Marysabel Pirela Álvarez es una muy joven muchacha, recién graduada de Bachiller y que está a la espera de empezar una vida universitaria. Verdaderamente es digna de admiración y ejemplo para la juventud de como su alegría por la vida, la ha impulsado a vencer los obstáculos que le han salido al paso desde el mismo momento de su nacimiento, Con el gran amor de sus padres, su hermano, familiares, profesores y compañeros, que han sido incondicionales con ella, al brindarle todo su apoyo, nos da una gran lección de vida.

www.encarora.com les lleva una narración que ella  ha llamado Los Cuentos de Mareco, que no es otra cosa que su historia, lo caminado por la vida, su camino andado. Deseamos fervientemente a tan valiente muchacha, todo el éxito a alcanzar en esa nueva etapa como universitaria y que logre una vez más, alcanzar sus sueños que de seguro han de hacerse realidad.  
 
 

A manera de Presentación

Ha sido un verdadero honor para mí hacerle este trabajo a Marisabel, y más aún  presentárselos. Ella, en estas cortas pero enjundiosas palabras expresa su sentir; es lo que quiere que conozcamos, que la acompañemos  en  su alegría por la vida. Ya eso es un privilegio, hacernos partícipes de su existencia. Quienes leamos este relato, podemos decir que somos parte de su entorno mas íntimo. Ese, creo, ha sido su intención y como tal debemos envolvernos, para entender todo lo que quiere expresar.      

¿Cómo agradecer tan alto honor? Amándola, queriéndola, apurruñandola, cuchicurreándola, mimándola, apretujándola, amapuchándola, festejándola, sirviéndola, halagándola,  envidiándola, etc. etc. etc. Y cuanta otra cosa que sea ándola.

           
Así pues, Alala, sigue viviendo a tu modo que nosotros te seguiremos y te acompañaremos hasta donde tú y Dios quieran.

                                                  Tu Tío Padrino Gerardo


El cuento de Mareco
Por Marysabel Pirela Álvarez

Carora, Julio de 2007

Hace algunos años atrás,  en un recinto universitario de la ciudad de Maracaibo se conocieron mis padres Nelson y Marisela, ella estudiaba Educación preescolar y él Educación Física y Deportes;  se enamoraron a primera vista y al cabo de 21 meses, decidieron unir sus vidas para siempre, ese amor siguió creciendo cada vez más, un buen día decidieron tener hijos como lo pide nuestro Padre Celestial.

 
Después de unirse en un acto de amor a mami se le presenta un dolor tan fuerte en el vientre que la hizo desmayar, mi papá sale como flecha veloz y la lleva al centro médico más cercano del hogar.

 
El médico de la emergencia recibe a mi mamá, y pensando que era una apendicitis, le dice a papi quien estaba tan asustado como si hubiese visto un fantasma: “ A tu esposa hay que operarla de emergencia”. Papi quedando estupefacto le contesta “ Doctor porque no le hace los análisis primero”  el galeno haciéndole caso al ruego de mi papá decide aceptar su petición. Ya para este momento mami estaba recuperada del sorpresivo desmayo.


Después de ver los resultados de los análisis, el doctor decide darle de alta y le ordenan un ecosonograma pélvico para ver que le ocasionó el dolor y que sino le viene el periodo se hiciese una prueba de embarazo, a la pareja los días le parecían siglos esperando ese día.


Llegado éste, papi y mami van al laboratorio y de ese análisis resulta que la cigüeña visitó a la pareja de enamorados. Salen tan contentos que sus risas llegaban al cielo y todos los que los veían se contagiaban de alegría.


Visitan al obstetra mostrándole  la tan preciada noticia, este comienza la revisión y le hace un ecosonograma para enseñarles que yo estaba pegadita a la matriz de mami, como el sol al amanecer.


Pasaba el tiempo llenando de ilusiones y esperanzas a los ansiosos padres, todo marchaban como viento en popa. Estos no quisieron que se les revelara el sexo de su gran tesoro pues le daban muy poca importancia a esto, lo que ellos querían era que naciera bien y le pedían al  Creador les concediera ese deseo, al comprarle la ropa del bebé no tenían colores definidos.


Lógicamente los esposos se hacían imaginaciones, dejaban correr sus sueños en ese mar de ilusiones, cada día que pasaba mami sentía y veía como su figura cambiaba, los futuros padres entablaban largas conversaciones con su bebé endulzando todo el ambiente


Llegado la noche del octavo mes, específicamente un sábado 18 de noviembre  Día de
la Chinita el bebé empieza a tocar la puerta para salir, pues quería conocer  quienes le hablaban, mami  despierta a papi y le cuenta lo que estaba sintiendo, él, todo adormitado se asusta al oír la noticia, y le  porfía a mamá que no era el tiempo determinado por el médico, quien había dicho que el nacimiento debía ocurrir después del quince de diciembre, las contracciones se hacían cada vez más fuertes.


Salen más rápido que una estrella fugaz para El Centro Materno Infantil, donde Yo vería la luz del mundo; en este, son recibidos por el personal de guardia, revisan minuciosamente a la paciente y le dicen que todo va bien que Yo ya quería salir, pero como primeriza el trabajo será  lento como el de las hormigas, los acompaña mi  tía Virginia una (hermana de mami).


Amanece el  día 19 siendo las 7  de la mañana,  llega el médico que había tratado el embarazo, examina a mami y  le comenta que debemos esperar a que la puerta se abra completa y que para eso deben transcurrir aproximadamente 2 horas más.

 
Mami extenuada como si hubiera subido una escalera para alcanzar una estrella seguía esperando tan anhelada visita, papá caminaba por toda la clínica como loco perdido en el espacio comiéndose las uñas como tigre hambriento devorando su presa.


Pasado el tiempo el médico comprende que algo anda mal e invita a su ayudante a que cabalgue en la barriga de  mamá para lograr que yo saliera del vientre, después de tanto luchar nací  pero con tanta dificultad que apenas me oí, solo lance al aire un gemido que para poderlo oír era necesario silenciar las voces del mundo.


Comienza en la clínica el corre corre de los médicos queriendo salvarme la vida  pues sabían que era la ilusión de mis padres, quienes lloraban y a su vez confiaban en la Providencia Divina. Estaban con ellos la familia por parte de papi haciéndoles compañía.


Voy a cuidados intensivos  mamá sin poderse levantar pues estaba toda desgarrada, solo se conformaba con lo que le contaba mi papá, y así esperaban que me  salvara.


Al día siguiente mami hace todo el esfuerzo de levantarse pues albergaba la esperanza de que  visitaría la habitación donde estaba ellos se llenaron de intenso dolor cuando pasaba el tiempo y esto no sucedió. Con ellos estaban familiares y amigos haciéndoles compañía.


Mis  padres deciden conocerme  y salen de la habitación, caminan por los pasillos de la clínica hasta llegar donde estaba su gran tesoro. Aquí se entrevistan con los médicos y reciben la funesta noticia de que estaba al borde de la muerte, que me habían colocado un buen tratamiento que confiaran en él.


Papi y mami entran a  la  sala de cuidados intensivos a conocerme después de que los visten con la indumentaria correspondiente, estaban todos espectados ante lo se pudieran encontrar. Al verme con mis bracitos extendidos llenos de agujas y tubo por la boca y nariz, me asociaron con un crucifijo.


Salen de allí hechos un mar de lágrimas, pero lleno de una fe que movía montañas, de que me  salvaría, se quedan parados detrás de un gran vidrio en el cual se reflejaba mi figura. Los galenos al pie de la cuna hacían una labor luchadora con el único fin de salvarme.


Transcurrido tres días después  del nacimiento,  papi y mami  deben dejar la clínica dejando en ella parte de sus vidas; para irse al  apartamento donde vivían, llevándose con ellos tres ramos de flores, mi ropita  y unas esperanzas que llenarían el inmenso mar de que me  salvaría.


Papi pasaba todo el día comiéndose el inmenso vidrio donde veía mi reflejo, mami se quedaba en el apartamento cumpliendo órdenes médicas. A papi lo acompañaban dos amigos de la infancia  tío Ciro y tía Zulma.

           
Para la gracias de Dios el tratamiento médico estaba obrando yo  recobraba la salud, ya tenía funciones propias de un niño sano, los médicos solicitan la leche materna y mi papá sale como una gacela en busca de tan preciado alimento, mamá con un succionador extrae de sus pechos la leche que sería el alimento vital para mí, estaba siendo alimentada con el blanco liquido extraído de los pechos de la fuente que me dio la vida,  ¡Que Alegría! para todos , especialmente para mis padres y mis tíos Ciro y Zulma, estos eran unos amigos de casa, que también hacían guardias como perro feroz tras el inmenso vidrio que completaba la pared de la sala de cuidados intensivos.


Al pasar cuatro días de tan gran acontecimiento, los médicos dan la orden y dicen “mañana Marysabel se va para su casa, todo pasó ya” mi papá sale de la clínica para darle la gran noticia a mami, y ésta al conocerla, exclama un grito de alegría, dándose un abrazo tan fuerte como queriéndose meter el uno en el otro, ese día transcurrió como cuello de jirafa y sus caras tenían cara de espejos recién ilustrados.


Llegado el día siendo las 7 de la mañana se montan en su  carro color sangre, en mi búsqueda, al llegar a la clínica, entregan mi orden de salida  a las enfermeras de guardia del retén y estas viendo a mis padres  les preguntan ¿ tienen acaso ustedes descendientes de cabello rubio? Y  mamá contesta con una voz firme como el viento “si mi papá era así”.


Conmigo en sus brazos como nido de hierro, salen de la clínica, por el camino hacia la casa, un chofer imprudente se come la luz del semáforo, teniendo que clavar los frenos como el martillo que clavo a Jesús en la cruz, pasado este incidente papi se baja del carro como una víbora para  quererse comer al imprudente conductor hasta el último pedazo de su ser, mami le exclama un grito que se oyó en
la China y esté entra de nuevo al carro.


Al llegar al apartamento habían llegado de Carora, mis tíos Gerardo, Dilcia con mis primas María Laura y María Carolina  para compartir juntos a mis padres esa gran alegría de tenerme en casa, de Carora, Valencia y Barquisimeto se recibieron muchas llamadas telefónicas.


Todo transcurría muy bien nada pasaba Yo era feliz, comía y dormía como oso en invierno, solo lloraba al tener hambre, y al ser saciada por  mami volvía a caer en los brazos de Morfeo.


Mami todos los días antes de bañarme  me practicaba ejercicios de estimulación, técnica que había aprendido cuando estudiaba, Yo  respondía muy bien a todos exceptuando a los que implicaran movimientos, mami comienza a sospechar que algo no anda bien y le comenta a papi, este observa la faena de ejercicios y le comenta “mi amor yo no veo nada raro,  será que no se de bebés”, mami calla su sospecha y se dispone a bañarme.


Al cumplir los cuatro meses de edad, me llevan a la clínica para mi control pediátrico como todos los meses anteriores, mami repite al Doctor lo mismo que días atrás le había comentado a papi, este observando muy minuciosamente como si estuviera buscando una aguja en el piso, les comentan a mis padres, “estén tranquilos, ya ésta niña ha superado todo lo que le pasó al nacer” letanía que se siguió  repitiendo hasta los seis  meses. Mami le pide a papi que me lleven donde un traumatólogo, y papi la complace de allí salen más tranquilos pues otro médico le confirma lo que les había dicho el pedíatra.


Cuando cumplo siete meses, el pedíatra decide remitirme por insistencia de mamá y para  darle tranquilidad donde el Neurólogo Doctor Joaquín Peña eminente médico ya conocido por mami    pues cuando estudiaba les dictó varias charlas sobre estimulación para los niños.


Al salir del consultorio, van en busca de esa nueva opinión que si bien era cierto no querían ir por temor a que las sospechas fueran positivas sentían que tenían que vencer el miedo.


Al llegar al consultorio y el doctor pregunta ¿Que tiene esa niña tan bonita? mamá empieza desde el momento todo el relato: “Doctor fue un parto muy trabajoso la niña tuvo muchas dificultades para nacer, estuvo hospitalizada por que no tuvo una buena oxigenación, sus pulmones no estaban lo suficientes maduros como para permitirle respirar sin aparatos, ella nació un mes antes de lo indicado, peso al nacer 2.500Kgrs, y midió 50 cts.

 
Todos los días le practico los ejercicios de estimulación que UD. En una oportunidad en la universidad nos sugirió se los practicásemos a los niños para un mejor desarrollo bio- psico- social, pero noto que mi hija a los ejercicios que requieren de movimientos no responde”.


El galeno me examina  después de tan minucioso examen comenta” Señora UD. tiene razón  su hija tuvo un sangramiento en el cerebro que le ocasionó  la muerte de todas sus neuronas motoras, por esa razón ella va a realizar todos los movimientos tales como: mantener la cabeza erguida, sentarse, gatear, pararse, caminar tarde; pero Señora  ella lo va a  hacer”.

 
Me indicó una tomografía cerebral y allí se revelaba la opinión del médico, en mi cerebro, en el hemisferio izquierdo específicamente,  había  una lesión las neuronas motoras estaban muertas; esta lesión la produjo el sangramiento que ocurrió en el cerebro debido a la poca capacidad pélvica que tenía  mamá y yo queriendo salir golpeaba mi cabeza con el hueso, aunándosele a eso el sufrimiento que tenía al salir por el canal vaginal. El tratamiento a seguir era un plan de terapias de rehabilitación con fisioterapista, terapista ocupacional, terapista de lenguaje y médico fisiatra.


Mis padres todos consternados por esa noticia elevan una plegaria al cielo y deciden actuar, esto ocurría el mes de junio del año noventa, en ese mes muere mi abuelo paterno acrecentándose más su dolor.


Deciden venirse a vivir a Carora tierra natal de mami, con el objetivo de conseguir un mejor trabajo para ella, puesto que veían unos gastos económicos muy grandes, tan grandes como su fe.


Empiezan el plan de rehabilitación en la ciudad de los Crepúsculos donde  me atendían tres veces a la semana, así fue pasando el tiempo y el tratamiento empezó a obrar mi habla estaba muy desarrollado  no paraba de hacerlo, cuando tenían que llevarme en carrito por puesto, entablaba conversación hasta con los pasajeros de los otros carros, allí nadie podía echar un camaroncito, Yo  no lo permitía, todo lo contrario con mi alegría contagiaba y el viaje se hacía muy ameno.


Entre el tratamiento sugerido estaba sentarme sobre una pelota grande para que mi tronco tomara fuerza y pudiera dejar de bambolearse como muñeco porfíao, es entonces cuando mi Tío y Padrino Reinaldo hermano de mami, me regala una pelota tan grande como el universo allí en mi casa disfrutaba con mis padres y familiares de esa terapia convirtiéndose en un juego.

 
Habían pasado casi dos años, el tratamiento estaba obrando también que ya quería levantarme, pero para que no me lesionara mis pies puesto que todavía no podían soportar mi peso, el médico ordena evitar por todo los medios que me pusiera en pies, entonces mis padres, con el deseo de cumplir lo sugerido, esconden todo el mobiliario de la casa y por un tiempo el suelo era el sitio donde comer, ver televisión, recibir visitas y dormir.

 
Después otra sugerencia, dicen los terapistas y los médicos tratantes, “deben tratar que la niña por imitación gatee para que pueda caminar”, y es entonces cuando papi y mami deciden dejar de caminar en la casa y empiezan a gatear, sus rodillas se lesionaban pero ellos seguían en su faena. Entre otras de las tareas era que tratarán de que yo me cayera para lograr desarrollar el reflejo de sacar las manos y ellos también me tumbaban.


Un buen día papi y mami deciden llevarme para la playa de Buchuaco donde Tío Reinaldo tenía una casa, fue en esa casa donde di mis primeros pasos para gloria de Dios. Mis padres lloraban y le daban gracias a Dios por tan esperado milagro “Verme Caminar”. Habían transcurridos tres año y medio de mi nacimiento.


Yo camino y es entonces cuando deciden los médicos tratantes remitirme a Caracas donde el Doctor Alfredo Posadas quien era traumatólogo ortopedista especialistas en niños con parálisis cerebral,  para que me diese una marcha más firme y evitar que me cayera, papi conocía muy poco de Caracas, es entonces cuando mi Tío y Padrino Gerardo nos acompaña en varias oportunidades sirviéndonos de compañía y guía de la ciudad capital.

 
Es en Febrero de 1994 cuando soy sometida a mi primera intervención. Después de seis meses de operada el Dr. Alfredo Posadas les sugiere a mis padres que me lleven a Estados Unidos, para que me colocaran una inyección de nombre toxina botulínica  que mejoraría mi musculatura, ellos aceptan la petición sin tener dinero, solamente su fe y disposición de verme caminar mejor.


Es cuando entonces se les une un grupo de familiares y amigos cursillistas y empiezan a realizar rifas y donaciones, reuniéndose el dinero requerido para el tan ansiado viaje. Allá estaba viviendo tía Mireya y tío Marlon (tíos maternos) con mis primos y nos dan posada por muy poco tiempo puesto que no se les permitía por reglas del condominio quedarnos más. Teniendo que mudarnos para una residencia.


Papi comienza a trabajar día y noche para conseguir nuestro sustento, a mami  y a mi los días se nos hacían largos, yo no veía a mi papá cuando él se iba yo estaba dormida y cuando llegaba igual, se  empieza a contactar el camino que los llevaría a lograr el objetivo del viaje, cada vez se les hacía más difícil y ellos apegados a la oración y  a la fe en Dios continúan su proeza, Allí conocen accidentalmente a una señora venezolana muy adinerada  decide tenderles la mano, la niña de los cabellos rubios dormía en una colchoneta y se la cambiaron por una cama blanca como la nieve y hermosa como el sol.


Pasado casi cinco meses, por fin la consulta médica, me vio el director del Miami Childrens Hospital Dr. Oscar Papaziani, y queda muy complacido con el tratamiento médico que yo estaba recibiendo en Venezuela, felicitó a los médicos y dijo” al Doctor Joaquín Peña y al Doctor Alfredo Posadas me les quito el sombrero, ellos son mis maestros” vuelvan con ellos.


De regreso a Venezuela, para grandeza de la familia mami, esperaba mi tan buscado hermanito pues, desde que yo cumplí un año los médicos recomienda para que todo siguiera mejor tener otro hijo, pero esto no se daba. Hacía mi último nivel de educación preescolar y en un acto de cultural de mi centro educativo, por mi condición física no me pusieron a bailar, y yo hice caso omiso a esto y me paré delante de mis padres y del público en general  y empecé a bailar el Manduco, cuando terminó el baile se escucha esa oblación de aplausos que retumbaba las paredes del escenario y se levantaron mis alocados padres a felicitar a la bailarina.

 
Empieza las consultas médicas  de nuevos los viajes para Barquisimeto, Caracas y Maracaibo. Mi evolución se hacía notar cada vez más, entonces el Dr. Posadas anuncia una segunda intervención para junio de 1996, faltando seis días para irme para Caracas sufrí una caída fracturándome mi fémur como galleta tostada, hubo que someterme a una intervención para llevarme mis quebrados huesitos a su posición, siendo después enyesada desde la cintura hasta los pies.


La operación pautada por el Dr. Posadas no se suspende y es entonces cuando mi Tío Víctor se saca un carro grande en una lotería y es allí donde viajo con mis padres y mis Tíos Gerardo y tía Dilcia para Caracas. Allí pasaron tres meses, entre residencia y residencia,  entre las cuales destaca un cuarto que alquilaron mi tío padrino Gerardo y su hermano Miguel, el mismo tenía un cama matrimonial que la usaban mi mamá quien estaba embarazada y mi tío Gerardo, por cierto las barrigas de ambos abarcaban toda la cama y esta hasta chocaban y una litera que usábamos Miguel, mi papá y yo. Por el trauma que me ocasionó la caída sentía mucho miedo de caminar sola, es cuando los médicos y terapistas hablan con mis padres y le hacen conocer lo que estaban pasando y yo me aferré a pedirle al Dr. José Gregorio Hernández y al cabo de una semana di mis primeros pasos, luego de este milagro regreso a Carora.


Nace mi hermano para llenar de alegría a la familia, pues yo sentía que debía ayudar con el cuido de mi hermanito, mis padres sienten ese contagio y daban mil gracias al Dios Todopoderoso por haberles concedido después de 7 años otro hijo, que venía a agrandar  más esos lazos de unión tan fuertes como los rayos del sol a las doce del día.

 
Estudiaba mis primeros años de Educación Básica, en un colegio pequeño donde había pocos niños. Leía perfectamente, al escribir lo hacía con una letra inmensa como una sabana, es entonces cuando aparece la figura de la psicopedagóga Rebeca Curiel quien me ayudó a corregir esta situación.

  
Retenía cada palabra que pronunciaba mi maestra que no me hacía falta enciclopedias para consultar, yo era una grabadora, mi dificultad era en la parte de dibujo y  matemáticas ya que me costaba ordenar para realizar las operaciones básicas pero esto lo hacía mentalmente, sorprendiendo a quienes me observaban por mi memoria de elefante.


Las visitas a las terapistas y médicos seguían y con ellas las operaciones que se hacían anualmente en períodos de vacaciones escolares en la ciudad de Caracas, consiguiendo una bella familia de amigos los González Hinojosa que nos brindaba apoyo, cariño, hospedaje y ese cúmulo de oraciones que elevaban a Dios por nosotros, para realizar los viajes para Caracas nunca nos faltaron carros, pues mis primas  Yelena, Yannine y Marisol entregaban los de ellas y también los de mis Tíos Reinaldo y Tía Sinai, Tío Tavito  siempre me acompañaba en estos viajes, hacían escala en Valencia, en el apartamento de mis Tíos Reinaldo y Sinai siendo mi  primo Reinaldo Andrés el encargado de bajarme y subirme  del carro quien no le importaba mi peso ocasionado por el yeso, mi  prima Reisi me alegraba con su compañía, y
la Señora Doris ayudaba en la atención que requería.


Cuando salgo del tercer grado pido que me cambien de colegio y me antojo de uno bien grande, con escaleras, y con muchos alumnos yo con mi dificultad para caminar, hice caso omiso a este compromiso motor y mis padres dándome un voto de confianza y poniéndome siempre en manos de Dios me inscriben en el colegio. Nuestra Señora del Rosario, donde la Directora Sor Martha Betancourt me recibe en la institución con mucho cariño y afecto.


Allí pasaron los años y seguía destacándome en mis estudios, solamente cuando hacía el sexto grado cuando mostré debilidad en el área de matemáticas y del colegio llaman a mis padres y les dicen” A Marysabel no se le va a exigir como a los otros niños, debido a su problema” ante tal situación ellos responden” yo se que Marysabel esto no lo va aceptar nosotros nos comprometemos  que si no mejora en el área de matemáticas en quince días, ustedes actúan”. Es cuando mis padres y yo nos trazamos un trabajo arduo para superar tales deficiencias. Salgo de la segunda etapa de Educación Básica con muy buenas calificaciones.


Entro a la tercera etapa de Educación Básica con doce materias, doce profesores y convaleciente todavía de la operación que se me había practicado en el período vacacional, para este entonces mami estaba sin trabajar con sus alumnos para dedicarse de lleno a velar por mi, pasaba el tiempo y las calificaciones eran excelentes, todo el profesorado entre las que figuran Leyda quien me ayudaba a copiar los temas, Rosa quien me daba biología bajaba con los materiales del laboratorio para que yo realizará el experimento igual que los demás alumnos, los profesores de Educación Física siempre estuvieron de mi lado, me evaluaban con trabajos los cuales yo los exponían y así todos en general me ayudaron en mis estudios, los cuales  asombrados de esa prueba de fortaleza y deseos de superación que irradiaba este personaje, que siempre estaban en comentando esas proezas.


En enero de 2004, cursando octavo grado me colocan un tutor externo que me ocasionaba unos dolores muy fuertes para alargar la pierna izquierda, duro con esto seis meses y de paso sentada en una silla de ruedas, pero gracias a Dios con mucha ayuda de mis primos Francisco Javier y Horacio David para poderla movilizar y para poder costear todos esos gastos, siempre estuvieron con ellos mis Tíos y amigos Federico y Lila.

 
Quedando el año escolar suspendido y es entonces cuando pedí a mis padres que me ayuden a no perder el año, mis  padres con los oídos que le retumbaban como tambores de San Benito por lo que estaban escuchando, deciden apoyarme. Ese año el colegio me da un reconocimiento por ser la segunda mejor alumna de ese conglomerado de alumnos con un promedio de
19.00


No tenía muchos amigos, entre mis compañeros de clases habían unos que hasta se burlaban de mí por lo que no podía hacer, como por ejemplo bailar; una vez preparaban una fiesta y me dijeron “a ti ni te invitamos para que si no puedes bailar” eso  me desgarró el alma como desgarra un león la piel de  su presa. Pero todo no era malo allí estaba Reynaldo José que me cuidaba como si fuera su hermanita menor. Culmino mi tercera etapa de Educación Básica con honores.


Decido estudiar en otra institución mucho más grande y con más alumnos mis dos últimos años de bachillerato, allí consigo que mi Tío y Padrino Gerardo es profesor de varías de mis materias, entro al igual que los años anteriores convaleciente de la intervención realizada esta debería ser décima octava vez que pisaba un quirófano mami me dice “hija ahora si tengo que trabajar” confiando que en esa institución si conseguiría quien me diera la mano amiga se hace efectiva la inscripción.


Para sorpresa de  papi y mami cuando van a dejar a su tesoro el primer día de clase ven que salen a su encuentro dos de mis compañeros y me ayudan con la andadera y al darles las gracias por tan noble acto escuchan “Señores nosotros nos llevamos a Mary”. Ese año cumplía mi cumpleaños número 16 y fueron mis compañeros de clases quienes propusieron celebrármelos, pues para los 15 no tenía amigos, visitan estos pavos mi hogar y les comentan sus planes a mis padres. Estaban Laura y Yonny quienes no me abandonaban. Tal fiesta se dio en mi casa bailé  el vals con mi papá, hermano, tíos y amigos, todos colaboraron para la organización de la misma. Este año recibo una condecoración por parte de
la Alcaldía de Torres por tener uno de los índices más alto del Liceo.


Ya estoy haciendo mi último año, hoy postrada en una cama por otra intervención, pero con un cúmulo de recuerdos que me fortifican y me llenan de fe y esperanza y me susurran al oídos como olas del mar, que en la vida hay que luchar por lo que se quiere, que debemos siempre confiar en ese padre que nos ama y nunca nos abandona, Y gracias a mis amiga Wilmary y Alejandra por toda la ayuda que me prestaron.


Llevándome en mi recuerdo, una gran gama de conocimientos impartidos por mis profesores amigos entre otros a Jorge, Betty, Vilma, Julia, Yajaira,  Ramón Ron  que hicieron posible con sus consideraciones y deseo de ayudar a que sea toda una Bachiller de
la República y una mujer de mucho provecho para la sociedad, por tanto su formación y enseñanza para mí, serán inolvidables.


Hoy tengo  planes de estudiar en la ciudad de Los Crepúsculos mi carrera universitaria, que entre tantas está psicología, derecho o comunicación social, en la Universidad Yacambú.

 

 

 

 

 

Personajes que han marcado mi vida

 

Mencionar a todas las personas que de una u otra forma han estado presente en mi vida no es fácil, porque son muchas,  ya que he sido privilegiada porque siempre y en todo momento he sentido la presencia de ese Dios que nunca me ha abandona y que junto a María Santísima ha derramado bendiciones sobre mí y las veces que me han operado, que he tenido que pasar largas vacaciones escolares debajo de un yeso, que he visto que mis años escolares han estado en riesgo de perderse, que las actividades propias de una joven de mi edad para mí se han visto truncadas, a pesar  de ello,  las personas que nombro a continuación me han hecho la vida más llevadera, logrando así momento felices.

 

Mama: mami gracias por ser quien eres por haberme traído al mundo y dármelo a conocer eres lo más importante en mi vida.


Papá: Papi al igual que mami te doy gracias por haber contribuido a que naciera y te digo que eres el mejor papá del mundo.


Hermanito: Gracias por existir y ser mi estímulo, ya que me llenas de alegría con tus locadas, siempre serás mi consentido. A través de ti conocí a José Rafael quien pasó a ser mi otro hermanito Dios me los cuide.


Padrino Gerardo: gracias por todo a pesar de su timidez me ha demostrado un gran cariño me siento muy orgullosa  de tenerlo como padrino doble y profesor de mis 2 últimos años de  vida escolar.


Madrina Dilcia: Gracias por todo por haber estado allí cundo lo requerí.


Primas María Laura y María Carolina: Primas gracias por todo el apoyo brindado durante este tiempo a ti Maria Laura te agradezco enormemente las incontables veces que me enviaste informes médicos. 


Padrino Reinaldo: Padrino gracias por vivir aquí en mi casa, cuidarme haber estado allí  en buenos y malos momentos por haberme dado largo hospedaje en tu casa sin interés ninguno.

 

Tía Sinai: Gracias tía por  haberse comportado como una mamá todo este tiempo y en los momentos requeridos  con su gran cariño y afecto y al igual que a padrino le agradezco ese largo hospedaje en su apartamento.


Prima Reisi: Prima gracias por ser mi amiga, por todo el apoyo que me brindas  y  por tus consejos académicos.


Primo Reinaldo Andrés: Gracias porque nunca sentiste mi peso al subirme enyesada, solo tu preocupación era que yo no sintiera ninguna molestia.


Tío Tavito: Tío  lindo leyó esto y le parecería extraño no estar, pero es que era una sorpresa por lo especial que ha sido para mí durante este tiempo en aquellos momentos en que desinteresadamente nos acompañó en mis operaciones; siempre recordaré su entrega.


Tía  Mireya (Titi): Tía linda con usted me siento muy identificada pues de alguna forma pasamos por limitaciones parecidas aunque yo me siento chiquita ante usted pero ese mutuo apoyo que hubo hizo que saliéramos airosas de todo  eso siempre estará en mis recuerdos usted y su linda y maravillosa familia.


Tío Marlon: Tío lindo a pesar de la distancia sé que me tiene un cariño inmenso  y quiero que sepa que es recíproco; han sido lindos los momentos que hemos compartido.


Primos Luigi y Marlon: Gracias primos por todos esos bellos momentos que vivimos juntos, sobre todo en Estados Unidos, estaré siempre agradecida.

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Tía Siria y familia: Gracias por todo el apoyo manifestado durante todo este tiempo, siempre le estaré agradecida.


Tía Virginia: Gracias por todo el apoyo brindado durante todo este tiempo  junto a su familia.


Primos Fran y Horacio: Han sido como mis hermanos mayores gracias por todo su cariño y apoyo cuando lo requerí junto a sus familias.


Tío Ramón Horacio: UD. para mí es como mi abuelo, con su timidez siempre ha estado conmigo.


Tía Mencha y Tía Mayita: Ustedes con su oraciones han contribuidos a mi mejoría.


Tía Violeta: Gracias por estar siempre conmigo, sus oraciones han sido efectivas, estoy mejorando, Dios la acompañe.


Prima Yelena (mi doctora preferida): Prima gracias por todo el apoyo espiritual y humano brindado durante estos años por cuántas veces te sacrificaste por mí dándome prestado tu carro para mis citas y operaciones, por las consultas a distancias que me hiciste aliviándome mis dolores.


Prima Marisol: Gracias prima por mí te sacrificaste dándome tu carro  para mis consultas médicas y operaciones sin importarte el tiempo que fuera, nunca lo olvidaré.


Madrina Nine y Crispín gracias por todo su apoyo brindado durante estos años y gracias por haberme ofrecido su casa como posada para cursar mi carrera universitaria sin importarles mi limitación física, allá estaré dentro de poco.


Abuelita Viela: Abuelita cuídame y bendíceme desde el cielo y guíame por el buen camino gracias por todos esos lindos momentos que compartimos.

Tía  Teresa: tía gracias por sus valiosas plegarias para que se de mi total curación siempre al igual le doy las gracias a tío Víctor por toda su ayuda.


Tía Rita: Gracias por todo su apoyo y cariño manifestado en estos largos años. De parte de usted y su linda familia


Tía Clara: Tía de alguna manera hemos estado identificadas hemos afrontado parecidas limitaciones y con la oración y el apoyo recíproco las hemos superado siempre la recordaré dondequiera que me encuentre.


Tío Gerardo: Tío gracias por todos los  pocos pero lindos momentos que hemos compartido yo se que usted me profesa un gran cariño y sabe algo es mutuo siempre está en mis oraciones para que Dios lo cuide y proteja por donde ande siempre lo recordaré y tendré presente.


Familia González Hinojosa: Gracias por todo ese gran apoyo espiritual y humano, me han inspirado deseos de superación en todos los aspectos brindándome su amistad y entrega, siempre estarán en mis oraciones.


Tía Nelly: Gracias tía por su gran apoyo espiritual y humano pues por medio de sus oraciones me colme de fortaleza y valor para superar mis adversidades, Dios la cuide y bendiga a su bella familia.


Tía Aída: Sus oraciones y apoyo moral sirvieron para que mis metas se cumplan. Mil gracias Tía.


Compañeros y amigos de la promoción de bachilleres de mami: Desinteresadamente me han ayudado a cubrir una gran parte de mis operaciones. Mil gracias Dios se  los pague.


Papá Posadas: mi Doctor lindo gracias por su gran dedicación y ahínco en mejorar mi caminar, UD siempre ha confiado en mis cualidades como paciente yo me entrego plenamente en sus manos, sabiendo que realizará un buen trabajo, nunca ha escatimado tiempo para mis largas intervenciones y mis largas consultas, Doctor mil gracias solo esperamos el milagro Divino para ser una joven con un caminar totalmente normal, humanamente UD está haciendo todo, siempre le estaré agradecida.


Doctor Joaquín Peña: Fue el primero que me diagnosticó mi dificultad, con su conocimiento he podido desarrollarme en todas las etapas de mi vida, Dios y
la Virgen siempre le sigan dando sabiduría para que siga ayudando a niños como yo. 


Rebeca Curiel: Rebeca fuiste mi guía en mis actividades escolares, por lo  tanto marcaste mi vida, gracias por tu dedicación.


Tony Alzurú: Tony con tu cariño y paciencia me has ayudado a mejorar mi marcha a través de los ejercicios físicos, Dios te de la sabiduría necesaria para seguir ayudándome nuevamente.


Licenciada Ana de Rojo: Licenciada gracias por todo el apoyo brindado en todos los aspectos, pero sobretodo en el psicológico estuvo allí siempre que la requerí  por eso siempre la tendré presente donde quiera que vaya.


Profesora Leyda: Prof. linda  gracias por su valioso apoyo desinteresado sus enseñanzas me marcaron de forma imborrable y las llevare conmigo donde vaya juntos a los lindos momentos que vivimos juntas siempre contará conmigo.


Profesora Ligia: Prof. linda gracias por todo ese gran apoyo en los momentos difíciles siempre será recordada como una gran profesora sus enseñanzas son inolvidables así como los lindos momentos que compartimos siempre la llevare en mi mente y corazón.


Profesora Lourie: Prof. linda será inolvidable para mí así como sus enseñanzas siempre la tendré presente y podrá contar conmigo siempre.


Profesora Betty: Prof. linda será para mí inolvidable gracias por su gran apoyo y cariño en los momentos difíciles.


Profesora Rosa Sosa: Me toca hablar de alguien que definitivamente me marcó  con sus reflexiones, palabras y enseñanzas aunque fue muy poco tiempo sirvió para que se ganara un puesto muy grande dentro de mí y a pesar de que un día se fue para su mejoría laboral del recinto educativo donde la conocí esa amistad ha seguido perdurando en el tiempo así que gracias por todos esos lindos momentos que pudimos compartir con la relación profesora – alumna y los que hemos compartido dejando de serlo siempre contará conmigo y siempre seré quién usted sabe que soy yo para usted. Nunca cambie.


Alejandra: Amiguita gracias por tu valioso apoyo  durante los 2 años que te conocí.


Wilmary: Amiga gracias por todo lo que hiciste por mí siempre estarás en mis recuerdos.


Reynaldo José: Rey gracias por todo tu cariño y por haberme tendido la mano cuando la necesité y sobretodo por haber estado conmigo en mis malos momentos


Tía  Yudith: Gracias por todo su apoyo académico y afectivo. 


Familia Cardenales Kids: los conocí por el deseo de mi hermano de jugar beisbol y saben, soy muy afortunada  pues con ustedes he vivido grandes experiencias y a mis niños les digo siempre les animaré en sus juegos para que lo hagan lo mejor posible. Los quiero mucho.

Familia Maldonado Riera: Gracias por todo el apoyo que desinteresadamente he recibido de uds. Las veces que mis padres tenían que salir era su casa el lugar de acojo sin importarles las condiciones físicas que me encontrara. Dios los cuide.


Soledad y Roselys: Con Uds. junto a Yosmary y Yosbel tuve mis primeros juegos de niña e inicie mi grupo de amistades por mi querida Calle Mérida. Gracias muchachas nos las olvido.


Y a todos los que escapan de mi memoria que de una u otra forma han contribuido a que mi vida se haga más placentera y a ser quien hoy soy una persona sensible, amigable y llena de un gran futuro que recorrer.