subsidios a las importaciones, por el momento, sobre todo, cuando se ha producido un quiebre del aparato productivo del país; sólo que estos mecanismos están plagados de mafias, que han venido minando todas las fases del sistema; tanto que Jorge Giordani dijo un día que dichas mafias se birlaban unos 25 mil millones de dólares cada cierto tiempo.

           
Es decir, con admitir la existencia del mercado negro el gobierno; una vez que crea el Simadi, al salir con un dólar a 170 bolívares, que era el precio en que se cotizaba el paralelo en este momento, no bastaba, y el mismo día le habló la realidad, cuando este mercado cerró en 189 bolívares, y no tuvo el efecto contrario, que era lo que esperaba Nelson Merentes; puesto que la falla estructural se mantenía, como era la supervivencia de las mafias, en detrimento de la vida de 28 millones de venezolanos, bajo un esquema de cambio múltiple, y no único, como se le recomendaba.

           
Porque es falso que los dólares, que se otorgan en los mercados cambiarios oficiales se destinen, íntegramente, a la importación de bienes e insumos, y por esta vía hay mucha tela que contar, a partir de la aparición de containers con comida podrida; pues las cifras que se manejan entre algunos economistas es que de cada 3 dólares, que se otorgan por esta vía, sólo 1 lleva tal destino; los otros 2 se van por sobrefacturación o reventa en el mercado negro, y esto lo sabe el gobierno, sólo que éste está secuestrado por dichas mafias. Es esto lo que explica que habiéndoselas cantado bien claro los economistas, tanto los críticos, como los seguidores del gobierno mismo, que éste se muestre ciego ante las circunstancias, y salga ahora echándole la culpa al portal Dólar Today de esa desastrosa situación en que nos encontramos, con un mercurio retrógrado, que es el que yo creo que ha venido a disparar el termómetro cambiario, y con el perdón de la digresión.

           
Porque esa no es la respuesta que espera la ciudadanía, y esto, en verdad, es lo más preocupante de todo; tomando en cuenta que dicho termómetro irá aumentando, hasta los niveles explosivos; que es lo que me hace ver un vecino, que me aborda asombrado por el tema del disparo del dólar paralelo a ritmo geométrico, es decir, que lo más probable es que el propio gobierno jugara a esta situación; para entonces ir a un levantamiento de las garantías constitucionales, y quien sabe si suspensión de las elecciones, aunque ya eso es mucho especular por parte de nosotros.

           
Los economistas han hecho ver que el disparo del paralelo tiene que ver con el contrabando de gasolina; pues una vez que se comercializa en Colombia en pesos, esa ganancia se amarra a una moneda fuerte, que no sea el bolívar, teniendo presente su total desvalorización, y el bachaquero está dispuesto a pagar lo que sea por un dólar; tomando en cuenta la forma fraudulenta como ha obtenido dicha ganancia, y es por eso que se habla del dólar de Cúcuta, y esta constituye una de las peores aberraciones, a la que nos ha conducido esta política de los controles; cuota por la que tenemos que pagar el populismo rastacuero, al cual acostumbró a los venezolanos el presente régimen; pues, por lo demás, el bachaquero está dispuesto a pagar lo que sea por un dólar; si se tiene presente que, si quiere, una parte de los que tiene en su poder puede, a su vez, revenderlos en el mercado del dólar negro venezolano al precio, que se cotice en el momento, y con ello comprar gasolina; además de otras cosas, que necesita en su vida diaria en el país; lo que significa que estamos en unos términos muy artificiosos; una economía de artificios, para el beneficio de unas cinco mil personas, que  medran de las mafias de este negocio, junto al cambiario, y que es donde radica la aberración; aberración de la cual tiene conocimiento de causa el gobierno, porque hasta los economistas, identificados con el mismo se lo han dicho, sobre todo, Víctor Alvarez, y tanto más cuando, en lugar de reconocerlo, lo que hacen sus personeros es apuntar a Dólar Today como el causante de la situación. ¿No es para estar muy preocupados? No es cuento, hasta en los sectores que todavía tienen vínculos con el gobierno, en círculos privados, lo admiten: vamos a la deriva en un barco ebrio.

           
Claro, el bachaquero tampoco es él solo: una cadena de complicidades; que le permiten actuar con la mayor impunidad, repito, medra a su alrededor: no es cualquier cuento el hecho de que se vayan por contrabando de extracción de gasolina más de cien mil barriles; aparte de lo que se va también en materia de bienes importados; pues se estima que un 40% sale por contrabando de extracción; consecuencia del control de precios, y lo que explica que haya un mercado negro de nuestros productos entre la buhonería colombiana en ciudades cercanas a nuestra frontera.

 

 

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¿UNA VENGANZA LA PRISIÓN DE LEDEZMA?

Enrique Meléndez Oropeza


19-05-2015         

La verdad es que avergüenza que el alcalde metropolitano esté preso a esta altura de nuestros procesos de democratización; con un expediente infundado a base de mentiras y de cálculo político; pues ahí está detrás el G-2 cubano; tomando en cuenta que aquí quienes deciden son ellos. El Libertador le confesó en una oportunidad a Perú de La Croix, que él había decidido no volver a leer más “El Príncipe” de Maquiavelo; porque le parecía una escuela de la tiranía.

           
Esto lo digo a propósito de la jugada política que hay aquí; por aquello de que el ensañamiento contra alguien en particular, como lo recomendaba Maquiavelo, en momentos en los que se está velando por el orden de un Estado, afectado por una situación de anarquía, tiene menos repercusión, que si se lleva a cabo contra cien, y que es un consejo que han tomado muy en cuenta los Castro, cuyo espíritu encaja muy bien con esa picaresca maquiavélica de la política; cuyo fin radica en la entronización en el poder, y los Castro tienen fama de dejar pudrir a la gente en la cárcel; mientras mantienen a un pueblo, uno diría, en estado de abulia.

           
Porque la verdad es que odio no hay allí; si tomamos en cuenta que Antonio no ha llegado al grado de satanización, del que fue víctima, por ejemplo, un Carlos Andrés Pérez, y quien vino a ser el primer caso de defenestración política por la vía judicial; como acaba de suceder, precisamente, con Ledezma, y la prueba más patética la constituye el hecho, de que quien estaba dispuesto a atestiguar contra él, en la acusación de que participaba de la intentona de un golpe de Estado: un oficial de nuestras fuerzas armadas, huyó del país, según ha trascendido; aparte de que Antonio estaba dedicado a su trabajo en la Alcaldía Metropolitana; como parte de su proyecto político; donde se le ve incansable y muy creativo; algo que trae desde su juventud liceísta, como me lo contó a mí en entrevista que le hice para La Razón; cuando entonces le dio por fomentar la creación de una cruz roja en el liceo, donde estudiaba, en San Juan de los Morros; momento en que descubre su vocación de político.


Por otra parte su radicalismo no es de ahora; sino que incluso en un pasado llegó a asumir posiciones extremas, como mostrar un cierto escepticismo frente a la alternativa del voto; que luego cambió, y fue cuando ganó la Alcaldía Metropolitana, frente a un Aristóbulo Istúriz, con quien competía por segunda vez por dicha plaza; transformado esta vez Istúriz en el candidato no del partido de gobierno, sino del Estado, esto es, en total desventaja, como diría un hípico, con cuerpos de ventaja.

           
El hecho mismo de la forma aparatosa como fue detenido: cien tipos armados, con escudos protectores y encapuchados: un hombre que no tiene ni un guardia armado en su oficina de Bello Campo; en donde quedó reducido; luego de que fuera despojado de la sede del despacho de la Alcaldía Metropolitana en forma arbitraria por ese par de trapecistas, que son Jacqueline Farías y Ernestico Villegas; esmerados abyectos del difunto, que fue lo que les permitió ganarse esas alturas; además del despojo del noventa por ciento del presupuesto que le corresponde a la Alcaldía Metropolitana; cosa que, según un video que rodó por la redes, le parecía muy gracioso a Aristóbulo Istúriz, sobre todo, por la forma como le birlaban los recursos al burgomaestre capitalino. Uno se pregunta, en ese sentido: ¿para qué esa exageración de fuerza? La forma, luego, como fue llevado a la cárcel, esposado; como si se tratara de un delincuente de alta peligrosidad. Ni Carlos Ilich Ramírez yo creo que necesitó tanto blindaje, para su traslado del aeropuerto de París, hasta la cárcel que se le asignó. He allí lo que es no tener paz con la miseria.

           
Sólo en la época de Monteverde se vio a la clase gobernante actuar con semejante política de desconocimiento del derecho del otro, y en lo cual influía mucho la arrogancia peninsular, con la que miraba don Domingo al español americano; sin ningún tipo de transigencia frente a posibles negociaciones, que le planteaban de este lado, y que fue lo que radicalizó más nuestro proceso de independencia, dando lugar a una de las guerras más crueles, que ha conocido la humanidad, y esto porque se ha pasado a gobernar sobre la base del terror; que es lo que estamos viendo en este momento; cuando se desconoce la autoridad de un burgomaestre, que ha asumido tal investidura con el respaldo de más de 700 mil votos; que es la parte más arbitraria del caso; de desdén por nuestro estado de derecho; de desdén por todo lo que está establecido en la Constitución, al respecto, y se le lleva detenido, mediante un proceso judicial muy truculento; lo que explica, por lo demás, la honda repercusión internacional, que ha tenido el mismo; llegando a provocar la tentativa del ex presidente español Felipe González de presentarse el día del juicio suyo, y actuar en su defensa; algo que le ha movido el piso al chavismo; donde se ha formado toda una algarabía contra “el Felipillo”, como le dicen en la red mediática oficialista, y, en ese sentido, como decimos en criollo, le han dado hasta con el tobo.

           
Por esta vía, se pudiera considerar que Ledezma ha sido uno de los dirigentes políticos de la oposición, contra quien más se ha ensañado el gobierno; partiendo el desconocimiento de su triunfo comicial en la ciudad de Caracas, por parte de Chávez, quien crea un organismo paralelo al que él ha ganado, a la cabeza de Jacqueline Farías; el hecho de haberlo despojado de la sede de su despacho oficial en la capital de la República; la desviación de los recursos que le corresponden, y por cuya lucha Antonio fue a una huelga de hambre, de donde salió con una úlcera estomacal; unido al saboteo constante de su gestión. Claro, ahí no está presente sino el despecho de Chávez por haber perdido la entidad geopolítica más importante, después de la Presidencia: la Alcaldía Metropolitana.

 

                                  

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ICOLÁS EN MOSCÚ
Enrique Meléndez Oropeza


12-05-2015

Con ocasión de la visita que hizo Nicolás Maduro a Moscú se aprecia eso que se dijo de Chávez, siendo trepadores ambos; que éste era de una ignorancia delirante, y esto porque llegó ubicado en la época de la Unión Soviética; a propósito de eso que Maduro dijo que admiraba la proeza de este extinto Estado.


Se presentó, incluso, como me lo hacía ver un contertulio muy observador de estos detalles, con la famosa gorra de Lenin; una gorra que lleva, por cierto, un brochecito en la punta de la visera; que fue la parte más truculenta de la cosa; portando un abrigo, que le debe haber costado una fortuna, al lado de una Cilia Flores sobrada también de lujo y ostentación. ¿Tiene carácter soviético la política que lleva a cabo Putin?


He allí la primera indelicadeza diplomática de este señor; quien no sabe que la historia funciona con el ritmo de borrón y cuenta nueva, y por eso es que se habla de épocas, y hasta de un espíritu particular de las épocas, como decía Hegel; de modo que ya no estamos en la época del espíritu de las revoluciones; que era cuando se justificaba disfrazarse de Lenin; mientras que Putin hoy en día aspira convertirse en el nuevo gran zar; aspira rescatar, ciertamente, el antiguo bloque soviético, sólo que más pensando en el imperio de los zares, y que data de la edad media rusa; frente al bloque perteneciente al Tratado Atlántico, siendo el suyo una especie de bloque panasiático, y como lo acaba de demostrar con las exhibiciones que hizo del poderío militar ruso, en un desfile de conmemoración de los 70 años de la victoria de su país sobre los nazis, y donde se rodeó de los jefes de Estado de países de Europa del Este y asiáticos, en especial, el de la China Xi Jinping, además de Raúl Castro y Maduro.


Por otra parte, Maduro al hablar de una “proeza soviética” no está sino pronunciando una falacia; pues tal proeza no existe. Si se refiere al caso del triunfo sobre los nazis, eso es verdad, ahí hay que reconocer la participación del Ejército Rojo, sólo que ya ese Estado, que se conoció como la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas se disolvió en 1989, y, precisamente, porque como modo de producción, para utilizar un concepto de Marx, ese socialismo, que se aplicó allí, fue un solemne fracaso; algo admitido por ellos mismos, cuando decidieron desmantelar dicho Estado; cuando entonces se habló de la implosión de la URSS; cosa que no fue ayer, sino que ya casi van a hacer 30 años.


Lo peor es que uno no puede reírse con los delirios de Maduro de comunista renegado; como lo recomendaba Octavio Paz; porque ahí está puesto nuestro destino como nación; que si fuera otra, donde prevaleciera la racionalidad política, un mandatario que se permite manifestarlos en sus viajes al exterior se pone en tela de juicio de inmediato.


Incluso, con Rusia ocurre algo que resulta contrario a la tesis de Lenin, quien consideraba que la mejor receta para el progreso de las pueblos atrasados; como era el caso de la Rusia de su época, era el socialismo, y quien terminó, incluso, siendo un país mucho más arruinado, de lo que estaba cuando los bolcheviques toman el poder en 1917; contraviniendo, en ese sentido, Lenin la tesis de Carlos Marx, quien decía que el socialismo era un modo de producción diseñado para sociedades de capitalismo industrial avanzado, como Inglaterra y Francia. En ese sentido, Lenin fue un revisionista de la teoría de Marx; pero para poder justificar la lucha revolucionaria en su país, y, en efecto, aquel experimento que duró 70 años resultó una aberración histórica; puesto que los gobiernos, que se sucedieron a lo largo de esos 70 fueron tiranías muy crueles; empezando por Lenin, de quien decía el escritor ruso Alexander Solzhenitsyn, que era uno de los hombres más malévolos, que había conocido la humanidad.


Había una frase de Lenin que se usaba mucho en las conferencias sobre marxismo; cuando se preguntaba por los campos de concentración en la entonces URSS: “Nosotros no podemos permitir que las ovejas negras, se junten con las ovejas blancas”. Claro, esto se decía en virtud de que se pensaba que se estaba construyendo “el hombre nuevo”. Es decir, se poseía una verdad absoluta, y es por esto que se ha considerado que el éxito de Marx como filósofo materialista fue gracias a ese estilo profético de su escritura; heredado de su condición de judío, y así se tomó como una especie de religión laica su teoría; una religión sin la presencia de un Dios convertido en un juez de la persona; de modo que allí todo era un dogma, y si bien, el apóstol Pablo había sido el operador político del cristianismo, Lenin lo iba a ser del marxismo: la humanidad avanza hacia el comunismo; hacia formas de vida, como las que se conocieron en la aldea primigenia, de la que habla Moisés, y donde el ser humano llega a altísimos niveles de desprendimiento, con respecto a las cosas materiales, y es por esto que el tema de la subjetividad en la doctrina de Marx es muy importante, sobre todo, porque Marx descubre algo que ya se venía tratando desde la filosofía de Spinoza, y que Marx lo conocerá como el fetiche de la mercancía: entre el mundo y el hombre media su cuerpo, lleno de deseos, y es por esto que cuando se puso de moda el psicoanálisis allá en la década de 1970, se decía que había una cierta complementariedad entre la teoría de Freud y la de Marx; de lo que se trataba era de psicoanalizar la sociedad, trayendo a colación Marx tres conceptos, en ese sentido, el de la alienación, donde estaba comprendido el fetichismo de la mercancía; el de la enajenación, donde estaba comprendida toda la manipulación política de la conciencia del hombre, y la reificación, donde estaba comprendida la cosificación del ser humano: la sociedad de la máquina, y lo que sucedió fue que más envenenado que otro no hubo Estado en el mundo como la URSS.

 

 

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LA DECADENCIA DEL CAUDILLISMO

Enrique Meléndez Oropeza

05-05-2015

           
Se puede decir que Chávez constituye la decadencia de nuestro caudillismo, como fenómeno de nuestra sociedad, siendo la excelencia el Libertador; sobre todo, porque a la parte hazañosa de su condición de guerrero, le añadió la de su condición de filósofo, en especial, política, y de formación inglesa, y la prueba está en su famoso Discurso de Angostura; que una vez que lo elabora lo envía, para su consulta, a varios intelectuales de la época, como el inglés Bentham; precisamente, en cuyas ideas se había inspirado Bolívar, sobre todo, por aquello que decía Bentham de que el sistema de gobierno más perfecto era aquel que le producía la mayor suma de bienestar a su sociedad; es decir, un gobierno de corte utilitarista, como se conceptualizaron las ideas de este pensador inglés; lo que significa que Bolívar no era ningún improvisado; que es, por su puesto, en lo que en nada se le pareció Chávez, y que por ahí se demostraba que no era el mejor orador, que hemos tenido; como lo hace ver el oficialismo, y a juicio de Carlos Fuentes, Chávez lo que tenía era un basurero en la cabeza.

           
Incluso, en su afán de caudillo caribeño, el Libertador no tomó en cuenta algo, que él dice allí; que es malo que una persona se acostumbre a gobernar; porque entonces acostumbra a su pueblo a sólo obedecerlo a él, y en su ceguera por imponer su famosa Constitución de Bolivia se peleó hasta con ese Bentham. Porque por ahí comienzan todos los caudillos nuestros; por modificar la Constitución, y consagrar un artículo dedicado a la presidencia vitalicia; como era el caso del Libertador, o a la reelección indefinida, como sería el caso de Chávez; quien terminó imponiéndola por la fuerza, a través de un trajín electoral, y no obstante, habiéndola rechazado el pueblo, a través de un referéndum desaprobatorio; pasando en nuestros anales por el famoso episodio de José Tadeo de Monagas; quien, tan pronto atropella al Congreso Nacional en 1848; lo disuelve, y nombra otro, escogido a dedo, dirá: “La Constitución da para todo”; frase pronunciada a instancias de Diego Bautista Urbaneja, según se ha dicho, y quien se lo aconsejó así, para que no dijera lo contrario; que era que la Constitución no servía para nada.

           
Porque si uno se pone a ver en el fondo la Constitución de Bolivia era la Constitución de Bolívar, y ni Páez ni Santander se la admitían; aun cuando cada uno iba a terminar siendo un cuadillo local, con respecto a aquel aprendiz de monarca, y de allí el que se comenzó a hablar de Simón I. “¿Después de su muerte, quién será su sucesor?” Se atrevió a preguntarle Santander, lo que le valió la amistad suya para siempre. En vista de que trataba de imponer esta Constitución en 5 naciones, entonces se hablaba del imperio Bolívar, émulo de Napoleón Bonaparte. Pues tómese en cuenta que una de sus más grandes frustraciones, poco antes de su muerte, es no estar en condiciones físicas, para dirigirse el Sur, y poner orden en Perú; que se había declarado independiente de su tutela, y que por cosas del destino; yo diría que por una de sus tantas payadas, Chávez recicló en la historia, y entonces el término bolivariano vino a filtrarse, en ese sentido, en nuestra Constitución; por aquello de República Bolivariana, y que, como más de uno se lo hizo ver a Chávez en su momento, se trataba de una inconsecuencia con respecto a Bolívar, si se tomaba en cuenta que esa IV República, a la cual él se refería era la República de Páez, y la que le había desprendido éste al Libertador del gran Estado de Colombia.

           
Una de las definiciones más precisas de lo que ha sido el caudillismo nuestro la ofrece Mariano Picón Salas, refiriéndose a Cipriano Castro; una figura a la que considera violenta, contradictoria, alternativamente, libertina y heroica. Ya se sabe la fama de mujeriegos insaciables que fueron desde el Libertador, hasta Chávez; pasando por ese Cipriano Castro, cuya obsesión por una adolescente dio lugar a una novela conocida como El Cabito; una verdadera tragedia de carácter romántico, escrita por un tal Pío Gil, y en cuyos cuadros de costumbre, según los va describiendo, no deja de estar presente tampoco eso que caracteriza a nuestro espíritu picaresco, como es la abyección o lo que en términos coloquiales se conoce como jalabolas, y entonces una forma de ganarse la voluntad del presidente era ofrecerle una muchacha bien buenamoza.

           
Cuenta Madariaga que en una quinta, donde se alojaba el Libertador en el año de 1827, poco antes de llegar a Bogotá, con ocasión de una cena, éste terminó montándose en la mesa, donde había transcurrido la misma, y que comenzó a caminar por encima de los platos y, entre tanto, caían los vasos y las botellas. ¿No está reflejado allí un caudillo muy caribeño?

           
Que fue lo que le permitió a Chávez expresar, con toda la arrogancia del caso, que él era el único que estaba preparado para gobernar a Venezuela; es decir, porque el propio Libertador también lo proclamaba por mayo de 1830; esto es, a pocos meses de su muerte, momentos en los que deliraba, y añoraba que Inglaterra nos conquistara y nos colonizara; habida cuenta de que, según sus palabras, “América se ha vuelto ingobernable para nosotros”; como lo comienza diciendo en la famosa carta, que le envía en ese momento a Juan José Flores; que ha sido muy citada; que, según Madariaga, en sus delirios, a medida que la fiebre le aumentaba, ya en los días 15 ó 16 de diciembre de 1830 repetía la misma, como de memoria: “Este país caerá, irrefragablemente, en manos de la multitud desenfrenada, para pasar a ser gobernado, luego, por caudillos de todos colores y razas…” Conjetura Madariaga que esto último era con Páez. “Devorados por todos los crímenes y extinguidos por la ferocidad, los europeos no se dignarán conquistarnos”. Era el instante en que reconocía que se habían perdido tres siglos de ilustración e industria, y que es en el fondo lo que sentimos ahora con este paso de Chávez por nuestra historia.

 

 

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EL CHÁVEZ NECROFÍLICO

Enrique Meléndez Oropeza

           
28-04-2015

Hubo un momento en que uno ponía la vista en cualquier lugar, y allí estaba la figura de Chávez; desde patrullas de policías, hasta vallas por todas las carreteras. Al entrar a cualquier despacho de la administración pública allí Chávez estaba un Chávez multiplicado hasta el infinito; incluso, nos han metido hasta por los codos el Chávez de las fotografías fotomatón, y que seguramente éste se sacaba a medida que avanzaba en el bachillerato; un Chávez flacuchento, huesudo, de pose altiva y circunspecta, sobre todo, el Chávez cadete; un Chávez que no termina de enterrarse, y que nos retrotrae al mundo de Juana “la loca”; quien arrastraba por todas partes con la momia, de quien había sido su marido, conocido en la historia como Felipe “el hermoso”, y el hecho es que a medida que se borra su memoria, se van también como extinguiendo las primeras imágenes. Los agentes de la naturaleza han venido como a tener efectos sobre esas imágenes, y, al parecer, no hay quien las retoque; porque ya más plata. He allí el mal negocio que resulta el Chávez necrofílico.

           
Por cierto que Carlos Rangel decía que en América hispánica no se explicaba el hecho de que los tiranos marcaran tanto a la gente, y sólo por declarar un cierto credo populista, y la prueba más patética la tenemos en el Che Guevara, y quien le confesó un buen día a su padre, que él sentía un inmenso placer portar, y obsérvese que el Che es símbolo de esta seudo revolución.

           
Ahora, Chávez sí pudiera alegar, como lo hizo Bolívar en su famoso Discurso de Angostura; que él no fue más que una brizna de paja, arrastrada por el ventarrón de las circunstancias; cuando entonces le echaba la culpa del fracaso de la primera República al federalismo; una frase que algunos historiadores hacen ver que aquí peca el Libertador de irresponsable, y lo digo así, porque Chávez no tiene la culpa de haber destruido el país, como sí quienes lo llevaron a tal investidura, es decir, una jauría de políticos, que perdieron las perspectivas, y que no veían la política sino como una venganza, y ese era el clima que se respiraba en el país, para el momento en que Chávez llega al poder. Yo recuerdo, sobre todo, a los mayores decir que el voto por Chávez venía a ser un voto castigo, sin darse cuenta de que detrás de esa frase lo que estaba pintado era el apocalipsis; la hora menguada para nuestro país, y esto porque este pueblo no se rige por el sentido común; no mide las consecuencias de sus actos, y fue que a lo que vino a darse cuenta, sobre todo, la clase media, que fue la que en un primer momento se lo montó en hombros; aparte de esa jauría de políticos, que vieron en él a un cordero con la piel de lobo, y al que podían apartar en las primeras de cambio, y que fue lo que sucedió un lejano 11 de abril de 2002; sólo que esta era una gente mucho más ambiciosa que el mismo Chávez; que el cordero terminó atornillándose más en el poder; primero, porque buscó el auxilio de un lobo mayor, voraz e inescrupuloso, como todo buen caudillo; segundo, porque le llegó una fortuna tan extraordinario, que sólo así pudo gobernar a sus anchas; de paso, tratar a la ciudadanía de un modo grosero y ordinario.

           
Porque, incluso, el propio Castro se lo sacó un día en público:

           
-Tú no tienes ni la menor noción de lo que es el pudor público.

           
Esto a raíz de unas revelaciones que había hecho Chávez, con respecto a un cierto comportamiento de viejo verde de Castro, en uno de aquellos Aló, Presidente, que solía hacer Chávez, y donde se veía que tenía al otro hasta el hartazgo, sólo que se lo calaba en esas circunstancias, porque éste compartía esa inmensa fortuna con él.

           
Parece mentira, pero con el Libertador no se produjo esa veneración en forma inmediata, luego de acaecida su muerte; cuando, por el contrario, lo que se mandaron fue a sonar 21 cañonazos de salve en todos los pueblos de Venezuela; porque para el momento Bolívar había perdido la batalla de la opinión pública ante Páez, quien lo había indispuesto en contra de los venezolanos, sobre todo, a partir del instante en que éste intenta imponer una monarquía constitucional, siendo él una especie de rey, sólo que oculta dicha investidura con la figura de presidente vitalicio; que fue lo que nos metió Chávez por todo el cañón, pero que al Libertador le valió casi hasta la amistad de Sucre; puesto que la opinión pública se preguntaba, que para qué entonces se había ido a la guerra de independencia, si se volvía a una monarquía, y tanto más con un protectorado inglés, y que era lo que abrigaba el Libertador también en aquel instante.

           
La veneración por Bolívar nace a raíz de la llegada de sus restos en el año de 1842, por iniciativa de José Antonio Páez, y ya desde la ceremonia de recibimiento, hasta su entrada a Caracas todo será la apoteosis póstuma que le brinde el pueblo a su héroe, de acuerdo a lo que cuenta Fermín Toro en una crónica que escribe al respecto; aunque el culto quien lo inicia dicen que fue Guzmán Blanco. Por cierto, que el chavismo no iba a escaparse de adoptar como lema esas célebres frases que pronuncia el Libertador en  Discurso de Angostura, y donde dice que el buen gobierno es aquel que le ofrece la mayor suma de felicidad, la mayor suma de seguridad posible y el mayor  bienestar a su pueblo, como todo buen gobierno dictatorial; sobre todo, por el tono demagógico que hay allí de parte de Bolívar, quien al parecer las toma del discurso de Bentham, un pensador inglés, que había sido amigo epistolar suyo, y con quien rompe el Libertador, precisamente, porque Bentham se permite hacerle una crítica a sus intenciones monárquicas, y es por esta razón que hay allí mucho de demagogia.

           
Que es por cierto lo que no va a pasar con Chávez, puesto que si bien el Libertador abrigó esas veleidades al final de su vida, dejó un legado de cinco repúblicas independientes, Chávez lo que deja son ruinas.


 

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45 POLICÍAS MUERTOS

Enrique Meléndez Oropeza

21-04-2015

En la célebre masacre de Charlie Hebdo, hecho ocurrido ya hace un par de meses en París, fueron abatidos tres policías, y de inmediato el gobierno francés les rindió un sentido homenaje, con la presencia de François Holande; quien se ocupó de leer la hoja de vida de cada uno de aquellos “gendarmes”; una ceremonia muy vistosa, que se realizaba en el patio del cuartel de policía parisino; donde se veían las urnas coronadas con las cachuchas que usaron, respectivamente, ellos en vida; el propio Holande, al hacer entrada al acto se dirigió primero al corro, donde estaban los familiares de los fallecidos, y a cada uno les ofreció su pésame a la manera francesa, esto es, con besos en las mejillas para las viudas y los niños huérfanos. Por allá se oyó el llanto de una negra martiniqueña: “Ma petite fille, monsieur”, expresaba cuando le tocó el turno a ella, y Holande se le paró al frente; pues entre esos caídos estaba una muchacha de 24 años, cuya madre era oriunda de esa isla caribe; según la hoja de vida suya, la muchacha se había criado en un suburbio parisino, y recién había ingresado al servicio policial.

           
Es decir, en Francia “un agent de la police” es algo sagrado, y cuya muerte por incidentes de este tipo merecen ceremonias muy vistosas, como las descrita. Recuerdo que, viviendo yo en París, y andando en compañía de un amigo, quien manejaba un vehículo; al llegar a cierto sitio, tratando de dar con una dirección, muy a la venezolana, desde el propio vehículo,  traté de llamar la atención de un agente, que estaba por allí parado, a los fines de que me ayudara a ubicarme en la zona, y el tipo ni me miró. Fue cuando entonces, mi amigo me dijo: “Tienes que bajarte del carro, y tratarlo de señor gendarme”.

           
El nivel de vida de una persona de esta condición tiene el mismo estatus de un profesional; no vive en zonas marginales; es decir, no tiene necesidad del soborno o de su afín la matraca, para poder igualar su nivel de vida con un profesional de los nuestros, digamos, exitoso; porque, por lo demás, hay hoy más de un profesional con sueldos de miseria, en especial, los médicos.

           
En efecto, si tú te pones a rastrear la forma de vida, que lleva uno de nuestros agentes de la policía, incluyendo aquí al personal del tránsito automotor, te das cuenta que más de uno de ellos vive en forma ostentosa. ¿Por qué determinado distribuidor de droga despacha desde cualquier lugar clave, donde se para todos los días, y estoy hablando de cualquier ciudad de Venezuela, y no le pasa nada? Porque comparte la ganancia con la policía de la zona. He allí el gran poder de penetración que tiene el tráfico de droga, y que sería el único impuesto que paga este comercio ilícito, y que deja de percibir, por lo demás, el Estado; lo cual es algo que están haciendo ver aquellos que proponen la legalización de la droga.

           
Eso se ve, además, en el hecho de que el señor, que vende perros calientes, y que se para en determinada esquina, donde lo tiene prohibido, puesto que no se permite en dicho predio la informalidad, se mantiene porque a los encargados de sacarlo de allí, que son los policías de la zona, los soborna con un par de perros calientes, que les entrega, cuando a estos señores les da la gana de comer perros. En las carreteras, al acercarse uno a una alcabala móvil, lo primero que te dice el acompañante es: “Mira, ahí está una matraca”. Matraca porque esa es la connotación que le da el venezolano hoy en día al hecho de ver un toldo a un lado de la carretera, es decir, con toda la reglamentación del caso, y a dos uniformados en medio de la misma, interceptando vehículos. ¿No se dice que el estado de las cárceles habla de la situación de un país? Aquí nosotros pudiéramos extender esa proposición también a la institución policial; dime que tipo de cuerpos de seguridad te gastas, y te diré el tipo de país que eres.

           
La información que se maneja en los medios de comunicación es que van 45 agentes de diversos cuerpos policiales caídos de baja en lo que va de año: valen oro; son para los malandros como el cochino, y al que se le aprovechan hasta las paticas. Todo su pertrecho constituye una mina para la malandrería; empezando por la moto, que suele ser de alta cilindrada; si es posible el uniforme, para disfrazarse de vez en cuando, y así cometer sus fechorías uniformado, y es por esto que en esta total impunidad, en el que nosotros vivimos, no se sabe, como dice la gente, cuando una persona en estas condiciones es en verdad agente de un cuerpo policial; luego está su pistola que es “el instrumento de trabajo” más codiciado por el hampón, y hasta se ha visto el caso de un malandro que le quitó los lentes al policía, que recién había ultimado, además de su teléfono, el dinero que portaba en la cartera, y otras menudencias, y lo que habla de una sociedad sin valores; donde no se toma en cuenta la vocación del servicio público, precisamente, porque un policía está para eso, para ser un servidor público, y es por esto que en otros países esa profesión es muy estimada.

           
En lugar de decirse guerra al hampa, aquí en este país lo que suena es guerra a los cuerpos de seguridad, y esto no es nuevo, esto viene desde los tiempos en que Alfredo Peña, siendo alcalde metropolitano, trató de modernizar la Policía Metropolitana, colocando al frente de la institución a una persona que había hecho carrera dentro de la misma, como era el comisario Henry Vivas, y Chávez se lo impidió; celoso, porque hasta entonces ese cuerpo había sido manejado por oficiales de la guardia nacional, y fue cuando le comenzó a practicar allanamientos, hasta tender una cruzada, que implicó el encarcelamiento del comisario Vivas, así como el de Lázaro Forero e Iván Simonovis, que conformaban el tren directivo de la institución para el momento, y quienes por este atrevimiento la pagaron bien caro, y es así como uno no sabe si el cuerpo policial existe hoy.

 

 

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¿BOLÍVAR ANTIIMPERIALISTA?

Enrique Meléndez Oropeza

14-04-2015

En efecto, mucha tinta han regado los columnitas tarifados de los periódicos y portales noticiosos del oficialismo a raíz del famoso decreto de Barack Obama; a propósito del tema del imperialismo; por lo que les ha venido como al dedo la famosa máxima del Libertador, extraída de una carta que él le escribe en 1829 al embajador de Gran Bretaña en la Gran Colombia, y donde habla de que los EEUU están condenados por la providencia a plagar de miseria a los pueblos de la América hispánica, y acusándonos a sus detractores de que le descontextualizamos su discursiva; como dice el historiador Giovanni Meza en libro próximo a aparecer, en esa famosa carta el Libertador expresa esas cosas para incitar al embajador británico, a que le recomiende a su país ejercer un protectorado sobre (Gran) Colombia, los oficialistas son los que pecan de descontextualizar dicho texto, y que fue una de las razones por las cuales Manuel Caballero escribió un libro con el título de “¿Por qué no soy bolivariano?”.

           
Se trataba de aquel Bolívar que pocos meses después le escribirá una carta a Juan José Flores, en la que le confesará que Colombia es “ingobernable para nosotros”; y que “caerá infaliblemente en manos de la multitud desenfrenada; para pasar luego a ser gobernada por tiranuelos de todos colores y razas”. Pero, además, volviendo a la otra carta; a la que le envía al embajador Patricio Campbell, y que ha sido objeto de tratamiento de más de un encendido cagatinta chavista, como la prueba más irrefutable de la condición antiimperialista del Libertador, y lo visionario que era éste, Caballero hace ver a partir de su análisis que, en efecto, allí se muestra que lo es desde el punto de vista norteamericano; mas no lo es con respecto al imperialismo inglés que es el que él desea para su país.

           
Hay que reconocer que el Libertador siempre fue un admirador del sistema de gobierno inglés de monarquía constitucional; mientras consideraba que la revolución francesa no había sido sino una orgía de sangre, y la circunstancia de que haya elaborado una Constitución, como la de Bolivia; donde establece una presidencia vitalicia, responde al hecho de que el Libertador tuvo el propósito de instaurar una monarquía constitucional, como la británica; de modo que nada mejor estaba ese régimen que respaldado por el imperio británico, y que fue lo que le valió su enemistad con Santander, y sus diferencias con Páez que lo indispuso con sus ciudadanos; al punto de que cuando murió Bolívar se mandaron a sonar 21 cañonazos en todos los pueblos del país. Previamente, el embajador Campbell le había enviado una carta al Libertador, y donde le recomendaba pedir apoyo a EEUU, y que es lo que torna más bochornosa su conducta, si es que partimos del tema de su supuesta conducta antiimperialista; aun cuando también hay que reconocer que Bolívar allí está pensando en función del progreso y la estabilidad política que puede proporcionar Gran Bretaña; aparte de los beneficios que puede aportar el intercambio económico y comercial, a un país; que ha nacido, en efecto, pero que va a quedar a merced de la anarquía como él lo pinta en cartas, como las que acabamos de citar, enviada a Flores poco antes de su muerte; aparte de que para la época todavía no se había elaborado esa mentira leninista de que el imperialismo era la fase superior del capitalismo.

           
Por lo demás, nunca fue tan desacertado el Libertador como en esa supuesta visión; puesto que no deja de ser cierto, por ejemplo todo lo que Raúl Castro acaba de decir en la Cumbre Iberoamericana, que viene de celebrarse en Panamá, en materia de intervenciones armadas, anexiones de territorios, y hasta de expoliación económica por parte del gigante del Norte sobre nosotros; sólo que también es cierto que la modernidad en la América Latina se la debemos a EEUU; primero, a nivel de la instalación de enclaves económicos en nuestros países, entre ellos, el petrolero; cuya industria nosotros no estábamos en capacidad de desarrollar, ni desde el punto de vista del capital que se requería, puesto que aquí ni ricos había: la economía había quedado devastada por 50 guerras civiles, que se habían desatado durante todo el siglo XIX, producto de esa anarquía que sí preveía el Libertador, aparte de arrastrar una pesada deuda pública; ni desde el punto de vista de su ingeniería, que necesitaríamos para su operatividad, puesto que aquí ni investigación científico-técnica había; segundo, a nivel de la adopción del modo de vida americano, y en esto estos señores son tan hipócritas, que se declaran antiimperialistas yanquis; no obstante, andan vestidos de tejanos; se han casado con una marca de carro llamada Chevrolet, y así sucesivamente, y el todo porque Lenin, por allá por la década de 1920 llegará a la conclusión de que “el imperialismo constituía la fase superior del capitalismo”, y que fue lo que se tomó entonces como bandera de lucha, para decir que los procesos revolucionarios, donde había que acelerarlos era en los pueblos de la periferia del capitalismo industrial avanzado, y que fue lo que se conoció como el internacionalismo proletario. “Proletarios de todos los países del mundo, uníos”.

           
Obsérvese, según lo indica Carlos Rangel, que Marx nunca abrigó semejantes ideas; pues él más bien consideraba que los pueblos de la llamada periferia del capitalismo no habían alcanzado un desarrollo científico y tecnológico, como los del centro de dicho sistema de producción, porque las condiciones y circunstancias históricas no se lo habían permitido; considerando Marx, asimismo, que el comunismo era un sistema sólo diseñado para países de capitalismo avanzado; como Francia e Inglaterra, y a esto fue algo que le pasó por encima Lenin, y deformación teórica que se ha exacerbado en la América hispánica, sobre todo, por aquello de la envidia que nos produce el desarrollo alcanzado por nuestro hermano del Norte en materia de ciencia, tecnología y armamento.


 

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QUE SIGA LA FIESTA

Enrique Meléndez Oropeza

06-04-2015

           
Mientras el oficialismo continúa el bochinche con lo de la Resolución de Obama, en la opinión pública generalizada los que se escuchan son chistes. El del margariteño, que no saben qué son los marines, y se le acerca a su compa´e, y le dice: “Llegaron los marines”. Este vuela a la pantalla de su teléfono a buscar la noticia en las redes sociales: “No, -le espita el otro- la familia Marín”.

           
Es decir, los marines están tan lejos de llegar, como nunca lo hicieron en Cuba, digamos, desde el mismo frustrado intento de invasión de Playa Girón en 1961; una expedición armada de un grupo de cubanos en el exilio, apoyados por EEUU; que es aplastada por las Fuerzas Revolucionarias de Cuba; intento del cual EEUU extrajo una lección muy valiosa; porque, como en el caso de Chávez aquel 12 de abril de 2002, a raíz del llamado Carmonazo, aquello lo que hizo fue atornillar más en el poder a Fidel Castro, y exaltar el espíritu antiimperialista, no sólo en América Latina sino también en el mundo entero; esto a causa de la envidia que genera un país que se desarrolla en forma geométrica, con respecto al resto de los pueblos del mundo. Porque, si alguien fue un comediante muy carismático del escenario de la política, fue Fidel Castro, y a quien se le consideró la vedette del comunismo.


Entonces se vino a descubrir que aquel famoso lema de Teodoro Roosvelt, de que en “América Latina camina con un garrote debajo del brazo, y toma lo que te dé la gana”, no era sino una torpeza, y entonces optaron por dejar a Fidel Castro que se cocinara en su propia salsa, a partir de la política de la indiferencia, sostenida, además, con un embargo aéreo-naval, luego de desechada la idea de Castro de instalar unos misiles soviéticos, apuntando hacia Washington, y cuyo resultado lo vemos hoy en día: un país momificado en vida; donde no hay economía, excepto los reales que le llegan de Venezuela, y cuya momificación no deja de evocar esos poemas de José Antonio Ramos Sucre, donde tú te consigues a una gente muy famélica, harapienta, rondando por unas calles de miseria y de vagancia, lo que se conoció a principios del siglo XX como la estética de lo grotesco y del detritus humano; como una expresión de la vanguardia literaria de entonces; razón por la cual en consecuencia esta gente clama por el levantamiento de dicho embargo, y hasta se abrazan de la bandera de EEUU en las narices de Fidel Castro, que entonces no era que estaba muerto, como se especuló hace unos meses atrás, y en medio de las conversaciones entre Raúl y Obama, para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas Cuba-EEUU, y cuando no dijo ni pío, y con el perdón de la digresión, sino que lo que está es pendiente del proceso de recolección de firmas venezolano, dígase de paso: unas ocho millones de firmas, lo que constituye, si se las llega a entregar Maduro a Obama el golpe más fuerte que le puede propinar el nacionalismo latinoamericanista a EEUU, y eso en verdad hubiera constituido una gran bandera política, si no se supiera que esas firmas han sido recogidas en un 80% por imposición y chantaje (hasta los propios empleados públicos te lo dicen: a mí me obligaron a firmar), y firmas que se inspiran no en una acción noble, como diría la iglesia católica, sino que lo que buscan es el amparo a siete tipejos, que han abierto cuentas bancarias en los EEUU con dinero venezolano, cuyo origen es oscuro, y como ha dicho en forma lapidaria el Papa Francisco: “cuando estás comprándole a tu familia el pan con dinero de la corrupción, estás llevando pan sucio a tu casa”.

           
¿Por qué hablo de bochinche? Porque eso es a lo que se ha dedicado el gobierno desde que Obama se apareció con esa Resolución, y que dio lugar a manifestaciones, que implicaron movilización de funcionarios de todas las instancias del Estado y rincones del país hacia las calles de la capital de la República, y las que culminaban frente a tarimas, donde en lugar de haber oradores, lo que aparecía era una orquesta. Salsoso: he allí el espíritu que nos signa, en efecto, como bien lo dijo Miranda “bochinche, este pueblo es puro bochinche”; mientras la opinión pública no sólo hace chistes con esta ridiculez; que implicó, además, la realización de unos ejercicios militares chimbísimos, que da pena más bien hablar de los mismos; lo que en lenguaje coloquial se conoce como boxeo de sombra: preparación para cuando lleguen los marines; sino que, además, hay el aguafiestas como un tal Angel García Banchs, un economista, y quien ha advertido, a propósito de los inventarios que nos quedan en los anaqueles de nuestros establecimientos comerciales, que la situación se puede tornar dramática de un momento a otro, en ese sentido, y lo que es más preocupante es que esto al gobierno lo tiene sin cuidado. Prefiere gastar ese realero en fiestas, y que implican gastos de logística y pagos a las orquestas y gente del espectáculo, que atender este serio problema de escasez.

           
Es aquí donde no dejan de tener razón aquellos que dicen que la resolución de Obama, en lugar de favorecer, lo que le ha hecho es demasiado daño al pueblo de Venezuela; aunque hay el que ha hecho ver que Obama está pensando más para adentro de su país, que para afuera; precisamente, pensando en el reacomodo de la situación que lo pueda conducir a esa decisión del levantamiento del embargo aéreo-naval a Cuba; que, como ya se sabe, en el Congreso de EEUU no cuenta con el apoyo unánime de los congresistas; línea a la que responden también las declaraciones de Roberta Jacobson, cuando expresa que su país está decepcionado con respecto al comportamiento de ciertas naciones de nuestra región, a propósito del caso Venezuela, cuya situación no deja de ser preocupante. No lo dice como una tontería, como lo supone Villeguitas y la señora Faría: que no desperdiciaron la oportunidad de responderle.

 

 

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LAS FIRMAS CHIMBAS DE OBAMA

Enrique Meléndez Oropeza

31-03-2014

A
quí donde estoy yo, al igual que numerosos venezolanos, lo que estamos es ligando para que Maduro llegue a la Cumbre Iberoamericana, que se habrá de efectuar dentro de poco días en Panamá, sin tanto aparataje; más bien de bajo perfil; preocupación que, según ha trascendido, también ha manifestado la cancillería panameña; que no vaya a ser como aquella vez en Chile, que la pobre Michelle Bachelet tuvo que salir corriendo detrás del rey Juan Carlos, para pedirle que no abandonara la sala de reuniones; una vez que le había mandado a callar la boca a Chávez, y Daniel Ortega había seguido con la ladilla.

           
Porque va a ser una necedad que se ponga a entregarle a Barack Obama esa cantidad de firmas, que dicen haber recogido, más en forma compulsiva, que por espontaneidad de la ciudadanía; aquí ha habido presión en los ministerios; así como han puesto toldos diseminados por algunos lugares de las ciudades, y los cuales se ve que son atendidos por funcionarios públicos; hasta por las redes sociales han llegado advertencias, de que cuidado con firmar tal documento, que se envía en una planilla falsificada; de modo que aquí sí se pudiera hablar de un caso de firmas chimbas, como diría Jorge Rodríguez, y lo que ha dado lugar al chiste que ahora rueda en nuestro medio y que dice que la señora Roberta Jacobson, antes de la Cumbre, le va a pedir a Maduro que le entregue esa firmas a Obama certificadas por Tibisay Lucena, precisamente, porque a ellos les suena que esas firmas son chimbas; hasta yo mismo tuve que ser grosero con un señor que me invitó a que firmara en uno de esos toldos en Parque Carabobo (Caracas), y luego reparé en el hecho de que él tampoco estaba allí por voluntad propia; que cumplía órdenes, y creo que hasta ha sido denunciado la utilización de niños para esta tarea.

           
Además, la invitación a la firma denota lo desubicado en el tiempo de quien la ha formulado, y la ha impartido, para que se diga así:

           
-Señor, aproveche para que firme contra el imperio.

           
Esa invitación no la hubiera desperdiciado siendo yo estudiante de la Escuela de Comunicación Social de la UCV; una escuela marxista en aquella época, estoy hablando de la década de 1970, y si no que se lo pregunten a la profesora Gloria Cuenca; pero ahora, después de la caída del Muro de Berlín y de la implosión de la URSS todo eso me parece huero. Si una tesis ha sido derrotada en este instante ha sido la que Fidel Castro trató de inculcarle por más de 50 años a Cuba; pues obsérvese lo que nos reportan los medios de comunicación, acerca de lo que está sucediendo en ese país: una fiebre por lo gringo, que ya la gente ha comenzado a vestirse con la bandera de EEUU. Aquí sucede el mismo fenómeno que se observa en el caso del alcohólico que, de pronto, deja de beber. Téngalo por seguro: si antes se bebía una botella de whisky diaria, al volver a caer en el vicio se va a tomar botella y media. Lo que estamos viendo en La Habana y me imagino que pueblos del interior de la isla es la explosión de algo, que se ve que estaba reprimido, sobre todo, porque estaba de por medio un sistema de vida, que está del otro lado, bien envidiable; frente a unas condiciones muy precarias de este del lado de acá, como parte de las secuelas dejadas por la revolución castrocomunista, y lo que demuestra que la ideología no tiene nada que ver con el bienestar existencial.

           
En ese sentido, el viejo Arturo Uslar Pietri no dejaba de tener razón, cuando al comienzo de la década de 1970 comenzó a hablar del fin de las ideologías. Para entonces el único intelectual que no admitía que existían campos de concentración en la URSS era Sartre, y se comenzaban a darse las grandes disidencias del campo de la revolución proletaria, hasta configurarse corrientes políticas en el seno de la misma, como las que planteó en Venezuela Teodoro Petkoff, a raíz de su separación del Partido Comunista, seguido por lo que se conoció como el Eurocomunismo. De hecho, el viejo Uslar iba más allá, y hablaba de fin de los ismos: comunismo, fascismo, vanguardismo, y esto último era uno de los temas preferidos de Uslar, habida cuenta de su condición de literato, y de haber presenciado en el París de la década de 1920, las que fueron las diversas manifestaciones de las vanguardias literarias, encabezadas por el grupo surrealista, que fue la expresión de vanguardia más universal de todas, pues ya para la década de 1970 el afán de ruptura del artista con lo tradicional se había vuelto un círculo vicioso, ya no había más nada que romper; de modo que la ruptura se volvió tradición en el terreno artístico: una paradoja; sin dejar de serlo tampoco en el terreno de la política, pues esto era lo que en su teoría ideológica, después de Marx, ofrecía la revolución proletaria, la ruptura del orden establecido. El epílogo de todo eso comenzaría con la caída del Muro del Berlín; para quedar un mundo unipolar, y de modo que hasta por ahí se descuadra el término imperialismo.

           
Tampoco es verdad que se esté firmando contra la desmesura de Obama, como dicen los de la vena antiimperialista, hinchada de indignación en este caso. No hay que olvidar que de lo que se trata es la anulación de la visa y congelamiento de bienes de siete tipejos, que si uno los sienta frente a la autoridad respectiva, para que expliquen el origen de sus fondos, no lo podrán decir, y es aquí donde el gobierno no es honesto con el pueblo; pues, de otro modo, tendría que proceder de inmediato de esa manera, y aplicar justicia, y lo que prefiere es utilizar recursos de todo tipo de la administración pública, para ensañarse con quien no tiene que hacerlo. Se trata de una pérdida de tiempo de esta gente, y ellos lo saben; tomando en cuenta las condiciones en que se ha llevado a cabo ese proceso de recolección de firmas, y del cual está consciente esa aldea global que es el mundo de hoy en día, donde todo se sabe.

 

 

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EL FANTASMA DEL IMPERIALISMO

Enrique Meléndez Oropeza

28-03-2015


Aquí es donde los venezolanos demostramos por qué somos considerados ampulosos; en este caso, henchidos de corazón. Ahora es cuando hemos visto correr la tinta pareja por esos pasquines del oficialismo con mucha vena antiimperialista; que decir imperialismo para esta gente es hablar de los EEUU; aquí no hay, para ellos, imperialismo rastacuero como el cubano o el chino: hasta Chávez ya tenía pegado el acento cubiche, por su demasiada cercanía con Fidel Castro, y por donde comienza la malformación de la conciencia de esta gente; pero decía que ha llovido la tinta pareja de vena antiimperialista; donde no dejan de haber sus chantajes, por lo demás, hacia nosotros, los que no comulgamos con sus ideas, emplazándonos a que nos pronunciemos, en relación a esta amenaza, que se cierne sobre el país, y la que no pasa de ser una medida de confiscación de bienes y dinero de un grupo de altos oficiales, así como altos funcionarios del poder ejecutivo y legislativo arbitrarios y de conducta muy inescrupulosa; que habían venido invirtiendo parte de su fortuna en los EEUU, y a quienes se les considera que han violado los derechos humanos en nuestro país, por lo cual se ha deducido que por prestarse a hacer semejante papel han tenido que haber recibido soborno, y parte de los dividendos de ese soborno son esas inversiones que han hecho en suelo estadounidense, y que ahora se les retiene; mientras venga un gobierno que reclame por ellas: he allí lo que constituye, supuestamente, una arremetida de Barack Obama contra el pueblo de Venezuela, y su muy “envidiada revolución”.

           
Esto es para coger palco: se declaró otra octavita de carnaval, tan pronto apareció el famoso decreto de Obama; desde el viernes de la semana anterior esta gente comenzó a sacar manifestaciones a la calle: Caracas toda se llenó de autobuses, y luego los franela roja marchando por la ciudad. Los cien mil trabajadores de Pdvsa fueron traídos a la capital, y a los que se les unían los empleados de la administración central; de modo que hubo abundante masa de gente pidiéndole respeto a esos gringos; como se leyó en las paredes con los grafitis que dejaba la marea roja a su paso: agua durante el día, que se repartía en cada esquina, para que los marchantes se refrescaran del inclemente sol, que ha estado más bravo que nunca durante estos días, y caña durante la noche con templetes de orquestas y de conjuntos de todo tipo: un gasto dispendioso. ¿Cuánto vale mover a esa gente; repartirle comida y viáticos? Pero, para nada, para darle sustento a una mentira; que, como dice Octavio Paz, su práctica está instituida entre nosotros de una manera constitucional, y alcanza zonas muy profundas de nuestro ser. ¿Quién se ganó unos reales aquí? Primero, el que vendió las franelas; luego, el que las tiñó, y les colocó una consigna que decía: Obama deroga decreto ya, y que a Delcy Eloína le quedaba de lo más bien.

           
He allí lo que se conoce como un imposible, y es por esto el carácter bufo de toda esta opereta, que no nos lleva a nada, y que no justifica semejante gasto. Firmas: ¿para qué? Esto tiene mucho de aquel gesto de Chávez, cuando le sacó a Obama el libro de Eduardo Galeano, “Las Venas Abiertas de la América Latina”; que se tomó más como una payasería, que como una expresión de resistencia latinoamericanista de parte de un revolucionario de este continente; porque primero, y principal, el autor de la obra ya incluso ha confesado que no está de acuerdo con algunos puntos de vista, de los que él maneja allí, luego porque Obama no lo iba a leer.

           
Sobre todo porque frases, como esa del Libertador, de que los EEUU están llamados a plagar de miseria a los pueblos del sur de su territorio, y que en estos días se ha citado hasta el hartazgo, en la actualidad están en discusión; partiendo del hecho mismo de que Bolívar cuando dice estas cosas, está pensando en la posibilidad de asumir un protectorado inglés, y que es lo que lleva a muchos historiadores a explicar el por qué no se declaran bolivarianos; y esto porque éste partía de la idea de que: “la América es ingobernable para nosotros”, tal como se lo expresa en la famosa carta que le escribe a Juan José Flores poco antes de su muerte; pero, además, porque, aun cuando, un nacionalismo decimonónico hizo gala de su don de visionario a partir de la misma, para elaborar libros, precisamente, como ese de Galeano, a Bolívar la historia no le dio la razón, y en eso estoy de acuerdo con un hombre como Carlos Rangel, quien considera en su libro Del Buen Salvaje al Buen Revolucionario que, sin la presencia del capital de las transnacionales petroleras en nuestro territorio, nosotros no hubiéramos podido pasar de ser otro país bananero, teniendo presente que, cuando arranca la fiebre petrolera, estimulada por la industria automotriz, nosotros no teníamos ni el capital ni la tecnología y mucho menos la inventiva de esta gente.

           
Claro, también es explicable el nacionalismo de nuestros abuelos, y es por esto que califico al de nuestros días de decimonónico, habida cuenta de la existencia de un Teodoro Roosvelt, y quien justificaba la intervención estadounidense en casos como el de Panamá, una vez que EEUU decide construir el canal en el istmo: “Habla suavemente con un garrote debajo del brazo, y llegarás muy lejos”. Así mismo había que inventariar aquí las veces que EEUU estimuló la llegada de dictaduras militares al poder en nuestros países, cuando estaba el macartismo en su pleno apogeo, y el temor a la influencia del internacionalismo proletario era muy grande, y entonces así se hablaba de que nosotros no constituíamos sino el patio trasero de estos señores; lo que fue caldo de cultivo para que se acendrara aún más en nuestra conciencia ese complejo de carácter cultural, que sentimos por el hermano del Norte; cuyo desarrollo en ciencia, tecnología y armamento lo vemos con mucha envidia.



 

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Y LLEGÓ EL COMANDANTE GALÁCTICO…

Enrique Meléndez Oropeza

17-03-2015

Nadie se imaginó en aquel momento de euforia cuartelaria; cuando Chávez gana la presidencia de la República que su paso por el poder iba a significar hasta la pérdida de una parte del territorio nacional, si nos fijamos en lo que está ocurriendo con Guyana; a propósito del proyecto de exploración petrolera que adelanta con la Exxon Mobil de EEUU en el llamado territorio marítimo del Esequibo, y sobre lo cual se han disparado las alarmas entre los internacionalistas; que no entre la gente del gobierno; que, por el contrario, parece de lo más tranquila; no obstante, hace ya más de una semana que la compañía transnacional estadounidense inició sus trabajos de exploración en dicha zona, y está por verse cuál va a ser la reacción de los militares de este lado, y quienes el año pasado interceptaron un buque petrolero, que pretendía explorar la zona, y lo retuvieron en Margarita.

           
Porque yo le oí a Hugo Chávez confesar que él aceleró los preparativos de la rebelión, como él la llamaba, del 4 de febrero, porque le había escuchado decir a Carlos Andrés Pérez, que él estaba dispuesto a permitir una cierta convivencia binacional en la zona del golfo de Venezuela con nuestra hermana República de Colombia; que es en lo que en la práctica sucede; tomando en cuenta que estamos ante la frontera más caliente de la América Latina, como se ha señalado, y desde allí del golfo hasta Cúcuta. Claro, aquí el problema de fondo fue el maridaje Chávez-Castro, y ya se sabe que una de las mayores provocaciones que le hizo Fidel Castro al gobierno de Rómulo Betancourt fue el de cuadrarse desde un principio con Guyana, cuando éste en su segundo gobierno, y una vez independizada Guyana de Inglaterra, replantea el tema del Esequibo, y el cual había quedado congelado desde, prácticamente, el siglo XIX, y para lo cual hizo una alianza con el entonces presidente de Guyana, Jedi Jagan que se decía marxista, aunque no comunista; tomando en cuenta, además, que a Guyana se le considera del Caribe; de la media luna del CARICOM, y Castro comenzó a acusar a nuestro país de expansionista, a lo largo de los diferentes gobiernos que se fueron sucediendo, y uno diría en estas circunstancias, que allí en el fondo no dejaba de estar presente una proyección suya, y de lo que se conoció como el castrocomunismo.

           
Hasta que llegó el “comandante galáctico”, y mandó a parar más de un siglo de resistencia, digamos, diplomática que se había tenido con la hermana República; desde que se dicta el famoso Laudo Arbitral; muy citado por estos días, porque Venezuela sale de allí muy mal parada, a causa de una jugada sucia que le hacen entre gallos y medianoche en un tribunal internacional; una patraña que se viene a descubrir por una infidencia, digamos, histórica, y que es lo que le da pie al gobierno de Betancourt, para replantear el tema, y que se mantuvo durante los gobiernos de la República civil; momentos en los cuales Fidel Castro metía la cuchara aquí y metía la cuchara allá, a medida que se llevaban a cabo los reclamos y las negociaciones, al respecto; despechado porque Betancourt nunca le quiso hacer caso a sus locas aventuras, precisamente, de financiar la expansión del castrocomunismo por toda la América Latina con la ayuda del petróleo venezolano.

           
Incluso, en el interín hubo un episodio un tanto trágico; que fue el empeño de un grupo de habitantes de esa zona del Esequibo, que plantearon una rebelión, con respecto a la metrópoli Georgetown; por cuestiones de índole racial; para solicitar la anexión a Venezuela, pidiéndole a su gobierno, incluso, la protección; habida cuenta del temor que abrigaba ese pueblo de ser masacrado, a consecuencia de su gesto; sólo que el Estado venezolano no estaba en capacidad de meterles la mano por el momento, y hacer valer la acción de la anexión. El propio Carlos Andrés Pérez en su primer gobierno casi llega a un acuerdo de neutralizar dicho territorio, a condición de declararlo parque ecológico binacional, y como recuerdan los internacionalistas el antiguo Comité Ejecutivo de Acción Democrática se lo echa para atrás. He allí al grado de resistencia al que se había llegado, en ese sentido, y esto porque Venezuela tenía razones muy bien fundadas para considerar que esa zona formaba parte de su territorialidad; sobre todo, porque Gran Bretaña se la había arrebatado de una manera muy arbitraria; cuando entonces este país comenzó a considerarse el dueño de los mares, y fue cuando le dio por posesionarse de estrechos, islas; al tiempo que ocupaba territorios, como el Esequibo; porque, asimismo, se había hecho dueña del diseño de los mapas del mundo, y que es por donde comienza su arbitrariedad, con respecto a nosotros. En la Venezuela de hace un siglo había la costumbre en las casas de familia de tener dos retratos: uno de Juan Vicente Gómez y el otro de Antonio Guzmán Blanco, y la gente decía que lo que había comenzado el uno en términos de civilización, el otro lo había terminado; aunque no dejaba aquél de quejarse por el hecho de que, tomando en cuenta la ilustración de Guzmán Blanco y el semianalfabetismo de Gómez, había sido una lástima para el país que la cosa no hubiera sido al revés, y, en lugar de ser Guzmán Blanco el primero, no había sido Gómez.

           
Que es lo mismo que nos vuelve a jugar el destino en esta oportunidad; sobre todo, a partir del momento en que Chávez hizo ver que para él este tema de la reclamación del Esequibo dejaba de ser prioritario; influido, quizás, por los criterios geopolíticos de Castro, que es por donde deja entrever su poco escrúpulo de patriota; si tomamos en cuenta que, precisamente, por aquí se había iniciado el saboteo de Castro a la línea de resistencia que Betancourt, como habíamos dicho, había asumido de nuestra tradición republicana, una vez que llega a la jefatura de Estado.

 

 

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UN PORTAVIONES SIN COMBUSTIBLE

Enrique Meléndez Oropeza

12-03-2015

Es muy difícil que la gente se cale ese cuento de que bajo el socialismo se vive mejor; hay mucho desengaño a esta altura, en la que se ha despertado un instinto de ansiedad en la población; producto del temor a quedarse sin nada en la despensa del hogar; lo que sería llegar a niveles de hambruna. De allí que las colas en las puertas de los supermercados se hacen al azar. ¿Qué están vendiendo hoy? No se sabe; cada subida de la santamaría equivale a una sorpresa. Observemos los niveles de distorsión de la vida económica, a los que nos ha llevado el socialismo, vivir de sorpresa en sorpresa, mientras se pierde un tiempo maravilloso, que pudiera utilizarse para otra cosa más útil que el de estar parada la gente allí.

           
Es por esto que resulta muy cuesta arriba para el gobierno imponerse en unas elecciones parlamentarias, sin aquel famoso portaviones que era Chávez, a quien en un momento determinado se le llamó “el levanta brazos”. Donde Chávez se montaba, y le levantaba la mano a alguien, ese ganaba. Era el instante en que mucho venezolano decía: “Yo a Chávez le doy mi voto por todo”; sectores de clase media, y sobre todo, porque el liderazgo de Chávez llegó a tener carácter mesiánico: Chávez iba a resolver todos los problemas. Ibamos hacia otra Venezuela. Lo que demuestra que ese liderazgo ejercía demasiada atracción, y que es lo que no posee Maduro.

           
Que es a la conclusión que llega Hegel cuando ve a Napoleón: un hombre diminuto, montado en un caballo, y quien poseía todo el poder del mundo, y esto por su gran poder de atracción. Ojala Chávez hubiera tenido la visión de mundo de Napoleón, basada en el progreso industrial de los pueblos, así como en la democratización de las sociedades, y no esas ansias imperiales que les da a todo caudillo que se cree predestinado o bien por los dioses celestiales o bien por “la diosa razón”. Que no pudo ser el legado que le hubiera dejado a su sucesor (el hombre más ingenuo del mundo, según Moisés Naim); es decir, una Venezuela encaminada al progreso y en plena consolidación de la democracia; cuando lo que le lega es a una Venezuela reducida a la pobreza y a la intranquilidad pública; habida cuenta de que hay una industria muy productiva, como es la industria del hampa; que constituye una especie de cáncer social; aparte de una proliferación de mafias, que pululan en todos los ambientes oficiales, donde se ventilan negocios, y que ha llevado a la multiplicación de las riquezas de las roscas que componen esas mafias.

           
Pero, además, está el alto costo de la vida; que ha erosionado por completo el bolsillo del venezolano; al punto de que éste se ha vuelto un rebuscón, es decir, una persona dedicada al rebusque, para poder estirar los ingresos; que es otra de las distorsiones de la economía; lo que se conoce como bachaqueo, y que el gobierno pretende controlar con mecanismos; que no vienen a constituir sino tarjetas de racionamiento, a lo cubano, y que lo que hacen es exacerbar el malestar en la población.

           
Porque esa es otra cosa: el descontento con Maduro se inicia a partir de la eximición con el que pasa para el chavismo el gobierno de Chávez, en materia de calificaciones, y en esta postura cae hasta el chavismo ilustrado, para recaer la culpa de este desastre en él; quien desnaturalizó más bien el proyecto de su maestro, según esta gente; tanto más, ahora, cuando está pobre; al contrario de Chávez que se indigestó de dólares, y ejecutó a manos llenas la política del petropopulismo; Maduro parece uno de esos maridos, recién divorciados, y cuya ex mujer le ha quitado todo, hasta el carro, y sólo le ha dejado las deudas; a nadie atrae un ser humano en estas condiciones; aún, incluso, arropándose con la figura de Chávez, a quien quiere transmutar su sombra; de modo que su sombra sea Chávez; de allí la proliferación de la efigie de Chávez por todas partes, y que constituye una aberración política a esta altura de nuestros procesos de democratización: “Chávez vive”, y esto porque esta suerte de santo patrono nunca hará milagros electorales; de modo que más de uno de aquellos que estaban rodilla en tierra, patria o muerte con el proceso; que se han pasado quince años no queriendo ver una realidad, que les daba en la cara: peleados con hermanos, vecinos, seducidos por esa fuerza de atracción, que fue el liderazgo de este hombre, han aprovechado este atajo, para descargar su oculto arrepentimiento en la figura de Maduro, y darle la espalda a este socialismo huero; si bien no terminan proclamándose afines a la MUD, no dejarán de constituir una cierta masa de abstencionistas, cuya ausencia en las mesas de votación se hará sentir en términos numéricos en contra de los candidatos oficialistas a la hora de los escrutinios.

           
Porque, por lo demás, el gobierno quiere estimular la abstención en la oposición, y lo que explica la ratificación en la rectoría del CNE de Tibisay Lucena y Sandra Oblitas, entre otras cosas, sólo que estamos ante un fervor contestatario, incitado por las distorsiones económicas, que observábamos en un comienzo; además de las aberraciones políticas, comprendidas allí casos de corrupción extravagantes (Roberto Enríquez, presidente de Copei, ha dicho que, según le informaron fuentes del FMI: hay unos 350 mil millones de dólares depositados en cuentas de bancos en el extranjero; que se consideran sucios, de acuerdo al argot de las leyes anticorrupción), un fervor –digo, que pudiera tener las mismas proporciones que fomentó el liderazgo de Hugo Chávez en la gente, hasta constituir una mayoría, que se llevó por delante aquello que se conocía como la delincuencia electoral adeco-copeyana; además de una posible intervención del Plan República que, según se dice, fue el que le arrebató el triunfo a Andrés Velásquez en las elecciones del año 1993. La verdad es que yo no veo a la oposición tan dividida como se cree.



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¿QUIÉN DIJO MIEDO?

Enrique Meléndez Oropeza

24-02-2015

A partir de aquí todos quedamos en libertad condicional; pues si eso le ha sucedido al alcalde metropolitano de Caracas, qué quedará para el ciudadano de a pie. Un hombre que fue electo por más de setecientos mil votos para dicho cargo; constituyendo uno de los fenómenos políticos más asombrosos y, añadiría, épicos de los últimos tiempos, bajo este régimen autoritarista, tomando en cuenta lo que fue la génesis de su candidatura; que le pertenecía a Leopoldo López, habida cuenta de que el líder de Voluntad Popular ostentaba un amplio porcentaje de aceptación, para burgomaestre capitalino, en las encuestas del momento; sólo que López queda inhabilitado por la justicia arbitraria de este gobierno, y en un codo a codo que tiene con William Ojeda, en unas negociaciones que se hacen a última hora, y donde estaba de por medio la figura de Carlos Ocariz; un cambalache que se quería hacer, Ledezma le gana a Ojeda, y queda él como el abanderado.

           
Aparte, de que por segunda vez se le enfrentaba a Aristóbulo Istúriz, y al que ya le había ganado; pero un Aristóbulo candidato del oficialismo; lo que supone con todo el ventajismo del caso y en todos los terrenos: demasiado cuesta arriba su candidatura, y es por esto que yo digo que ese fenómeno político que Antonio representa tiene carácter épico.

           
Pero decía que se había impuesto por más de medio millón de votos para burgomaestre capitalino; es decir, está en esa posición por mandato del pueblo, y de la cual no abusa; habiéndole, no obstante, escamoteado el gobierno el noventa por ciento de los recursos; que le corresponden por Situado Constitucional y otras partidas: no olvidemos precisamente aquel famoso video que rodó por las redes sociales; donde Aristóbulo tomaba esto como un chiste, esto es, paliarle los recursos al hombre. Hasta el día que Antonio les dijo: “Ya basta”, y se lanzó a una huelga de hambre, por la defensa de esos recursos; pues no olvidemos también que a él le cargaron una nómina de reposeros; con quienes no fue fácil entenderse, puesto que pertenecían a fuerzas paramilitares de este gobierno; su mandato se inicia con una toma de la sede de la alcaldía mayor por parte de estos reposeros, y de la que termina despojándosela Chávez, para dársela a la representante del cargo, que éste le creó en forma paralela, junto con los recursos, de los cuales fue despojado Ledezma; dolido porque el otro le había ganado la principal alcaldía de Venezuela, y lo redujeron a una oficina en el edificio EXA, final de la avenida Libertador (Caracas), y que fue de donde lo sacaron de la manera más indignante del mundo este jueves pasado.

           
Es aquí donde cabe preguntarse: ¿qué gracia tiene ganarle la guerra a un reducido? Rómulo Betancourt decía que Carlos Andrés Pérez caminaba de frente y daba la cara; lo que demostró cuando le tocó enfrentar el juicio, que se le siguió en la antigua Corte Suprema de Justicia; presentándose al mismo, y admitiendo todas las condiciones que le impusieron, y que vino a ser –digo yo-, el primer caso de defenestración política, que se lleva a cabo a través de la politización de la justicia, y que es lo que ha ocurrido en este caso; razón por la cual, repito, todos quedamos en libertad condicional.

           
Uno de los logros de la República civil lo constituyó el hecho de haber comenzado a desmembrar aquel Estado paternalista; que se había instaurado con Betancourt; bajo lo que se conoció como el proceso de descentralización, y que fue lo que permitió la circunstancia de que en nuestro sistema democrático dijera Ledezma que si Maduro manda en Miraflores, él manda en su respectivo burgo, de modo aquí se dio paso a una nueva estructura de Estado, basada en la atomización del poder: esto facilitó, enormemente, los trámites burocráticos estadales; es decir, fortaleció las regiones y, emergieron, en ese sentido, los liderazgos locales; óigase bien: no gracias a un dedo, como lo hizo Carlos Andrés Pérez en su primer gobierno con Ledezma, cuando lo nombró gobernador de Caracas, en efecto, bajo otra estructura de poder, sino por una disposición del pueblo, que acudió a unas urnas, y consignó dicha disposición por él; y Ledezma en su caso tuvo que postularse, y recoger unas firmas e invertir tiempo y dinero en una cam